Memoria histórica
De nuestros padres solo sabemos
lo que descubrimos por el rastro de pobreza
que iban arrojando al “prosperar”.
El desclasamiento
con que se alejaron de sus padres.
Siempre discutían
por el terco empeño que mostraban en cantar
himnos a la muerte ensimismada.
La hilazón de España no les daba
para taponar los agujeros
de los fusilados.
Cuando mayores aclamaban a la patria
ellos recordaban esa caja de zapatos
que en papel cebolla amortajaba
el erizo seco al que olvidaron
darle ventanitas
para respirar.
Fernando Pérez Fernández
Compensatoria
Ediciones Liliputienses

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