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martes, 11 de marzo de 2025

CINCO POEMAS DE NEUS AGUADO EN LA LLOVIZNA DEL PUERTO

 






5



Tres días con sus noches

ardió la vela naranja.

Somos personas de paso

que saben del trabajo de los cuerpos

del rezo imprevisto

del rito inacabable



―――――――――――



12



Que ni tú ni yo seamos palabra

sino trabajo en el tiempo,

lo que permanezca

después del llanto de la lluvia.

Extravagantes formas

del silencio

que ha hecho acopio de todo lo callado.



―――――――――――



13



En el desierto cuerpo de mi paisaje

las noches son insomnio de arena

y las dunas no es verdad que sean suaves

son aristas a los ojos del eremita

después de un aprendizaje de años

contemplando más allá del límite.



―――――――――――



25



En la oscuridad del amor

crepita el silencio

muerto de miedo,

demasiadas palabras

casi acaban con él.

¿Y los malentendidos?

Ah, los malentendidos.



―――――――――――



81



En un tablero azul

te nombro amanecida,

ya perdí hace tiempo.

Tal vez no es pérdida

no haber ganado nunca.




Neus Aguado

En la llovizna del puerto


Cuadernos de la Errantia


lunes, 30 de octubre de 2023

TÈCNICA UN POEMA DE ÀNGELS GREGORI EN DEBERÍAMOS HABERNOS QUEDADO EN CASA

 



 

 

 

Tècnica

 

 

Precedeix sempre l’amor al caos?

Què hi va al davant? Podríem invertir-ne l’ordre?

Resistir és un Déu poliglota i absurd,

i algun dia els parallamps li donaran la raó.

Mentrestant, al mercat una dona diu:

«les paraules són monedes», i una altra contesta:

«s’ha d’estar ben segur del gènere de les coses».

Ningú podrà mai establir la diferencia exacta

entre l’oblit i l’abandó, perquè la qüestió

sempre és aquesta: ¿què predeix què?

El millor de trovar a faltar algú

és saber que no el podrem tornar a perdre.

Pot, un dolor, sugerir-ne un altre?

Perquè l’èxit siga un triomf,

¿ha d’haver-hi abans una derrota?

Què en fem, de la paraula donada?

Disposar de l’ham per pescar el rémol.

Un mar sencer de significants el vigila

una certa tendencia a la lógica i al mite.

Tothom sap que la infantesa és el país

que ha vist néixer les grans estrelles del rock.

Continent i contingut ara es mesclen

com una mentida bonica

i ningú no es pot establir la diferència,

determinar exactament què va venir primer,

si el sabor del rèmol o l’ham usat per pescar-lo,

encara que tothom està d’acord

que les paraules són monedes

i que s’ha de conèixer el gènere de les coses.

 

 

 

Técnica

 

 

¿Precede siempre el amor al caos?

¿Qué va primero? ¿Podríamos invertir el orden?

Resistir es un Dios políglota y absurdo,

y algún día los pararrayos le darán la razón.

Mientras, en el mercado una mujer dice:

«las palabras son monedas», y otra contesta:

«se tiene que estar muy seguro del género de las cosas».

Nadie podrá nunca establecer la diferencia exacta

entre el olvido y el abandono, porque la cuestión

siempre es esta: ¿qué precede a qué?

Lo mejor de echar de menos a alguien

es saber que no volveremos a perder.

¿Puede un dolor sugerir otro?

Para que el éxito sea un triunfo,

¿tiene que haber antes una derrota?

¿Qué hacemos con la palabra dada?

Disponer del anzuelo para pescar el rodaballo.

Un mar entero de significantes te vigila

una cierta tendencia a la lógica y al mito.

Todo el mundo sabe que la infancia es el país

que ha visto nacer a las grandes estrellas del rock.

Continente y contenido ahora se mezclan

como una bella mentira

y nadie puede establecer la diferencia,

determinar exactamente qué fue primero,

si el sabor del rodaballo

o el anzuelo empleado para pescarlo,

aunque todo el mundo está de acuerdo

en que las palabras son monedas

y en que se tiene que conocer el género de las cosas.

