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viernes, 23 de enero de 2026

AURKEZPENA / PRESENTACIÓN DAFNE GONZÁLEZ Y JAVIER VALDÉS SÁBADO 24 DE ENERO SEIS Y MEDIA KUBRICK BAR

 







DESPUÉS DE LAS RAICES de Dafne González
ESE OLOR A TIERRA QUEMADA de Javier Perales Valdés
Acompañados por Amaia Barrena y Juanje Sanz



Dafne, existe por y para a través de este libro, valiente e irrevocablemente, trasladarnos al recuerdo de Lita, al barro, a las noches sin dormir, al campo, al amor que comienza y al que se difunde, al canto…


Ese olor a tierra quemada es Javier en estado puro, sin máscaras ni disfraces, sin andamios ni pérgolas que le protejan de sí mismo, con todas las cicatrices expuestas.



KUBRICK bar

Sábado 24 enero, 18.30 h

Villarías Kalea, 2, Bilbo



miércoles, 12 de febrero de 2025

UN FRAGMENTO DE ALTAZOR POEMA DE VICENTE HUIDOBRO



 

 

 

Los veleros que parten a distribuir mi alma por el mundo

Volverán convertidos en pájaros

Una hermosa mañana alta de muchos metros

Alta como el árbol cuyo fruto es el sol

Una mañana frágil y rompible

A la hora en que las flores se lavan la cara

Y los últimos sueños huyen por las ventanas

 

Tanta exaltación para arrastrar los cielos a la lengua

El infinito se instala en el nido del pecho

Todo se vuelve presagio

ángel entonces

El cerebro se torna sistro revelador

Y la hora huye despavorida por los ojos

Los pájaros grabados en el zenit no cantan

El día se suicida arronjándose al mar

Un barco vestido de luces se aleja tristemente

Y al fondo de las olas un pez escucha el paso de los hombres

 

Silencio la tierra va a dar a luz un árbol

La muerte se ha dormido en el cuello de un cisne

Y cada pluma tiene un distinto temblor

Ahora que Dios se sienta sobre la tempestad

Que pedazos de cielo caen y se enredan en la selva

Y que el tifón despeina las barbas del pirata

Ahora sacad la muerta al viento

Para que el viento abra sus ojos

 

Silencio la tierra va a dar a luz un árbol

Tengo cartas secretas en la caja del cráneo

Tengo un carbón doliente en el fondo del pecho

Y conduzco mi pecho a la boca

Y la boca a la puerta del sueño

 

 

 

Vicente Huidobro

Altazor

Poema

 

Compañía Ibero Americana de Publicaciones S.A.


 

miércoles, 23 de febrero de 2022

PRESENTACIÓN / AURKEZPENA DONOSTIA ANCLA DE ITZIAR REKALDE LUZARRAGA Y LEGOLAN DE PABLO MÜLLER

 


 

 

 

El viernes día 25 de febrero, a las 19:30 horas en la Gipuzkoako Artisten Elkartea, Asociación Artística de Gipuzkoa, Aldapeta Kalea, 20, Donostia se presentan ANCLA de Itziar Rekalde Luzarraga y LEGOLAN de Pablo Müller. Estaremos encantados de compartir un rato de poesía. Os esperamos.

 


lunes, 21 de febrero de 2022

LEGOLAN FRAGMENTO EN EDITA NÓMADA BILBAO

 

 

 

 

canto a los recogedores de basura / que hacen hueco a los nuevos / residuos de mañana / al sonido de un pájaro roto / canto al conductor del camión / a su espalda doliente de madrugada / dónde están los cigarrillos de la basura / ese ruido para avisar a las insomnes / el final de la noche sin libro / canto

                     canto

                                canto

afónico olor de otro día terminado / hidráulico rasgar de un descanso

 

 

 

Pablo Müller

Legolan

 

La Única Puerta a la Izquierda

 

[si quieres adquirirlo pincha aquí]




jueves, 3 de febrero de 2022

SIETE EJERCICIOS DE SUPERVIVENCIA PARA OLVIDAR EL DOLOR DE ANCLA DE ITZIAR REKALDE LUZARRAGA

 

 

 

 

Siete ejercicios de supervivencia

para olvidar el dolor

 

 

 

 

Quizá habito en una casa que no está en ningún lugar

Quizá no es una casa

Quizá no habito

Deambulo

 

 

 

Inon

ez dagoen

leku batetan

jarri nahi dut

nire kokalekua

 

 

 

ejercicio DOS

 

 

 

Respirar, respirar profundamente. Que el aire limpio de la mañana entre por mis fosas nasales, que me penetre, que mi cráneo se convierta en tambor, que el aire me percuta en el lóbulo anterior derecho, en el posterior izquierdo, que rebote en el posterior derecho y que haga carambola con el anterior izquierdo. Que colisione con mis meninges y las amígdalas cerebrales. Que anule mi rabia y mi miedo.

