jueves, 11 de junio de 2026

CÓMO ENTERRAR AL PADRE EN UN POEMA DE CORINA OPROAE

 






CÓMO ENTERRAR AL PADRE EN UN POEMA






con Silvia Goldman



ELIGES un lugar del bosque


lo haces antes de comenzar

a pensar el poema


imaginas el bosque

hasta que los árboles

con sus raíces y troncos y ramas

se vuelven reales

hasta que nada en él

es imaginado


alargas el camino hacia el lugar

como si masticaras flores blancas

de acacia

memorias de lo real

que miras con ojos desorbitados

en tus pesadillas


sabes que el bosque existe

así que te detienes y lo contemplas

mientras subes la colina

con ese broche incandescente

que llamamos sol

en la base del cráneo


sientes la temperatura del cuerpo

en ascenso

tu estado de agregación

en peligro


respiras hondo

y echas a correr

hasta que tu mano toca

el primer árbol


crees que ha llegado el momento

de comenzar a pensar el poema

pero él se te muestra ya a medio hacer


(la tumba que has venido a cavar

busca alrededor su pedazo de tierra)


el poema

se ha estado pensando

desde el instante en que elegiste


el lugar del bosque

ahora se muestra impaciente

busca el camino hacia el sentido

cobra forma y su voz retumba clara

como un grito en una sala de disección


dice

un padre es un padre


y tú asientes

y dices


sí este poema es sobre un padre


sí este poema es sobre una tumba

donde enterrar el cuerpo de un padre


y mientras pronuncias la frase

brota un padre en cada árbol que miras

y se abraza al tronco

y tú puedes alargar la mano

y tocarlo


(por poco que intervengas

la tumba se cavará en el lugar adecuado

y en el tono adecuado)


el padre se desvanece

como un muñeco de nieve

el poema tirita de frío

es un paciente sedado

en un quirófano

que repite en voz alta


un padre es un padre


un padre es un padre


y su voz mece a una hija

que escribe un poema que es una tumba en un bosque


sincronizas tu voz

con el poema y dices


un padre que abraza a un árbol es un padre

un padre que se derrite como la nieve mientras abraza

a un árbol es un padre

un padre que escarba la tierra como un ciervo es un padre


y comprendes

que no es el padre ni la nieve ni el ciervo

quien acude al poema

que es el poema mismo

quien decide

cuándo el padre desaparece

cuándo la nieve se derrite

o si el ciervo asoma


que es el poema mismo el que hace

que las astas atraviesen los nombres

o que tan solo claven su punta en la vocal

de algún pronombre que agoniza


(no hay ni lugar ni tono adecuado

y la tumba se cava a sí misma en el único lugar posible)


como si quisieras demostrar que confías

en lo que el poema sugiere

te preparas por si el ciervo regresa

a patear las consonantes que cubren

la piedra y el musgo de la desmemoria


el poema encuentra su coherencia

y tú entras en este mismo verso

a hurtadillas

deslizas en la mano de esa hija

siempre extraviada en el bosque

el puñado de tierra que llevas contigo a todas partes

y escuchas cómo lo arroja

sobre el cuerpo del padre y murmura


este poema es una tumba


este poema es una tumba


este poema es una tumba




Corina Oproae

Cómo enterrar al padre en un poema


Tusquets


miércoles, 10 de junio de 2026

¿QUÉ PUEDE LA POESÍA? UN FRAGMENTO DE CHRISTIAN PRIGENT EN UN LIBRO DE BASSARAI EDICIONES






5. Quien escribe no escribe porque viva la relación para con la lengua como un drama o una dificultad. Quien está en la lengua como pez en el agua, quien vive la relación para con la lengua como una relación instrumental natural ese no ése no escribe. La convivencia de los hombres en sociedad supone este acomodo locuaz y esta instrumentalización práctica del logos. A falta de lo cual hay una ruptura de la socialización, hay angustia, afasia, barbarie. Por si no tiene lugar más que este dominio, si se identifica por completo el hecho de hablar con esta herramienta socializadora, entonces los hombres son sometidos a la añagaza de la adecuación de los lenguajes a las cosas (a la ilusión de la verificación) y, por lo tanto, a la omnipotencia reguladora del discurso contractual: la articulación de los nombres retira a la experiencia la verdad abierta de lo real (reacio a las representaciones, que no atiende a razones ni a ideologías). Las condiciones de la alineación se reúnen entonces. Es una cuestión política: la dominación totalitaria encuentra ahí su terreno de enraizamiento. Y ahí, quizá, se perfila a fin de cuentas, a pesar de todo, un atisbo de respuesta a la pregunta de lo que puede la poesía: al menos da muestra de un esfuerzo de resistencia a lo dominación que digo.

