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viernes, 14 de agosto de 2026

TRES POEMAS DE LOS PERROS ATAN PENAS DE ELADIO ORTA

 






1




cuando pase la calentura

no nos hagamos muchas ilusiones


florecerá la miseria en los arriates

del inmaculado olvido y


desaparecerán los ramilletes

de garabatos


de los márgenes de las cartas

cartográficas de los navegantes


veo los dientes corrosivos

de la desgana


carcomiendo la corteza

del árbol


veo puntos marcados en negro

en el mapa ecopoético de la resistencia


no veo límites halófilos palpables

en los laberintos salinos


no veo casas sin rejas en las ventanas


no veo chispa en los ojos del acomodo


solo veo la grieta de un portalón

tambaleándose indecisa en el aire


pidiendo a regañadientes

que aticen el fuego de la candela


agua que se desborda

es agua viva



―――――――――――



2




veo los ojos extraviados de la niñez

escarbando hogueras en el declive

de la tarde


agujeros ciegos en el arenal salobre

a los pies del fango vivificador / cosido

a las suelas de los zapatos


los pactos son vientos

de la desconfianza


alas de garabatos

lleva el pájaro en el pico


no veo querencia a los tiempos

de espera y a los despuntes

del silencio


hay árboles que nacen

de la saliva de los pájaros



―――――――――――



3




veo poses falsa embriagadas

de anfetaminas en las tarimas

de las plazas de abastos


veo ceniceros atiborrados

de colillas mutantes


no veo dulzura permanente / corriente

de agua flirteando en los aposentos

activos de los arroyos


solo veo penas

taladrando inmisericordes

las raíces de los árboles


..


el optimismo si no brota

de la raíz del pesimismo

tiene poco recorrido


ahora mismo llueve

lo que no está en los escritos


el capitalismo tiene los días contados

((aunque nos parezca mentira))




Eladio Orta

Los perros ladran penas


Huerga & Fierro editores

jueves, 18 de diciembre de 2025

IDIOMA Y DOS POEMAS DE RAÚL NIETO DE LA TORRE EN PIEDRA NEGRA, PIEDRA BLANCA

 






IDIOMA




¿Cómo se dice no le pises la noche al perro?

¿Cómo se dice la oscuridad es la última visión?

¿Cómo se dice un pan mordido no está exactamente roto?

¿Cómo se dice un día contigo es una bala de plata?

¿Cómo se dice entro en el azul ciego de diciembre?

¿Cómo se dice el hierro de las jaulas está hecho de pájaro?

¿Cómo se dice te hallaré en el orden natural de las cosas?

¿Cómo se dice apriétame los dedos de la cuerda?

¿Cómo se dice árbol, imán de lo que vuelve?

¿Cómo se dice en nuestra piel envejecen los muertos?

¿Cómo se dice lo que sé es una llave inútil, pues no hay puerta?

¿Cómo se dice el niño aprende solo a no caerse de la cama?

¿Cómo se dice nieve negra con la que sueña el cuervo?

¿Cómo se dice ojos cerrados, cauce de lo invisible?



―――――――――――



DOS POEMAS




Hasta que no te nazcan dos poemas

en la espalda yo no daré tu cuerpo

por terminado.

Observaré tu cuerpo sin ojos que lo juzguen.

Nada temo de ti.

Te han hecho de materia rota

por dentro como un hueso

de aire. De mí

todo lo temo. Quien se ha mordido

así las uñas se mordería

las alas si tuviera. Me los

arrancaría por ti.

Poemas, alas, uñas: todo

lo que crece después de muerto.




Raúl Nieto de la Torre

Piedra negra, piedra blanca


Huerga y Fierro Editores


lunes, 9 de diciembre de 2024

ORLANDO LETELIER DE JOHN BERGER EN SIEMPRE BIENVENIDOS

 



 

 

 

ORLANDO LETELIER (1932 – 1976)

 

 

 

