lunes, 23 de marzo de 2026
viernes, 20 de marzo de 2026
CENSO UN POEMA DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA
CENSO
En la colina donde estaba Troya
han excavado siete ciudades.
Siete ciudades. Seis más de la cuenta
para una sola epopeya.
¿Qué hacer con ellas, qué hacer?
Los hexámetros revientan,
un ladrillo sin relato asoma entre las grietas,
en el silencio de una película muda unos muros
derrumbados,
vigas carbonizadas, eslabones rotos,
jarros apurados hasta perder fondo,
amuletos de fertilidad, semillas de huertos
y cráneos tangibles como la luna de mañana.
Vamos sumando antigüedad,
cada vez hay menos espacio en ella,
inquilinos ilegales se abren paso a codazos en la
historia,
legiones de carne de espada,
reversos de anversos de Héctor al que igualan en
valor;
miles y miles de rostros individuales,
y cada uno de ellos, primero y último en el tiempo,
y en cada uno de ellos, un par de ojos nunca vistos.
Era tan llevadero no saber nada de eso,
tan enternecedor, tan desahogado.
¿Qué hacer con ellos, qué asignarles?
¿Algún siglo no muy poblado hasta ahora?
¿Cierto reconocimiento en el arte de la orfebrería?
Está claro que es demasiado tarde para el juicio final.
Nosotros, tres mil millones de jueces,
tenemos nuestros propios asuntos,
enjambres propios no articulados,
estaciones de tren, tribunas en estadios, desfiles,
calles, pisos y paredes en múltiples extranjeros.
Nos cruzamos eternamente en grandes almacenes
mientras compramos un nuevo jarrón.
Homero trabaja en la oficina de estadística.
Nadie sabe qué hace en casa.
Wislawa Szymborska
Poesía completa
Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz
Visor
viernes, 13 de marzo de 2026
IRSE YENDO DE CHRISTIAN RINCÓN EN REVOLUCIONES LENTAS
IRSE YENDO
una vez dejé caer un lápiz
y tardé un año en recuperar las líneas
en mil novecientos noventa y ocho
mi abuelo compró un Renault cuatro
que andaba cien metros cada putazo y cuando se le apagaba
en medio de la vereda
él me dejaba adentro mientras empujaba
y yo cerraba los ojos
y aguantaba el aire hasta que el carro prendía
y mi abuelo prendía y el camino prendía
en dos mil cinco me enamoré de Laura
pero Laura siempre estaba triste
y me dejé crecer el cabello
me vieron pálido
y yo lo único que quería era hablar con alguien
de la inconveniencia del lunes
el calentamiento global
todas esas personas que nacieron en el dos mil siete
pero Laura se fue para dejar de irse y el día del entierro
yo me corté el pelo y no tuve la oscura necesidad
de una pregunta
en el dos mil doce cambié de carrera tres veces
porque pensaba que cocinar era lo que yo quería
y se me quemó el arroz
y luego comencé a creer en la poesía
como un fenómeno sobrenatural
pero se me siguió quemando el arroz
y de alguna manera
ya no tenía ollas
lo mejor era no volver a hacer arroz
y escribir solo en caso de emergencia
Christian Rincón
Revoluciones lentas
Ediciones Liliputienses
miércoles, 11 de marzo de 2026
TRAGEDIA EN EL IBEX 35 DE AMALIA GARCÍA FUERTES EN TODAVÍA NO SOMOS PIEDRAS
TRAGEDIA EN EL IBEX 35
Muere el consejero delegado de Fertiberia,
la explosión de un horno auxiliar en la unidad de síntesis de la planta de amoniaco abrasó el 80% de su cuerpo.
Muere el CEO de ACS,
atrapado por una máquina elevadora mientas
trabajaba en una empresa en Toledo.
Muere un directivo de Acciona,
atropellado por un camión de transporte de palas de aerogeneradores en unas maniobras en Navarra.
Muere una consejera de Inditex,
electrocutada en un taller de confección clandestino en un sótano de Tánger. Dieciocho accionistas mueren también.
Muere un ejecutivo de Telefónica,
cayó al vacío cuando realizaba una instalación de telecomunicaciones en San Sebastián.
Los funerales se celebrarán en la Iglesia Catedral del Santo Cristo de la Plusvalía.
Se han decretado cinco días de luto oficial.
El gobierno ha anunciado futuras medidas.
Amalia García Fuertes
Todavía no somos piedras
Ediciones Cimarrón
jueves, 5 de marzo de 2026
QUINCE Y TREINTA DE ENRIQUE CABEZÓN EN CONTRA LA GRAVEDAD DE LOS POETAS
15
Este es un manifiesto móvil en la historia
de las historias que pasan desapercibidas
y a casi nadie importan.
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30
Si debo morir,
que traiga esperanza
que sea un relato.
