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domingo, 10 de enero de 2016

LA LUZ MIEDO


Luz miedo en túnel, septiembre 2015 por Pablo Müller




Ya no son oscuras las oficinas

— hay una norma que regula la luz mínima
que debe iluminar cada secreto.

Son oscuros sus papeles, sus carpetas, los futuros
oscuros en medio de tanta luz tonta,

oscura la mente del hombre alto, primero,
oscuro el miedo que lo conduce,

el hilo de miedo que lo engarza
a la codicia.



lunes, 30 de noviembre de 2015

CONTRA EL MIEDO


Prólogo Ibon Zubiela
Amargord Ediciones
ISBN  978-84-944689-8-8
Páginas 104
Precio 12€



Mi amigo poeta Ibon Zubiela ha escrito este generoso prólogo a Contra el miedo, el libro de poemas publicado por Amargord Ediciones. Lo comparto:

En este tiempo que nos toca vivir, ayer es historia, y la fugacidad y la prisa alcanzan su plenitud en todos los ámbitos (comida rápida, noticias que no son más que titulares sin contenido, relaciones virtuales e inmediatas, devoramos paisajes, personas...) todo es y debe de ser inmediato, es por ello que encontrar un libro como “Contra el miedo” es una satisfacción y un acto de insumisión. Porque “Contra el miedo” es un libro que se sienta en el tronco del mundo para invitarnos a recordar y a superar nuestros propios miedos, un libro que da un valor real a la vida, más allá de los modelos impuestos. La última trinchera, un ejercicio de memoria comprometida con el pasado, pero también con el presente y el futuro, en contra del olvido y de repetir los errores, instigándonos a andar y a hacernos un poco menos malos, mas humanos.
“Contra el miedo” desde el mismo título nos invita a la rebeldía, a no conformarnos con los limites (los propios y los impuestos) y a rescatar el olvido, pero no un olvido vacío de costumbres caducas, sino una memoria vital y llena de sentimientos.
“Contra el miedo”  es un libro sobre la vida de todas, un elixir contra el miedo y el dolor y a favor de la memoria; “es la herencia de nuestros antepasados que acarrearon las piedras, pintaron imágenes, pagaron diezmo o decidieron levantar iglesias altas, tan altas para acercarse a un cielo que estaba en otro lugar. Rastrea la huella del trabajo en la piedra hecha sillar: es el tosco andamio puesto para alcanzar la bóveda -hoy desaparecido- el único imprescindible para construirla y esa es la memoria que debemos”. La memoria de lo que fuimos y somos, la memoria que nos recuerda un pasado no tan lejano que quieren que olvidemos o peor, que nos quieren contar como no fue, porque en verdad, eran tiempos de “cunetas” y “fusilados” de exilios y “ferrocarriles con lágrimas negras”, “era difícil respirar en aquellos tiempos” y aun nos dura la falta de aliento. En él encontraremos nuestros reflejos frente al espejo de los años, encontraremos a la mujer y su verdadero papel en toda su dimensión y amplitud, encontraremos los usos y costumbres, encontraremos los castillos de la memoria y lo que realmente fueron, encontraremos a nuestros abuelos y abuelas, encontraremos caminos transitados y los que nos queda recorrer.
Aunque pudiera parecerlo, “Contra el miedo”, no es un libro triste, sino es un libro lleno de esa melancolía en la que subyace una esperanza individual y colectiva, invitándonos a ver más allá de lo inmediato y del horizonte, proyectando el pasado hacia el futuro como emblema de cambio, para romper las cadenas y aprender a volar.
Y eso es así, porque Pablo Müller es un poeta con alas, pero aferrado a las raíces, con paso corto y mirada larga. Porque es un poeta que pisa suelo cada día, pero no las alfombras rojas y sus destellos de neón, sino un poeta que prefiere pisar el barro para dejar huella. Un poeta que sabe quién es, de dónde viene y a dónde quiere ir. Pablo no se esconde en los convencionalismos, ni utiliza el pasado como escudo, sino que desde la humildad y el compromiso nos invita a reinventarnos en cada aliento con la responsabilidad y la militancia de quien cree en lo humano.
Si esto fuera poco, todo ello lo consigue con un lenguaje sencillo y directo, en el que se destilan y olfatean las influencias de los autores de los que Pablo bebe y se alimenta, pero desgranando cada verso sin límites ni fronteras, con una voz propia que nos exhorta a los interrogantes del tiempo, las dudas y los miedos.
Así que antes de empezar a leer, siéntate sin prisa, despójate de lo aprendido para zambullirte en los versos rebeldes de Pablo Müller, sabiendo que lo importante es disfrutar el camino.


