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miércoles, 15 de julio de 2026

HORA TEMPRANA UN POEMA DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 





HORA TEMPRANA




Todavía duermo

y mientras tanto van sucediendo cosas.

Blanquea la ventana,

la oscuridad grisea,

el cuarto emerge de un espacio impreciso,

buscan en él apoyo titubeantes, pálidas estelas.


Sucesivamente, sin prisa,

porque es una ceremonia,

clarean las superficies del techo y las paredes,

se separan las formas,

una de otra,

el lado izquierdo del derecho.


Amanecen las distancias entre los objetos,

pían los primeros destellos

en el vaso, en el picaporte.

No solo parece, sino que es plenamente

aquello que ayer fue movido,

lo que se cayó al suelo,

lo que se encierra en los marcos.

Solo los detalles

no han entrado aún en el campo visual.


Pero atención, atención, atención,

muchas cosas indican que regresan los colores

y hasta el más pequeño objeto recuperará el suyo,

junto con la tonalidad de la sombra.


Es algo que rara vez me sorprende, y debería.

Suelo despertarme en el papel de testigo tardío,

cuando el milagro ya se ha producido,

el día ya está hecho,

y lo alboreante magistralmente transformado en

matinal.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


Visor



miércoles, 8 de julio de 2026

ECOS UN POEMA DE AVERNO DE LOUISE GLÜCK






ECOS



I



Cuando pude imaginar mi alma

pude imaginar mi muerte.

Cuando imaginé mi muerte

mi alma murió. Eso

lo recuerdo perfectamente.


Mi cuerpo persistió.

No prosperó, persistió.

El porqué no lo sé.



II



Cuando era aún muy pequeña

mis padres se mudaron a un pequeño valle

rodeado de montañas

en lo que llamaban la región de los lagos.

Desde el jardín de la cocina

se alcanzaba a ver las montañas

cubiertas de nieve, incluso en verano.


Recuerdo una clase de paz

que no volví a experimentar nunca.


Algún tiempo después, se me ocurrió

convertirme en artista

para darle voz a esas impresiones.



III



El resto os lo he contado ya.

Unos pocos años de elocuencia, y luego

un largo silencio, como el silencio en el valle

antes de que las montañas te devolvieran

tu propia voz en forma de voz de la naturaleza.


Ahora este silencio me hace compañía.

Pregunto: ¿De que murió mi alma?

Y el silencio responde:


Si tu alma murió, ¿de quién es la vida

que vives ahora y cuándo

te convertiste en esa persona?




Louise Glück

Averno


Traducción de Andrés Catalán


Visor


 

lunes, 15 de junio de 2026

ORILLA DE JAVIER VELAZA EN LAS IGNORANCIAS






ORILLA



Lo llamamos orilla. Es ese sitio

donde desiste el mar por un instante

de ser y se proclama la victoria

efímera, en espumas, de la arena

o viceversa, margen fugitivo,

exacto cada y cada vez

incierto porque nunca se repite.


Orilla lo llamamos y en el atlas

una línea sin línea es que divide

el azul de los verdes o los ocres,

el invariable estático contorno

de las islas y de los continentes

quien dibuja en los mapas las orillas

no ha debido de ver jamás el mar.


Lo llamamos orilla, pero es solo

algo más que no existe y tiene nombre,

lo mismo que el pasado o la esperanza

o dios o el horizonte. O el amor,

porque también es el amor orilla

ahora mar de dos seres ahora tierra

que exploran su imprecisa finitud.


No hubo jamás dos orillas iguales

y nunca ha sido igual la misma orilla.

No intentes caminar sobre el perímetro

imposible del mar de tu pasado.

Vivir es aprender a dibujar

sobre el mapa del alma, que es de arena,

las espumas del tiempo que vendrá.




Javier Velaza

Las ignorancias


Visor


 

lunes, 1 de junio de 2026

HIJOS DE LA ÉPOCA UN POEMA DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 






HIJOS DE LA ÉPOCA




Somos hijos de la época,

la época es política.


Todos tus asuntos, los nuestros, los vuestros,

asuntos diurnos, asuntos nocturnos,

son asuntos políticos.


Quieras o no quieras,

tus genes tienen un pasado político;

la piel, un tono político;

los ojos, un aspecto político.


