jueves, 20 de agosto de 2026

POETAS EN CONSTRUCCIÓN: TERE IRASTORTZA, ANTONIO MÉNDEZ RUBIO Y MIRIAM REYES

 






DESEO escribir

a medida que se consume el tiempo

pues la continuidad nunca se atisba,

y cualquier refugio parece inalcanzable.


(«[Deseo escribir]»)



DENBORA ahitzen den eran

idatzi nahi dut

ezeren segida beti asmakizun delako

eta babesa somaezina.


(«[Denbora ahitzen den eran]»)



EN GENERAL, la primera versión del poema es bastante natural, se va desarrollando según la escribo en el cuaderno y hasta las cesuras surgen en la escritura. A partir de una idea primera (un paisaje, una estampa, una sensación) pueden surgir varios poemas.

La idea del libro necesita tanto de la inspiración como del método. Necesitas de la inspiración cada vez que retomas un poema y relees el libro ya como lectora. Necesitas de otro tipo de atención y reflexión cuando lo corriges y lo intentas inscribir en su viaje futuro, cuando intentas hacerlo fluir dentro del cauce del libro.


Tere Irastortza



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ABRIGO:

tántas veces poco

para la nieve no

caída.


Defensa:

nube simple

cruzándose en

algo de alma.


(«[Abrigo]»)



NO SE me olvidan dos versos mínimos de Rafael Cadenas que dicen: «Poema, / apártame de ti». Intento comprender hasta qué punto la práctica poética empieza por este momento de cesura o desgarro, de distanciamiento un tanto inclusivo en el sentido brechtiano, o de diferencia entre poema y yo en el sentido de que un espacio se abre ahí y la vivencia lírica se inter-pone en un espacio en cierto modo diferido, en el espaciamiento o espacio libre. Este espacio libre (como entre líneas) tiene que ver con la inminencia o vibración de un lapso o pausa o inter-rupción del (orden del) discurso. La subjetividad está desde luego implicada, pero también en cuanto que una zona de lo que ocurre entonces afecta también a una cierta de-subjetivación, o no-sujeción.

En otras palabras, es como si el poema jugara el papel del otro, de lo otro, donde la soledad del yo-sujeto se encontrara con una alteridad que lo despliega y lo distancia de sí. Esta distancia de sí no tiene por qué ser un olvido o un rechazo pero sí la apertura de un lugar de paso, de ida y vuelta, un in-between, donde la singularidad o soledad interpela lo común. Es al tiempo interpelado por esa sensación de salida o desvío con respecto a lo estrictamente personal o íntimo, a lo qque se supone que me pertenece solamente a mí. Está siendo letal, a día de hoy, la tan cacareada identificación entre poema y poeta en la que se basa la ideología moderna occidental, con ese toque individualista que además le aporta la expansión del neoliberalismo como forma natural de ver las cosas… En la anonimia de la lírica popular reside todavía una invitación a entender mejor cómo la función crítica de la lírica quizá se dé en esa tensión sin nombre entre lo personal y lo impersonal, entre soledad y común, que es justamente lo neutralizado por la hegemonía del poema concebido como selfie.


Antonio Méndez Rubio



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TE TENGO todo marcado

como un yacimiento arqueológico.

No es extraer los restos de ti lo que persigo

ruinas de una ciudad tallada en la arenisca

lo que quiero es penetrarte

taladrar la piedra de tu cuerpo

y este sexo cóncavo

se vuelve inútil para mi deseo.


Cavo en tu ombligo para entrar por el flujo de tu sangre.

Vacío mi espíritu como aire en tu boca

y te observo respirarme.

Ya sé que no necesito piel para tocarte

no es eso

lo que yo quiero es hacerme

una cueva en tu cuerpo.


Flexiono tus rodillas bajo mis axilas

como los brazos de un taladro.

Las aceras que rompo

son las de tu calle.


Con mis pestañas barro

el polvo que levanto de tu frente

y no me detengo hasta que aoy tú

y tu sexo es el mío hasta que soy yo

quien está dentro.


(«[Te tengo todo marcado]»)



PUEDO saber dónde quiero buscar, pero no adónde me va llevar esa búsqueda. Escribir poesía es mi forma de pensar. También es una manera de estar en el mundo. Claro que, si no estoy conmigo, si no puedo entrar en contacto y relacionarme con las cosas, no puedo escribir. Son necesarios un estado de atención y una actitud insumisa para poder acceder a ese lugar donde la escritura se da.


Miriam Reyes




Poetas en construcción

Entrevistas y poemas

Varios autores


Edición de Misael Ruiz

Animal sospechoso editor


miércoles, 19 de agosto de 2026

ESA IMPOSIBILIDAD DE NARRAR VUETRO DOLOR DE JULIA OTXOA EN BAJO LOS ASTROS DE LA REPETICIÓN

 




«Tras el crimen fuisteis arrojados a la sima

junto a tres perros vivos».

J.O.