REFAAT ALAREER
Me he acordado ahora de Rafaat Alareer, asesinado en
Gaza,
(ahora que es el momento de las adhesiones, firmad
abajo),
contando que va a morir y que quien va a vivir debe
contar su historia
en forma de cometa blanca, que vuele el cielo negro de
los bombardeos.
Fuego al cielo, cielo al fuego, asesinos.
Es un poema magnífico en medio de un genocidio.
Es un terrorífico genocidio que da paso a los deportes.
Su muerte, entre tantas, es un crimen extraordinario e
imperdonable.
Si muero ahora, portas, amigos, caimanes del Turia,
quiero ser como el globo lleno de helio que hace llorar
a un niño,
cuando se le escapa de la manita y asciende al cielo
gris de la meseta,
noviembre pero hay sol mitiga el frío, y cuando
alcance la altura,
donde mi peso se iguale al de la atmósfera que me
rodeará,
cuando no aguante la baja presión y mis átomos se
expandan
tal y como ha hecho mi carne hasta hoy,
dejadme reventar, será según he leído,
aproximadamente a 32 kilómetros sobre el nivel del mar,
que está lejos de aquí donde solo podemos bañarnos
en lágrimas.
¿Quién se viene?
Enrique Cabezón
Contra la gravedad de los poetas
PPT Ediciones
miércoles, 4 de marzo de 2026
TRES POEMAS DE TAMPOCO YO SOY UN ROBOT DE AMALIA IGLESIAS SERNA
TAMPOCO yo soy un robot.
Habitada por preguntas,
que presionan mis alveolos y mis meninges,
mis válvulas averiadas y mis células madre.
El laberinto de mis neuronas
esponjas y ventiscas
y alarmas encendidas hacia el abismo del ser,
buscando las salidas de emergencia
los oasis del cielo asaltado
y sus residuos tóxicos
y sus paisajes desoladas de piedra pómez.
Las dudas que, a veces, se hacen un nudo en la garganta
o se quedan clavadas
como estalactitas invisibles en el cielo de la boca,
en las cuerdas vocales donde quieren decirse
y apenas balbucean palabras para un sueño,
signos de más,
y pequeñas sinrazones
donde sobrevivir al asombro más allá de Babel.
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COMO UNA CICATRIZ de la memoria:
«Que sepas que vas a bañarte en mis lágrimas».
Cuando descubres que los ángeles también lloran
por lo que perdemos a cada instante
o cuando un día chocamos con nuestra propia sombra
en la oscuridad y nos hierve en los ojos
como una fiebre antigua que no reconocemos.
«Que sepas que vas a bañarte en mis lágrimas».
Hermano en la demolición ―mon semblable, mon frère―
Han empezado a caer todas las estrellas y no sabemos contarlas,
ni sabemos medir las tristezas cuánticas
y sus esferas feroces.
Fundas un deseo en cada estrella que cae.
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CÓMO SABER SI era más importante
tener una habitación propia o una tumba propia
o una casa a la que volver
o un poema donde poder refugiarse.
Alguien dice que somos los humanos más raros de la historia,
extrañas criaturas que escarban sus neuronas, sus fetiches,
porque no nos bastan los inviernos para aprender
las declinaciones de la nieve.
No, los jardines que amamos no se marchitan nunca.
Ni las anémonas azules y dioramas en la levadura de los deseos.
En el estanque de los sueños
aprendo a cultivar jardines de medusas
y nubes digitales,
y piedras sin gravedad que respiran despacio.
Amalia Iglesias Serna
Tampoco soy un robot
Vaso Roto
martes, 3 de marzo de 2026
RESISTENCIA DE JOSÉ BLANCO
RESISTENCIA
It’s not dark yet, but it’s getting there
BOB DYLAN, Not dark yet
Bienvenido al desierto, bienvenida a tu hogar
Donde todo ha cambiado para seguir igual
Si una ver fue posible colegir la verdad
Hoy es un motor trucado atronando el erial
Las palabras precisas que filtra el corazón
Son nuestra resistencia, nuestra revolución
Te recuerdo Amanda en Playa Girón
Cuando el bueno de John nos imaginaba
Compartiendo todas las cosas
Pero muy pronto el sueño acabó
Bienvenida al cemento, bienvenido chaval
Donde todo está ardiendo para seguir igual
Si se oscurece el sol, no debes tener miedo
Cantaré tu canción y sabrás que te quiero
Porque juntos podemos aun desobedecer
Y apagar este incendio, no con agua, sino con sed
Baga-biga-higa, Campanades a morts
Si ya el viejo Dylan nos advertía
De una lluvia cayendo de forma atroz
«Aún no ha oscurecido, pero ya falta menos»
José Blanco
Resistencia
Planeta Clandestino # 261
Ediciones del 4 de Agosto













