jueves, 4 de junio de 2026

DOS POEMAS DE Mª CARMEN RUIZ GUERRERO EN BROCAL Y VORAZ

 






CADA NIDO DE PÁJARO

es un pequeño milagro,

como el hueco fértil de una mano

se despliega sobre el árbol

y lo hace cantar.

Tres nidos me nacieron en el vientre

con ramitas de vuelo. Fueron tres.

Dos pájaros juegan

entre las copas de los almendros,

cómplices del aire de flores rosadas.

Otro buscó la raíz, se burló del tiempo

y encontró en la tierra

su lugar de ave sin alas.

Dos pájaros vuelan con nombre

de piedra y de cielo.

Otro ni siquiera dejó que el plumaje

cubrieran su cuerpo.



―――――――――――



HOY ME CUESTA ESTAR ERGUIDA.

Supongo que no será la última vez,

se sucederán los días como se suceden

las noches, y se repetirán horizontales,

intermitentes.

Estoy bailando, tumbada. Solo yo lo sé;

son mis pies, que no se conforman,

y algo sin nombre en el resto del cuerpo,

vivo y rebelde y anhelante. Ni siquiera

he encendido la música. No hace falta.

Siempre ha sido fiel, constante

como un surtidor que recorre el tronco,

la sustancia química de contraste

invadiendo cada órgano y dándole luz.




M.ª Carmen Ruiz Guerrero

Brocal y voraz


La Garúa


miércoles, 3 de junio de 2026

EGUNEROKO BIZITZA / CRÓNICA PARCIAL DE LOS SETENTA DE BERNARDO ATXAGA EN DICCIONARIO DE LAS PIEDRAS Y OTROS POEMAS

 




EGUNEROKO BIZITZA



Eguneroko bizitza ikatza bezalako labezomorroak

ixurtzen hasi zenean etengabe,

Otis Redding badiako portuan eseri zen aireplano

jausiei kantatzeko blues band;

Eta panpina amerikanoak lehertzen zitzaizkien

Vietnamgo umeei eskuan boom bang

Gure amak sabela erre zuen napalmez gautako

dirrinaren amenazua ezin burutuz


Sagarraren lreek su hartu zuten eta Miranderi

odola hasi zitzaion sudurretatik

Baldosa zuriko komuna publikotan pornografia

irakurtzen ari zenean love darling,

Eta alkimistek txosten bat eman zuten argitara

plusvaliaren alde azalduz erabat,

Errestaurantetik bi homosexual bota zituzten arrazoi

komerzialak zirela medio.


Eguzkiaren jaki bihurtuko ziren malkoak galdu

zituen leopardoak desertu zibilean,

Abe Bikilak ahaztu egin zuen Marathoneko

kondaira Non dago ETIOPIA galdetuz;

Eta talde politikoek grebara deitu zuten abuztuko

bakantzak ez alferrikaltzeko,

Lope Agirrekoak bere amodio ezinezkoa deklaratu

zion Urtsuko alabari Eldorado.


Ixiltasuna tona pare bat etorri zen kostako trenean

bagoietan izarditan blai,

Adjetibo kalifikatiboen armaderekin borroka egiteko

abenidetan gogor horror;

Eta detektibe sentimentalen nigarrak lehortea bota

zuen birjinen bihotzetara,

Dantzinetan Volkswagen horia zuten business

manek dantza eskatu zietenean please.


Farmaziako jabea alaba gazteena ezkondu zuen

diabetiko betan semearekin azkenez,

Orainak identitate krisi batean bere burua bota zuen

ospitale zentralean anfeta

Miña eta zazpigarren pisuko alarguntsa erotu egin

zen plutxea puskatu zitzaion

gau erorian Mimi mon petit joan zatzaizkit lurretik

baina ez gogotik eras bueno.


Bakardadearen milaka kopia inprimatu ziren

neguaren atarian geundelako hegabera-Pum,

Osaba batek postala izkribatu zidan Stop ene

urtebetetzea zela eta Stop Zorionak

bide batez nire aseguru-etxea kontseilatu nahi dizut

Stop Inoiz ez da jakiten Noiz Stop;

Ene maitaleak telefonoa jo zidan kobren zaporeko

maitasunaz gauaren erdian,

Eguneroko bizitza ikatza bezalako labezomorrak

ixurtzen hasi zenean etengabe.