 

 

 

Àngels Gregori

Deberíamos habernos quedado en casa

 

Selección de la autora

Traducción de Neus Aguado

 

Godall Edicions


viernes, 15 de septiembre de 2023

D'ARTEMIS A DIANA UN POEMA DE MARIA-MERCÈ MARÇAL EN LA HERMANA, LA EXTRANJERA

 


D’ARTEMIS A DIANA

 

 

 

Uns ulls nous se m’obrien dessota les paepelles.

ADRIENNE RICH

 

No pas als déus ni a cap fat demano

uns altres ulls, sota parpelles noves,

per mirar-te i que em miris: és a tu

i a mi, a qui convoco i a qui repto.

Uns altres ulls que escandallin el pou

de l’aigua i de la set, que interroguin la sal

i aprenguin a llegir l’alfabet viu,

indesxifrat, hermétic, del mirall.

Uns altres ulls que esbatanin la mar.

 

Als ulls demano unes altres paraules

per dir-nos, quan haguem trencat les velles

i escampat els bocins en solcs d’oblit:

Ferments només, adob per a la terra.

Caldrà pastar-les amb les nostres mans.

―Noves paraules que eixamplin l’espai.

 

A les paraules demano camins

que ens assenderin les noves petjades.

Uns altres llavis que deixin carmí

en els vidres extrems de vells miratges.

Noves mans, llengua nova, nous sentits.

Uns nous camins excavats sang a sang.

 

Als nous camins demano una altra sang

que els recorri exaltada, nua, nova.

Que en violenti els límits i els avencs,

que forci cledes i tancats, que ens dugui

resclosa enllà, tenyint el calendari

d’una altra festa sense déus ni fat.

Una sang nova dins de venes noves.

 

És a la sang que demano uns ulls nous…

És perquè et sé germana que puc dir-te estrangera.

Sense treva esbossada, sense treva abolida

aquesta guerra que m’uneix a tu

en un pacte de sang inestroncable.

Es perquè et sé estrangera que puc dir-te germana.

 

 

――――――――――――――――

 

 

DE ARTEMISA A DIANA

 

 

 

Unos nuevos ojos se me abrían bajo los párpados.

ADRIENNE RICH

 

Ni a los dioses ni a ningún hado pido

otros ojos, bajo párpados nuevos,

para mirarte y que me mires: es a ti

y a mi, a quien convoco y a quien reto.

Otros ojos que sondean el pozo

del agua y de la sed, que interroguen la sal

y aprendan a leer el alfabeto vivo,

indescifrado, hermético, del espejo.

Otros ojos que abran de par en par la mar.

 

A los ojos pido otras palabras

para decirnos, cuando hayamos roto las viejas

y esparcido los pedazos en surcos de olvido:

Fermentos sólo, abono para la tierra.

Habrá que amasarla con nuestras manos.

―Nuevas palabras que ensanchen el espacio.

 

A las palabras pido caminos

que nos orienten los nuevos pasos.

Otros labios que dejen carmín

en los cristales extremos de viejos espejismos.

Nuevas manos, lengua nueva, nuevos sentidos.

Unos nuevos caminos excavados sangre a sangre.

 

A los nuevos caminos pido otra sangre

que los recorra exaltada, desnuda, nueva.

Que me violente los límites y las simas,

que fuerce rediles y cercados, que nos lleve

esclusa lejos, tiñendo el calendario

de otra fiesta sin dioses ni hado.

 

Una sangre nueva que pido unos ojos nuevos…

Es porque te sé hermana que puedo decirte extranjera.

Sin tregua esbozada, sin tregua abolida

esta guerra que me une a ti

en un pacto de sangre inagotable.

Es porque te sé extranjera que puedo decirte hermana.

