sábado, 21 de enero de 2023

SIETE FRAGMENTOS DE SE HACEN SIESTAS A DOMICILIO DE JESÚS ALONSO

 

 

 

 

Recupera una vieja agenda.

Llama a cada uno de los números: los de los padres

muertos, los de viejos amores, los de los ancianos

amigos… Genera una narrativa con las conversaciones

habidas con los propietarios actuales de la línea.

También con los silencios.

 

 

 

Recluta un grupúsculo de performers para ir de evento en

evento abriendo la boca para contagiar bostezos.

 

 

 

Acción poética homenaje a Camus:

Pasar la tarde extrañado.

 

 

 

Friedrich Nietzsche enloquece y llorando se abraza a un

caballo que está siendo golpeado por el cochero. Ponte

en el lugar del caballo.

 

 

 

Investiga, moviendo todos los hilos a tu alcance,

consultas a meteorólogos incluidas, cuánto la sequía ha

hecho descender las probabilidades de morir en París

con aguacero. Y qué diría Vallejo.

 

 

 

Llena de agua una regadera en el nacimiento del Huebra,

rio de la cuenca del Duero; viértela en el manantial en

que nace el Alagón, afluente del Tajo. Llénala allí mismo

y regresa a regar con su agua la del Huebra.

Deja claro que tu intención no es exigir trasvases, ni

perjudicar ni desviar caudales, se trata de mostrar,

simbólicamente, tu negativa a aceptar con natural

sumisión que las cosas sigan su cauce.

 

 

 

Sabedor de la importancia que se da a las últimas

palabras, decide y proclama que en la hora de tu muerte

emitirás tres balidos: beeeee, beeee, veeee. El último

con uve, para no defraudar del todo a tus exégetas.

 

 

 

Jesús Alonso

Se hacen siestas a domicilio

 

La Única Puerta a la Izquierda


viernes, 20 de enero de 2023

AMOR PERDIDO UN POEMA DE LOUISE GLÜCK EN ARARAT

 

 

 

 




AMOR PERDIDO

 

 

Mi hermana pasó toda una vida en la tierra.

Nació, murió.

Entremedias,

ni una mirada alerta, ni una frase.

 

Hacía lo que hacen los bebés,

lloraba. Pero se negaba a comer.

Aun así, mi madre la abrazaba, tratando de cambiar

el destino primero, luego la historia.

 

Y algo cambió: al morir mi hermana

el corazón de mi madre se quedó

muy frío, muy rígido,

como un pequeño colgante de hierro.

 

Me pareció entonces que el cuerpo de mi hermana

era un imán. Podía sentir cómo atraía

el corazón de mi madre hacia la tierra,

para hacerlo crecer.

 

 

 

Louise Glück

Ararat

 

Traducción de Andrés Catalán

 

Visor


miércoles, 18 de enero de 2023

EL LUGAR SIN LLAVE UN POEMA DE RELÁMPAGO DE LEDO IVO

 

 

 

 

EL LUGAR SIN LLAVE

 

 

 

¿Quién guarda durante la noche

la llave del depósito de cadáveres?

El depósito no tiene llave.

Siempre está abierto

ya sea de noche o de día

en una incesante porfía,

en el vaivén interminable

del ir y venir de cadáveres.

En la hediondez de la ronda nocturna

siempre hay alguien de guardia

con la mano cansada de abrir

el helado cajón.

Y cese toda esperanza:

la mortaja no tiene bolsillo

en que guardar los ahorros.

Sepan todos los vivientes:

simiente de lo inexistente,

la vida siempre está de muerte.

El último misterio

acaba en el cementerio.

Para el difunto ilusorio

que aprecia el logro del fuego

termina en el crematorio,

en la trituración de los huesos

en la humareda que se estira

y como un vómito alcanza

el cielo de la desesperanza

en el cielo sin cielo y sin pájaros.

 

 

 

Lêdo Ivo

Relámpago

 

Traducción de Martín López-Vega

 

Valparaíso Ediciones


martes, 17 de enero de 2023

CRUZAR EL AGUA DE LUISA ETXENIKE EN TERTULIA EL ALGORTA EL JUEVES 19 DE ENERO

 


 

 

 

TERTULIA LITERARIA “CRUZAR EL AGUA” DE LUISA ETXENIKE

 

 

 

Este jueves, 19 de enero, os proponemos una charla abierta sobre la nueva novela de Luisa Etxenike, Cruzar el agua. Será de la mano del Taller de escritura creativa del Aula de Cultura.

 

19:45

Jueves, 19 de enero

Casino de Algorta (Basagoiti, 49, Getxo

 

Os esperamos


lunes, 16 de enero de 2023

UN POEMA DE MI PAESE SALVAJE DE ÁNGELA SEGOVIA

 

 

 

 

28

 

 

¿Has visto a una cabra haciendo caca?