6. Hay un tipo de hablante que vive la relación para con la lengua como goce, es decir, como pérdida, dolor y placer mezclados. Ese tipo es lo que se llama un escritor, más aún, un poeta. Ése escribe forzosamente contra. Contra su propio sometimiento, contra lo que el mundo alrededor de él maquina como fuerzas de avasallamiento, contra la fatalidad contractual de la lengua, contra lo que esta fatalidad engendra como fuerza de sumisión a la estupidez del mundo, al sistema idólatra de las representaciones habituales, a la presión de la comunicación vacía. Para ése al que la lengua inquieta hay una necesidad, trabajando la lengua, de resistir a la presión de la misma lengua y de excavar en la lengua muerta espacios donde se reconstituye una vitalidad: las ocasiones del sentido imprevisto, que no atiende a razones, flotante, libre. Escribir quiere decir dar(se) esas ocasiones (fugaces, irrisorias, siempre discutidas de nuevo, siempre reinvestidas por la potencia de clausura ideologizada). O sea: «hallar una lengua» (lo cual es una paradoja, puesto que las lenguas así halladas en el agujero de la lengua dejan, en el momento mismo de su hallazgo, de ser lenguas porque nadie más sabría hablarlas).

p.68-69



Christian Prigent

¿Qué puede la poesía?


Felipe Juaristi, Jean Ristat, José Hierro, Christian Prigent, César Antonio Molina, Jean-Michel Maulpoix


Bassarai Ediciones


 

lunes, 8 de junio de 2026

LOS OJOS DE VIRGILIO UN POEMA DE CARMEN MARÍA LÓPEZ EN YO TAMBIÉN ANOCHEZCO

 







Los ojos de Virgilio




He mirado de frente a los ojos de Virgilio.

Una estatua, dos pupilas de mármol,

su cabeza de tiempo y de granito.

He mirado el vacío y lo terrible

y en ella todo el peso de los siglos.


Virgilio, inquietante Virgilio:

¿Qué quisiste escribir?¿Por qué Eneas,

Creúsa o Anquises, por qué Dido?

¿La Vida elige siempre el argumento

y tú pones la tinta a sus historias?

Virgilio, en el siglo veintiuno

aún te recordamos.

Muchachas melancólicas y pálidas

traducimos la Eneida

en clase de latín o anatomía.

En la mano el boli-bisturí:

diseccionamos tus hexámetros,

poesía o podredumbre,

piedra sobre la piedra,

artificio o blancura

al mirar tu mutismo

en esta estatua.




Carmen María López

Yo también anochezco


Ediciones Complutense


viernes, 5 de junio de 2026

CINCO POEMAS DE PRÓXIMAMENTE DE ITZIAR MÍNGUEZ ARNÁIZ

 






SEGUNDAS REBAJAS


Han derribado

los cines de nuestra infancia

con todo lo que fuimos dentro


en su lugar

una tienda que cotiza

en Inditex


en el escaparate

un cartel gigante

donde dice

segundas rebajas


ni lo intentes

tampoco ahí

queda nada para tí


acéptalo

es un final triste

que nadie puede cambiar



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GREMLINS


A Xabier T.M., sobrino


No llegó a estrenarse

Gremlins en el cine de mi barrio


durante años se quedó

colgado el cartel donde decía

próximamente


igual que tus promesas


treinta años después

estrenan en los multicines

del centro comercial

una versión remasterizada


me pongo a la cola

dispuesta a exigir

lo mío



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EL HORROR… EL HORROR…


A veces

sales

temblando

de un poema

como si salieras

de una explosión

en la que descubres

con alivio

y horror

que eres

el único

superviviente



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PARAGUAS PARA DOS


Llueve

como si no hubiera

un mañana


el chaparrón

nos sorprende

a la salida del cine


compartir

un paraguas plegable

para dos


eso es amor

quien se mojó

lo sabe



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UN DESEO


Que este poema

te corte

como el filo de la hoja

donde fue escrito


que deje en tus dedos

el escozor de una herida

superficial

como cada caricia

no sentida

que dispensaste

en el folio en blanco

de mi cuerpo




Itziar Mínguez Arnáiz

Próximamente


Los Libros del Mississippi


jueves, 4 de junio de 2026

DOS POEMAS DE Mª CARMEN RUIZ GUERRERO EN BROCAL Y VORAZ

 






CADA NIDO DE PÁJARO

es un pequeño milagro,

como el hueco fértil de una mano

se despliega sobre el árbol

y lo hace cantar.

