miércoles, 26 de agosto de 2020

CÍRCULO UN POEMA DE NO TEMERÁS DE JUANA CASTRO


 

 

 

CÍRCULO

 

 

 

Aquí está mi camino, mi verdad,

la vida toda

resumida en el ángel.

Trigo mío, cabello

del color de la mies y la langosta.

Un racimo

de dátiles tu tez bajo la exacta

medida de mis dedos. Bucles tiernos

de sol para mis manos estas

barbas en flor que maduraban

como piel de limones, todavía

tan niñas. ¡Qué hondo el río tan hondo

azul de tus pupilas creciéndole al desierto!

¡Retiraos al fin todos, no queráis

interrumpir su sueño!

Y duerme tú sin miedo, madre espiga,

mi sueño, mi alamar, mi niño mío…

Nada temas, estoy

aquí para velarte. Y si sola una gota

de miel se deslizara de tus labios,

yo su dulce

soledad le robaría a la luna.

 

 

 

Juana Castro

No temerás

 

Torremozas


martes, 25 de agosto de 2020

NUEVE POEMAS DE LOS AÑOS AURORALES DE FERNANDO DEL VAL


 

 

 

aguas tristes

como prosa de estación y circunstancia

 

 

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el sentido puede recobrarse

el tiempo no

 

 

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invisible y cercano

muda roto el suelo / bajo los pies

 

 

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deposité mi voz en los tinteros de la noche

y no hallé quien mi nombre supiera

 

 

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el tiempo

de quién huye

de qué

 

 

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la medida es la distancia

 

 

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no te despierten las esquilas del torbellino

 

 

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que si escribo necrópolis

es porque me/te/le/nos/os/les falta el aire

 

 

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explicaciones prescindibles

inútiles

 

 

como el pelo de la persona

a la que ya no necesitas

[o más siendo concretos

no te necesita a ti]

 

 

 

Fernando del Val

Los años aurorales

 

Editorial Difácil


lunes, 24 de agosto de 2020

UN POEMA DE LA CIUDAD DE LAURA VILLAR GÓMEZ


 

 

 

(los ordenadores han hecho / de la tierra un firmamento inverso / y desde arriba las pantallas simulan / estrellas / si se apagaran entonces tendríamos / que reaprender la oscuridad / del frente a frente / sin paneles de por medio / sin muros de berlín con que choquen las miradas / reaprender las palabras a los ojos / los amores sin teclado / las luces —ahora sí— de la vida de los otros)

 

 

 

Habíamos olvidado sin embargo

que la realidad en las ciudades

era algo inestable.

Cambiaba con el sol, con el ruido,

con los motores.

Cada día era abrirse a un mundo nuevo.

Las pantallas nos habían encerrado

y salir al miedo no era

recomendable.

Recuerdo la época en que

podrían romperse las ventanas

y los cristales se vertían

por las comisuras de los marcos.

Eran los tiempos en que nos mirábamos

como se miran dos muebles en celo;

la textura de tu piel se convirtió

después

en un brillo de pantalla.

Los ordenadores

—seres inmortales—

se habían adueñado

de todo,

y romper los teclados

solamente significaba

acelerar el proceso

de venganza.

 

 

 

Laura Villar Gómez

La ciudad

 

Ediciones Liliputienses


domingo, 23 de agosto de 2020

FRAGMENTO FINAL DE ITZIAR ELEGÍA DE JORGE OTEIZA



 

 

 

Eurídice-Itziar

si dejo de verla la perderé

 

el Ángel de la muerte que sostenía su cabeza

la deja caer suavemente al otro lado

las diez horas y ocho minutos

intenta momentos después levantar la cabeza

que cae se deja

descansar para siempre

ya no estás más

 

las 10 y 10 de la mañana

último día de 1991

 

la ha besado la muerte

baja en su rostro

lentamente de Dios una lágrima

de sufriente infinita dulzura

 

 

 

Jorge Oteiza

Itziar elegía y otros poemas

 

Pamiela argitaletxea


sábado, 22 de agosto de 2020

ACARICIO SUS PÁGINAS UN POEMA DE NO PERMITO SECARSE A NINGÚN PÁJARO DE MONTSE GRAO


 

 

 

Te creíste el dueño

De alguien hermoso que nació libre.

