viernes, 28 de agosto de 2026

TELEOLOGÍA DEL ÚLTIMO BESO DUTANTE (Y NO ANTES DE)EL ACCIDENTE DE JAVIER IÁÑEZ PICAZO EN ENTRETENIMIENTO PARA INCENDIOS

 






TELEOLOGÍA DEL ÚLTIMO BESO DURANTE

(Y NO ANTES DE)EL ACCIDENTE


Lo último que hacen todas las víctimas de accidentes de tráfico

antes de morir

es pasar por un roce frío y apresurado

inexacto.

Pasan por la levedad de un beso sobre

la almidonada piel de un airbag que tarda

25 milésimas de segundo en convertirse en cuerpo (o amante).


Cinco veces menos tiempo de lo que tarda en guiñar un ojo

dice Google.

Cinco veces menos tiempo de lo que se tarda en decir adiós

digo yo sin querer.


En nuestros últimos segundos

somos infieles a todo(s) lo(s) demás

en nuestros últimos segundos

con la artificialidad irresistible del nylon

en nuestros últimos segundos


los accidentes de tráfico repiten

los patrones simétricos de un copo de nieve hexagonal.

Allí se esconde un paisaje quebrado de ramificaciones que exhibe

en cada uno de sus seis vértices


estrellas de puntas afiladas como lápices

y en cada uno de sus seis ángulos agudos

agudos y cerrados como el sexo de las tijeras

agazapados

unos labios obtusos y entreabiertos

y una vida que se escapa (o eso dicen)

como escapa el aire del airbag recién hinchado.


Todos los accidentes de coche

son un beso doble seguido de dos estadillos


beso metálico y estallido del gas que se activa 25 milésimas

de segundo

beso acolchado y estallido del cuerpo que desaparece todo

lo demás


Cierra los ojos, aparta tus manos, separa tus labios y traga saliva.

Cosmética del accidente: chapa y pintura.

Beso y capó.

Pum, crash, muack, psst14.

Qué rápido.


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14 No necesariamente en este orden.




Javier Iáñez Picazo

Entretenimiento para incendios


Difácil


jueves, 27 de agosto de 2026

LLORO POR MÍ UN POEMA DE AROA MORENO DURÁN EN TODAVÍA UNA NOCHE

 







LLORO POR MÍ





HE comprado una caja de madera sin barniz.

En ella guardo un legado emocional para mi hijo:

mi novela

un mechón de mi pelo

algunas fotografías nuestras

un frasco con mi perfume y escribo

el nombre de todas las personas que me importan

de los libros que me gustaron

de las ciudades que visité

incluso mucho antes

de conocer a su padre.

Me viene la calle blanca y azul

de Sidi Bou Said con veinte años.

Lloro porque pienso en él recorriendo mi mapa

mi perímetro.

Costas desaparecidas. Descampados que ya han sido

habitados.

Escribo algunos nombres de mis amigos de Mexico.

Escribo acerca de aquella carretera a los pies del volcán

llena de plataneros y casa de lámina.

Dibujo unas líneas

que desembocan en su nombre

y pogo un círculo los nombres de todos mis abuelos.

Donde nacieron. Los años.

Algunos recuerdos bonitos sobre mis padres

y mi hermana.

Calles. Restaurantes donde comimos. Escuelas. Conciertos

a los que fui.

Fondo abisal de mi vida.

Grabo una lista de canciones

que me recuerdan a nosotros dos.

A aquellos meses detenidos

en un tiempo feliz de terror y de leche.

La alerta primitiva.

Meto el cuaderno donde anoté las frases que decía

cuando aprendió a hablar.

Descompongo mi identidad

en cuatro objetos imprecisos.

Indoloros.

Escribo: te quiero más que a nadie.

Hoy más que nunca. Que a nadie.

Y lloro por mí.

Por si acaso.




Aroa Moreno Durán

Todavía una noche


Tusquets


miércoles, 26 de agosto de 2026

TRES POEMAS DE SU CUERPO HABLA DE MARÍA GARCÍA ZAMBRANO

 







VII



Tu cuerpo

incendio

danza


¿es la acción de tu cuerpo

una quimera?


tu cuerpo

incendio

existe


el fuego como artificio

imagen

en la percepción

en la necesaria

supervivencia


porque tu cuerpo

ajeno a la palabra

no dice


decir intransitivo

ensimismado verbo

mutilado por la falta

que condena lo real

sin vocablo

ni ego

sin pruebas que demuestren

a ellos

o les ofrezcan algo



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VIII



Tu indómita mirada da pie

a una contemplación más profunda

la medida del Amor

suficiente


dejo caer la astilla

tu boca

imperfecta

la rumia

y la devuelve en risa


la belleza de tu boca

no útil para la supervivencia

inútil en la estadística

de bocas

que ejecutan su función

y

sin embargo


tu salvaje mirada te redime

de ese árbol genealógico

de la melancolía


o la temerosa pisada

en esa huella

triste



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IX



Para la Compasión elegimos

no decir

inclinarnos hacia el animal

acariciar su pelaje


las palabras las dicta

un pensar de fragmentos


el poema sea

esta obediencia

ante la muerte




María García Zambrano

Su cuerpo habla


Vaso Roto


martes, 25 de agosto de 2026

UN POEMA DE RÉQUIEM Y EXALTACIÓN DE MATIAS ESCALERA CORDERO

 







