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martes, 6 de octubre de 2026

NIGHT PEOPLE UN POEMA DE JOSÉ ANTONIO BERMÚDEZ EN LA MANO EN EL FUEGO POESÍA ÍNTEGRA

 






NIGHT PEOPLE



A partir de Shadows / Sombras

(JOHN CASSAVETES, 1959)




Los círculos esquivos de la música,

como eslabones de humo, se dilatan

hasta atrapar en un nudo intangible

lo que ha sido, lo que es, lo que vendrá.


El jazz repta por sótanos viciados

y acarrea en su rastro la memoria

cruenta del fracaso de los dioses.


Toso en él es raíz que se disgrega.


Dentro quedan las sombras magulladas,

el llanto que profana el paraíso,

la cicatriz del látigo y la cincha,

la solitaria peste del dolor,

las crestas astilladas del dolor,

el estéril delirio del dolor.


Dentro quedan las sombras enredadas,

un calambre sin deuda ni conjuro

una felicidad desconcertante,

el amor como un dulce protocolo,

el amor como un viejo testamento,

el amor como un medio y como un fin.


El jazz trepa por rectas chimeneas

y estalla entre las nubes como un grito

de luz que descongela la amargura.


Todo en él es torrente que converge.


La música indomable se derrama

sobre los lentos barrios de la noche,

se ajusta a sus contornos y los cubre

como segunda piel de un cuerpo único.




Juan Antonio Bermúdez

La mano en el fuego

[Poesía íntegra]


Prólogo de David Eloy Rodríguez


Libros de la herida


miércoles, 2 de septiembre de 2026

DISCURSO A LA NACIÓN UN POEMA DE JUAN ANTONIO BERMÚDEZ EN LA MANO EN EL FUEGO

 






DISCURSO A LA NACIÓN




Con semblante de augustos sacerdotes,

con asertivos gestos ensayados,

con vocales de niebla,

dicen crisis y un río de dolor

empantana los barrios, cala el frágil

contrato de las fábricas, anega los cimientos.


Dicen ajuste y alguien sangra,

alguien se desespera en la ruidosa

soledad de las cifras,

alguien con ojos y apellidos pierde

la bitácora en esta tempestad.


Dicen, destino, porvenir, mañana,

y engendran una calavera.





Juan Antonio Bermúdez

La mano en el fuego

[Poesía íntegra]


Prólogo de David Eloy Rodríguez


Los libros de la herida


martes, 4 de agosto de 2026

BIENAVENTURADOS LOS ERRANTES UN POEMA DE JUAN ANTONIO BERMÚDEZ EN LA MANO EN EL FUEGO

 






BIENAVENTURADOS LOS ERRANTES



Porque esta tierra es hosca y tiene espinos

que hilvanan con alambre las desgracias,


porque en invierno hay trampas y cartones

en los labios del metro y en las curvas,


porque hay graves bocinas que nos riñen,

porque hay relojes sucios muy roedores,

porque hay ceniza fría que fue carne,


porque a veces el suelo se cuartea,


saldemos los diplomas y los ídolos

en el umbral del templo más lujoso


y bienaventurados los errantes,

los que viajan sin mapa, sin destino,

los que aman sin urgir el estertor,

los que brindan su paz y hacen ofrendas

sin esperar a cambio el paraíso.




Juan Antonio Bermúdez

La mano en el fuego

[Poesía íntegra]


Prólogo de David Eloy Rodríguez


Los libros de la herida


martes, 21 de julio de 2026

FÓSIL UN POEMA DE JUAN ANTONIO BERMÚDEZ EN LA MANO EN EL FUEGO

 






FÓSIL




En la huella de los analfabetos

todo ha quedado escrito.


Los espejos contienen

las vidas y las muertes.


Cada hombre es un fósil

de enjambres, muchedumbres

que habitaron la tierra.




Juan Antonio Bermúdez

La mano en el fuego

[Poesía íntegra]


Prólogo de David Eloy Rodríguez


Los libros de la herida


miércoles, 17 de junio de 2026

UN FRAGMENTO DEL PRÓLOGO DE DAVID ELOY RODRÍGUEZ A LA MANO EN EL FUEGO POESÍA INTEGRA DE JUAN ANTONIO BERMÚDEZ

 






Como ustedes seguramente saben, un palíndromo (del griego πάλιν δρόμος, palin dromos, ‘volver a ir atrás’) es una palabra o frase que se lee igual en un sentido que en otro. Hay un palíndromo medieval que nos entusiasmaba: In girum imus nocte et consumimur igni. Su traducción sería: «Damos vueltas en la noche y somos devorados por el fuego».

Los poetas abandonan esta tierra ingrata, cruel, pero podemos seguir conversando con ellos sin fin. Resulta una hermosa victoria contra la muerte.


Del prólogo de David Eloy Rodríguez sobre la muerte de Juan Antonio Bermúdez


La mano en el fuego [Poesía íntegra]

Juan Antonio Bermúdez


Prólogo de David Eloy Rodríguez


Libros de la Herida


sábado, 26 de noviembre de 2022

TRES POEMAS O UN HOMENAJE DE / A JUAN ANTONIO BERMÚDEZ

 

 

 

MANDAMIENTO

 

 

 

Amar a cada uno por su nombre

en un idioma impar, íntimo código

en el que cada sílaba sea un mimo.