Lo que dices tiene ecos

y lectura lo que callas,

de cualquier forma, políticos.


Hasta yendo por el bosque

son políticos tus pasos

sobre una base política.


Los poemas apolíticos son políticos también,

y arriba brilla la luna,

un objeto no lunático.

Ser o no ser, esa es la cuestión.


Qué cuestión, respóndeme, mi amor.

Una cuestión política.


No es necesario siquiera que seas un ser humano

para cobrar una importancia política.

Basta que seas petroleo,

forraje o materia reciclada.


O una mesa de debates sobre cuya forma

se discutió varios meses:

¿en cuál negociar sobre la vida y la muerte?

¿en una redonda o en una cuadrada?


Y mientras, ha muerto gente,

han muerto animales,

han ardido casas,

se han perdido campos de cultivo,

como en tiempos remotos,

y menos políticos.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


Visor


martes, 5 de mayo de 2026

EL OCASO DEL SIGLO DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 






EL OCASO DEL SIGLO




Nuestro siglo veinte iba a ser mejor que los pasados.

Ya no alcanzará a demostrarlo,

tiene los años contados,

titubeante el paso,

entrecortada la respiración.


Ya han pasado demasiadas cosas

que no debían haber pasado

y lo que tenía que pasar

no ha pasado.


Parecían cercanas

la primavera y la felicidad, entre otras cosas.


El miedo tenía que abandonar las montañas y los

valles.

La verdad, antes que la mentira,

tenía que llegar a la meta.


Parecía que ciertas desgracias

no iban a suceder más:

por ejemplo, la guerra

y el hambre, y tantas otras.


Se iba a valorar

la indefensión de los indefensos,

la confianza y ese tipo de cosas.


Quien quisiera alegrarse del mundo

se encuentra ahora

ante una misión imposible.


La estupidez no es graciosa.

La sabiduría no es alegre.


La esperanza

ya no es esa muchacha joven,

etcétera, por desgracia.


Dios iba al fin a creer en un hombre

bueno y fuerte,

pero el bueno y el fuerte

siguen siendo dos hombres diferentes.


Cómo vivir, me preguntó en una carta alguien

a quien yo tenía la intención de preguntarle

lo mismo.


Una vez más y como siempre,

cómo se ve más arriba,

no hay preguntas más urgentes

que las preguntas ingenuas.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


Visor


lunes, 4 de mayo de 2026

LA GRAN MARCHA UN POEMA DE MAO TSE TUNG





LA GRAN MARCHA21


Iüshi


(1935)





El Ejercito Rojo no teme la prueba de una larga marcha,

mil montañas y diez mil ríos para él no significan nada.

Para él, las Cinco Cordilleras ondulan como livianas olas22

y los picos de las montañas de Wumen se deslizan como bolas de barro23.

Tibios son los acantilados que perforan la niebla, lavador por el río Arenas

de Oro24,

frías son las cadenas de hierro que atraviesan el Dadu25.

Feliz está el Ejercito de ver las nieves infinitas de Minshan26

y cuando las cruzamos, una sonrisa nace en cada rostro.




21 Este poema es del género shi, de forma regular, llamado lüshi, y se compone de ocho versos de siete y cinco pies cada uno.

La Gran Marcha: Después de abandonar, en el mes de octubre de 1934, su base revolucionaria de Chiangsi, el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos pasó por las provincias de Fuchién, Chiangsi, Guangdong, Hunan, Kuangsi, Kuichou, Yunan, Sikang, Sechuán y Kansú, y, al cabo de una larga marcha de veinticinco mil li, llego en octubre de 1935 a la base de resistencia contra los invasores japoneses de Shensi del Norte.

22 Cinco Cordilleras: Se extienden sobre las provincias de Hunan, Guangdong, Kuangsi y Kuichou.

23 Wumen: Cadenas de montañas en los límites de Yunnan y Kuichou.

24 Arenas de Oro: Nombre que se le da al río Yangtsé en cierta parte de su cuerpo superior. Se trata aquí del sector situado en Yunnan.

25 Dadu: Nombre de un río situado en Schuán. Sobre él existe un puente llamado Puente Luting, formado por trece cadenas tendidas de una a otra ribera.

