Mostrando entradas con la etiqueta Baile del Sol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Baile del Sol. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de octubre de 2026

BILUZI (DESNUDO) UN POEMA DE LUCAS RODRÍGUEZ LUIS EN SUEÑOS DE SÍNTESIS

 






BILUZI (DESNUDO)



El cuerpo se me disuelve

lento y solitario

como el efecto nana-leche caliente

de los comprimidos mágicos.


Todo pertenece a una ficción informe.


Mi ansiedad se queda colgando de ti

como una marioneta sin piloto

mientras caigo desplomándome

como un vestido de noche.


Plegándome alternativamente

sobre mí mismo, agrupando

huesos, carne y oscuridad

en torno a mis pies.




Lucas Rodríguez Luis

Sueños de síntesis





Ediciones de Baile del Sol


martes, 15 de septiembre de 2026

DOS POEMAS DE NARRACIÓN DE LA LLOVIZNA DE ANTONIO ORIHUELA

 






DORADO LAUREL, HOJA QUE CAE



Entra

por la quebrada

suelta

vana nombradía.


Sal

por su envés secreto desvelado.



―――――――――――



En la feria,

hermosos jóvenes,

como reses,

cantan su esplendor

sin necesidad de poetas.


Están éstos más acá,

escrutando las vísceras

de su propia vida.


Cansado de designios,

he sacudido la nieve de mi cabeza

y una brizna de hierba

he puesto entre mis labios,

desesperadamente.




Antonio Orihuela

Narración de la llovizna


Ediciones de Baile del Sol


jueves, 31 de julio de 2025

TRES POEMAS DE MÓNICA PICOREL EN VIDA SECRETA DE NUESTROS ANIMALES

 







Fenomenología del padre



Bebo de tu tristeza

esa prostituta sin agallas con maneras de rapsoda

a ti y a mí no van a crecernos madreselvas en los ojos

eso sé

eso, padre, es para otros

para los que vuelven del mercado santificados

y encalan las paredes con rutinas saludables

y limpian el suelo con fonemas que no encajan

y se van a la cama con la soga en la mesilla del lado

izquierdo

por si acaso algún sueño se hace indigerible.

Nosotros, padre, somos el hambre del perro mestizo.



―――――――――――



Intemperie



Gesto para un rincón de sábado

unido a la intemperie por una membrana fragilísima

donde respira una guerra

brillante

como un pez alzado sobre la arena



―――――――――――



Junco



Hablemos del padre

de sus pasos ardiendo la casa

de la granada que respiraba bajo la mesa del comedor

de la niña sobre una rayuela circular

de la mujer que camina la noche

doblegándose lo justo

lo estrictamente necesario.




Mónica Picorel

Vida secreta de nuestros animales


Baile del Sol


miércoles, 9 de julio de 2025

DOS POEMAS DE MÚSICA PARA TORPES DE LUIS MIGUEL RABANAL

 






VÉRTIGOS



Nada de nostalgias, nada de presumir

sin querer abrir los párpados

que el tiempo es un viejo camión de la limpieza

que nos traslada a un pulcrísimo paraje

donde fuimos palmariamente tan dichosos.

Luego nos dejará tirados, no lo dudes,

a la puerta del hospital

sin nombre, alguien

coloca tu cuerpo desvanecido en la camilla.

Podía haber llegado hasta aquí, por verte

desde una rendija que es una certeza,

por no ser más que tu amigo más odioso,

por lo que prefieras, anda,

te ofrezco este ramo de lirios del valle.

De noche el viento recorre con premura

el desván de nuestra casa,

se trata de vivir desalentado,

de escuchar las voces rasgadas de los niños

ahogándose de pena, desde su revelación

el mundo ha dejado de pertenecer

al tullido rey de su república.

Cuando el verano termina por abrir

sus ventanas para que la noche refresque

y confunda el deseo, acabas

tu vaso largo de vodka.

Aquel camión fantasma del principio

carga con tus huesos.

Verás que está pautado,

como si el que tiene que volver se tocara

sin ningún comedimiento el bello sexo abrupto.

Sólo unas consultas,

quién te trajo a este lugar,

quién cuidará de ti cuando no estés.



―――――――――――



CONTRA LA BURLA



Secretos que atesorar bajo el sopor

de la almohada, cocos relumbrones y mixtos.

Más allá del azar, cuando se han superado

ya los años horribles y cuelgan las babas

de la boca y estudian tu creatinina otra vez,

más allá del azar

se esconden el pícaro que atenaza tu pecho

con punzones oxidados y diversos productos.

