EL AGUA INTERIOR
I
Camina camina tenaz vigorosa y convincente
sobre la tierra o sobre las aguas
sobre la desmesura de los azules de ese mar
que las aves ascienden gota a gota
a los cielos que tus pies sigilosos remontan
sobre sus crestas ahora que aún puedes
embebecerte y bailar y brindar con copas de deseo
por estar y haber formado parte
con tus senos tu alma con tus manos
tus propósitos
o con tus sinrazones del pájaro cósmico
y del pez de la lluvia
y de los juegos de la supervivencia
II
Y habrás de hacer balance de todo lo sufrido
y todo lo gozado y que el fiel de la báscula
halle cierto equilibrio
Intentar ser humilde aunque las diosas de la fecundidad
te hayan favorecido
En la casa de la soledad mantener bien candentes
los puentes de la ternura que te vayan quedando
El en pozo de la conciencia guardar el agua vigorosa
el agua genuina y fresca
para los días agostados
III
Aceptar que a veces las palabras traicionan
a nuestro personaje real que entra en contradicción
con su propia corriente de agua en curso
y es humano… también hacer propósitos…
Ir suavemente prescindiendo de las sedosas
tersas pieles
con que la vida te fue envolviendo y desnudando
para que te revele algún sabio principio de la oruga
Comprender que el legado que a los demás se deja
ha de ser el intento porque el resto
no figura en tu mano
IV
Ser aún feliz por saber leer los colores
que colgados del cielo dejó el último pájaro de otoño
y ansiar con tu pluma
viajar tras las suyas al Sur en donde brote
algún inesperado nacimiento
Goya Gutiérrez
Conjunción de las aguas
Prólogo de Neus Aguado
Ediciones Contrabando






