Mostrando entradas con la etiqueta Clara Janés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Clara Janés. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de diciembre de 2022

PRINCIPIO DE EXCLUSIÓN UN POEMA DE CLARA JANÉS EN DE ESFERAS Y TRAYECTOS

 




Wolfgang Pauli enunció, en 1925, el principio de exclusión, regla de la mecánica cuántica según la cual no puede haber dos fermiones con sus números cuánticos idénticos.

En el poema se alude también a la famosa «observación» empleada por los físicos de la interpretación de Copenhague (1927), formulada por Niels Bohr y apuntalada por Werner Heisenberg con su principio de incertidumbre. Éste sostiene la imposibilidad de conocer una partícula combinación de posición y velocidad, pues la observación colapsa su función de onda, lo que comporta que la observación crea lo observado.

Una referencia a la letra griega ѱ (psi), que aparece en la ecuación de Schrödinger, es otro guiño a tan célebre disputa entre el austriaco y Einstein y los de Copenhague.

Pauli, por otra parte, estudió apasionadamente a Kepler y en sus Escritos sobre física y filosofía, citando a Proclo, afirma: «El razonamiento matemático es “innato en el alma humana”».




PRINCIPIO DE EXCLUSIÓN


Wolfgang Pauli.


El cuervo que a sí mismo

se quitó los ojos

no quería ver la asimetría

de aquellos números,

temía la desigualdad invencible,

ese ordenamiento inverso

que comporta

la impenetrabilidad

de la materia.

Vano es, pues, el intento de los míos

si no puedo incorporarte.

¿Quién mira, al fin?

¿Quién modifica el movimiento?

¿Quién expresa lo que queda dicho?

Derrotada la razón

por el poema

que nadie sabe cómo se escribió,

una vez más

planea en el aire

la sombre de la letra griega.


Pero si Odiseo, el que no se detenía,

se hizo llamar «nadie»…




Clara Janés

De esferas y trayectos


Olé libros


viernes, 25 de junio de 2021

TRES POEMAS DE LAS ILUMINACIONES ANTOLOGÍA DE MARÍA VICTORIA ATENCIA

 

 

 

 

LAS ILUMINACIONES

 

 

 

Más allá de unos ojos, más de la línea azul nunca alcanzada,

eras sólo un apunte balbuciente de luz,

como el tenue destello de un dios que se anunciase amaneciendo en todo,

y que me trasluciese y yo le dispusiera hasta las yemas de mis dedos,

y consistiera en ti y en tu atropello,

y con eso bastase y luego prosiguieras, dejases y olvidases.

 

 

—————————————————

 

 

EN EL DESO O EN LA DESMEMORIA

 

 

 

Sucede en ocasiones que su peso y número,

su peso y bulto y número y medida

de todas las personas que he sido —en el deseo al menos

o en la desmemoria— ni en el alma me caben

ni yo quepo —y eso es lo que me importa— en la de cada una de ellas,

de tan multiplicada y abdicada, negándome y creándome;

yo, transitoria con mi historia y sueños.

 

 

————————————————

 

 

TU MITAD

 

 

 

Puedo ser tu mitad, mi puerto, a medias

mi porción dividida y compartida,

podrás borrar mi nombre

con tus labios del todo si me faltas.

 

Me vas mirando y trazas mis límites precisos,

bebiéndome me cercas.

Solo siento un destello

que pasa, se acrecienta y reverbera.

 

Como si yo estuviera aún muerta de ti.

 

 

 

María Victoria Atencia

Las iluminaciones

Antología y poemas inéditos

 

Selección y prólogo de Clara Janés

 

Editorial Salto de Página


domingo, 16 de agosto de 2020

DOS POEMAS DE ESTRUCTURAS DISIPATIVAS DE CLARA JANÉS


 

 

 

LAMENTO

 

 

 

Con circulares graznidos

quiebran los cuervos el espacio

mientras, en tierra,

el polluelo agoniza.

 

Y queda ya mansa el ala

sin que elevarla pueda

la nasa de las voces.

 

Tú has vencido la negrura

y tus manos depositan

el diminuto cuerpo

bajo la hojarasca.

 

Yo me quedo en la grieta

de la oscuridad,

cruzada por el filo del lamento

que escolta

la fuga de la vida

hacia su enigma.

 

Y persigue este luto

ese grito

que rasga las vestiduras del aire

y desciende.

 

Y que acogen los árboles

ensombrecidos.

 

[En Berlín, con Juana Vera.]

 

 

————————————

 

 

EL DON DE LA CONCIENCIA

 

 

 

Guardaba el árbol

su perfil intacto,

pero la fuente

se transformó en lúcido recinto

y descubrió del origen

el latido en plural extensión,

esbozo de un paisaje,

suavizadas las aguas en ondas

y las ondas en islas ansiando definirse.

¿Qué podía alcanzar

su intento tanteante?

 

Solo el adiós

conoce la quietud

y la verdad del des-hacerse…

 

Y aunque en el universo

la raíz quiere ser ancla,

 

la muerte impone

su confín

al estar nuestro.

 

 

 

Clara Janés

Estructuras disipativas

 

Tusquets Ediciones