Gero ernari gelditu zen ibaia zerutik atergabe

burrunban eroritako espermaz,

Alkandora arrosak loredunak zuriak gorribeltzak

multikolorak herrestan eramanez,

Eta aste berean Ni puta bat naiz oihuztatu zuen

ezkontzan despedidan Champagne,

Olivetti batean bere lehen gutun erromantikoa osatu

zuen sekretaria lotsati hark;

Eta anaiak botila batean eskuizkribua bidali zidan

Bartzelonatik Iraultzak

Ezin zituela ehun metro artezak hamar segundotan

egin si la bolsa sona;

Eskaleek baezpare trapuzko etxeak jaso zituzten

zubipean mitxeletak babesteko,

Katagorriek supermerkatuari eraso zioten Altxa

besoak non da intxaur kaxafuertea.


Negua heldu zen azkenez eta antzarek V bat egin

zuten zeruan,

Dispensarioetan antitristezia pildorak banatu

zituzten ugari

Ejitoko zazpi izurriteen edizio ugaldu eta korrejitua

usmatuz;

Ume unuzent batez erditu zen borrero

profesionalaren esposa ttikia,

Xoriona gramoka saltzeari ekin zioten trono aingeru

eta kerubinak;

Bertute kardinalek igotze desnaturala eman zuten

Erromako boltsan,

Milaka liburu erregalatu zituzten bankuek Ora eta

bereziki Labora lemapean;


Baina alferrikan zen guztia berandu dabiltza eta ez

dute ezer lortuko honez gero,

Palazioak lurrera doazenean pitzatu egiten dira

kartzeletako hormak,

Eta gu libro gabiltza kaleetan tiranteko galtza laranjas

jantzirik, libro,

libro hiltzaile ttikien gisa libro, ma-o-meno ezta?,

gutxigora behera libro,

Esaten den bezala osasuna bada bedaio, arraio, eta

beste, aupa gaztiak etab.





CRÓNICA PARCIAL DE LOS SETENTA



Fue cuando la vida cotidiana derramaba

cucarachas sobre la gente sin cesar,

y se lloraba por todas las habitaciones

bien al estilo Snif, bien al sentido Buá;


Fue cuando se pasaba miedo y se gritaba

si de madrugada sonaba un timbre o un tiro

allí por el tercero A, o B, o por error.


Fue cuando nosotros, la juventud en general,

leíamos pornografía frente a las blancas

baldosas de los urinarios públicos

donde, a veces, sangrábamos por la nariz;


Fue cuando el invierno se iba aproximando

y prometía muertes, no todas ellas naturales;

Cuando en el fondo del corazón, todos deseaban

una llamada o una carta, y yo también.


Y fue efectivamente el invierno, y hubo ocas

en el cielo volando en forma de uve doble,

y fue el frío y la lluvia y la huelga general

en medio de una epidemia de gripe asiática;


Y recuerdo un bar que alegó razones comerciales

para impedir la entrada a dos homosexuales;

Que los mendigos reforzaron sus casas de cartón,

que las ardillas bajaron del bosque y atracaron

un supermercado diciendo, Alto, Manos Arriba,

¿Dónde está la caja fuerte de las nueces?


Y después llegaron vagones llenos de silencio

para luchar calle por calle, casa por casa,

contra los Sustantivos, contra los Adverbios,

Y yo estuve allí, y fue terrible, qué horror;


Y los dispensarios recetaron píldoras anti,

los bancos repartieron prospectos de colores

con el lema de Ora, sí, pero sobre todo Labora;


Y una tarde, por fin, ella hizo una llamada

desde muy lejos, y me pareció que sus palabras

eran de amor y con una pizca de sabor a miel;


En aquel tiempo, cuando la vida cotidiana

derramaba cucarachas sobre nosotros sin cesar,

y se lloraba por todas las habitaciones

bien al estilo Snif, bien al sentido Buá.





Bernardo Atxaga

El diccionario de las piedras y otros poemas


Planeta Clandestino # 271

Edición y prólogo Enrique Cabezón


Ediciones del 4 de agosto

martes, 2 de junio de 2026

CINCO POEMAS DE LA SED DE ADA SALAS

 






Hay libros que se escriben sobre la carne misma.

Son cicatrices que nos hablan

y sangran

cuando el tiempo se rinde a su derrota

un puñado de signos que apenas

comprendemos



y eran el beso intacto de la vida.



―――――――――――



Madurar en el filo.



Como nieve que sabe su fulgor

pasajero.