QUE ME BARRA

QUE ME BORRE

Respirar profundamente. Expirar

 

 

 

El fluir

 

 

 

Deslizarme en mi interior

Por el torrente sanguíneo

Como en un aqua park calentito

Renacer limpia

Ser un resonador universal

 

 

 

Estado de felicidad o Amazon al poder

 

 

 

Difundir, pregonar

Para beneficio de

Propaganda a favor del poder

Detrás de la propaganda, el poder

Un ataque calculado

Medido

Dirigido

A nuestro conocimiento

A nuestra conciencia

Herramienta a merced de

Sin darnos cuenta

 

 

mentir para convencer

amar para tener fe

creer para mentir

 

 

 

Para ser aceptados

Para conseguir cualquier deseo

De cualquier importancia

Para alcanzar el plano místico

El carnal

El terrenal

Para nada

Porque sí y porque no

Nos manipularán

Moldearán nuestras ideas

 

 

Para su provecho

Para su provecho

Para su provecho

Amén

 

 

La dictadura de la felicidad

 

 

 

Itziar Rekalde Luzarraga

Ancla

 

La Única Puerta a la Izquierda


jueves, 21 de octubre de 2021

RESEÑA EN BABAD DE LEGOLAN POR ITZIAR MÍNGUEZ ARNÁIZ

 



Aquí se puede leer la reseña en Babad

ARTÍCULO/RESEÑA

Aquí la introducción al libro:

Todo lo que construimos y exige la tarea de unir piezas, hacer que encajen unas con otras sin que sobre ni falte ninguna, nos habla de cómo cedemos a la certeza de que todo está milimétricamente calculado; ejemplifica también nuestra necesidad de imponer orden y poner –cómo no- a prueba nuestra paciencia, sin olvidar que es una forma de testar nuestra pericia y nuestras capacidades. Construir es la tarea a la que está abocado el ser humano.

Cuando entré en el fascinante mundo de Legolan, el último libro de Pablo Müller publicado por La Única Puerta a la Izquierda, ya estaba al día de la anécdota –más bien el contexto- que impulsó su escritura. Pensé: “Bien, estoy a punto de entrar en un parque temático dedicado a esos cacharros de los mil demonios que nunca he sido capaz de construir”. El hecho de que las piezas fueran palabras me tranquilizaba bastante, confieso, y la curiosidad que me producía el tema también era una herramienta eficaz para llevar a cabo, más tarde, la tarea de prologar este libro, siendo consciente de que un prólogo para una construcción tan milimétrica como Legolan puede ser tan inútil como ese prospecto de instrucciones que ha sido traducido a todos los idiomas excepto al tuyo.

Nada más arrancar la lectura con el poema introductorio –podría decir, también, premonitorio- ya supe que no solo disfrutaría de la lectura, sino que ya era parte de esa fila larga: soviética/ guardando/ con mucho cuidado/ la preceptiva distancia entre nosotros, que aguardaba en silencio la apertura de puertas, un día más, del parque temático danés. Qué bien hace de puerta de entrada el poema inicial para advertir que la propuesta está muy lejos de ser un paseo turístico por el país de los sueños de lego donde los objetos, las cosas, los paisajes están hechos en su mayor parte de líneas rectas, inofensivas. No nos engañemos, lo del parque temático podría ser una metáfora, una excusa, un cebo, entiéndase cebo en sentido poético, no literal. Pero Legolan es en este libro algo más que un parque temático donde el autor aprovecha los tiempos muertos para tomar notas con su minúsculo lapicero en los márgenes de un libro de la poeta Mary Jo Bang [un hombre toma notas/ que escribe en los márgenes/ de un libro de Mary Jo Bang]. La poeta estadounidense también es una pieza fundamental de este puzle tridimensional y las notas del autor son las piezas sustanciales de esta construcción poética en un ejercicio de metaliteratura que me hace preguntarme si acaso los márgenes de otros libros –no de cualquier libro sino de los libros que nos cambian, que nos conforman- no son en realidad la piedra fundacional de nuestra futura escritura. Legolan, decía, es algo más en este libro, es una visión a escala del mundo. Es el mundo dentro de otro mundo. Y es un mundo donde buscamos las piezas que necesitamos con la inocencia de quien piensa que hay algo que depende de uno cuando lo cierto es que el paisaje, el resultado ya está trazado. Pero es más fácil hablar del mundo cuando podemos acotar un mundo, cuando podemos reducirlo a una escala que nos permita creer que algo depende de nosotros, que podemos cambiarlo. Lego, no lo olvidemos, es un universo que apela a la fantasía y que nos invita a su vez a ser parte fundamental de su creación o tal vez sería más acertado decir, de su puesta en escena.

No quiero utilizar la palabra utopía para referirme a Legolan, el libro de Pablo Müller se acerca mucho más a una distopía donde el presente ya nos habla del futuro, es decir, donde ya hemos alcanzado un futuro que se aleja mucho del ideal.

