martes, 18 de agosto de 2026

UN POEMA DE CLARA COMAS BARENYS EN CÒNCAVA I CONVEXA

 







39


El cor del món és blau,

el cor del nom és blau,

el nom del cor és blau,

el blau del nom és cor.


El món és món,

el blau és blau,

el nom és nom,

el cor és cor.


El cor és cor.


Endreço les paraules

perquè no es torni a confondre la mort.



―――――――――――



39


El corazón del mundo es azul,

el corazón del nombre es azul,

el nombre del corazón es azul,

el azul del nombre es corazón.


El mundo es mundo,

el azul es azul,

el nombre es nombre,

el corazón es corazón.


El corazón es corazón.


Ordeno las palabras

para que no vuelva a confundirse la muerte.




Clara Comas Barenys

Còncava i convexa

Cóncava y convexa


Ediciones Tigres de Papel


lunes, 17 de agosto de 2026

NI TU PARTE DEL DOLOR UN POEMA DE MARÍA PAZ OTERO EN LAS COSAS POR SU NOMBRE

 





Ni tu parte del dolor



Ni tu parte del dolor

que un día fue tan nuestro te has llevado.

Lo criamos, ¿recuerdas? Se fue haciendo más grande

en nuestro nido. Con paciencia le observábamos crecer,

lo alimentamos.

Flotaba entre nosotros libremente,

soñábamos con él, elegimos para él

su forma y nombre.

Si al menos el dolor compartieras conmigo,

tendría de qué hablarte.

Ahora ya no existe nada compartido, esto es,

no nos existe nada. Ahora lo que es mío,

queda de un lado que para ti está en la sombra,

igual que lo tuyo me es negado por la luz

y la velocidad con la que ocurren las miserias

me hacen imposible seguirte.

Lo acuno ahora yo sola.

Es silencioso el dolor, no hace preguntas

pero todo lo observa como un niño curioso,

y con sus manos diminutas acerca su rostro al mío,

y su aliento cae sobre mi piel

como una ráfaga.

Tal vez otras amantes, con las que ahora

me entretengo y después me dejan triste,

porque nunca son tú,

sientan el dolor con el que cargo, las aleje.

Tampoco sé si crecerá,

o como a mí solo le queda ir menguando,

disolverse, ser polvo,

para dentro de unos años, cuando el dolor

tampoco sea ya mío, y pertenezca solo a la memoria,

pasa sobre él mi dedo

y nada ocurra.




María Paz Otero

Las cosas por su nombre


Hiperión



viernes, 14 de agosto de 2026

TRES POEMAS DE LOS PERROS ATAN PENAS DE ELADIO ORTA

 






1




cuando pase la calentura

no nos hagamos muchas ilusiones


florecerá la miseria en los arriates

del inmaculado olvido y


desaparecerán los ramilletes

de garabatos


de los márgenes de las cartas

cartográficas de los navegantes


veo los dientes corrosivos

de la desgana


carcomiendo la corteza

del árbol


veo puntos marcados en negro

en el mapa ecopoético de la resistencia


no veo límites halófilos palpables

en los laberintos salinos


no veo casas sin rejas en las ventanas


no veo chispa en los ojos del acomodo


solo veo la grieta de un portalón

tambaleándose indecisa en el aire


pidiendo a regañadientes

que aticen el fuego de la candela


agua que se desborda

es agua viva



―――――――――――



2




veo los ojos extraviados de la niñez

escarbando hogueras en el declive

de la tarde


agujeros ciegos en el arenal salobre

a los pies del fango vivificador / cosido

a las suelas de los zapatos


los pactos son vientos

de la desconfianza


alas de garabatos

lleva el pájaro en el pico


no veo querencia a los tiempos

de espera y a los despuntes

del silencio


hay árboles que nacen

de la saliva de los pájaros



―――――――――――



3




veo poses falsa embriagadas

de anfetaminas en las tarimas

de las plazas de abastos


veo ceniceros atiborrados

de colillas mutantes


no veo dulzura permanente / corriente

de agua flirteando en los aposentos

activos de los arroyos


solo veo penas

taladrando inmisericordes

las raíces de los árboles


..


el optimismo si no brota

de la raíz del pesimismo

tiene poco recorrido


ahora mismo llueve

lo que no está en los escritos


el capitalismo tiene los días contados

((aunque nos parezca mentira))




Eladio Orta

Los perros ladran penas


Huerga & Fierro editores

jueves, 13 de agosto de 2026

FRAGMENTO DE ANNE CARSON EN H DE H PLAYBOOK

 







Hablemos de escalas. Ya conoces esa forma de heroísmo que a sabiendas de que no prevalecerá sigue luchando con valor, intentando mejorar la suerte de algunos antes de ocultarse en silencio a la caída del sol. No es mi estilo. Yo sigo aquí. Yo era grande. Hice trabajos gloriosos y rugí con la multitud cuando me aplaudía. O cuando dejó de aplaudir, que fue cada vez más hacia el final. Depende de cómo los cuentes, la lista de mis Trabajos luce filantrópica en su primera mitad, luego empieza a decaer hacia lo superficial. El rapto de «el cinturón de las Amazonas» no hizo del mundo un mejor lugar, tan sólo desmoralizó a las Amazonas y trajo beneficios a un adinerado coleccionista. Lo mismo sucedió al ir a buscar al pobre Cerbero, el perro de dos cabezas que custodia las puertas del infierno. Cerbero no distingue su pata derecha de la izquierda, ha permanecido borracho durante siglos, duerme tras la barra. Ahí lo dejé.