―――――――――――



No sabe del dolor la piedra

que golpea. No la estremece el grito

ni acaricía la mano

que la lanza. Obedece a su peso

y al deseo del aire.

Mineral

es mi voz.



Hambriento corazón qué puedo darte.



―――――――――――



Por eso duele tanto entrar

en las palabras.

Porque su amor recuerda

el paso de otros cuerpos



y todo su fervor se desvanece.



―――――――――――



Es de nieve la luz. Lejanos

comparecen los seres y los días


y en esta blanca tregua sin principio

ni fin



lo vivo deja paso a lo que muere.




Ada Salas

La sed


Genealogías

Tigres de Papel


lunes, 1 de junio de 2026

HIJOS DE LA ÉPOCA UN POEMA DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 






HIJOS DE LA ÉPOCA




Somos hijos de la época,

la época es política.


Todos tus asuntos, los nuestros, los vuestros,

asuntos diurnos, asuntos nocturnos,

son asuntos políticos.


Quieras o no quieras,

tus genes tienen un pasado político;

la piel, un tono político;

los ojos, un aspecto político.


Lo que dices tiene ecos

y lectura lo que callas,

de cualquier forma, políticos.


Hasta yendo por el bosque

son políticos tus pasos

sobre una base política.


Los poemas apolíticos son políticos también,

y arriba brilla la luna,

un objeto no lunático.

Ser o no ser, esa es la cuestión.


Qué cuestión, respóndeme, mi amor.

Una cuestión política.


No es necesario siquiera que seas un ser humano

para cobrar una importancia política.

Basta que seas petroleo,

forraje o materia reciclada.


O una mesa de debates sobre cuya forma

se discutió varios meses:

¿en cuál negociar sobre la vida y la muerte?

¿en una redonda o en una cuadrada?


Y mientras, ha muerto gente,

han muerto animales,

han ardido casas,

se han perdido campos de cultivo,

como en tiempos remotos,

y menos políticos.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


Visor


viernes, 29 de mayo de 2026

AUTOBÚS 6:40 UN POEMA DE ANDONI MENDIA EN BE KIND





Autobús, 6:40



a G.O.



Ofrecía el día sus luces en pugna,

herida abierta en el espacio

en la que el autobús

como un carámbano

aparecía,

Caronte de los harenes de Morfeo

donde penetra uno en las filas de las sombras


El único habitante de la penumbra

maldito por los dedos de la aurora,

no duermo la noche falsa

y, por lo tanto, contemplo

los cambios diversos de la niebla,

el paisaje exterior de las hojas,

y tu sueño, cuerpo que me acompaña,

como quien contempla

los campos dorados en el desierto.


El ruido del tráfico te despierta:

la ciudad con el odio de los coches,

buenos días”, “puto frío”,

la parada y la desnoche.




Andoni Mendia

Be kind


poesía Tattoo

Vitrubio


 

jueves, 28 de mayo de 2026

LOS ÁNGELES DE EDUARDO MOGA EN POEMAS ENUMERATIVOS






[LOS ÁNGELES...]



Los ángeles colman de claridad a los ciegos.

Los ángeles arrojan los cabos a los que se sujetan los náufragos y los desfallecidos.

Los ángeles desarrollan algoritmos para pesar la luz.

Los ángeles observan el entramado de la perversidad y lo destejen con las alas.

Los ángeles son altos como la hierba e inmortales como los amaneceres.

Los ángeles asedian el país de la sinrazón para conquistarlo con las huestes de la misericordia.

Los ángeles enlucen de insumisión los rostros enlutados de los humildes y embrean de lascivia los labios lívidos de los analfabetos.

Los ángeles presentan batalla a la nada y la derrotan por incomparecencia.

Los ángeles se resarcen de la inmovilidad enseñando a volar a los pájaros.

Los ángeles llamean sin fuego.

Si quiero que los ángeles vengan en mi ayuda, solo he de tararear el Concierto para oboe en re menor, opus 9, número 2 de Tomaso Albinoni.

Los ángeles propician que se besen los sexos, se anuden las lenguas y se arracimen las sangres.

Los ángeles se examinan de matemáticas para no tener que conjugar el verbo «morir».

Los ángeles no se dejan intimar por los bienpensantes.

Los ángeles estrangulan a las hormigas y los fantasmas.

Los ángeles desmontan la maquinaria de la crueldad y revelan sus mecanismos a una grey de pordioseros y enajenados.