26 Minshan: Cadenas de montañas en los confines de las provincias de Chianghai, Kansú, Shensi y Sechuán.




Mao Tse Tung

Poemas


Edición y notass de Chou Chen Fu


Visor



 

miércoles, 15 de abril de 2026

AGRADECIMIENTO UN POEMA DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 






AGRADECIMIENTO




Debo mucho

a quienes no amo.


El alivio con que acepto

que son más queridos por otra persona.


La alegría de no ser yo

el lobo de sus ovejas.


Estoy en paz con ellos

y en libertad con ellos,

y eso el amor ni puede darlo

ni sabe tomarlo.


No los espero

en un ir y venir de la ventana a la puerta.

Paciente

casi como un reloj de sol,

entiendo

lo que el amor no entiende;

perdono

lo que el amor jamás perdonaría.


Desde el encuentro hasta la carta

no pasa una eternidad,

sino tan solo unos días o unas semanas.


Los viajes con ellos siempre son un éxito,

los conciertos son escuchados,

las catedrales visitadas,

los paisajes nítidos.


Y cuando nos separan

siete ríos y montañas,

son ríos y montañas

bien conocidos gracias a los mapas.


Es mérito suyo

que yo viva en tres dimensiones,

en un espacio no-lírico y no-retórico,

con un horizonte real ya que es móvil.


Ni siquiera imaginan

cuántas hay en sus manos vacías.


«No les debo nada»,

diría el amor

sobre este tema abierto.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


Visor


viernes, 20 de marzo de 2026

CENSO UN POEMA DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 






CENSO




En la colina donde estaba Troya

han excavado siete ciudades.

Siete ciudades. Seis más de la cuenta

para una sola epopeya.

¿Qué hacer con ellas, qué hacer?

Los hexámetros revientan,

un ladrillo sin relato asoma entre las grietas,

en el silencio de una película muda unos muros

derrumbados,

vigas carbonizadas, eslabones rotos,

jarros apurados hasta perder fondo,

amuletos de fertilidad, semillas de huertos

y cráneos tangibles como la luna de mañana.


Vamos sumando antigüedad,

cada vez hay menos espacio en ella,

inquilinos ilegales se abren paso a codazos en la

historia,

legiones de carne de espada,

reversos de anversos de Héctor al que igualan en

valor;

miles y miles de rostros individuales,

y cada uno de ellos, primero y último en el tiempo,

y en cada uno de ellos, un par de ojos nunca vistos.


Era tan llevadero no saber nada de eso,

tan enternecedor, tan desahogado.


¿Qué hacer con ellos, qué asignarles?

¿Algún siglo no muy poblado hasta ahora?

¿Cierto reconocimiento en el arte de la orfebrería?

Está claro que es demasiado tarde para el juicio final.

Nosotros, tres mil millones de jueces,

tenemos nuestros propios asuntos,

enjambres propios no articulados,

estaciones de tren, tribunas en estadios, desfiles,

calles, pisos y paredes en múltiples extranjeros.

Nos cruzamos eternamente en grandes almacenes

mientras compramos un nuevo jarrón.

Homero trabaja en la oficina de estadística.

Nadie sabe qué hace en casa.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


Visor


lunes, 16 de febrero de 2026

LA ALEGRÍA DE ESCRIBIR UN POEMA DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 






LA ALEGRÍA DE ESCRIBIR




¿Adónde corre, a través del bosque escrito, esta

corza escrita?

¿A beber del agua escrita

que copiará su hocico como papel carbón?

¿Por qué levanta la cabeza, habrá oído algo?

Apoyada en cuatro patas prestadas por la verdad,

por debajo de mis dedos aguza los oídos.

Silencio, esta palabra también susurra sobre el

papel

y retira

las ramas causadas por la palabra «bosque».


Sobre la hoja blanca acechan para saltar

letras que puedan combinarse mal,

frases que acosan

y ante las cuales no habrá salvación.


Hay en una gota de tinta una reserva considerable

de cazadores que apuntan, con un ojo entrecerrado,

preparados para bajar por la empinada pluma,

para cercar a la corza, dispuestos a disparar.


Olvidan que esto no es la vida.

Aquí rigen otras leyes, negro sobre blanco.