No tendrás perdón.

Arderás.

Entre todas las mujeres.

Sagrario Manrique

 

 

Acaricio sus páginas,

sus tapas

su lomo

como si fuera la piel de un recién nacido.

Bien quisiera también

acariciar cada palabra,

cada letra.

Esos momentos tristes,

recovecos amargos

de un mundo de mujer.

Toda fantasía

que tan sólo nosotras

podemos traspasar.

Todo el amor del mundo.

Todo el dolor del mundo.

Las llamas sofocadas,

luz que desprenden sus rescoldos

y cenizas muertas

que siempre hay que limpiar

después de atravesar el Túnel.

 

 

 

Montse Grao

No permito secarse a ningún pájaro

 

Amargord ediciones


viernes, 21 de agosto de 2020

CINCO POEMAS DE ESCALONES QUE DESCIENDEN HACÍA ARRIBA DE DAVID ELOY RODRÍGUEZ


 

 

 

7

 

 

 

La visión preparada como un arma para el juicio

devasta las posibilidades, el misterio:

victoria de ilusiones y fantasmas.

 

La maravilla se convierte en imagen,

lo imprevisto desaparece,

el conflicto se esconde bajo la palabra orden.

 

El libro cerrado se abre

y permanece cerrado.

 

Te escribo

porque leí un libro con los huesos.

 

 

 

12

 

 

 

Una lengua que no pudiera mentir.

 

Una lengua que no supiera mentir.

 

 

 

25

 

 

 

¿Hay escalones de fiebre, de daño, de hambre?

¿Hay escaleras de muérdago, de mimbre, de metamorfosis?

¿A qué saben las espumas de estos pasos?

 

Por el aire llegan las ganas de vivir y nos sentimos

agua de un río que desemboca. Pero este trazado es

piedra dura, diseña la caída.

 

¿Dónde está el escalón que no está en la escalera?

 

¿De qué color es la plata de este pasamanos,

su pulida armazón profunda y sabia?

 

En mi tránsito voy desliando un cordel

para no olvidar el camino,

para tener una guía

que me sirva de regreso.

 

Pero no hay regreso.

 

 

 

27

 

 

 

No conceder los pasos,

no propagarse en rendiciones.

 

Un paso adelante

sin usurpadores, sin sufrir

ni portar la mirada del amo.

 

Elijo verdad antes que calma.

 

Más vale temblar que someterse.

 

 

 

73

 

 

 

Todo está preparado para el olvido.

 

 

 

David Eloy Rodríguez

Escalones que descienden hacia arriba

 

Luces de Gálibo


jueves, 20 de agosto de 2020

DENTRO DE MÍ DENTRO DE TI DOS POEMAS DE ASIA DE ITZIAR LÓPEZ GUIL


 

 

 

DENTRO DE MÍ

 

 

 

dentro de mí la luz que

nunca desemboca

la casa que no cede

en tu interior

 

escucha la galerna

oye sus pasos vigilantes

cercando de silencio

nuestro abismo

 

ven

arráncame los ojos

tiende en mí tus pupilas

ven

 

con la rabia de la luz

que no cede

con la ira del amor

que nunca desemboca

 

 

 

DENTRO DE TI

 

 

 

dentro de ti

se irisan  los  cerezos

los niños       y       los frutos

en corro     hacia     la vida

dentro      de     ti

madreselva    de    enaguas

de cuentos      y      de aromas

donde      apoyar      la frente

ahora       eres       camino

estancia         luminosa

palabra que         palpita         como fuego

palabra en        mi interior        dentro de ti

 

 

 

Itziar López Guil

Asia

 

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