Los ángeles desvían los rayos negros del tiempo y se entregan a la oscuridad radiante del ahora.

Los ángeles solo se extralimitan cuando aman.

Los ángeles cosen los botones de los muertos para que los vivos vayan desnudos.

Los ángeles no se apartan cuando las cosas echan a andar, ni se guarecen cuando graniza.

Los ángeles copulan con el vigor de los espectros y el encarnizamiento de los sauces.

Los ángeles carecen de documento nacional de identidad.

Los ángeles destierran a los verdugos a donde nunca más puedan volver a atarse los zapatos.

La intemperie es el hogar de los ángeles.

Los ángeles liban el néctar de las piedras y burlan la perfidia de los escualos.

Los ángeles amamantan a los hijos.

Los ángeles combaten la soledad como si la soledad no existiera.

Los ángeles renuncian a agonizar.

Los ángeles son puros como el acero y despiadados como la noche.

Los ángeles susurran luz cuando cerramos los ojos.

Los ángeles dicen verdades como si crecieran pámpanos.

Los ángeles asordinan el fragor de la tormenta con el frufrú de sus túnicas.

Los ángeles no adoctrinan.

Los ángeles no dan cuartel.

Los ángeles no piden cuartel.

Los ángeles no lloran.

Los ángeles huyen de la vileza como los abejarucos de los espinos.

Los ángeles derraman lágrimas como azudes, porque la bondad es dolorosa.

Los ángeles andan desnudos por casa, no vaya a ser que los descubran indecorosamente vestidos.

Los ángeles duermen de lado para que no se les arrugen las alas.

Los ángeles no tienen alas.

Los ángeles cuentan con los pies y bailan con las manos.

Los ángeles, cuando están lejos, nunca llaman a cobro revertido.

Los ángeles derogan las leyes que les disgustan y las sustituyen por hogazas de pan.

Los ángeles siempre recuerdan a quienes hemos olvidado, y a nosotros cuando nos han olvidado.

Los ángeles se quitan el reloj, lo dejan en la mesa cuando se sientan a escribir y ya no vuelven a ponérselo.

Los ángeles gastan zapatos de jade y perfumes de incendio.

Los ángeles nunca gritan: se limitan a respirar.

Los ángeles estrechan la mano de los forajidos y los perturbados.

Los ángeles reciben la ayuda de los martirizados y los perros.

Los ángeles llaman a la puerta como si pidiesen perdón, pero entran en todas partes como si hubiesen descubierto un océano.

Los ángeles no huelen.

Los ángeles no aspiran a la eternidad.

Los ángeles tienen pechos de trementina y hoguera.

Los ángeles nunca se echan la siesta a la sombra de árboles que no den fruto.

Cuando ven cuadros de Vermeer, los ángeles se sienten en casa.

Los ángeles son hijos de otros ángeles que nacieron después de ellos.

Los ángeles toman nota sin descanso de cuanto pueda esclarecer su estirpe y su porvenir.

Los ángeles levantan tabiques para que los ruidos del mundo no perturben el sueño de los bienaventurados.

Los ángeles padecen la lepra y la indignidad.

Los ángeles no reaccionan a la presencia de los rufianes, pero sudan cuando sienten llegar la madrugada.

Los ángeles solo encuentran consuelo en la incertidumbre.

Los ángeles huelen a trigo candeal.

Si los conminan a deponer su actitud, los ángeles se mueren de risa.

Los ángeles son pararrayos sin rayos.

Los ángeles no saben contabilidad. (Tampoco astronomía).

Los ángeles escriben poemas en idiomas que desconocen.

Los ángeles sacan punta con los dientes que no tienen a los lápices con los que escriben poemas en idiomas que desconocen.

Los ángeles se entristecen cuando se canta victoria, cuando se firma una escritura notarial, cuando se tiene razón.

Los ángeles incoan pájaros.

Los ángeles solo acuden a juicio si quien los convoca está desnudo.

Los ángeles combaten la aflicción persuadiéndose de que lo que la causa no existe; cuando no funciona, se convencen de que ellos tampoco existen.

Los ángeles fingen creer en Dios, pero saben que no existe.

Ningún ángel ha hecho nunca el servicio militar.

Los ángeles sueñan, pero jamás se despiertan.

Los ángeles eyaculan pan y piedad.

Los ángeles menstrúan.

Los ángeles añoran al diablo que fueron antes de ser ángeles.