No supervisan ahora tu sudor, concibes

un mundo de posologías y callejas,

añoras el sueño donde se representa para ti

solamente la muerte.

La casa está en silencio

y el silencio es una aterida luz que no tocas,

alguien, bajo tu ventana, al pasar estornuda.

Por qué tendría uno que confesar su delito

si esperar frente a ti, teñido de lóbrego,

ya es suficiente desorden.

La cama que inquieta con su olor, el vaso

de agua lejano que miras con sed,

con locura,

el escozor de tu postilla que es fuego.

Todo te ha sido entregado

por ese absurdo dios que se estremece

asiduamente, te ha sido regalado

para martirizarte con enorme tesón,

igual que un caballero se cortaría las venas.

Bien, asume tu derrota siquiera,

nos harías un favor si partieses

a la atribulada región de los hipócritas.

Nos quedaría un sabor amargo en la garganta

pero qué más da, si hasta tu aliento

se imagina en estos casos riguroso.




Luis Miguel Rabanal

Música para torpes


Baile del Sol


lunes, 4 de noviembre de 2024

TIEMPO VERBAL A MODO DE EPÍLOGO UN POEMA DE GSÚS BONILLA EN FOLLAR

 



 

 

 

(A modo de epílogo)

TIEMPO VERBAL

 

 

 

te lo juro mi amor, una puñalada por…

Ana Pérez Cañamares (Capitalismo)

 

 

 

quisisteis darle un nombre al pan

y lo llamasteis «hambre»

de mi dijisteis: individuo

y a mi lengua la nombrasteis; nudo

 

cogisteis una verdad con alfileres

la vestisteis de harapos e hicisteis que bailara

en el balcón de un edificio

al son de los disparos

 

la música es lo que no existe en vuestro alfabeto

compuesto sólo por imágenes monocromo

y símbolos, cuyas alegorías invitan

a recrearnos en el contexto de una arcada

 

glorificasteis la comida

y de ese modo establecisteis el dinero:

alimento a cambio de monedas

 

favores, prestamistas

que nos moldearon consumidos, tenues

cercano a lo invisible

tan distantes los unos de los otros

que nunca reconocimos los contornos

 

creasteis el fuego para amenazarnos

la rueda para torturar

y de la piedra concebisteis su dureza

para oprimir la piel blanda de nuestros hijos

 

los hicisteis preescolares, infantiles

cobardes e imbéciles

amantes del autoservicio

enganchados a dulce azúcar digital

 

cuidasteis del rebaño

marcado de códigos de barras

como si fuera verdaderamente vuestro

lo llamasteis: hombres de provecho

y aplaudisteis su melancolía en el ocaso

después, conseguisteis excitarle

con drogas más o manos fuertes y bacterias

para amansarlo eternamente

 

saturasteis de policías

―que no se os olvide―

el recinto amurallado

 

nos mostrasteis implacables

las distintas formas de sufrir

todas ellas, a cual más espantosa

 

y de aquel rosario de perlas negras

recordamos las que llevamos todavía

incrustadas en los ojos

que nos impiden la mirada

y atisbar otro horizonte

 

pudisteis hacer del mundo un hábitat

salvaje y libre

 

en cambio lo ordenasteis con un abecedario

estantes de metal

y pozos numerados hasta el infinito

 

pintasteis las cavernas

con óxido distinto y sangre

animales, plantas y algunos peces

también insectos

pegados a las paredes esperando amanecer

 

provocasteis la desolación

y la infectasteis de estériles semillas

flores marchitadas, hojas secas

y es así como pudimos ponerle cara al miedo

 

luego vino el frío

que atado a nuestras tripas

tiraba de nosotras hacia abajo

para aprisionarnos a esa misma tierra

sin ninguna otra esperanza

más allá de la de poder prosperar

en un cúmulo de excremento

 

ubicasteis los latidos en un mapa

los besos hacia el norte de las brújulas

del asfalto, hurgasteis en su alquitrán

y nos lo disteis de comer

 

habéis sido capaces de marcarnos los caminos

iluminar la oscuridad

y enfermarnos con vuestras direcciones

 

no nos quedaría ni un precioso instante

tampoco aliento necesario

para unas pocas de caricias

ni saliva suficiente

para comernos la boca

como si no hubiese un mañana

 

a cambio tenemos armamento urgente

para destruirnos sin piedad

y todos los venenos imposibles

que nos impiden mantener intacta la alegría

 