Tres nidos me nacieron en el vientre

con ramitas de vuelo. Fueron tres.

Dos pájaros juegan

entre las copas de los almendros,

cómplices del aire de flores rosadas.

Otro buscó la raíz, se burló del tiempo

y encontró en la tierra

su lugar de ave sin alas.

Dos pájaros vuelan con nombre

de piedra y de cielo.

Otro ni siquiera dejó que el plumaje

cubrieran su cuerpo.



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HOY ME CUESTA ESTAR ERGUIDA.

Supongo que no será la última vez,

se sucederán los días como se suceden

las noches, y se repetirán horizontales,

intermitentes.

Estoy bailando, tumbada. Solo yo lo sé;

son mis pies, que no se conforman,

y algo sin nombre en el resto del cuerpo,

vivo y rebelde y anhelante. Ni siquiera

he encendido la música. No hace falta.

Siempre ha sido fiel, constante

como un surtidor que recorre el tronco,

la sustancia química de contraste

invadiendo cada órgano y dándole luz.




M.ª Carmen Ruiz Guerrero

Brocal y voraz


La Garúa


miércoles, 3 de junio de 2026

EGUNEROKO BIZITZA / CRÓNICA PARCIAL DE LOS SETENTA DE BERNARDO ATXAGA EN DICCIONARIO DE LAS PIEDRAS Y OTROS POEMAS

 




EGUNEROKO BIZITZA



Eguneroko bizitza ikatza bezalako labezomorroak

ixurtzen hasi zenean etengabe,

Otis Redding badiako portuan eseri zen aireplano

jausiei kantatzeko blues band;

Eta panpina amerikanoak lehertzen zitzaizkien

Vietnamgo umeei eskuan boom bang

Gure amak sabela erre zuen napalmez gautako

dirrinaren amenazua ezin burutuz


Sagarraren lreek su hartu zuten eta Miranderi

odola hasi zitzaion sudurretatik

Baldosa zuriko komuna publikotan pornografia

irakurtzen ari zenean love darling,

Eta alkimistek txosten bat eman zuten argitara

plusvaliaren alde azalduz erabat,

Errestaurantetik bi homosexual bota zituzten arrazoi

komerzialak zirela medio.


Eguzkiaren jaki bihurtuko ziren malkoak galdu

zituen leopardoak desertu zibilean,

Abe Bikilak ahaztu egin zuen Marathoneko

kondaira Non dago ETIOPIA galdetuz;

Eta talde politikoek grebara deitu zuten abuztuko

bakantzak ez alferrikaltzeko,

Lope Agirrekoak bere amodio ezinezkoa deklaratu

zion Urtsuko alabari Eldorado.


Ixiltasuna tona pare bat etorri zen kostako trenean

bagoietan izarditan blai,

Adjetibo kalifikatiboen armaderekin borroka egiteko

abenidetan gogor horror;

Eta detektibe sentimentalen nigarrak lehortea bota

zuen birjinen bihotzetara,

Dantzinetan Volkswagen horia zuten business

manek dantza eskatu zietenean please.


Farmaziako jabea alaba gazteena ezkondu zuen

diabetiko betan semearekin azkenez,

Orainak identitate krisi batean bere burua bota zuen

ospitale zentralean anfeta

Miña eta zazpigarren pisuko alarguntsa erotu egin

zen plutxea puskatu zitzaion

gau erorian Mimi mon petit joan zatzaizkit lurretik

baina ez gogotik eras bueno.


Bakardadearen milaka kopia inprimatu ziren

neguaren atarian geundelako hegabera-Pum,

Osaba batek postala izkribatu zidan Stop ene

urtebetetzea zela eta Stop Zorionak

bide batez nire aseguru-etxea kontseilatu nahi dizut

Stop Inoiz ez da jakiten Noiz Stop;

Ene maitaleak telefonoa jo zidan kobren zaporeko

maitasunaz gauaren erdian,

Eguneroko bizitza ikatza bezalako labezomorrak

ixurtzen hasi zenean etengabe.


