“LA
CONVERSIÓN DE UNA SUMA DE DINERO EN UNA SUMA DE MERCANCÍAS”
por
cada poema que compones sobre la deuda,
se
reúnen cincuentaiocho unicornios en el fondo de una piscina.
cada
vez que escribes MUERTE A LOS COLONIZADORES,
nace
un coquí dorado.
cada
vez que repites:
VOTA
POR ESTA EN UN SISTEMA COLONIAL,
un
coquí dorado siembra una ceiba.
por
cada dos compas que le cierran el paso a la junta de control fiscal,
se
duplican los flanes de coco y alcapurrias.
cada
vez que le crees a una mujer violada,
un
chamaco de experiencia trans adquiere sus hormonas.
por
cada verso que se enrosca en el pecho de mi gente,
le
gano cinco bibliotecas al imperio.
por
cada político oportunista que descabezas,
renace
mi fe en el sistema educativo.
¡ja!,
no, maestro: la fe en nosotros.
por
cada canción que dedicas a marigloria o ángela,
recuperamos
un cantito de nuestra historia.
por
cada sello de solidaridad sin remunerar,
un
diamante se transforma en colibrí.
cada
vez que caramelizo mis pieles en veneno,
recupero
mi nombre.
cada
vez que repites iván tres veces al espejo,
vuelve
como espectro para vengar a sus asesinos.
cada
vez que repites iván tres veces al espejo (2),
se
une el espectro de jorge steven.
cada
vez que repites iván tres veces al espejo (3),
el
viento se convierte en láminas,
que
se convertirán en cristales rotos,
que
se convertirán en aire congelado por los giros
de
todos aquellos torturados por la comay.
por
cada deuda que no pagas
(hay
sólo una muchas veces insistida),
le
donas cien hamacas voladoras
a
las víctimas del neoliberalismo.
por
cada cálculo errado,
salvas
una bahía.
por
cada bahía que salvas
le
damos a esta isla
un
anti-crucero de esperanza
y
hundimos todos los cruceros
y
hundimos todos los cruceros.
Roque
Raquel Salas Rivera
Lo
terciario
Prólogo
de Martín Praga
Kriller71ediciones