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jueves, 22 de julio de 2021

CONSEJOS CONTRA EL VIENTO EN SIN OFICIO DE JOSÉ FERNÁNDEZ DE LA SOTA

 

 

 

 

CONSEJOS CONTRA EL VIENTO

 

A Ramiro Pinilla

 

Mejor no hablar. Hace viento.

El viento no tiene nada que perder.

Pero el viento desnudo, el exiliado

aire perdido, pobre de solemnidad,

el aire que no tiene dónde caerse vivo,

el aire de repente —te lo digo—

es capaz de arrancarte la voz.

De pronto el viento puede desnudarte.

Tenazmente levanta los tejados,

arrasa las cosechas, borra tu rastro.

Airadamente el viento se levanta,

no pide la palabra,

se lleva las palabras y las cosas el viento,

las promesas, los trenes, los adioses el viento.

De modo que conviene prepararse, créeme:

desprenderse no puede ser tan malo.

Vaciar la despensa. Tenerse nada más.

Apropiarse. Expropiarse.

Hacerse aire. Airearse. Regalarse.

Guardar lo más valioso a la intemperie.

 

Mejor tener solo cosas que nadie pueda quitarte.

 

 

 

José Fernández de la Sota

Sin otro oficio

 

Ediciones del 4 de agosto

Planeta Clandestino #146


miércoles, 28 de abril de 2021

JUAN LARREA EL HOMBRE AL QUE PERSEGUÍAN LAS PALOMAS DE JOSÉ FERNÁNDEZ DE LA SOTA

 

 

 

 

El hombre que en los últimos meses de su vida escribió Veredicto, más que el protagonista de una historia que tocaba a su fin, se sentía espectador privilegiado de un suceso enigmático. La vida se estrechaba, pero él seguía viendo con sus ojos más allá y más arriba. Tenía un cáncer de estómago. Un tumor de cuya malignidad no tuvieron que explicarle los médicos. Sabía que su tiempo se acababa y, sin embargo, quizás porque su nieto continuaba junto a él. aceptó que le operaran en el hospital Santa Rosa de Córdoba. Resistió veinte días entre sueros, catéteres y sondas. Veinte días —contó Cristóbal Serra— de «lúcida agonía». Dicen que recibió pocas visitas a lo largo de aquellas semanas. Murió el 9 de julio de 1980 a las dos de la tarde. Su cuerpo fue trasladado directamente de la cama del hospital al crematorio, sin ceremonia de ninguna clase, como un perfecto hereje. Puede que antes de arder para siempre, el hombre al que perseguían las palomas escuchase una voz que le decía: «Levántate y vuela.»

 

 

 

José Fernández de la Sota

Juan Larrea

(El hombre al que perseguían las palomas)

 

Ediciones El Gallo de Oro


martes, 23 de marzo de 2021

BILBAO POESIA 2021 PRESENTACIÓN DE ENCICLOPEDIA DEL FRACASO DE JOSÉ FERNÁNDEZ DE LA SOTA

 



“El paraíso es verde como un dólar y es larga

la mano del Diablo y en la aduana no hay calma

y no hay amor que valga y hay que cruzar volando

aunque las alas pesen y los planes no salgan

y Dios duerma en la orla de un billete manchado.”


José Fernández de la Sota

Enciclopedia del Fracaso

Ediciones El Gallo de Oro


Bidebarrietako Liburutegia


Eguaztena 24 Miércoles

19:00


Enciclopedia del Fracaso

José Fernández de la Sota

(Bilbao)


Piano / Piano:

José Luis Canal

(Burgos)


Aurkezlea / Presenta:

Pablo Müller

(Bilbao)


lunes, 1 de febrero de 2021

RUMBO A PEOR (SAMUEL BECKETT) UN POEMA DE ENCICLOPEDIA DEL FRACASO DE JOSÉ FERNÁNDEZ DE LA SOTA

 

 

 

RUMBO A PEOR (SAMUEL BECKETT)

 

 

 

El tenista luce tatuada en su antebrazo izquierdo:

Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.

Samuel Beckett escribió esa frase seis años antes

de desaparecer.

Debió advertir entonces, mientras tanto, que estaba

construyendo una frase terrible, destinada al mayor

de los éxitos,

el de la estupidez inspiracional, también denominada

motivacional

en las lenguas del siglo. Hay que animarse pase lo que pase.

 

No podía sospechar, sin embargo,

que Satanislas Wawrinka

decidiera tatuársela en el antebrazo y lograría después

tres Grand Sland y batir a Nadal en el Open de tenis

de Australia.

No podía esperar a Nadal. Esperaba a Godot,

El irlandés tampoco podía imaginar que beberían

en tazas con su frase Elon Musk, Richard Branson

y otros inmarcesibles triunfadores galácticos.