Anne Carson

H de H Playbook

Traducida del griego por Anne Carson

Versión al español por Jeannette I. Clariond


Vaso Roto


miércoles, 12 de agosto de 2026

NUEVA GÉNESIS UN POEMA DE MARKEL HERNÁNDEZ EN RESTOS ARQUEOLÓGICOS

 






NUEVA GÉNESIS



En el final, Dios miró todo

lo que había hecho y vio

que era malo.


Al hombre y a la mujer creados a su semejanza,

reyes de las bestias que poblaban la Tierra,

los privó de alimento y reproducción.

Y pasó la tarde y llegó la mañana.

Así se cumplió el primer día.


Entonces Dios dijo: Que las aguas se colmen

de azufre y los cielos de venenos.

Así que falleció la vida marina y aérea.


Se cumplió el segundo día.

Que se apaguen las luces que separan

el día de la noche.

Y eso fue lo que sucedió:

el estallido de la estrella, el satélite lunar,

las estaciones, los días, los años

el tiempo.


Al cuarto día, el uranio abortó las semillas

y la vegetación, Dios inundó la tierra seca;

al quinto, reunió las aguas del cielo.


En el sexto, vio la luz cruel.

Luego sumió al mundo en las tinieblas

de las que lo había creado.


En el séptimo día de la destrucción

Dios descansó y se fue

con la idea de haber obrado algún milagro.




Markel Hernández

Restos arqueológicos


Isla Elefante


martes, 11 de agosto de 2026

UN POEMA DE TATIANA LIPKES EN A PESAR DE TODO

 






todos los cisnes eran blancos hasta la primera aparición una simple mirada suprime miles de años de una sola idea una sola ave negra explicar casi todo nuestro mundo el golpe impredecible una abeja pica la palma de la mano a una niña mientras como helado rojo sentada en el pasto su hermano llora y grita más fuerte sacar el aguijón respira a pesar de todo




Tatiana Lipkes

A pesar de todo


Ediciones Liliputienses


lunes, 10 de agosto de 2026

UN POEMA DE ENRIQUE AZCOAGA EN REFLEXIONES SOBRE MI POESÍA EDICIÓN DE JOAQUÍN BENITO DE LUCAS

 







Y una rueda, esa rueda inmejorable

por la que normalmente te resuelves,

no acaba cuanto tú, descoyuntado,

comprendes que morir no es cosa tuya.

Por tus brazos, perpetuos de caricia,

enraízas en la tierra tu esperanza;

el cielo que en la calle apenas cabe

busca la resonancia de tus ruedas;

sobre el ara propicia que supone

ha de alentar lo que alentando quieres,

y por si fuera poco, varón claro,

caminarás de acuerdo con la especie

más tierna a que dedicas tu vacío.


Déjame que te imite al realizarme.

Cúmplete, conllevando carga y vida.

Que a San Martín, la calle labradora,

como a esta vida atroz en que te encuentro

hay que traer espléndidas cosechas,

para que la calleja y mi fracaso

se crean, cual graneros desbordantes,

que lo que tú trastornas mansamente

es merecida flor, plena alegría.



***



Te llamo libertad como a ninguna

sorpresa de la tierra; hay en tu suerte

tanta felicidad posible y pura,

que la potencia viva de tu gloria

desmiente lo que todos conseguimos

para perpetuarnos pobremente.

El poderío pesa, carro amigo

y porque eres poder mientras conllevas

la cálida sazón con que limitas,

derramas un sosiego, una ventaja,

dispuestos a brindarse a quien encuentre

salud en tu suprema servidumbre,

por lo que veo mi vida coronada

en una realidad como la tuya,

cuando sobre mi espalda sólo aquello

que mío o de la vida represente

la pretensión de todo lo que crece

exorne mi humildad eternizándola.



***



La flor huye del muerto que la nutre.

La vida, de la muerte que la alienta.

Del cieno descompuesto, fermentado,

se eleva, como arcángeles nutridos,

todo lo que en la boda del estiércol

con la semilla pura se origina,

y antes, bastante antes, cuando el carro

confía a la basura en un destino,

cierto contento vasto quiere alzarse.


¡Es la resurrección en nuestra vida!

¡Es como si muriendo se mintiese!

Un carro de cadáveres no es siempre

motivo de tristeza, ni el desprecio

sudario suficiente para nada.

Es preciso morir para dar fruto.

Es necesario ser como tú eres

para recompensar lo descompuesto,

y amar, amar para que nada acabe.




Enrique Azcoaga

en

Reflexiones sobre mi poesía


Edición: Joaquín Benito de Lucas


Eneida