es ahora

que ya no nos queda ni una lágrima

cuando ofrecéis ungüentos

de todos los posibles

pústulas y otras secreciones

para calmar la sed

que poco a poco nos derrite

y nos he hecho más delgados

como el humo de las fábricas

a las que fuimos condenados

 

busco la palabra que os defina

por vuestros actos por vuestros crímenes

y os maldigo

 

fiel a mí, doy comienzo, al caminar

por el último de los bosques en combustión

 

por las arenas de los nuevos desiertos paso

 

aleteo, pero no levanto el vuelo

en el trozo de aire espeso

que sin querer puedo palpar

 

gracias a vosotros

―a vuestras putas gracias―

estoy vomitando el corazón

y por fin

cuando puedo escribirlo todo en un papel

este que era yo no existe

 

habéis hecho de él otro cadáver

―uno más― entre la multitud

 

 

 

Gsus Bonilla

 

Follar

[La negligencia del jardinero]

―Cuadernos de un ecosicario III―

 

Baile del Sol


lunes, 30 de septiembre de 2024

DESVELO UN POEMA DE ÁNGELA RAMOS DÍAZ EN FALTÓ LA PRIMAVERA

 






DESVELO



A oscuras,

solo soy una sombra entre las sombras,

una herida encogida en el hueco

de mis sábanas,

y un murmullo que recorre

las paredes de mis pasos.


Esta noche los perros replican al viento

y se quejan.

Saben que tú te has ido

después de mucho tiempo.


Nadie duerme en La Laguna

en noches de luna llena.

Ni siquiera yo

que mañana tendré que repetir la rutina,

tomarme el amargo desayuno,

y correr por las calles con los libros bajo el brazo.


Luego

entrar en mis armarios

y pensar en cosas importantes:

en tus besos,

en las cosas que haré cuando te encuentre

y en las que quise hacer

después de haberte ido.




Ángela Ramos Díaz

Falto la primavera


Ediciones de Baile del Sol


miércoles, 25 de septiembre de 2024

UN FRAGMENTO DE MI MEDIO POMELO DE ELISABETH CANDINA LAKA

 



4



―CARMEN Y PACO eran dos peces ―me contabas.

En realidad, eran más bien unas caras planas y redondas que flotaban dentro del agua de la pecera rectangular. Estábamos los tres dentro de una pecera.

Yo les pedía que se vistieran. Me ignoraban, así que yo insistía y ellos se enfadaban. Se volvían amenazadores. Peces carnívoros.

Yo debía hallar la forma de apaciguarlos. Creo entonces una imagen frente a ellos. Para cada uno, la imagen es diferente. Se trata de formas geométricas brillantes. No consigo, sin embargo, que el poder de la imagen los sujete por mucho tiempo.

Cuando su poder deja de hacer efecto, Carmen y Paco se vuelven más agresivos... Me he despertado sobresaltada.

―Este sueño no nos sirve de mucho ―te dije. Tenías la mirada perdida.




Elisabeth Candina Laka

Mi medio Pomelo


Ediciones de Baile del Sol


miércoles, 17 de julio de 2024

SEIS POEMAS DE SOLO PARA AMANTES DE LAS TORMENTAS DE JOAN MASIP E ISABEL BONO

 





dejemos a las hormigas

trabajar en silencio


a esta araña

eclosionar la noche


a los abejorros

susurrar sus propias mentiras


dejemos a los insectos

al margen de este detrito



―――――――――――



esta noche

mi conciencia se dispersa

en cien mil larvas


pureza vida y hambre


la ciega voluntad del mineral



―――――――――――



sin pulmones

no hay poema


sin pulmones

no hay amor


nadie sabe leer

las líneas de mis manos

sin pulmones



―――――――――――



mi corazón es una duna


sangre de labios transparentes

y silencios arrumbados


mi corazón es un volcán

herido

por la lluvia


hablar de pieles otra vez


y dedos enredados


y carne amor y lucha



―――――――――――



masticamos raíces

con los ojos cerrados


se nos durmieron

las muelas del juicio


el rayo cesó

el dolor cesó


por una noche

fuimos libres



―――――――――――



soles ardiendo en el ojo del cielo

y la boca sellada entre canciones


párpados

templos de estrellas

planetario de carne

supernovas

danzas

estallidos


temblor en el susurro


para siempre en ida y vuelta




Joan Masip / Isabel Bono

Solo para amantes de las tormentas


Baile del Sol