Samuel Beckett lo había intentado, lo intentó,

pero no fracasó con su frase, aquella frase horrible.

Luego lo comprendió y siguió escribiendo:

 

Fracasa otra vez.

Otra vez mejor.

O mejor, peor.

Fracasa peor

otra vez.

Aún peor.

Hasta enfermar

del todo.

Vomita del

todo.

 

Pero ya era demasiado tarde.

El mal estaba hecho.

Los jóvenes graduados en las más conspicuas

escuelas de negocios

recitaban la frase criminal.

 

Esta tarde has llegado a tu casa

y tu hija ha colocado en la nevera un imán con la cita.

Definitivamente todo va, como suele,

rumbo a peor.

 

 

 

José Fernández de la Sota

Enciclopedia del fracaso

 

Ediciones El Gallo de Oro


 

domingo, 14 de junio de 2020

TRES POEMAS DE VACILACIÓN DE JOSÉ FERNÁNDEZ DE LA SOTA


 

 

 

2.

 

Alguien debe, con todo,

empezar por la nada. No

en un castillo. No

en un fuerte ni alcázar,

piso o casa, morada

del verbo. Una palabra

no es un lugar seguro.

Ni siquiera es seguro. No

es seguro que sea.

 

 

 

 

3.

 

Ni aquí ni ahora. Estamos

en ese lado en donde nada aún

significa ni aspira ni desea

significar. Antes de aquello

que no se ama. Semen

que no fecunda. Semántica

que nada indica.

 

 

 

 

4.

 

Sin exponerse a nada aún.

Aún

lejos de todo y de las amenazas

del dolor. Antesala

de la vida o premuerte.

 

 

 

 

José Fernández de la Sota

Vacilación

 

Bassarai Ediciones


martes, 26 de diciembre de 2017

TRES POEMAS DE QUIEN HABLA DE JOSÉ FERNÁNDEZ DE LA SOTA






AUTOFAGIA


Pero ahora con toda la vida por detrás es la vida
la que te empuja. El desgastado
reloj de sangre. El alimento
de tu propia lengua.



LAGO DE TIZA


Los recuerdos se crean,
se inventan.
Las biografías mienten.
Los libros de poemas se fabrican
con sentimientos falsificados,
trampantojos
e ilusiones ópticas: un lago
hecho con tiza en el asfalto
donde
poder ahogarse.



POEMA DEL ESPEJO


El poema no sirve para nada.
Espejo muerto de la nada —dijo
un poeta hace mucho tiempo. Se llamaba
Josef Waskiewitz. Se llamaba
sin voz. No encontraba. Hablaba
de lo que no sabía ni podía saber.
Hablaba sin querer. Soñaba sin cesar.
Sabía que nada sirve para nada
menos el poema, espejo roto, aguja
aguda de la nada. Todo empieza
y nada acaba porque todo cabe
en el poema del espejo —dijo
Josef Waskiewitz hace mucho.

Entonces
cerró los ojos y empezó a escribir.


José Fernández de la Sota – Quien habla




sábado, 3 de enero de 2015

VIVIR CON LA POESÍA


Estación de Nava, agosto de 2013 por Pablo Müller



«todo poema es siempre el resultado de la colisión de dos voluntades: la voluntad del que escribe y de lo que éste desea expresar por medio de la lengua, y la voluntad de la lengua y de lo que ella quiere expresar a través del que la escribe. La lucha es a muerte. La gran poesía representa casi siempre la victoria de la voluntad de la lengua y por eso los grandes poemas son impredecibles. Los grandes poemas no representan el triunfo de lo humano sino su derrota y en esa las creencias personales de un poeta, sus filiaciones, sus ideas son permanentemente arrasadas, barridas por el mar de su lengua.»
Raúl Zurita
Entrevista de Sergio Rodríguez Saavedra


¿Vivir de la poesía? Se vive con la poesía, dice Ana Pérez Cañamares. La poesía es un ejercicio de mirada y de lugar. Escuché un día a José Fernández de la Sota, que la poesía nace de lo particular del poeta y se hace universal en los que lo leen, en el camino lo que hay son versos en el intento, voces de uno mismo que se quedan en uno mismo. Leí a Jorge Riechmann que la poesía es el resultado del asombro frente a la belleza del mundo y al dolor del mundo. Ese es el punto de partida. Fernández de la Sota llega al punto de llegada. Se alcanza negando al yo, al yo persona, transcendiendo ese ego que nos ayuda a lograr el lugar en el mundo, pero que nos dificulta llegar a la comunidad por medio del lenguaje.

Extraños caminos entre tanto ego personal y poético del que desprendernos.