jueves, 16 de abril de 2026
PRESENTACIÓN AURKEZPENA HERMANO PULPO DE MIGUEL MARTÍNEZ EN LOUISE MICHEL LIBURUAK VIERNES 17 A LAS 19 HORAS
miércoles, 15 de abril de 2026
AGRADECIMIENTO UN POEMA DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA
AGRADECIMIENTO
Debo mucho
a quienes no amo.
El alivio con que acepto
que son más queridos por otra persona.
La alegría de no ser yo
el lobo de sus ovejas.
Estoy en paz con ellos
y en libertad con ellos,
y eso el amor ni puede darlo
ni sabe tomarlo.
No los espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente
casi como un reloj de sol,
entiendo
lo que el amor no entiende;
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.
Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino tan solo unos días o unas semanas.
Los viajes con ellos siempre son un éxito,
los conciertos son escuchados,
las catedrales visitadas,
los paisajes nítidos.
Y cuando nos separan
siete ríos y montañas,
son ríos y montañas
bien conocidos gracias a los mapas.
Es mérito suyo
que yo viva en tres dimensiones,
en un espacio no-lírico y no-retórico,
con un horizonte real ya que es móvil.
Ni siquiera imaginan
cuántas hay en sus manos vacías.
«No les debo nada»,
diría el amor
sobre este tema abierto.
Wislawa Szymborska
Poesía completa
Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz
Visor
martes, 14 de abril de 2026
HIJO UN POEMA DE MIGUEL MARTÍNEZ EN HERMANO PULPO
HIJO
A mi padre últimamente
no van a visitarle las palabras,
los nombres de las ciudades están de vacaciones
en Londres, en Manila o en El Cairo.
Las actrices de su infancia son impuntuales,
los presidentes de gobierno
tienen guerras y cócteles urgentes,
los escritores metáforas que alimentar.
Hasta las palabras sencillas le ponen pegas:
«Ya iré después si tengo tiempo»,
le dijo una sartén el otro día.
Otras le dan plantón definitivo
y se marchan en tren a otro cerebro
porque siguen naciendo muchos niños
que también necesitan su palabra aguacate,
su palabra cuchillo,
su palabra insignificancia.
Pero mi padre las convoca
como quien llama al perro viejo y sordo
que apenas le hace caso.
Y siempre me dice lo mismo:
«No me la digas, hijo.
Espera, que en seguida viene».
Entonces yo recuerdo aquellos tiempos
en que él sacaba del sombrero
una bifurcación, un paradigma,
una epifanía, un estegosaurio…
Palabras relucientes
que yo jamás había oído
y que me tragaba muy rápido
como el leopardo joven
que devora impaciente su gacela.
Pero hoy, en el muelle de esta noche injusta,
frente a un cielo donde tililan
hipócritas y azules sus neuronas,
mi padre y yo de pie
contemplamos despacio cómo llegan
las palabras en barcos a lo lejos.
Y yo no digo nada, solo temo
el momento ridículo y concreto
en que llegue por última vez
al viejo embarcadero de su boca
la palabra hijo.
Miguel Martínez
Hermano pulpo
Isla Elefante
viernes, 3 de abril de 2026
CUATRO POEMAS DE BLANCA VARELA EN POESÍA REUNIDA
Mediodía
A José María Arguedas
Todo esta preparado para el sacrificio.
La res muge en el templo de adobe.
Lágrima dura y roja,
canchales de fuego,
silencio y olor fuerte de girasol,
de gallos coronados.
Ni una hoja caerá,
sólo la especie cae,
y el fruto cae envenenado por el aire.
No hay centro,
son flores terribles
todos estos rostros clavados en la piedra,
astros revueltos, sin voluntad.
Ni una hora de paz en este inmenso día.
La luz crudelísima devora su ración.
El mar está lejano y solo,
la tierra impura y vasta.
―――――――――――
Nadie nos dice
nadie nos dice cómo
voltear la cara contra la pared
y
morirnos sencillamente
así como lo hicieran el gato
o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplos de tal comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente
dar la vuelta
―――――――――――
Persona
el querido animal
cuyos huesos son un recuerdo
una señal en el aire
jamás tuvo sombra ni lugar
desde la cabeza de un alfiler
pensaba
él era el brillo ínfimo
el grano de tierra sobre el grano
de tierra
el autoeclipse
el querido animal
jamás cesa de pasar
me da la vuelta
―――――――――――
Ternera acosada por tábanos
podría describirla
¿tenía nariz ojos boca oídos?
¿tenía pies cabeza?
¿tenía extremidades?
sólo recuerdo al animal más tierno
llevando a cuestas
como otra piel
aquel halo de sucia luz
voraces aladas
sedientas bestezuelas
infamantes ángeles zumbadores
la perseguían
era la tierra ajena y la carne de nadie
tras la legaña
me deslumbró el milagro mortecino
la víspera el instinto la mirada
el sol nonato
¿era una niña un animal una idea?
ah señor
qué horrible dolor en los ojos
qué agua amarga en la boca
de aquel intolerable mediodía
en que más rápida más lenta
más antigua y oscura que la muerte
a mi lado
coronada de moscas
pasó la vida.
