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viernes, 28 de febrero de 2025

HIPOTECA UN POEMA DE ANE CAMPAÑA BLANCO EN ÚLTIMA POESÍA CRÍTICA JÓVENES POETAS EN TIEMPOS DE COLAPSO

 






HIPOTECA



Mi casa no está en el cielo, porque

no veo ninguna estrella a la que señalar

y la Luna esta superpoblada

Mi casa no está sobre la tierra, porque

tiene baldosas, ladrillos, cemento y un

circuito de cavidades subterráneas

bajo su suelo, entre mis pies


Mi casa no es mi cada

he vivido en muchas otras

pero son mi casa y estas

son mis cuatro paredes

mi agujero translúcido de paz

mis libros en mi estantería

mi cajón lleno de mis papeles

mi cama entre mis sábanas

Mi casa con mis vecinos

Mi casa por mi madre

Mi casa de mi casero


Mi casa es de cartón bajo la lluvia

y de cristal cuando asciende el sol

Mi casa se derrumbaría en

un terremoto, se inundaría en

un tsunami y no sería mi casa en

tiempos de guerra


Mi casa podría ser tan

solo la calle de noche

Ahora, mi casa es la calle y estas

son mis farolas con mis carteles

mis baldosas con mis chicles

mis bancos con mis pintadas

mi manta con mi suelo

mi cielo sin estrellas

Mi casa con los peatones

Mi casa por el gobierno

Mi casa del banquero


(De El muro que edificasteis sobre mi nombre, 2021)




Ane Campaña Blanco

En Última poesía crítica

Jóvenes poetas en tiempos de colapso


Selección y edición de Alberto García-Teresa y David Trashumante


Lastura Ediciones


martes, 25 de febrero de 2025

BARRIO CONTRASTE UN POEMA DE RAÚL CASTAÑEDA EN ÚLTIMA POESÍA CRÍTICA JÓVENES POETAS EN TIEMPOS DE COLAPSO

 



BARRIO CONTRASTE



Mi barrio es el primero al sur de Madrid,

se asoma a la periferia con un pie hundido en la M30,

mientras el otro se escapa cuesta arriba hacia Lavapiés.

Lo cuentan sus ropas, sus fachadas, sus negocios que palpitan lento.

Las conversaciones de metro que madrugan con legañas

se acuestan con lumbago y una cefalea que late incertidumbres.


No me sirve entonces de nada fijarme en mi niñez idílica,

ni en las risas que dejé escondidas con mis amigos

debajo de cada baldosín que acarició el pie

de mi adolescencia intranquila.

Ya no puedo mirar la realidad con sesgo en mis pupilas,

no se puede bailar un tango en salones

tan apartados del mundo.


Barrio humilde, modesto, algo inmigrante,

barrio trabajador; aunque también hay barrio acomodado,

barrio medio, incluso rico, ricos de barrio

si hay pisos que se venden por medio millón o más.

¿De dónde vendrán esos locos?

Han cambiado tanto el paisaje del barrio

que ahora camino entre grietas

con solo cruzar rotondas

y paseos hechos frontera.


Quizás el barrio en el que vivo refleja

esta ciudad dual y partida: barrio contraste.


La diferencia de una acera a otra separa calles

con raíces distintas, con historias opuestas tras las persianas,

con infancias empezadas con ventaja en la casilla de salida.

A un lado de la falla, diccionarios flacuchos tiritan

en las conversaciones de pasillo estrecho.

Al otro, expectativas normalizadas de éxito germinan

en las canaletas de los cerebros esponjosos de los niños.


Me empeño en mirar estas calles

como la única patria digna que defendería

(además de la lectura y un puñado de personas íntegras),

pero están llenas de una desigualdad

que también agacha mi orgullo y lo desinfla

como un pulmón apuñalado.


Me duele mi barrio porque entre sus tonos

negros y blancos

el contraste sangra todavía más las hectáreas de su resta,

el universo que campa entre ambas realidades

bajo el silencio de un público que mira y no ve nada.


Ya no puedo sentirme millonario de alegría

si el diámetro de esta suerte mínima

no la comparten en las manzanas contiguas a mi bloque.


Si he pecado de hacer poesía de su cara oscura,

fue porque se deshilachaba una parte del vecindario

mientras a otra le siguen sin temblar las costuras

entre el ruido rápido y el plástico de las burbujas.


