AGRADECIMIENTO
Debo mucho
a quienes no amo.
El alivio con que acepto
que son más queridos por otra persona.
La alegría de no ser yo
el lobo de sus ovejas.
Estoy en paz con ellos
y en libertad con ellos,
y eso el amor ni puede darlo
ni sabe tomarlo.
No los espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente
casi como un reloj de sol,
entiendo
lo que el amor no entiende;
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.
Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino tan solo unos días o unas semanas.
Los viajes con ellos siempre son un éxito,
los conciertos son escuchados,
las catedrales visitadas,
los paisajes nítidos.
Y cuando nos separan
siete ríos y montañas,
son ríos y montañas
bien conocidos gracias a los mapas.
Es mérito suyo
que yo viva en tres dimensiones,
en un espacio no-lírico y no-retórico,
con un horizonte real ya que es móvil.
Ni siquiera imaginan
cuántas hay en sus manos vacías.
«No les debo nada»,
diría el amor
sobre este tema abierto.
Wislawa Szymborska
Poesía completa
Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz
Visor