Ibon Zubiela Martín


miércoles, 25 de noviembre de 2015

HACIÉNDOSE MÁS DIFÍCIL VIVIR


Bilbao, noche, septiembre, 2015 por Pablo Müller


«el sonido de las olas es semejante al silencio»
Leopoldo Mª Panero

Dice que
va haciéndose más difícil vivir
en la ducha
cuando aún no es de día
y se escribe con urgencia de médico,
sin tomar asiento,
—diálogo con los pasos en la madera—
en el pasillo junto a las escaleras
que tienen las casas y los libros,

la gata se llega a la puerta en silencio
y tras el cristal anuncia:
va haciéndose más difícil vivir,
y cierra el libro de Panero
para ver esta alegría.



viernes, 20 de noviembre de 2015

QUEDA ESCRITO


En el camino, noviembre 2015 por Pablo Müller



«queda ya escrito,
sobre un papel fantasma el único poema.»
Leopoldo Mª Panero

El último río es esta escarcha
que nos comba los árboles, limpia
la mesa de la intemperie, dice
a la gata que cuida la casa
que es ahora la gratitud del frío.

Así los libros van haciendo
viejas las tablas de las estanterías
y dentro el apunte de los días,
el lugar que fue de la lectura
se borra con la presteza pureza
de la indiferencia.



domingo, 20 de septiembre de 2015

AYER EN EL MANICOMIO DE MONDRAGÓN

En el manicomio de Mondragón, septiembre de 2015 por Pablo Müller


«…que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada
de demonio o de dios debo mi ruina»
Leopoldo Mª Panero


Ayer en el manicomio de Mondragón
el loco mirando desde la puerta del jardín
no dijo recordar el silencio, no dijo que en los ojos
tenía el camino seguido por las ratas ayer,
en la lavandería las cucarachas tomaban las sábanas
por  mortajas y comunicaban la buena nueva
del ciervo muerto, y luego callaban,
— allí en la esquina asolada los ratones
comían las galletas de los locos y ayer,
entre los setos recogían los químicos enfermos
para así construir la piedad de la locura —
Ayer,
el loco mirando desde la puerta del jardín
pidió al desratizador que frenara la furgoneta,
porque a esa velocidad huir era imposible,
y en la puerta grande que da a la carretera
había puesta por fin la placa para conmemorar
estos olvidos.




sábado, 5 de septiembre de 2015

LA TORMENTA


Saliendo de la ciudad, entrando en la tormenta, agosto 2015 por Pablo Müller


«…Advierte: son
las casas de la misma
sustancia de los sueños.»
Olvido García Valdés


No es la tormenta el único fracaso del verano,
ni lo pesado el último clamor de lo importante,
las lluvias a la tarde reconcilian verano y tristeza,
y este peso a la espalda, — cinco libras de chocolate
para la merienda de los adioses —

Ahora son los niños los que hacen corro,
los que deciden los vestidos,
los que hacen juntos la hora dormir.

Luego nos abrirán las puertas, encenderán
las últimas luces, acompañarán algunas
lecturas.



22 de agosto de 2015

domingo, 30 de agosto de 2015

REUNIÓN DE DISPUTAS


En el viaje, agosto de 2015 por Pablo Müller

«Pilotos cargados de explosivos. Conductores borrachos de civilización petrolera.»
Ángel Calle Collado


Cuando conduzco el automóvil por la autopista,
no sé,
hacía Zaragoza, Madrid, Gijón,
en el maletero llevo unos zapatos de seguridad,
una bolsa con muda y cepillo de dientes, 
fármacos que creo indispensables
para cubrir el expediente con las estadísticas,
no sé,
lo peligroso
lo llevo en la cabeza,
lo grave
lo dicto al teléfono con las manos libres,
lo terrible,
ahí hay miedo.





domingo, 31 de mayo de 2015

EL VASO DE AGUARDIENTE


Bilbao, marzo de 2013 por Pablo Müller


«Cuenta la historia que existió un poeta más borracho que el propio aguardiente, tanto que ni dormía, y cuando lo hacía, se acostaba sobre una cama de clavos para atraer a los espíritus que pueblan sus poemas.»
Edwin Madrid


Muerde el vaso de aguardiente a quien se acerca
sin permiso de su dueño, fiel el vaso de aguardiente
que gruñe por lo bajo y enseña la dentadura que tiembla,
no duerme y esas noches brilla doble bajo las bombillas
supervivientes, no descansa a la espera de una palabra
nueva, escondida al pasar de las consabidas.

