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lunes, 13 de mayo de 2024

LA CASA UN POEMA DE TULIA GUISADO EN CANÍBAL

 




El gato inmóvil a los pies del árbol,

la adolescente enferma, el amante, el amigo,

los hermanos, los pasillos, las esperas,

los pinchazos, cada una de mis venas inflamadas,

el sonido del panel del hospital, esa alarma,

mi rostro confundido y el tuyo, tan blanco entre la nieve,




LA CASA



Todo este ruido que levanto

―el televisor, la radio, la memoria―

no es sino una estrategia

que permite esconder

tras la barbarie el equilibrio.


Todo este ruido que levanto

es el único donde protejo

el silencio que me habita.

Construyo a mi alrededor

la gran tapia donde oculto

este frágil equilibrio

este centro herido

de la llaga curándose despacio.


Calibro a mi alrededor

el volumen de la prisa,

el valor de vuestros pasos.

Yo toco la pared dentro de mi casa

y siento casi al tacto la memoria.


Todo este ruido

el estallido de la risa

el estruendo de la bomba

la ráfaga de viento y los disparos

todo es mío.


Las voces los gritos

la estantería que cayó y mató algo

el lavavajillas y el grifo abierto

el grito tras uno y otro portazo

qué crees que esconde

sino el silencio de mi casa.


La música tan alta

el ruido los tambores

las copas que se rompen

son solo una amenaza

para aquel que todas las mañanas

espera tras la puerta a que me vaya.

Todo ese ruido, tras de mí, ha de seguir.

No quiero, bajo ningún concepto,

que sepa

cuándo dejo sola la casa.




Tulia Guisado

Caníbal

Ya lo dijo Casimiro Parker


lunes, 8 de febrero de 2021

TULIA GUISADO ESTUDIO SOBRE NOVIEMBRE

 

 

 

 

Alimentamos al gato para que algo se apiade de nosotros.

Alimentamos al gato para que el amor exista.

Alimentamos al gato, al ratón, a todo un sistema necesario de entusiasmo, a una sociedad organizada en contra de la debilidad, la ternura y la caricia. La necesidad de abrigo.

Alimentamos al gato para que el amor suceda.

Alimentamos al gato porque en Siria un hombre los rescata y los cuida.

Mohammad Alaa, hay que decir su nombre.

Mohammad Alaa, conductor de ambulancias.

Mohammad Alaa, hay que decir su nombre.

No sé si sigue vivo.

Es nuestro deber alimentar al gato.

Es un deber alimentar al gato, y al ratón, si alguien lo sigue haciendo.

Es un deber proteger, volver sobre tus pasos, cuidar.

Es un deber resistir.

Es un deber.

 

 

 

Tulia Guisado

Estudio sobre noviembre

 

Huerga & Fierro Editores