Gero ernari gelditu zen ibaia zerutik atergabe

burrunban eroritako espermaz,

Alkandora arrosak loredunak zuriak gorribeltzak

multikolorak herrestan eramanez,

Eta aste berean Ni puta bat naiz oihuztatu zuen

ezkontzan despedidan Champagne,

Olivetti batean bere lehen gutun erromantikoa osatu

zuen sekretaria lotsati hark;

Eta anaiak botila batean eskuizkribua bidali zidan

Bartzelonatik Iraultzak

Ezin zituela ehun metro artezak hamar segundotan

egin si la bolsa sona;

Eskaleek baezpare trapuzko etxeak jaso zituzten

zubipean mitxeletak babesteko,

Katagorriek supermerkatuari eraso zioten Altxa

besoak non da intxaur kaxafuertea.


Negua heldu zen azkenez eta antzarek V bat egin

zuten zeruan,

Dispensarioetan antitristezia pildorak banatu

zituzten ugari

Ejitoko zazpi izurriteen edizio ugaldu eta korrejitua

usmatuz;

Ume unuzent batez erditu zen borrero

profesionalaren esposa ttikia,

Xoriona gramoka saltzeari ekin zioten trono aingeru

eta kerubinak;

Bertute kardinalek igotze desnaturala eman zuten

Erromako boltsan,

Milaka liburu erregalatu zituzten bankuek Ora eta

bereziki Labora lemapean;


Baina alferrikan zen guztia berandu dabiltza eta ez

dute ezer lortuko honez gero,

Palazioak lurrera doazenean pitzatu egiten dira

kartzeletako hormak,

Eta gu libro gabiltza kaleetan tiranteko galtza laranjas

jantzirik, libro,

libro hiltzaile ttikien gisa libro, ma-o-meno ezta?,

gutxigora behera libro,

Esaten den bezala osasuna bada bedaio, arraio, eta

beste, aupa gaztiak etab.





CRÓNICA PARCIAL DE LOS SETENTA



Fue cuando la vida cotidiana derramaba

cucarachas sobre la gente sin cesar,

y se lloraba por todas las habitaciones

bien al estilo Snif, bien al sentido Buá;


Fue cuando se pasaba miedo y se gritaba

si de madrugada sonaba un timbre o un tiro

allí por el tercero A, o B, o por error.


Fue cuando nosotros, la juventud en general,

leíamos pornografía frente a las blancas

baldosas de los urinarios públicos

donde, a veces, sangrábamos por la nariz;


Fue cuando el invierno se iba aproximando

y prometía muertes, no todas ellas naturales;

Cuando en el fondo del corazón, todos deseaban

una llamada o una carta, y yo también.


Y fue efectivamente el invierno, y hubo ocas

en el cielo volando en forma de uve doble,

y fue el frío y la lluvia y la huelga general

en medio de una epidemia de gripe asiática;


Y recuerdo un bar que alegó razones comerciales

para impedir la entrada a dos homosexuales;

Que los mendigos reforzaron sus casas de cartón,

que las ardillas bajaron del bosque y atracaron

un supermercado diciendo, Alto, Manos Arriba,

¿Dónde está la caja fuerte de las nueces?


Y después llegaron vagones llenos de silencio

para luchar calle por calle, casa por casa,

contra los Sustantivos, contra los Adverbios,

Y yo estuve allí, y fue terrible, qué horror;


Y los dispensarios recetaron píldoras anti,

los bancos repartieron prospectos de colores

con el lema de Ora, sí, pero sobre todo Labora;


Y una tarde, por fin, ella hizo una llamada

desde muy lejos, y me pareció que sus palabras

eran de amor y con una pizca de sabor a miel;


En aquel tiempo, cuando la vida cotidiana

derramaba cucarachas sobre nosotros sin cesar,

y se lloraba por todas las habitaciones

bien al estilo Snif, bien al sentido Buá.





Bernardo Atxaga

El diccionario de las piedras y otros poemas


Planeta Clandestino # 271

Edición y prólogo Enrique Cabezón


Ediciones del 4 de agosto