Muerde el vaso, muerde su sombra oscura,
tocará hueso en alguno de sus mordiscos, llegará
escondido de contradicción o camarero,
preguntará por la sed, por la cuenta, por un taxi,
y dueño de sonrisa ebria asistirá al final
del poema como quien echa el cierre
a la persiana.



lunes, 23 de febrero de 2015

UNA ARAÑA EXTIENDE Y RECOGE


la araña en la fábrica de los plásticos, agosto de 2013 por Pablo Müller

«Como una araña extiende y recoge [su hilo], así surge este universo fenoménico de lo Inmutable.»
Mundaka Upanisad – Citado por Chantal Maillar

Hay días que encuentro esa araña en la habitación
donde duermo, hinchada tras devorar la mosca,
la lepisma, el carábido – insectos que dictan
la palabra brizna, la palabra hierba – saben
que dejarán el nombre y tomarán el distinto –
sin rigor, sin lluvia, sin sueño.
Porque los días que la araña despoja la carne
de la cáscara y la celebra – un poco más, un hilo más,
un universo más – la miro y la pregunto
si desea morderme, si desea sea su alimento.
Y en su silencio busco el pie que me acompañe
y la invito también, para la muerte…





domingo, 15 de febrero de 2015

ANATOMÍA E HISTORIA


Noche hotel septiembre de 2014 por Pablo Müller


«…la vida hace daño:
apenas un roce y sangramos.»
Francisca Aguirre

Frente al cuerpo que ocupo, me ocupa,
comparto con la mañana, a la tarde acarreo,
descubro que completar la historia,
un comienzo, un nudo — error — , un desenlace,
como muerte, tantos protagonistas
es el cuerpo que se nos pone tarde,
o tal vez, cada noche, nos mudamos sutiles y distintos.
No sé.
A veces pienso que no soy uno sino varios
que se han sucedido,
no como historia, sino anatomía tal vez.




viernes, 30 de enero de 2015

EN LA GARGANTA DEL PEOR AYER


Madrid, desde el hotel en diciembre de 2014 por Pablo Müller


«la existencia es sufrimiento, y el sufrimiento es resultado del deseo de permanencia.»
Chantal Maillard

En la garganta el peor ayer se agarra y tal vez,
las únicas luces tras la ventana son los sueños
del miedo que se quedan en las camas de los hoteles,
y pasan de viajero a viajero,
los taxistas creen que lejos es la boca abierta
donde caen los despedidos y en ese paro contar las ramas
de los árboles aun sin poda del otoño finalizando,

Es diciembre un lugar con el frío vuelto,
la garganta del niño tapada por aquella bufanda áspera
hoy abierta al peligro y a la carretera:
“El paro es el instrumento del capital para lograr miedo de los trabajadores”,
— repites con el cepillo de dientes en la boca,

Madrid, 16 de diciembre de 2014

Miedo. Hoteles. Autobús


domingo, 25 de enero de 2015

DESDE LAS VENTANAS DEL COLEGIO


Ventana del hotel, octubre de 2014 por Pablo Müller


«Desde las ventanas del colegio pudimos ver cómo nos abandonaban nuestros
padres.
Decidimos entonces abandonar juntos el mundo en un juguete.»
Peru Saizprez

Es cruel, no lo neguemos, abandonar a los hijos
en los colegios, al carnaval de los miedos
y las negaciones, con menú al mediodía: legumbres,
pescado, verduras y fruta variada
— golpes con el balón, —
es cruel, dejar a los hijos y mirar la hora, dejar a los hijos
y arrancar el motor del vehículo, fingir la llamada
telefónica inaplazable y de cierta responsabilidad cierta,
— sueldo a fin de mes —. Es cruel no lo neguemos,
a pesar de la sonrisa confianza de la maestra,
del cuidado con que corta los setos el jardinero,
y el niño, el hijo a la noche, responde, sí
he hecho los deberes, cruel, como tú, contigo.



martes, 23 de diciembre de 2014

TEMPLAR


Orilla del Duero, en septiembre de 2014 por Pablo Müller

«Todo
lo inabarcable
indefinido»
Itziar Mínguez Arnaiz

Templar — la espada —
templado el café y el agua,
templada — abrazo en el tiempo noche —
el viento,
templadas las hojas del sur, ahora casi invierno…
— el poema es un ahora —
el temple presente de dicha,
arreglar el miedo de los niños,
a tiempo.

(miedo)



viernes, 21 de noviembre de 2014

EL JILGUERO Y EL MUNDO


Luna, ría, noviembre de 2014 por Pablo Müller


«El jilguero no piensa que el mundo le debe algo»
Jorge Riechmann

Los jilgueros conocen
el lugar exacto
donde colocar su mirada,
la rama precisa
donde terminar su vuelo,
la conveniente hora,
donde comenzar su canto,

cuando cualquiera de esos instantes
se cruzan con el venir del gato
queda la reflexión sobre el alimento
y el destino,
tras el aleteo del miedo.