Cuando uno entra en un parque temático no quiere que le destripen los detalles de las atracciones y espectáculos a los que va a asistir. El cuerpo se nos pone en modo: “sorpréndeme”. Desde que terminé la lectura de Legolan y tomé mis primeras notas para elaborar este prólogo, ya decidí que iba a tratar –en la medida de lo posible- no desgranar aquí más versos que los estrictamente necesarios. Solo adelanto que en Legolan hay construcciones de todo tipo (no para todas las edades ni para todas las sensibilidades, advierto) que provocan una multitud de emociones que van desde la angustia al miedo, pasando por la autoafirmación, la negación, la estupefacción, la ternura y la ironía. Un mundo a escala construido donde las piezas no son –como pensé al principio- las palabras, sino esa unidad menor que conforma las palabras: las sílabas. En la escritura de Pablo Müller, tan milimétrica, tan exacta, todo es tan esencial que las palabras cuentan por sílabas y las sílabas por letras. Cada letra cuenta, igual que cada pieza cuenta en un lego, incluso la más pequeña, la que parece más insignificante.

Legoland pasa por todo el espectro formal: poemas convencionales, poemas en prosa, poesía narrativa, haciendo que nunca caiga el lector en un sopor formal que podría por otra parte tener cierta lógica en un libro temático. Una de las cuestiones que más me interesa de la poética de Pablo Müller, y que una vez más está presente en este libro, es la forma en que emplea lo temático, tantas veces rémora y lastre para lo poético pero herramienta que usada con tino –como es el caso- hace que la propuesta poético-temática conforme un todo, pase a ser parte de la materia prima de la obra. En El cuaderno de las tareas extraordinarias (A Fortiori) y en Pan y hierro (4 de Agosto), dos obras anteriores a la que nos ocupa, ya hacía uso del recurso temático para imprimir unidad a la propuesta. Pablo Müller lo hace pero lo hace bien, sin caer en la reiteración, en la monotonía, consiguiendo con su pericia una suerte de escritura que avanza por estratos, no de forma circular o lineal sino colocando capas, unas sobre otras, de diferentes texturas e intensidades. Lo ha conseguido extraordinariamente en Legolan donde, por la propia idea y concepción del libro, se hacía necesaria la presencia de piezas-poemas de distintos colores, de diferentes formas, de tamaños variados para que el conjunto final, el resultado, fuera la obra incontestable que es y para que la sensación final sea la de haber asistido a un ejercicio disruptivo de un imaginario a escala que refleja perfectamente, en toda su dimensión y tamaño, una realidad que la poesía de Müller hace aprehensible, cercana, llena de aristas. No deja Legolan una sensación de haber asistido a la construcción de algo sino a una deconstrucción “hecha” al detalle, pieza por pieza. Ayuda a ello la multitud de referencias literarias: la mencionada Bang, César Vallejo, Jesús Aguado, Anghel, Deleuze, entre otros, sin olvidar el canto que como un estribillo atraviesa el libro, primero como un leve arañazo para ir ganando en hondura e intensidad hasta convertirse en un tajo profundo, en una suma de voces polifónicas. Todo ello se integra de forma natural, orgánica conformando un todo que hace que la propuesta de Pablo Müller se aleje de la superficie, calando hasta los huesos, con la asunción de un riesgo que marca en la lectura un inquietante crescendo.  Por eso es imposible salir de Legolan siendo el mismo que antes de internarse en este mundo a escala que habla del mundo.

Introducción a Legolan, de Pablo Müller

 Itziar Mínguez Arnáiz

Agosto, 2020

Si quieres comprar el libro aquí lo puedes hacer:

FICHA COMPRA DEL LIBRO:



jueves, 17 de junio de 2021

EX!POESIA EUSKADI 2021 41 AÑOS DE LA MUERTE DE JUAN LARREA CELAYETA

 


Este año Ex!poesía va poner en valor al poeta Juan Larrea Celayeta, nacido el 13 de marzo de 1895 en Bilbao, y que vivió las vanguardias históricas, conoció a César Vallejo y fundó la revista Favorables París Poema, en la que colaborarán Gerardo Diego, Tristan Tzara, Vicente Huidobro, Juan Gris…


En SESTAO se mostrará la primera exposición de cuatro, donde han invitado a 21 Artistas del entorno experimental vasco, y se han creado dos convocatorias internacionales. La exposición viajará por los ayuntamientos de Basauri, Barakaldo y Portugalete en Bizkaia.


1895eko martxoaren 13an Bilbon jaio zen Juan Larrea Zelaieta poeta balioztatu nahi du aurtongo Festibalean. Larreak Abangoardia historikoak bizitu zituen, Cesar Vallejo ezagutu zuen. Favorables París Poema aldizkaria sortu zuen eta bertan Gerardo Diego, Tristan Tzara, Vicente Huidobro, besteak beste parte hartu zuten.


Lau erakusketa antolatu ditu. Horietatik bat, SESTAOn zabalduko du eta euskal esperimentazio eremuko 21 artistak hartuko dute parte. Gainera bi nazioarteko deialdiak zabaldu ditu. Ondoren Basaurin, Barakaldon eta Portugaleten ikusi ahalko da aipatutako erakusteta hau.