3



Hijos del trabajo

No tengo la voz de los que me precedieron…

Ni en la nuestra o en las otras lenguas de la soledad…


No soy el viejo Whitman ni Adrienne Rich

Ni mucho menos aún el trágico y sincero Vladimiro: no tengo la mirada

De Kollintai…


Tampoco tengo la gracia para la pedagogía del viejo Bertolt

Ni la paciencia del compasivo Weiss o de la invencible Rosa…


Y que decir del carisma del camarada Miguel o de la camarada Teresa

Tampoco gozo del magisterio profético de don Antonio…


No impostaré jamás sus voces: ni la de un Salvat-Papesseit

O la de los humildes Leiras o Salvacochea: ni la tierna aguda dureza

De Blas o Gabriel o Ángela…


Pero debajo de esos sucios glaucos celajes de percalina

sobre las aceras

o bajo los puentes: en los túneles de la ciudad de la servidumbre

Aun os amo lo suficiente como para deciros (justo antes

de odiaros irremediablemente…) que ahora

[antes del fin sin más dilación

os abracéis a un árbol: que cerréis los ojos

y que busquéis

la puerta abierta del tiempo infinito…


Y que no olvidéis los sueños…


Los sueños abrazadlos también: los necesitaremos...




Matías Escalera Cordero

Réquiem y exaltación


Lastura


lunes, 24 de agosto de 2026

TRES POEMAS DE ZOÉ HIDALGO LUCIO EN SALVAJE RABIA TRANS

 





El monstruo que os habla


yo que hube recorrido amplios prados

en los que fui capaz de reconocer mi infantil cuerpo

perdido entre miles de significados ajenos

fui arrojada a la bestialidad urbana

donde soñé reconocerme como parte

entre posibles semblables

mon fère! mon amour!

y tímida hiedra escondida tras las esquinas

caí murmurando mis posibilidades

ante el mundo desconocido que se dilataba sobre mí

como resquebrajadas tablillas ilegibles

como vidriosos papiros deshechos

tratando de visionar el futuro perfecto

o al menos posible

para este cuerpo monstruoso hecho de palimpsestos

que viene aquí a poetaros



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Pequeña violencia


el frío encerrado de la noche

desorbitado ante los cuerpos ilícitos

donde todo lo que pasa

se hunde en un terrible silencio

helado como la sangre congelada

tratando de huir de una nariz


qué difícil es llegar a casa

tras la noche avernal

con todo el peso que cargamos

arrastrando los piececitos

entre el asfalto lleno de gotitas de sangre

como pequeños planetas

en un firmamento estrellado



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La nada cotidiana


las calles crujen

y no me entenderías

o no me entendería

cuando veo lo que hila el ruido eterno

borroso de incierto

y tan lleno de silencio


y es que todo cambió

cuando vi en tus ojos la enajenación

la curiosidad

el primer destello de confianza

pura

como ninguna

mon semblable?


y no

no me entenderías

o no me entendería

cuando cae la noche

y la cotidianidad del silencio

se obstruye por tus palabras

y nos entendemos como parte


es extraño




Zoé Hidalgo Lucio

Salvaje rabia trans


Hiperión



viernes, 21 de agosto de 2026

FRAGMENTO DE ECONOMÍA DE LO QUE NO SE PIERDE LEYENDO A SIMÓNIDES DE CEOS CON PAUL CELAN DE ANNE CARSON

 






Que Simónides ganara mucho dinero no es imposible. Disponemos de información pertinente sobre los salarios de principios del siglo V donde se sugiere que las artes verbales eran bien remuneradas en comparación con el resto. El escultor Fidias, por ejemplo, trabajó en la estatua criselefantina de la diosa Atenea en Atenas por cinco mil dracmas anuales, de los cuales tuvo que desembolsar, personalmente, el costo de sus trabajadores y el de producción. Y Heródoto nos habla de un bien cotizado médico cuyo sueldo anual era de seis mil dracmas mientras vivió en la isla de Egina, doce mil dracmas mientras vivió en Samos y diez mil dracmas mientras radicó en Atenas. El mismo monto, diez mil dracmas, fue lo que solicitó Píndaro por un solo ditirambo compuesto en honor a los atenienses. Mientras tanto, el sofista Gorgias pedía a cada uno de sus estudiantes diez mil dracmas por un solo curso de retórica y ganó suficiente dinero para mandar erigir una estatua de oro sólido de si mismo en el templo de Apolo en Delfos. Sócrates afirma que Georgias y Pródico «obtuvieron más ganancias por su sabiduría que cualquier otro artesano gracias a su destreza». Se estima que diez mil dracmas equivalían aproximadamente a veintiocho años de trabajo para un jornalero remunerado a razón de un dracma per diem.

