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lunes, 12 de agosto de 2024

UN POEMA DE MARIO OBRERO EN TIEMPOS MÁGICOS

 





EN EL HIERRO DE LOS ÁNGELES HAN CORTEJADA

las ciegas

a las piedras ciegas bajo la alpargata

han fusilado con sortija la polilla del carbón

pues aquel debió ser un caluroso día de llanura

hablen campesinos hablen yonkis hablen las

escobas y la pintora de provincias hablen

sedientos

las segadas de vocal

:

declaradas culpables

por andar a la pídola en las hambrunas geoló-

gicas

por cuantos piquetitos y pasquines que nada

dicen de la eléctrica orfandad

por borrar el lápiz para engullir amputado su

alimento

los recolectores de patatas salieron del museo

se untaron en caducadas cremas pequeñoburguesas

asignaron viviendas de ladrillo

a los cuadros militantes del sindicato

a las niñas tocadas por el caviar explosivo de

las bombas

ellas excavaron sus sótanos con la misma gra-

cia con que plantaban remolachas

cerraron persianas y comenzaron la clase de

japones

así podríamos formular el sumario de un juicio

arroba de almortas por cabeza

ocho años de abstinencia para la harina y el

diapasón

en el hierro de los ángeles han cortejado a las ciegas

pero en el poema las dulzainas aún más lejos se oyen

no llores piedra no llores tu fractura

no es más grande que el nicho de una carencia

las tejedoras de aviones haraganes en chocolate

los palmeros generales del gato

con la misma gracia con que escondían cartas

en el sombrero

pactaron las imposibles leyes de otra realidad

:

culpable todo aquel corazón que tenga más de

sagrado que de anfibio

culpable el trilero que nos bombardea blanco pan


se levanta el juicio



huesos de conejo

por el estercolero.





CORAZÓN: [se] cree básica para la etimología de corazón la palabra corada «asadura» […] lo mismo corada que corazón son derivados del verbo curare «cuidar» en el sentido romance de «limpiar, mondar, arrebañar». […] no se necesita estar imbuido de preocupaciones «idealísticas» para ver lo inverosímil en grado sumo de esta evolución semántica […] el enorme peso sentimental e ideológico que arrastra la palabra corazón no podía llevárselo un nombre anclado en el bajo piélago de la alimentación canina.

joan coromines




Mario Obrero

Tiempos mágicos


La Bella Varsovia


martes, 16 de mayo de 2023

UN POEMA DE PEACHTREE CITY DE MARIO OBRERO

 

 

 

 

I

 

En la mañana el padre limpia el jardín delantero con su

soplador

 

mientras suenan en la televisión villancicos

 

recuerdo cómo los colibríes volaban en las tardes de

agosto y bebían néctar de sus comederos

 

fue la primera vez en dieciséis años que vi estos pájaros

 

pequeños como flores rojas floreciendo a las afueras de la

luz

 

vi docenas de armadillos y mofetas en los arcenes

 

vi higueras viejas y pelícanos durmiendo dentro de las

ostras

 

y ahora como dos compañeros en los bosquecillos de la

eternidad escribo con palabras desconocidas que salen

de mi boca como copos de polen

 

las dejo habitar mis sueños y caminan por la soledad con

una lámpara de aceite de ballena

 

y el sonido /θr/ y la palabra wood es una batata

dormitando en la tierra

 

digo estas palabras como un soneto gotea en la piel del

albaricoque

 

el poeta es alguien que no sabe qué o por qué pero sabe

cómo

 

el porqué puede ser mi abuela recogiendo limones de su

limonero

 

puede ser el sueño de una ardilla joven o el sabor de las

frambuesas cálidas

 

vengo de un tierra con pocos ríos

 

llamamos ríos a los arroyos y dibujamos océanos en el

interior de las calas

 

el ganador del show nacional de perros ha sido un

bulldog llamado Thor

 

de donde vengo no tenemos show nacional de perros

en Acción de Gracias ni rebajas especiales del Día

del Trabajador ni mes de los amantes de la crema de

cacahuete

 

de donde vengo tenemos marineros que humedecen

sus helechos y madres que recogen ramitas de tojo

después de medianoche

 

mi alma tiene nuevas hogueras donde voces

innumerables queman sus malvaviscos

 

ahora soy un poeta de lo desconocido que escribe en una

lengua desconocida

 

jacinto albahaca percha mimado campanillo

 

soy el ratón que despierta matas de tomates y viste

mandarinas con plumas naranjas

 

mis padres me miran como la gente mira charcos en los

caminos

 

les digo que en las mañanas nubladas veo caballos llorar

sobre las guitarras heladas

 

digo que estoy lleno de partículas y de caracoles

divagando por mi carne

 

la calavera de la hortensia recita poemas en latín y todos

los diferentes tipos de mantequilla y las secciones de

cereales de este país discuten el coste de construir una

cabaña en el siglo diecinueve

el jardín delantero está limpio ahora y las macetas

decoradas con pequeños y bonitos saleros

 

veo ángeles en las llamas del fuego abrazando a sus

novios y cenando en Waffle House

 

en todas las charcas del condado busco las pavesas de un

poeta que cultivó legumbres

 

busco las palabras que construyen nidos de cigüeñas en

las tardes lluviosas.

 

 

 

Mario Obrero

Peachtree City

 

Visor


sábado, 28 de mayo de 2022

CEREZAS SOBRE LA MUERTE DE MARIO OBRERO

 

 

 

 

FRUITU HITZA «disfrutatu» esan nahi duen

[latinezko fruor aditzetik

dator. Fruitua, gainera, landareen izerditik

[eta lurreko ur ezkutu eta

ilunetatik edaten duen sustrai sakonetik

[dator.

Miraveten dagoen Pernafeiteseko hobi

[komunaren gainean, ehun

bat soldadu errepublikano zeutzan lekuan,

[landatutako

gereziondoak aldenduta, lokatuta hazi ziren,

[fruitua jaiotzea

galarazten duen herio batek karraskaturik

[bezala. Lur horretako laborariak gorpuak

desobiratzean eta gereziondo berriak

[landatzean tematu zen.

Gereziak herioaren gainean aztarna

[eleaniztun bat da.

Isiltasunaren artetik itxaropenaren fruituak

[erneberritzen dituen oroimen bihurturiko

leku horren aztarna.

 

 

—————————————————

 

 

FRUTU VIEN del llatin fruor, que significa

[«disfrutar». Tamién vien

el frutu de la salvia y el raigañu fondu que

[bebe i’agua soterraño

y oscuro de la tierra.

Enriba la fuexa común de Pernafeites, en

[MIravet, onde quedare

un centenar de soldaos republicanos, les

[zrezales llantaes espolletaron

ausentes, llueces, como royíes d’una muerte

[que torga ñacer al frutu. El llabriegu d’esa

tierra aneció en desaterrar los cuerpos y

[replanar nueves zrezales.

Zreces enriba la muerte ye’l resclaviu políglota

[d’esi llugar

memoriáu onde rebrotien d’ente’l silenciu

[los frutos de la

esperanza.

 

 

 

Mario Obrero

Cerezas sobre la muerte

 

La Bella Varsovia