 

 

 

María-Mercè Marҫal

La hermana, la extranjera

 

Traducción de Ana Martón Puigpelat y Meri Torras

 

Presentación de Neus Aguado

 

Editorial Polibea


jueves, 10 de agosto de 2023

MONNSHADOW UN POEMA DE ÀNGELS GREGORI EN DEBERÍAMOS HABERNOS QUEDADO EN CASA

 


 

 

 

Monnshadow

 

 

A vegades estar trist és cosa de dos,

i això, a vegades, dol el doble.

Els cafes d’algunes ciutats

ara s’alcen en l’asfalt

com un monument per recordar barbàries.

I és tan fred el marbre com la seda.

La distancia entre una persona justa

i l’himne d’un país a penes és palpable.

Els grans homes de les nacions, tots en fila,

morint i corrent-se amb fel lacions.

A una certa edat tothom voldria

Conèixer els noms dels arbres.

I jo hauria volgut, per a tu,

una forma diferent d’amor,

amb una altra música, i més llunes i rellotges.

A vegades estar trist és cosa de dos,

U això, a vegades, cansa el doble.

La dona que no soc, la filla que no he estat

i la mare que mai seré

ara enfilen juntes el carrer i, de tant en tant,

s’aturen, parlen entre elles, i riuen.

 

 

 

Monnshadow

 

 

A veces estar triste es cosa de dos,

y eso, a veces, duele el doble.

Los cafés de algunas ciudades

ahora se alzan en el asfalto

como un monumento para recordar barbaries.

Y es tan frío el mármol como la seda.

La distancia entre una persona justa

y el himno de un país apenas es palpable.

Los grandes hombres de las naciones, en fila,

muriendo y corriéndose con felaciones.

A cierta edad a todo el mundo le gustaría

conocer el nombre de los árboles.

Y yo habría querido, para ti,

una forma diferente de amor,

con otra música, y más lunas y relojes.

A veces estar triste es cosa de dos,

y eso, a veces, cansa el doble.

La mujer que no soy, la hija que no he sido

y la madre que nunca seré

ahora caminan juntas por la calle y, de vez en cuando,

se detienen, hablan entre ellas, y ríen.

 

 

 

Àngels Gregori

Deberíamos habernos quedado en casa

 

Selección de la autora

Traducción de Neus Aguado

 

Godall Edicions


sábado, 30 de mayo de 2020

DE ARTEMISA A DIANA UN POEMA DE MARIA-MERCÈ MARCAL





De Artemisa a Diana


Unos ojos nuevos se me abrían bajo los párpados

Adrienne Rich



Ni a los dioses ni a ningún hado pido

otros ojos, bajo los párpados nuevos,

para mirarte y que me mires: es a ti

y a mí, a quien convoco y a quien reto.

Otros ojos que sondeen el pecho

del agua y de la sed, que interroguen a la sal

y aprendan a leer el alfabeto vivo,

sin descifrar, hermético, del espejo.

Otros ojos que abran el mar de par en par.


A los ojos pido otras palabras

para decirnos, cuando hayamos roto las viejas

y esparcido los pedazos en surcos de olvido:

Fermentos tan solo, abono para la tierra.

Necesitaremos amasarlas con nuestras manos.

—Nuevas palabras que dilaten el espacio.


A las palabras pido caminos

que nos señalen las nuevas pisadas.

Otros labios que manchen de carmín

los vidrios extremos de viejos espejismos.

Nuevas manos, lengua nueva, nuevos sentidos.

Nuevos caminos excavados sangre a sangre.


A los nuevos caminos pido otra sangre

que los recorra exaltada, desnuda, nueva.

Que violente los límites y las simas,

que fuerce rediles y cercados, que nos lleve

más allá de la esclusa, tiñendo el calendario

de otra fiesta sin dioses ni hado.

Una sangre nueva en nuevas venas.


Es la sangre a quien pido unos ojos nuevos.




Maria-Mercè Marçal

Con los hilos del olvido / Amd fils d'oblit


Traducción de Neus Aguado


Sabina Editorial