ESA IMPOSIBILIDAD DE NARRAR

VUESTRO DOLOR


La palabra me esquiva,

empeñada en no ser,

va de una herida a otra herida

clavándome en sus orillas como si yo fuera culpable,

como si yo hubiera desactivado los lenguajes del espíritu

y recorriera las calles victoriosa de mi nada,

y consintiera que una jerga sin alma,

brutal como bota claveteada golpeando el rostro,

se impusiera y el día fuera luego aliento frágil,

apenas una tachadura donde seguir errando.


Fidelidad incondicional de su ausencia,

la palabra se disuelve en la mendicidad de mis noches,

su ley es el olvido de mí,

la no injerencia en el íntimo espacio

donde a duras penas intento ser,

su disidencia me arroja lejos de ella, como apestada,

al no lugar.


Nos une el silencio,

ese espacio vacío que ella mantiene entre ambas,

como infinita galería de espejos donde día y noche me busco,

lo busco, despojada de todo, como si en esta terrible partida

lo que escribí antes no contara para nada,

salvo para cercar y señalar el desierto expresivo del ahora,

la tiniebla sin ella.


Lo que alguien puede tomar en mis escritos

por juegos de palabras

es silencio,

una forma desesperada de esconder

las distintas vías del derrumbe,

una huida a la medida de mi mudez,

no son llaves entonces los vocablos

sino disolución de sentido,

olvido, libro de excrementos.


Su rechazo hace de mí una imposibilidad,

una escenografía para el simulacro,

las palabras que escribo no son la palabra,

ella lo sabe, aquí no crece nada,

esto no es el tiempo, esto no es el tiempo…


Ya nada permanece en pie excepto mi impotencia

para nombrar el enigma.

El ruido del mundo a mi alrededor es ensordecedor.

Me gustaría subir a los estrados y clamar: ¡Mirad,

mirad todos, mi rostro sin lengua!

¡Hace tiempo emprendí un largo viaje

y no puedo contarlo!


Ella ha decidido callar sin mi consentimiento,

sueño todo el tiempo letras sin sentido,

la blancura de mi silencio no es la del sosiego

sino la de la sangre derramada de una batalla

sin contendientes, que agota y no mata.


He sabido que por más que busque en la

desorientación de lo innombrable

permaneceré siempre en las preguntas,

la piedra no se hará transparente

porque yo lo quiera,

toda mi vida arropada en un lenguaje

que ahora desconozco

y me es extraño.

Desde el otro lado de mí misma ignoro

cómo he podido escribir mis libros,

parecen no pertenecerme.


¿Quién fui entonces?

Cada traducción que hago del universo

me parece una impostura.

¿Cómo afrontar la escritura desde esta ruina?

Soy una mudez de piedra fragmentada

a quien el mundo le duele dentro como un parto

condenado a no ver la luz.


En lugar de la palabra escrita el espejismo,

el latido de la alucinación como gramática,

como metafísica de lo roto y ajeno.


Los objetos de mi pensamiento pasan

de un vértigo a otro sin salida,

mis manos desconocen,

los huesos de mis dedos no pueden

darles forma en el papel,


¿cuál es el origen de tanta energía

a favor de la imposibilidad de narrar

la medida de vuestro dolor?




Julia Otxoa

Bajo los astros de la repetición


Editorial Averso


martes, 18 de agosto de 2026

UN POEMA DE CLARA COMAS BARENYS EN CÒNCAVA I CONVEXA

 







39


El cor del món és blau,

el cor del nom és blau,

el nom del cor és blau,

el blau del nom és cor.


El món és món,

el blau és blau,

el nom és nom,

el cor és cor.


El cor és cor.


Endreço les paraules

perquè no es torni a confondre la mort.



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39


El corazón del mundo es azul,

el corazón del nombre es azul,

el nombre del corazón es azul,

el azul del nombre es corazón.


El mundo es mundo,

el azul es azul,

el nombre es nombre,

el corazón es corazón.


El corazón es corazón.


Ordeno las palabras

para que no vuelva a confundirse la muerte.




Clara Comas Barenys

Còncava i convexa

Cóncava y convexa


Ediciones Tigres de Papel


lunes, 17 de agosto de 2026

NI TU PARTE DEL DOLOR UN POEMA DE MARÍA PAZ OTERO EN LAS COSAS POR SU NOMBRE

 





Ni tu parte del dolor



Ni tu parte del dolor

que un día fue tan nuestro te has llevado.

Lo criamos, ¿recuerdas? Se fue haciendo más grande

en nuestro nido. Con paciencia le observábamos crecer,

lo alimentamos.

Flotaba entre nosotros libremente,

soñábamos con él, elegimos para él

su forma y nombre.

Si al menos el dolor compartieras conmigo,

tendría de qué hablarte.

Ahora ya no existe nada compartido, esto es,

no nos existe nada. Ahora lo que es mío,

queda de un lado que para ti está en la sombra,

igual que lo tuyo me es negado por la luz

y la velocidad con la que ocurren las miserias

me hacen imposible seguirte.

Lo acuno ahora yo sola.

Es silencioso el dolor, no hace preguntas

pero todo lo observa como un niño curioso,

y con sus manos diminutas acerca su rostro al mío,

y su aliento cae sobre mi piel

como una ráfaga.