(De Poesía de barrio, 2022)




Raúl Castañeda


En Última poesía crítica

Jóvenes poetas en tiempos de colapso


Selección y edición de Alberto García-Teresa y David Trashumante


Lastura Ediciones


martes, 31 de marzo de 2020

HERMANA UN POEMA DE APENAS DE DAVID TRASHUMANTE




*hermana
A Virginia Moreno


está la vida entera dentro de su saco vitelino / brilla el bisturí ahí afuera tras la piel de la madre / dentro un espejo negro que la luz corta y así se derrama sobre él / de puro virgen / el agua sucia del quirófano / espejo negro donde gira una espiral de blancos estambres y limpios pistilos que teje el parentesco: / dos brazos, dos ojos, un corazón que bombea ante una cesárea y ya tu tacto fue el primero / y por un instante vencida quedó la balanza que éramos / y tú mirabas a la vida y nadie pudo hacerte llorar / dulce inexistencia dice

que hay un millón de pasos entre nuestros cuerpos ahora y aunque es un placentero paseo caminarlos / una exuberancia vegetal va borrando el sendero y alza lo pálido su amarillo en su ansia de tormenta que lo rebobine hacia el encuentro iluminado por relámpagos / y que llueva de nuevo la nada / para que la mitosis refresque nuestras células mellizas nuestros cuerpos suspendidos de aquel caldo primitivo / ese líquido amniótico lleno de criaturas abisales / de protozoos virus y microbios / todas flotando en la violenta paz del origen / no sois lo que esperabais, pero ¿quién? dice

que vas por dentro trazando la línea entre el cielo y el agua y así reflejada / sufres lo que sufro al intentar a diario saltar sin soltura a la comba de luz que dibuja el sol en su caída / que ya no hay cetáceos que nos eleven con sus chorros / ni acantilados en los respaldos de los sofás sobre los que jugarnos la vida a la cabeza más dura / que ya tu mano queda lejos del calco aquel de las líneas del destino que en la noche nos hacíamos sin saliva / tañendo la piel contra la piel / llamadas por el sueño y hoy nos miramos en la danza retorcida de este calvario con peldaños de negro barro / una colina es un cadalso para las que se aman desde lejos / al que vamos ascendiendo cada vez más robadas de la cara el color y en los ojos una bandada de rosados flamencos / sigue rebuscando entre la salmuera y no hay otra / cada una por su lado hemos de aprender / a doblar con cuidado nuestros monstruos antes de guardarlos en el armario / ya no recuerdas aquel verano en el que dejasteis de ser niños dice

un espejo frente a otro / su pasillo infinito / así unidas cruzaremos el umbral sin ser llamadas / porque nunca se puede llamar a quien no se espera / porque no hay espera en el amor / tan solo un continuo reencuentro / dos frentes que se tocaban al calor de la sorpresa de saberse vivas antes de nacer / de estar viviendo juntas al otro lado de lo no vivido y sentir que en ese no ser / lo éramos todo / así es ahora / con este abrazo / hermana



David Trashumante
Apenas

ya lo dijo casimiro parker

miércoles, 6 de diciembre de 2017

A PUERTA CERRADA EL POEMA QUE QUIEREN QUE LEEMOS DE DAVID TRASHUMANTE






A PUERTA CERRADA

Este poema será leído
a puerta cerrada
por lxs editorxs,
miembrxs del jurado
y técnicxs de cultura.

Por favor
les rogamos a lxs lectorxs
que guarden silencio,
y recuerden apagar
sus teléfonos móviles y tablets
antes de abandonar la página.

Disculpen las molestias,
pero es por su bien.

Nosotrxs sabemos
mejor que nadie
lo que le conviene leer.


David Trashumante – Tócame

Editorial Crecida



lunes, 17 de julio de 2017

NO FEAR // NO FIERA DE DAVID TRASHUMANTE





"Nunca se ha sabido de la Primera Guerra Mundial Felina o de un Campo de Concentración de Ardillas o del Ministerio de Defensa Vacuno. Dichosos los animales, sin Historia de la que avergonzarse"

Ana Pérez Cañamares cita al comienzo de NO FEAR // NO FIERA de David Trashumante en Pliegos de la visión nº 76 Ediciones Babilonia 



sábado, 22 de abril de 2017

TOPO DE DAVID TRASHUMANTE PRESENTACIÓN EN BILBAO






[…] / / cae el árbol en medio del bosque / /
                                                            Su retumbar
alcanza los     estantes de las             librerías
Libros de        canto                             donde
/ / se escucha inmolarse el sonido / / […]


David Trashumante – Topo

Colección Transatlántica / Portbou





domingo, 7 de agosto de 2016

Y PARA TERMINAR Y COMO CONSUELO



Moguer, julio de 2016


Y PARA TERMINAR Y COMO CONSUELO

 

«siguiendo el sonido de una flauta,

el rastro de un hilo,

piedritas blancas

o migas de pan.»

Antonio Orihuela

 

A David Trashumante

 

Y para terminar,

y por si sirve de consuelo,

entre los mosquitos son las hembras,

las que se alimentan fugazmente

de la sangre de los mamíferos,

para nutrir los huevos que recién

pondrán en el agua quieta de las charcas,

 

—es tan solo una leve trasmisión

de vida—, más allá de la lejanía

que nos imponen los entomólogos.

 

Ahora si cambiamos picadura por verso

por poesía nos saldrá vida.

 

Moguer, 30 de julio de 2016