Socialista, nombrado ministro de Defensa de Chile por Salvador Allende en 1973. Sacado a punta de fusil de su Ministerio durante el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Conducido a la isla Dawson, sufrió allí tortura. Le rompieron los dedos de las manos (le gustaba tocar la guitarra). Liberado un año después se trasladó a Estados Unidos. Fue elegido directos del Instituto de Ámsterdam y Washington en 1976. Viajó por todo el mundo para explicar la verdad de lo que ocurría en su país. Fue asesinado en Washington mediante la colocación de una bomba en su automóvil, atentado cometido por exiliados cubanos bajo el control de la policía secreta de Pinochet. Ocurrió el 21 de septiembre de 1976. Supe la noticia dos días más tarde, justo cuando Yves, mi hijo, venía al mundo. Aquella noche escribí este poema:

 

Alguna vez te visitaré

le digo

en tus montañas

hoy

asesinadas

se agitan los pedazos

ha venido para quedarse

vive en muchos lugares

muere en cualquier parte

está en esta habitación

entre las páginas

de los libros abiertos

no hay una sola manzana

en los árboles

ni amontonada con los frutos de este año

que no tenga para él

el color de los regalos

nunca más habrá de encarar a la muerte

no hay un precipicio

que su cadáver no haya

sobrevolado

el silencio de su voz

leve y dulce como hoja de haya

estará a salvo en la foresta

nunca le oí hablar

en su lengua materna

salvo cuando decía el

nombre de los patriotas

las nubes se expanden a ras de hierba

más veloces que ovejas

nunca te pares

él se palpa el corazón

siempre firme

mientras se sitúa en el centro de Chile

y luego sobre el ojo de Santiago

por donde ahora pasa

 

Ante la fortaleza de la injusticia

encuentra juntos a muchos

adornados con la delicadeza de la razón

y habla allí

de lo que hay que hacer

entre las piedras

de lo que deben hacer

no los gigantes

sino las mujeres y los hombres

que lo contemplan despedazado

porque fue coherente

al que pusieron otros una bomba

porque fue molesto

al que asesinaron para asesinarlos

a todos

pero nunca se oirá su voz en un lamento

ni renegar de lo que cree

los renegados fueron

los que escogieron para la historia

el día de su asesinato

 

Ha vuelto

con la primavera

justo cuando florece el rojo sangre

el fresno de los montes

aunque no pertenezca al tiempo

de las estaciones

pues pertenece a los torturados

aquí estará en la primavera

cada primavera

hasta que las estaciones vuelvan

a explotar

en Santiago.

 

 

 

John Berger

Siempre bienvenidos

 

Traducción de José Luis Moreno-Ruiz

 

Huerga y Fierro editores


miércoles, 16 de octubre de 2024

JUEVES Y VIERNES SANTO DOS POEMAS DE SILVIA CUEVAS-MORALES EN MUJER INCÓMODA

 




 

 

 

JUEVES SANTO

 

 

 

En este jueves santo

un perro ladra en la distancia.

Los pecadores expían

la resaca de sus mentiras.

Un cura juega a crucificar

al joven monaguillo.

Las beatas se dan golpes de pecho

con sus dedos enjoyados,

ignorando al pobre, que a sus pies, pide limosna.

 

Los corruptos indultan a ladrones comunes

con la esperanza de que cuando les llegue el turno,

también disfruten de la benevolencia de los gobernantes.

Y las banderas ondean a media asta

en todos los cuarteles por la muerte de Cristo,

olvidándose de los miles de cadáveres

de sus sangrientas guerras.

 

Ante tanta beatería

me niego a levantarme de la cama.

Me entrego sin culpa alguna

y recorro tu piel con mi boca,

desde tus pequeños pies

hasta el único milagro posible.

 

La redención de tu sexo húmedo

en comunión con mi piel,

en un acto de total devoción

e irreverencia.

 

 

―――――――――――

 

 

 

VIERNES SANTO

 

 

 

Padre, confieso que he pecado.

He deseado carne un viernes santo.

Me he dejado crucificar,

con los brazos extendidos

y atados a cada lado de mi lecho.

 

He dejado que la pasión ardiera

entre mis muslos.

Me he dejado azotar con cariño

y untar con miel mis senos.

 

Una procesión de labios

ha recorrido mi espalda,

un rosario de saliva,

ha penetrado en mi sexo.

 

Me postro a tus pies,

preparada para aceptar la penitencia,

o que me castigues enviándome al limbo

del gozo desenfrenado,

del infierno de la eterna perdición.