 

Amar a cada cual por la manera

intrépida o celosa de apretar

el paso en la borrasca y por el cúmulo

de discapacidades que lo azoran.

 

Amar a cada prójimo en su fe

por la ráfaga débil que lo surca,

por sus contradicciones, sus bostezos

y el temblor de sus piernas entumidas.

 

Amar a contrapelo, amar a ciegas,

celebrar que tendemos hacia el otro

el pulso, sin que nadie nos lo mande.

 

 

―――――――――――

 

 

Aunque las moscas entren / nunca tengas la

boca cerrada

MANUEL PACHECO

 

COMPAÑERO ENEMIGO

 

 

 

Compañero enemigo, nos convocan

los bárbaros tambores, las sirenas

leprosas de la guerra, el olor acre

que reclama genética venganza.

 

Desobedeceremos, cruzaremos

los cuchillos delante de la lumbre

en la tierra de nadie, que es mi tierra,

nuestra tierra sin planos ni alambradas.

 

Y allí compartiremos el arroz

y la perplejidad de estar tan vivos

entre tanto cadáver contagioso.

 

Compañero enemigo, no te mueras,

ni me mates, no huyas, ni te rindas

que tenemos que hablar de muchas cosas.

 

 

―――――――――――

 

 

FE EN LA ERRATA

 

 

 

Las flechas desviadas, al final,

aciertan otro blanco;

las derivas desvelan continentes;

alguien huele y adopta

las cartas sin remite.

 

Cada desliz da cuerda,

cada gazapo prende.

 

El día que acudí

al sitio equivocado, a la hora impropia,

allí estaba esperándome

la muchacha más linda

de este baile de locos en desahucio.

 

 

 

 

 

 

Juan Antonio Bermúdez

Compañero enemigo

 

Poesía en resistencia

Libros de la herida


 

domingo, 14 de octubre de 2018

TRES POEMAS DE CALLE LENTA DE JUAN ANTONIO BERMÚDEZ




BIENAVENTURADOS LOS ERRANTES


Porque esta tierra es hosca y tiene espinos
que hilvanan con alambre las desgracias,

porque en invierno hay trampas y cartones
en los labios del metro y en las curvas,

porque hay graves bocinas que nos riñen,
porque hay relojes sucios muy roedores,
porque hay ceniza fría que fue carne,

porque a veces el suelo se cuartea,

saldemos los diplomas y los ídolos
en el umbral del templo más lujoso

y bienaventurados los errantes,
los que viajan sin mapa, sin destino,
los que aman sin urgir el estertor,
los que brindan su paz y hacen ofrendas
sin esperar a cambio el paraiso.


—————————


JONÁS


Jonás,
que cumplirá 40 en 2015,
cruza el vientre del mundo en bicicleta:
la avenida de bruma y remolinos;
las callejas desiertas todavía;
el colegio vacante; el bar opaco;
el tráfago que funda los mercados;
los puentes y los parques; el aliento
de las panaderías y las fábricas.

A esa hora, camino del camino,
camarada de nadie en el semáforo,
los pies en los pedales, sin fatiga,
sin prisas y sin rumbo, va Jonás,
que cumplirá 40 en 2015.


—————————


HULOT, QUERIDO TÍO


Hulot, querido tío,
vivimos en trincheras, enchufados
al canto de los mapas,
pero solos.
Dudamos del vecino,
nos cortejan sirvientes espectrales
y animados medrados
en la furia.
Con extraviados ojos,
jugamos a la bolsa y a la vida
en plasmas que destiñen
hemorragias.
Las ciudades se calcan,
el cemento uniforma los distritos,
cada vez es más caro
ver las estrellas.
Vamos de un sitio a otro
raudos, acorazados, aturdidos,
peces de zinc en fuga
del colapso.
Y sin embargo, a veces,
cruzamos el umbral de una taberna
dispuestos al encuentro
de la vida.
Y ahí estás, desgarbado,
con tu torpe ademán de tarambana,
probando que no todo
está perdido.



Juan Antonio Bermúdez
Calle Lenta

Planeta Clandestino
Ediciones del 4 de agosto

sábado, 26 de septiembre de 2015

FIESTA DE FIN DE CURSO


Fiesta de fin de curso, por Pablo Müller




«y quieto en cada banco hay un fantasma
gemelo del que fuimos;»
Juan Antonio Bermúdez

Añoran los colores las luces encendidas,
los niños a las niñas, las niñas los pasos
que bailan a los junios, todos los globos
colgados de las tristezas, los cubos
de las playas hasta arriba de esperanzas,
que nadie se atreva a verter,
que nadie se atreva a verter.

El sonido de la música, el murmullo de las voces
de todos los parientes, las camisetas
que se quedaron pequeñas en los armarios,
los cuadernos terminados de garabatos,
ese fantasma está en el pasado, siempre habrá
un futuro que lo traiga, siempre un futuro
que lo traiga.

Y recogerlo con estos presentes.