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miércoles, 20 de mayo de 2026

¿POR QUÉ LOUISE BOIRGEOIS RECUPERÓ ESTAS PIEZAS Y RECUERDOS...?

 





¿Por qué Louise Bourgeois recuperó estas piezas y recuerdos para la composición de estos bordados o libros? A menudo se trata de un regreso, una vez más en su obra, a su pasado, a su infancia, a sus recuerdos de niña en casas como la de Antony, rodeada de un jardín junto al río, cuando la pequeña Louise ayudaba a su madre a tejer para el negocio familiar. En este ejercicio de buscar en los cajones de su casa recuerdos de su pasado y de su infancia hay también algo exotérico. El lado exotérico de la obra de arte es siempre el regreso a la infancia. Como la niña que encuentra guijarros en el río y los guarda como un tesoro, hay en este ejercicio una coherencia con la niña que Louise Bourgeois afirma ser aún en la edad adulta. También se trata de un ejercicio al servicio de la memoria, de la creación como medio o herramienta contra el olvido. Estas flores representan igualmente el entorno doméstico, los cuidados, el papel de madre, de esposa, la paciencia y la fuerza necesarias para sostener las paredes de una casa cuando se es mujer, artista, esposa, madre, hija al mismo tiempo. De hecho, pienso en una doble interpretación: por un lado, está la suavidad y la fragilidad de este herbario, que ayuda a trabajar la memoria; por otro, pienso en un grito, el grito de dos manos que han cuidado, reparado y tejido toda una vida y que muestran, al final de su vida, una batalla, la de la mujer artista.

p.58


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Tengo miedo de que la lengua francesa mate a mi lengua materna.

p.99




Sara Herrera Peralta

Me fui como una tormenta


Consonni





lunes, 1 de diciembre de 2025

UN FRAGMENTO DE ME FUI COMO UNA TORMENTA DE SARA HERRERA PERALTA

 






¿Por qué Louise Bourgeois recuperó estas piezas y recuerdos para la composición de estos bordados o libros? A menudo se trata de un regreso, una vez más en su obra, a su pasado, a su infancia, a sus recuerdos de niña en casas como la de Antony, rodeada de un jardín junto al río, cuando la pequeña Louise ayudaba a su madre a tejer para el negocio familiar. En este ejercicio de buscar en los cajones de su casa recuerdos de su pasado y de su infancia hay también algo exotérico. El lado exotérico de la obra de arte es siempre el regreso a la infancia. Como la niña que encuentra guijarros en el río y los guarda como un tesoro, hay en este ejercicio una coherencia con la niña que Louise Bourgeois afirma ser aún en la edad adulta. También se trata de un ejercicio al servicio de la memoria, de la creación como medio o herramienta contra el olvido. Estas flores representan igualmente el entorno doméstico, los cuidados, el papel de madre, de esposa, la paciencia y la fuerza necesarias para sostener las paredes de una casa cuando se es mujer, artista, esposa, madre, hija al mismo tiempo. De hecho, pienso en una doble interpretación: por un lado, está la suavidad y la fragilidad de este herbario, que ayuda a trabajar la memoria; por otro, pienso en un grito, el grito de dos manos que han cuidado, reparado y tejido toda una vida que muestran, al final de su vida, una batalla, la de la mujer artista.




Sara Herrera Peralta

Me fui como una tormenta


Consonni


lunes, 10 de octubre de 2022

UN FRAGMENTO DE QUEMA DE HUESOS DE MIREN AGUR MEABE

 

 

 

 

Breslavia, febrero de 2014. Bufones y gnomos. He redescubierto a Szymborska. Admirable su habilidad para conjugar el escepticismo y las paradojas. Y sorprendente su capacidad para situarse en otras realidades, sean un grano de arena, una estrella o un escarabajo. Admiro su don para dar esquinazo a la magnitud lírica sin parecer frívola. Huye de la altura tonal como de un pretendiente pelma.

     En los poemas de Wisla no hay sangre, ni descalabros, ni llantinas por los avatares históricos. Da de lleno, como si nada, en la médula de las cuestiones. Decía que huía de las declaraciones solemnes porque cuando escribía le parecía tener a alguien a su espalda mofándose de ella. Eran la humildad y la timidez las que fomentaban su ironía.

 

Ayer tropecé son un gnomo. Hay gnomos de bronce en algunos lugares, el símbolo que el pueblo eligió en la lucha contra el gobierno comunista. Casi me rompo los morros.

 

«La alegría de escribir. La posibilidad de permanecer. La venganza de una mano mortal». La guasa de Szymborska.

     Tiene razón: todos tenemos un bufón detrás haciendo muecas, lo queramos ver o no.

 

 

 

Miren Agur Meabe

Quema de huesos

 

Traducción de la autora

 

Edición Consonni