 

Padre, perdóname,

confieso que he pecado.

 

 

 

Silvia Cuevas-Morales

Mujer incómoda

 

Huerga & Fierro editores


sábado, 5 de octubre de 2024

SOBRE LOS PELIGROS DEL ÉTER ELECTRÓNICO: PLEGARIA A CLÍO DE MARTÍN RODRÍGUEZ-GAONA EN WUNDERKAMMER

 




 

 

SOBRE LOS PELIGROS DEL ÉTER ELECTRÓNICO:

PLEGARIA A CLÍO

 

 

1.

 

Relacionados de manera tangencial con la grandeza

de la melancolía, sabes que arde

nombrar lo nuevo.

 

Este sol de siglos es un agobio y cansa

como cualquier triunfo.

 

El polvo seco y sucio sobre mis pestañas dice

que somos el pasado,

sus beneficiarios y sus dudas.

 

Bienvenida al circo

en el que los payasos cantan mal

y asesinan, y a nadie le importa

en exceso,

pues todos contemplamos

fascinados,

desde nuestros portátiles

pantallas planas,

el sudor que vuelve una mescolanza

este maquillaje

de kintsugi:

 

Mercurio perfumado, oro,

por su alcance,

estólido y, a la vez,

bruñido.

 

 

2.

 

Quiero encontrar mi verdadero ser, por eso hoy

me invento un disfraz:

soy la exploradora que asesina dragones

en su nave espacial, el ninja gordo buscando

una fuente mística

en las calles de Moscú, la mariposa azul

que descansa y bebe azúcar en la nube

de algodón, esa nínfula escribiente

de cartas y bitácoras, que lee mal, pero aún se enciende

con la imagen intervenida, casi cómica,

de cierto inédito cazador

cazado por un ciervo herido:

 

Qué tierra es ésta,

tan libre y precaria, inmediata,

confusa y letal.

 

 

3.

 

 

Ahora que el Ojo de Dios mora en las alturas de alguna torre

de Silicon Valley, los gestos comprimidos

y sin número concebible de cinco continentes

son remitidos cada milésima de segundo

a través de nudos que no son más

de los que dan forma a un puño o un puñal.

 

Los vándalos han vuelto a incendiar las bibliotecas

y son tatuajes de odio sus lemas: apenas pueden

comprenderlos

y los repiten, se llenan la boca de fuego y escupen,

mancillan el folio otrora primorosamente concebido,

redactado e impreso.

 

Entre el humo y los escombros

de lo que pudo ser un diálogo con cierta altura, buscarán

algún retrato

y lo expondrán ansiosos al universo azul

de la nube eléctrica, empachados y felices,

recalcitrantes, vanos,

efímeros y poderosos.

 

 

4.

 

 

Abriendo un nuevo frente en las Guerras del Petróleo,

necios e imprudentes reconfiguran a pedazos

el Olimpo:

 

Los antiguos dioses, ahora obscenos,

son refundidos

para utilizar el metal.

 

Leer no produce apenas beneficio monetario,

escribir sí; artilugios portátiles

unifican la infantilización

y la industria militar.

 

La saturación de imágenes

iconodulia: el águila calva

muestra así sus garras

expulsa a los bárbaros que ellos mismos crearon

de Oriente Medio

al polígono industrial.

 

El templo de Delfos palidece

mudo y arruinado.

 

 

5.

 

 

Pero está lejos de mi intención pecar

por fingirme algo

misterioso, iridiscente o acaso casi

ameno.

 

En el mundo de los verbos y los confines

de la actualidad

la embozada indiscreción

y el sinsentido,

tienen poca importancia, finalmente,

las fluctuantes perversiones.

 

Se imponen voces engoladas siempre

dispuestas a agradar y complacer

a la platea respetable, ahora conmovida,

luego indignada.

 

Quiero que dejes de atenderme en la pantalla

del teléfono móvil.

 

Miénteme, como hicieron

en fábricas y escuelas.

 

Hazme creer que una clase nueva

de individuo recuperará pronto la

plenitud.

 

 

 

Martín Rodríguez-Gaona

Wunderkammer

Las musas y otras mutaciones

 

Huerga y Fierro Editores