Los ángeles se alborotan siempre que una serpiente repta aun pupitre, pero acaban invitándola a merendar.

Los ángeles vuelan como alondras, pero no saben por qué, ni dónde, ni desde cuándo.

Los ángeles atormentan al desamparo y desguazan la injusticia.

La transparencia es a los ángeles lo que la velocidad a los barcos.

Los ángeles cultivan zarzas que dan miel.

Los ángeles se enfurecen cuando alguien muere; también cuando nace.

Los ángeles no se amilanan ante quienes esgrimen la maledicencia o practican la barbarie.

Los ángeles no conciben otro límite que lo infinito ni más pasión que lo inmediato.

Los ángeles persiguen a los ladrones como si les hubieran robado los ojos.

Los ángeles, cuando tropiezan, no caen.

Los ángeles, cuando caen, se adentran en el suelo.

Los ángeles destruyen lo que la abominación ha construido.

Los ángeles escupen al fascismo.

Los ángeles se lavan los dientes con relámpagos.

Los ángeles regalan tibieza a quien no tiene piel.

Los ángeles bailan con san Juan de la Cruz.

Los ángeles no necesitan leer el manual de instrucciones para abrazar.

Hay ángeles tontos; los de la guarda son los más tontos de todos.

Los ángeles navegan por las aguas del firmamento.

Los ángeles nunca se olvidan las llaves ni las gafas: solo que les hacen.

Los ángeles desayunan ambrosía y silencio.

Los ángeles tosen sombras.

Para lamentarse, los ángeles esperan a que nadie los oiga.

Los ángeles no se pasan la noche en vela para no despertar a nadie con sus aleteos.

Los ángeles miran al microscopio como si analizaran los bordes irrestañables de una herida.

Los ángeles leen novelas, pero nunca van a la ópera.

¿Qué ángel ha derribado nunca una flor?

Los ángeles practican la templanza, pero también la impureza.

Los ángeles pasean por el campo, aunque no tengan pies, aunque no haya campo.

Los ángeles desaprueban la grosería y el ensañamiento.

Los ángeles beben cinco litros de agua al día.

Los ángeles felan.

Los ángeles se congratulan cuando un esclavo destripa a su amo o una puta castra al chulo que la embrutece.

Los ángeles rehúyen el agua frío y los pantalones ajustados.

Los ángeles no hacen testamento, porque solo poseen el cielo.

Los ángeles nunca comen sin mantel de tela.

Los ángeles se suben a los árboles como si no tuviesen copa y pudiesen seguir escalando hasta las raíces.

Los ángeles aúllan en lugar de reír.

Para los ángeles, leer un poema es como mirarse al espejo.

Los ángeles resuelven los análisis sintácticos con sextante y cartabón.

Los ángeles se comen las cerezas con hueso.

Los ángeles solo tienen hijos varones.

A los ángeles les ofende tanto la pobreza como la inelegancia.

Los ángeles son los poetas del más allá.

Los ángeles expurgan la maldad y espulgan la concordia.

La casa de los ángeles es la transparencia.

Los huesos de los ángeles son de viento.

Los ángeles desmantelan las habitaciones del resentimiento con los aparejos de la inocencia.

Los ángeles se aventuran por los peores barrios solo si los acompaña alguien sin mácula: un borracho o un ajusticiado.

Los ángeles leen a Saint-John Perse con la esperanza de rehacer el mundo; y también a María Zambrano, con la de rehacer la inteligencia.

Los ángeles se psicoanalizan.

Los ángeles nacen a contraluz, silban a contrapelo, reman a contrapié.

Los ángeles agotan resmas de papel para escribir un microrelato.

Los ángeles exudan resina en la que quedan atrapados otros ángeles.

Los ángeles hacen la compra una vez al milenio.

Los ángeles se duermen siempre ante el televisor.

Walt Whitman era un ángel.

Nada consideran innoble los ángeles: juzgan legítimo todo lo existente, aun lo faltal.

Los ángeles nunca corren las cortinas, porque no les importa que los vean haciendo el amor. (Es más, les gusta).

Los ángeles se van de montería por dehesas ilimitadas.

Los ángeles solo leen libros escritos con sangre.

Los ángeles siempre quedan a tresmano.

Los ángeles son mortales.

Los ángeles no mueren.

Los ángeles aman.


[Poema II de Tú no moriras, 2021]




Eduardo Moga

Poemas enumerativos


Olifante