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jueves, 7 de agosto de 2025

BUENAS TARDES, JUAN RAMÓN DE PACA AGUIRRE EN LOS MAESTROS CANTORES

 






BUENAS TARDES, JUAN RAMÓN




Era como tú me lo habías contado. Estaba justo donde tú decías. Los pájaros, efectivamente cantaban. Había geranios, rosas, pensamientos. Sonaba el canturreo de los árboles, como si en vez de álamos o chopos fuesen esbeltas casuerinas. Todo tenían un aire de misterio, de ese misterio tenso que difunde lo vivo. Y era todo pequeño, cotidiano, predispuesto a la vida y sus faenas. Vi el sándalo crecer por los rincones y el vuelo remolón de las abejas. Llegaban, apagados, los bronces de Santa Clara y como un eco tu voz adolescente: «¡Qué triste es amarlo, todo, / sin saber lo que se ama!». Pero tú lo supiste, siempre lo supiste. La cantidad de cosas que sabías. Casi nadie ha sabido tanto como tú. Supiste ver y oír como ninguno: los pájaros, los árboles, las fuentes. Tu mirada era un largo pentagrama. Navego entre tus versos mejor que por las olas y respiro más hondo en tus endecasílabos que entre la tibia brisa del oxígeno. Tú en verdad fuiste la criatura afortunada. Tú oíste cantar los pájaros que cantan, tú llegaste a la calle de los marineros, te acercaste a la carbonerilla quemada, a la cojita. Tu batuta dinámica y celeste restituyó a los sordos del oído. Dueño y señor del tiempo y del espacio, encantador de olvidos y nostalgias, todo en ti fue milagro.




Francisca Aguirre

Los maestros cantores


Prólogo de Olvido García Valdés


Calambur


lunes, 30 de octubre de 2017

DESDE DENTRO UN POEMA DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ






DESDE DENTRO

Rompió mi alma con oro.
Y como májica palmera
reclinada en su luz,
me acarició, mirándome
desde dentro, los ojos.

Me dijo con su iris.
«Seré la plenitud
de tus horas medianas.
Subiré con hervor tu hastío,
daré a tu duda espuma».

Desde entonces ¡que paz!
No tiendo ya hacía fuera
mis manos. Lo infinito
está dentro. Yo soy
el horizonte recojido.

Ella, Poesía, Amor, el centro
indudable.



Juan Ramón Jiménez – El ojo no visto de mundo. Antolojía de prosa y verso. Antonio Orihuela, compilador.