Tal vez otras amantes, con las que ahora

me entretengo y después me dejan triste,

porque nunca son tú,

sientan el dolor con el que cargo, las aleje.

Tampoco sé si crecerá,

o como a mí solo le queda ir menguando,

disolverse, ser polvo,

para dentro de unos años, cuando el dolor

tampoco sea ya mío, y pertenezca solo a la memoria,

pasa sobre él mi dedo

y nada ocurra.




María Paz Otero

Las cosas por su nombre


Hiperión



viernes, 14 de agosto de 2026

TRES POEMAS DE LOS PERROS ATAN PENAS DE ELADIO ORTA

 






1




cuando pase la calentura

no nos hagamos muchas ilusiones


florecerá la miseria en los arriates

del inmaculado olvido y


desaparecerán los ramilletes

de garabatos


de los márgenes de las cartas

cartográficas de los navegantes


veo los dientes corrosivos

de la desgana


carcomiendo la corteza

del árbol


veo puntos marcados en negro

en el mapa ecopoético de la resistencia


no veo límites halófilos palpables

en los laberintos salinos


no veo casas sin rejas en las ventanas


no veo chispa en los ojos del acomodo


solo veo la grieta de un portalón

tambaleándose indecisa en el aire


pidiendo a regañadientes

que aticen el fuego de la candela


agua que se desborda

es agua viva



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2




veo los ojos extraviados de la niñez

escarbando hogueras en el declive

de la tarde


agujeros ciegos en el arenal salobre

a los pies del fango vivificador / cosido

a las suelas de los zapatos


los pactos son vientos

de la desconfianza


alas de garabatos

lleva el pájaro en el pico


no veo querencia a los tiempos

de espera y a los despuntes

del silencio


hay árboles que nacen

de la saliva de los pájaros



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3




veo poses falsa embriagadas

de anfetaminas en las tarimas

de las plazas de abastos


veo ceniceros atiborrados

de colillas mutantes


no veo dulzura permanente / corriente

de agua flirteando en los aposentos

activos de los arroyos


solo veo penas

taladrando inmisericordes

las raíces de los árboles


..


el optimismo si no brota

de la raíz del pesimismo

tiene poco recorrido


ahora mismo llueve

lo que no está en los escritos


el capitalismo tiene los días contados

((aunque nos parezca mentira))




Eladio Orta

Los perros ladran penas


Huerga & Fierro editores

jueves, 13 de agosto de 2026

FRAGMENTO DE ANNE CARSON EN H DE H PLAYBOOK

 







Hablemos de escalas. Ya conoces esa forma de heroísmo que a sabiendas de que no prevalecerá sigue luchando con valor, intentando mejorar la suerte de algunos antes de ocultarse en silencio a la caída del sol. No es mi estilo. Yo sigo aquí. Yo era grande. Hice trabajos gloriosos y rugí con la multitud cuando me aplaudía. O cuando dejó de aplaudir, que fue cada vez más hacia el final. Depende de cómo los cuentes, la lista de mis Trabajos luce filantrópica en su primera mitad, luego empieza a decaer hacia lo superficial. El rapto de «el cinturón de las Amazonas» no hizo del mundo un mejor lugar, tan sólo desmoralizó a las Amazonas y trajo beneficios a un adinerado coleccionista. Lo mismo sucedió al ir a buscar al pobre Cerbero, el perro de dos cabezas que custodia las puertas del infierno. Cerbero no distingue su pata derecha de la izquierda, ha permanecido borracho durante siglos, duerme tras la barra. Ahí lo dejé.




Anne Carson

H de H Playbook

Traducida del griego por Anne Carson

Versión al español por Jeannette I. Clariond


Vaso Roto


miércoles, 12 de agosto de 2026

NUEVA GÉNESIS UN POEMA DE MARKEL HERNÁNDEZ EN RESTOS ARQUEOLÓGICOS

 






NUEVA GÉNESIS



En el final, Dios miró todo

lo que había hecho y vio

que era malo.


Al hombre y a la mujer creados a su semejanza,

reyes de las bestias que poblaban la Tierra,

los privó de alimento y reproducción.

Y pasó la tarde y llegó la mañana.

Así se cumplió el primer día.


Entonces Dios dijo: Que las aguas se colmen

de azufre y los cielos de venenos.

Así que falleció la vida marina y aérea.


Se cumplió el segundo día.

Que se apaguen las luces que separan

el día de la noche.

Y eso fue lo que sucedió:

el estallido de la estrella, el satélite lunar,

las estaciones, los días, los años

el tiempo.


Al cuarto día, el uranio abortó las semillas

y la vegetación, Dios inundó la tierra seca;

al quinto, reunió las aguas del cielo.


En el sexto, vio la luz cruel.

Luego sumió al mundo en las tinieblas

de las que lo había creado.


En el séptimo día de la destrucción

Dios descansó y se fue

con la idea de haber obrado algún milagro.




Markel Hernández

Restos arqueológicos


Isla Elefante