El que Simónides dedicara su existencia a la avaricia resulta difícil de comprobar o descartar, ya que, pese a los siglos de habladurías unánimes acerca de su codicia, ninguna fuente conserva cifras o cuentas reales que sugieran cuán tacaño era, cuán rico se hizo o cuánto cobraba. Evidentemente, la codicia de Simónides era más objeto de rencillas en lo esencial que en los datos. Su esencia era la mercantilización de una actividad previamente recíproca y ritual, el intercambio de dones entre amigos.




Anne Carson

Economía de lo que no se pierde

Leyendo a Simónides de Ceos con Paul Celan


Vaso Roto Ediciones


jueves, 20 de agosto de 2026

POETAS EN CONSTRUCCIÓN: TERE IRASTORTZA, ANTONIO MÉNDEZ RUBIO Y MIRIAM REYES

 






DESEO escribir

a medida que se consume el tiempo

pues la continuidad nunca se atisba,

y cualquier refugio parece inalcanzable.


(«[Deseo escribir]»)



DENBORA ahitzen den eran

idatzi nahi dut

ezeren segida beti asmakizun delako

eta babesa somaezina.


(«[Denbora ahitzen den eran]»)



EN GENERAL, la primera versión del poema es bastante natural, se va desarrollando según la escribo en el cuaderno y hasta las cesuras surgen en la escritura. A partir de una idea primera (un paisaje, una estampa, una sensación) pueden surgir varios poemas.

La idea del libro necesita tanto de la inspiración como del método. Necesitas de la inspiración cada vez que retomas un poema y relees el libro ya como lectora. Necesitas de otro tipo de atención y reflexión cuando lo corriges y lo intentas inscribir en su viaje futuro, cuando intentas hacerlo fluir dentro del cauce del libro.


Tere Irastortza



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ABRIGO:

tántas veces poco

para la nieve no

caída.


Defensa:

nube simple

cruzándose en

algo de alma.


(«[Abrigo]»)



NO SE me olvidan dos versos mínimos de Rafael Cadenas que dicen: «Poema, / apártame de ti». Intento comprender hasta qué punto la práctica poética empieza por este momento de cesura o desgarro, de distanciamiento un tanto inclusivo en el sentido brechtiano, o de diferencia entre poema y yo en el sentido de que un espacio se abre ahí y la vivencia lírica se inter-pone en un espacio en cierto modo diferido, en el espaciamiento o espacio libre. Este espacio libre (como entre líneas) tiene que ver con la inminencia o vibración de un lapso o pausa o inter-rupción del (orden del) discurso. La subjetividad está desde luego implicada, pero también en cuanto que una zona de lo que ocurre entonces afecta también a una cierta de-subjetivación, o no-sujeción.

En otras palabras, es como si el poema jugara el papel del otro, de lo otro, donde la soledad del yo-sujeto se encontrara con una alteridad que lo despliega y lo distancia de sí. Esta distancia de sí no tiene por qué ser un olvido o un rechazo pero sí la apertura de un lugar de paso, de ida y vuelta, un in-between, donde la singularidad o soledad interpela lo común. Es al tiempo interpelado por esa sensación de salida o desvío con respecto a lo estrictamente personal o íntimo, a lo qque se supone que me pertenece solamente a mí. Está siendo letal, a día de hoy, la tan cacareada identificación entre poema y poeta en la que se basa la ideología moderna occidental, con ese toque individualista que además le aporta la expansión del neoliberalismo como forma natural de ver las cosas… En la anonimia de la lírica popular reside todavía una invitación a entender mejor cómo la función crítica de la lírica quizá se dé en esa tensión sin nombre entre lo personal y lo impersonal, entre soledad y común, que es justamente lo neutralizado por la hegemonía del poema concebido como selfie.


Antonio Méndez Rubio



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TE TENGO todo marcado

como un yacimiento arqueológico.

No es extraer los restos de ti lo que persigo

ruinas de una ciudad tallada en la arenisca

lo que quiero es penetrarte

taladrar la piedra de tu cuerpo

y este sexo cóncavo

se vuelve inútil para mi deseo.


Cavo en tu ombligo para entrar por el flujo de tu sangre.

Vacío mi espíritu como aire en tu boca

y te observo respirarme.

Ya sé que no necesito piel para tocarte

no es eso

lo que yo quiero es hacerme

una cueva en tu cuerpo.


Flexiono tus rodillas bajo mis axilas

como los brazos de un taladro.

Las aceras que rompo

son las de tu calle.


Con mis pestañas barro

el polvo que levanto de tu frente

y no me detengo hasta que aoy tú

y tu sexo es el mío hasta que soy yo

quien está dentro.


(«[Te tengo todo marcado]»)



PUEDO saber dónde quiero buscar, pero no adónde me va llevar esa búsqueda. Escribir poesía es mi forma de pensar. También es una manera de estar en el mundo. Claro que, si no estoy conmigo, si no puedo entrar en contacto y relacionarme con las cosas, no puedo escribir. Son necesarios un estado de atención y una actitud insumisa para poder acceder a ese lugar donde la escritura se da.


Miriam Reyes




Poetas en construcción

Entrevistas y poemas

Varios autores


Edición de Misael Ruiz

Animal sospechoso editor