¿De qué estás hablando?

Lo digo en serio, hablo de una cabra

Está en medio del bosque

En medio de los robles, hace una luz

Melosa

Entre el verde

Y la paja amarilla

La cabra está haciendo caca

¿Lo ves? Descríbelo ¿No?

Está muy claro:

Cientos de bolitas negras

Que se deslizan

Una detrás de otra

Muy apretadas

Y cuando quieres darte cuenta

Hay un montón de negrura

Que se dispersa por el suelo

En secciones compactas

Así es la poesía

Cuando sucede

Dice la niña al niño

Y el niño

Pega un grito

Y se marcha

Le da miedo la poesía

Con solo mentarla se espanta

Cuánto se ha reído ella

«Estaba de broma», ha susurrado al rato

«Yo sólo quería hablar

De cabras»

Y «lo siento»

Y «ya no hablaré más

De poesía

Lo                prometo»

 

 

 

Ángela Segovia

Mi paese salvaje

 

La uÑa RoTa Ediciones


sábado, 14 de enero de 2023

PESCAR COBRE UN POEMA DE NATALIE DIAZ EN POEMA DE AMOR POSCOLONIAL

 

 

 

 

Pescar cobre

 

 

 

Mis hermanos tienen

una bala.

 

Mantienen su bala

atada a una correa brillante

como un látigo de sangre.

 

Mis hermanos llevan a su bala de paseo,

cojeando una grapa en el hueso

de la cadera.

 

La bala de mis hermanos

es un cerebrito en matemáticas, toda geometría,

a lo lejos es sólo una abeja

y su picadura. Como una abeja

deberías verla construir un panal

masticando agujeros

en lo dulce.

 

Mis hermanos pierden

su bala todo el tiempo

cuando se les escapa,

su bala deja un hueco.

 

Mis hermanos buscan en sus casas,

en sus cuerpos, a la bala

y gime un pequeño fantasma rojo.

 

Al fin, hermanos la llaman en voz alta,

Ven aquí, bala, ven

su bala llega corriendo, zumbando.

Su bala siempre viene

de regreso. Cuando su bala vuelve,

su bala

deja un hueco.

 

Mis hermanos son demasiado lentos

para su bala,

porque ella siempre va de prisa

y quiere sacar ventaja.

 

La bala de mis hermanos está vestida

para la alfombra roja

con una chamarra de cobre.

Mis hermanos le dicen a su bala,

Cuidado, no vayas a lastimar a alguien,

tan vestida y alborotada.

 

Mis hermanos besan a su bala

en un callejón oscuro, frente

a la máquina de hielo de la esquina,

en el asiento de copiloto de su auto,

en una pista de baile estroboscópica.

La bala de mis hermanos

los besa de vuelta.

 

Mis hermanos se rompen y le bailan

a su bala la sacudida

el meneo de su pierna. Ellos, para su bala,

perrean hasta el suelo,

hasta contorsionarse ahí

tirados en el piso.

El gusano, lo llaman mis hermanos.

Mis hermanos se agusanan hasta el fondo

para su bala.

 

La bala de mis hermanos está registrada,

es una bala de letras tiene un CNP,

un CIB*, un HB, si tiene suerte,

un PM, si no Triple 9, un ONR,

una DOA.

 

Mis hermanos nunca traicionan a su bala

llamando a la policía sino que juran

lealtad a su bala

con la mano sobre sus corazones

y sus estómagos y sus gargantas.

 

Mis hermanos dicen que morirían

por su bala. Si mis hermanos murieran,

su bala estaría perdida.

Si mis hermanos murieran,

para empezar no habría bala

la bala es para hermanos vivos.

 

Mis hermanos alimentan su bala

como los toros alimentaban a Zeus

quemándose en la pira, sus

fémures bien envueltos en grasa.

Mis hermanos se ponen de rodillas, se inclinan

sobre el asfalto, quedan postrados

en el cemento ante su bala.

 

Tampoco llegaríamos al extremo

de llamar a nuestra bala

un profeta, dicen mis hermanos.

Pero la bala de mis hermanos

está siempre encendida como una iglesia en la noche.

Los vuelve sagrados.

 

Podrías decir que la bala de mis hermanos

los purifica, así como las hormigas rojas

limpian el recipiente blanco y vacío

de la cuenca ocular de un coyote.

Sí, la bala de mis hermanos

los limpia, los prepara y los hace

para Dios.

 

 

* CIB es el acrónimo de Certificate de Indian Blood, o Certificado de Sangre India.

 

 

 

Natalie Diaz

Poema de amor poscolonial

 

Traducción de Elisa Díaz Castelo

 

Vaso roto poesía