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jueves, 10 de septiembre de 2026

UN POEMA DE ZEL CABRERA EN CRIATURAS NO DOMÉSTICAS

 






Me pides que rasure mi sexo

para ti,

para que te puedas imaginar que se lo haces

a la adolescente, a la niña que fui

y que no te dé trabajo creer que te coges a una chiquilla,

para que no necesites siquiera cerrar los ojos e imaginar

porque eso es en el fondo lo que quisieras,

pero te da pudor admitir tu pedofilia,

que miras porno de chicas de secundaria,

que me pides también que use un uniforme,

mientras lo hacemos.


No solamente tú me pides no tener vello público

parece que tener fantasías con menores de edad

es algo común―

pero sí eres el único que se molesta si no lo hago.


El único pelo que debería tener una mujer

es el de la cabeza, dices,

ese sí puedes dejártelo largo.


Y yo me siento menos mujer sin el vello

de mi entrepierna,

pero no te digo nada,

no me quejo.


Aprendí que para que me quieras tengo que hacer

lo que me pidas:

dejar de frecuentar a aquel amigo que te pone tan celoso,

no usar blusas escotadas

y en la medida de lo posible, no parecer más inteligente

que tú.




Zel Cabrera

Criaturas no domésticas


Ediciones Liliputienses


sábado, 4 de septiembre de 2021

LA COBARDIA ES UN ASUNTO SERIO UN POEMA DE COSAS COMUNES DE ZEL CABRERA

 

 

 

 

LA COBARDÍA ES UN ASUNTO SERIO

 

 

 

Mientras lavaba un plato aprendí a llorar la ausencia,

la vi a los ojos fijamente, no tuve alternativa,

ni lugar para refugiarme.

El llanto hizo que detuviera

mi tarea de lavar los platos de la cena.

 

Yo misma fui otra llave de agua.

Tallé con una fibra

el recuerdo de mi abuelo muerto,

al que nunca he sabido llorarle.

Me encontré enjabonando la culpa

de haber llegado tarde a su velorio

y enjuagando esos días

en los que pensé que enterrábamos

al pariente lejano que no pesa.

 

Pero el miedo al dolor es más fuerte

siempre prefiero

ahogar en la rutina de las lágrimas

darle la vuelta a lo que duele,

para que no duela.

 

Como ahora que intento hablar de platos sucios,

para no enunciar ausencias o dolor o muerte

y prosigo la tarea de lavar estos platos,

porque para nombrar a mi abuelo

y decir al mismo tiempo que desapareció,

me hace falta ser valiente.

 

 

 

Zel Cabrera

Cosas comunes

 

Ediciones Liliputienses