Un abrir y cerrar de ojos durará tanto como yo

desee,

permitirá que lo divida en pequeñas eternidades,

llenas de balas detenidas en pleno vuelo.

Si lo ordeno, aquí no sucederá nada para siempre.

En contra de mi voluntad no caerá ni siquiera una

hoja,

ni se doblará una brizna de hierba bajo el punto de

una pezuña.


¿Existe pues un mundo

sobre el que tengo un dominio absoluto?

¿Un tiempo que ato con cadenas de signos?

¿Una existencia incesante a mis órdenes?


La alegría de escribir.

La posibilidad de perpetuar.

La venganza de una mano mortal.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


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miércoles, 14 de enero de 2026

RESUMEN DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 






RESUMEN




Job, probado en cuerpo y hacienda, maldice su destino humano. Eso es alta poesía. Llegan sus amigos y rasgándose las vestiduras discuten la culpa de Job ante los ojos del Señor. Job clama que él fue justo. Job no sabe por qué el Señor la ha tomado con él. Job no quiere hablar con ellos. Job quiere hablar con el Señor. Aparece el Señor en un carro de viento, y ante el llagado hasta los huesos elogia su obra: los cielos, el mar, la tierra y los animales. Y en particular a Behemot, y muy especialmente a Leviatán, bestias que llenan de orgullo. Eso es alta poesía. Job escucha; el Señor habla de algo diferente, porque es su voluntad hablar de algo diferente. Así es que rápidamente se humilla ante Él. Ahora los eventos se suceden deprisa. Job recupera los asnos y los camellos, las ovejas y los bueyes multiplicados por dos. La piel recubre su cráneo desollado. Y Job lo permite. Job lo acepta. Job no quiere estropear la obra maestra.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


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jueves, 11 de septiembre de 2025

CUENTA II DEL ÁBACO DE LA PÉRDIDA DE SHOLEH WOLPÉ

 





CUENTA II



Altas, rígidas, afiladas.

Intenta llegar al otro lado

a pesar de las espinas salvajes.


Nosotros, que marchamos de casa adolescentes,

niños que cruzamos fronteras y fuimos despedazados

por mil lenguas dentadas,

nosotros, que llevamos heridas que florecen

bajo la piel cicatrizada,

¿en quiénes nos hemos convertido?


Me pregunto si casa

será mi fantasma,

si llevará mi ropa interior

guardada en la antigua cómoda

que compré hace veinte años,

si habrá anidado en mi blusa colgada

en una percha que no me atrevo a tirar.

Acaso esté extraviada entre filas de libros

ordenados alfabéticamente en un idioma

en el que no nací. O aquí, en el borde

de esta taza desportillada

que mi último amor olvidó.


Llevo semillas en la boca. Planto

cúrcuma, cardamomo y diminutos

pepinos aromáticos en el jardín.

Los riego con la lluvia que arranco

de las canciones de la abuela.

Crecerán, lo sé, por encima

de las murallas de espinos.

Se abrirán paso, ilesos.


Me fui de casa a los trece.

No había vivido lo suficiente como para saber

no amar.

Casa era el mar Caspio, los bazares bulliciosos,

el aroma del kebab y el arroz, los almuerzos

de los viernes, los picnics junto a los arroyos.

Nunca quise irme tan lejos.


Dijeron: Vuelve

y morirás.


El exilio es una maleta con el asa rota.

Lleno cien cuadernos de garabatos,

los arrojo al fuego y vuelvo a empezar,

esta vez me tatúo las palabras en la frente,

esta vez escribo solo para no olvidar.


La complacencia se contagia como un catarro.

Nado a contracorriente para dejar mis huevos púrpura.


Dicen: Saca sustento de esta tierra,

pero mira cómo cuelgan mis frutos en espiral

y huelen a cuadernos viejos y a encaje.


¿Qué es un árbol trasplantado

sino un ser en el tiempo,

resignado a la adopción?


Los espíritus apremian, los espíritus se van,

lloran y se lamentan en la puerta del templo,

donde pendo al borde de un abismo.

Tal vez los espíritus solo acuden en el exilio.


Pero incluso esto es una ilusión.




Sholeh Wolpé

Ábaco de la pérdida

Memorias en verso


Traducción de Corina Oproae


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