Blanca Varela
Poesía reunida,
1949 – 2000
Casa de Cuervos & Sur Librería Anticuaria
jueves, 2 de abril de 2026
CUATRO POEMAS DE METANOIA DE FERRAN FERNÁNDEZ
abrir la mano
y que salgan
cien pájaros
volando
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acostumbrarnos a vivir
contra el dolor
conocer exactamente sus límites
sentirnos seguros dentro de ellos
tener bien engrasada
la maquinaria que lo controla
alimentarlo abrigarlo procurarle
la paz necesaria
avivarlo si se desvanece
calmarlo si se desboca
mantener a salvo
nuestro dolor
nuestro querido dolor
―――――――――――
llegar a casa
colgar la sombra en el perchero
sacudirnos los últimos rayos de luz
alimentar el vacío con las sobras de ayer
encender la soledad del mundo
tumbarnos en el olvido compartido o no
soñar la huida definitiva
despertarnos levantarnos
salir de casa
―――――――――――
paso a paso con paciencia
concienzudamente
no importa el tiempo
ni el esfuerzo necesarios
deshacer bien lo mal hecho
Ferran Fernández
Matanoia
El Desvelo Ediciones * Última Thule
miércoles, 1 de abril de 2026
ALSINAS UN POEMA DE AURORA LUQUE EN AÑOS DE TRECE MESES TRECE AUTORAS DE LA POESÍA ACTUAL EN LENGUA ESPAÑOLA
Alsinas
Amo estos autobuses, las alsinas, Alsinas Graells Sur.
Mis amigos poetas, que adoran mucho el tren
aunque viajan en coche casi siempre,
consideran exótica mi opción.
No las estimo porque
ya circularan en mi infancia. Amo el tiempo que en ellas
me espera por perder. Me gusta la pobreza
de su palco elevado,
las cortinillas rígidas de sol, la perspectiva dad
por las curvas enésimas. Me gusta mi abandono.
Incluso amo su olor. Huelen como debió de oler, supongo,
la humildad obligada de los exploradores,
huelen como el fular
del penúltimo hippy de este mundo,
huelen a japonesas estudiantes,
a pulcros pensionistas muy enjutos.
Recuerdo que unos chicos de Marruecos
se descalzaron ―venían muy cansados―
en una contorsión de baobabs
y una joven de piel de chocolate,
con medias de panal, merendó un huevo duro
a lo Robert de Niro, diablesca,
y colocó en la rejilla del asiento
con mucha parsimonia
su craquelada cáscara.
Se adentran como rojas lombrices pertinaces
en las profundas plazas de los pueblos,
bordean cien barrancos, bordean deslumbrantes
marejadas de plástico tensado,
la línea de las playas para pobres,
almendrales, pinares, viñas nuevas,
cortijadas ariscas, ramblas desoladoras,
desiertos sin glamour goytisoliano
y aldeas no encontrables
por ningún talentoso anglosajón.
Con su mucosidad de gasolinas
va tosiendo el motor. Esta nave nodriza
tan bronca y nauseabunda
nos acaba acunando como a enormes bebés.
Nuestro viaje contiene cáscaras de aventura,
nanas para mayores, semisueños no escritos,
fábulas de segunda.
Por eso amo estos rojos
autobuses, las alsinas del sur.
Viajan los argonautas (sus bisnietos)
de incógnito en sus rutas, y el camino parece
todavía un camino.
Aurora Luque
en
Años de Trece Meses
13 autoras de la poesía actual en lengua española.
Piedad Bonnett, Isla Correyero, Blanca Andreú, Maite Pérez Larumbe, Aurora Luque, Asunción Escribano, Isabel Bono, Luisa Castro, Pilar Adón, Raquel Lanseros, Ioana Gruia, Berta García Faet, Rosa Barbel
Compilación de Francisco Javier Irazoki
Demipage
martes, 31 de marzo de 2026
ESPACIO VACÍO Y EL FOSO Y LAS CADENAS DE Mª CARMEN RUIZ GUERRERO EN PALABRAS SEDIMENTARIAS
ESPACIO VACÍO
Bajo los edificios y los parques de cemento
se escucha aún la respiración ahogada
de nuestra infancia.
Nos rebelábamos contra los límites del cuidado
y construíamos mundos
entre los membrilleros y los escombros.
Tantos años después siguen siendo una incógnita
aquellos restos entre los árboles,
qué civilización rota empezaba ya a ocuparnos
arrojándonos a su ruina.
El abuelo, habitante nativo de la huerta
y sus peligros, nos advertía: hierros oxidados,
alambres ocultos entre los ladrillos,
chapas cortantes, cristales rotos.
Nosotros temíamos a la culebra
que le había mordido. Recordábamos
los dos agujeros oscuros inflamados
en su brazo poderoso.
Tampoco era suficiente para retenernos
dentro de la frontera.
Las piedras del derribo de alguna casa
abandonada en cualquier lugar lejano
nos servían de material de construcción.
Nuestras cabañas,
que nunca resistían la visita de los niños salvajes
al marcharnos,
anunciaban la usurpación del espacio virgen.
Hormigón sobre la tierra del huerto.
La niñez es un campo minado
al que no se permite el regreso.
―――――――――――
EL FOSO Y LAS CADENAS
Como cada noche, paso revista
a mis demonios,
¿a cuántos he dejado salir hoy
fuera de este espacio acotado?
¿Cuántos andan sueltos?
Siento alivio
al darme cuenta de que la mayoría
siguen paseando entre las paredes
del silencio. Van y vienen,
pero no se atreven a traspasar la puerta.
Entre los demonios rondan los ángeles,
casi igual de peligrosos, probablemente.
Demasiado fácil malinterpretar sus dones.
Por fortuna, tampoco son libres, y a menudo
se conforman con deambular
junto al desorden de mis pensamientos.
Es necesario este repaso cotidiano,
saber qué dije, qué poemas compartí,
mantener a salvo
a quienes tengo cerca. Reconstruir
la frontera.
M.ª Carmen Ruiz Guerrero
Palabras sedimentarias
La Garúa





