César Vallejo habla de la musa
con Blanca Varela mientras
se bebe una Inkacola
LA MUSA es nocturna,
como una lechuza vieja y canalla,
igual que un crimen
o el muslo de una diosa en el mármol pulido.
Dicen que aprendió a llagar en las cabezas de los hombres
bajo el techo de un prostíbulo de amapolas y cíngulos,
y que se fue de allí
para enclaustarse no se sabe dónde.
Algunas noches viene a verme sin avisar,
penetrando en mi cabeza como las aves que migran,
y lleva trenzas de matrona suiza
enmarcando su tez de arena…
Otras noches se me aparece de pronto
como un luto hecho de aguamarina,
y me muestra su esqueleto fluvial
mientras introduzco mis manos entre su blusa
para lavarme un poco
[esos días tiene cadencia de médula
y me presta sus mimbres para hacerme una silla]…
En otras ocasiones se me aparece como el caramelo
caliente, peligrosa y casi adolescente,
y me muestra sus caderas enormes
y hasta me invita a entrar en ellas
con un gesto de sus manos finísimas
[yo entro]…
Pocas veces llega como una lejanía y solo es aliento
[ánimo/ánima],
y esos días parece que soy yo quien pergeña los
textos y los trazos más inspirados
[ya aprendí hace tiempo que no es así],
que soy tan poderoso como un remanso
y tan efímero como un viento en verano…
Casi nunca trae pupilas,
pues utiliza las mías para verme
y hacerme ver por ellas…
Y nunca se despide
porque es tábano en su parte masculina,
porque es mis venas si no se trae sus branquias,
porque sabe el secreto
y se atreve a guardarlo
hasta que yo decida violarlo en los helechos de su pubis.
La conozco de siempre,
como al Cristo de las puertas
que muestra el corazón entre las manos,
como a la cruz que conforman las tijeras abiertas,
como al agua manando de una fuente,
como a las euphorbias
y al falso anís que crece en el pie de los muros,
como al pan caliente
y al olor a tabaco.
Hoy ha venido a verme
y me ha sembrado de líquenes en la pierna derecha…
«Camina siempre al Norte ―me dijo―,
porque, si no,
no prosperarán nunca».
Luis Felipe Comendador
No Estar Complica el Irse
Reino de Cordelia





