martes, 8 de agosto de 2023

UN POEMA DE 18 CIERVAS DE ROSANA ACQUARONI

 


 

 

HE COMPRADO LA CASA

donde seguramente moriré.

Acabo de mudarme.

Es un espacio ajeno,

vacío de recuerdos

donde nada nos pesa.

 

Mientras abro las cajas

y encuentro los objetos

que me acompañarán el día

de mi muerte,

las hojas de los árboles

tocan en las ventanas

como aquel hijo enfermo

que reclama a la madre

tirando de su blusa.

 

Me he comprado la casa

que será de mi muerte

paradero.

 

Limpio meticulosamente los armarios,

―hay salitre en sus baldas―,

arranco los precintos

y germinan los rostros

de aquellos que habitaron,

―su terca transparencia

de guirnalda sonámbula―.

 

Entonces se desprende

un exudado antiguo

de ciudad sumergida.

 

Me echo sobre la cama

para tomar aliento.

Una cama impoluta

que será del amor

también cobijo.

 

Cuando me asomo al patio

hay alguien que me observa

y es un silencio en llamas.

 

Al principio una casa es solo eso:

el tiempo que nos queda.

 

Sin embargo,

me he dejado una luz

prendida en el recuerdo

y estoy viendo a mi hijo

regresar del colegio con la fiebre

en los brazos.

 

 

 

Rosana Acquaroni

18 ciervas

 

Bartleby Editores


lunes, 7 de agosto de 2023

MANDATOS FUNERARIOS DE LOS MARINOS PARTOS EN MORIR NO ES UN ARTE DE ADALBER SALAS HERNÁNDEZ

 


 

Mandatos funerarios de los marinos partos

(Res Gestæ, Amiano Marcelino)

 

 

No permitas que los muertos velen por ti.

 

No hagas que los muertos trabajen para ti.

 

No los menciones en tus plegarias, que con ello

sólo conseguirás despertarlos.

 

Si el muerto conoció el mar, sepúltalo en

tierra con un puñado de sal en la boca.

 

Si el muerto comandó una nave, sepúltalo

con un trozo de madera olorosa en cada

mano. Los gusanos no se atreverán

a su carne.

 

No les pidas favores, no los llames, no los

amarres a tus palabras y oraciones. Una

oración es una cadena atada al tobillo de su

ánima; no pueden zafarse y huir.

 

No busques consultarlos escrutando la tripa

ennegrecida de la noche.

 

Unta con aceites ocres el cuerpo del muerto.

Espera a que se hinche antes de enterrarlo,

cuando su piel tenga el color del mar bajo

poca luz.

 

No pidas a los muertos que te guíen en

altamar; sabes que tienen prohibido entrar

al agua.

 

No dejes comida para ellos; no tienen

apetito.

 

Si el muerto se ha ahogado, será necesario

cortarlo en trozos y darlo de comer

a los peces.

 

No enciendas velas ni quemes hierbas

aromáticas, que con ello sólo conseguirás

su insomnio.

 

No uses sus huesos en la adivinación. Cada

hueso es una llave, pero no sabes

de qué puerta.

 

Déjalos en su eternidad angosta, en su cama

estrecha como un labio.

 

 

 

Adalber Salas Hernández

Morir no es un arte

 

Ediciones Liliputienses


sábado, 5 de agosto de 2023

AJMÁTOVA VISLUMBRA LENINGRADO UN POEMA DE HUESO DE JOSÉ GARCÍA OBRERO

 


 

 

Ajmátova vislumbra Leningrado

 

 

Un canto agudo abre una grieta por la que se descuelgan las formas efímeras. Bajo su extensa bóveda, se arremolinan los más variados animales: mandas de ñus, golondrinas, caimanes, langostas subterráneas que brotan y que estallan como vajilla fina contra el mármol. Un silencio entre dos notas, así se desplaza el aire hasta el extremo; va arrastrando partículas de todo lo que vaga por la partitura arrugada, vieja locomotora que amenaza siempre con descarrilar. ¿Se asoma por la ventanilla la idea principal como Ajmátova cuando vislumbraba entre la nieve Leningrado? Casi acabado el sol, se entretiene un minuto más sobre las tejas. El viento compone su melodía filtrándose por los intersticios, como agua que araña un pedregal. También la claridad se reúne tras el parteluz, imprime sus huellas sobre una textura que es parte suelo y parte espejismo. Cuando el canto se detiene el poema acaba fundiéndose en la hierba.

 

 

 

José García Obrero

Hueso

 

Godall edicions


viernes, 4 de agosto de 2023

LEONES Y JIRAFAS DE GUADALUPE GRANDE EN JARRÓN Y TEMPESTAD

 


 

leones y jirafas

 

 

: 1930 / 1955

 

en cuanto acabe con estos papeles

verdad mike mills?

descansaré:

 

ella era judía

él renunció a ser gay cuando ella renunció a ser judía

y se casaron en 1955

no supo que era judía hasta los trece en mil novecientos 38

así era la gente entonces

y los leones

y las jirafas

este hombre era el hombre del año

casi todos los hombres del año llevaban bigote

y esta era la corista del siglo

su abuelo intentó ocultar que eran judíos

este es el equipo de natación que ella tuvo que dejar

cuando supieron que era judía

así era ser preciosa en 1938

él se dio cuenta de que era gay a los trece años

en 1938

así eran los chicos guapos

este es el instituto donde se conocieron

esta es la guerra a la que fueron

este era un actor cuando volvieron a verse

y este es el único sitio donde él podía tener relaciones sexuales

en los cincuenta

decía si te cogen las patrullas antivicio puedes perderlo todo

se tendió en un sofá para contarse sus problemas a un psiquiatra

en 1955

en un sofá como este el doctor le dijo que la homosexualidad

era una enfermedad mental pero que tenía cura

no todo el mundo se cura

aquí vivían en el 55

y esta es la casa en la que se reunía el primer grupo a favor de los

derechos de los gays

mientras ellos recitaban sus esponsales aquí en esta iglesia

allen ginsberg estaba escribiendo aullido a solo unas manzanas

de allí

acaso aquí en esta habitación

 

: 1930 / 1975

 

en cuanto termine con estos papeles

descansaréis?

 

él en el 40 tenía 3

ella nació seis meses antes que la república

en el 39 le dijeron a ella que era masona

o judía o republicana

en el treinta y siete en mérida hacía mucho frío

en el 42 se estrena en los bajos de un rascacielos de nueva york

la película casablanca cuando las tropas aliadas la tomaban

en ese mismo instante

la única hermana entre cinco hermanos moría

y el padre de ella es condenado ejecutado y no desaparece

deja tres hijas esposa algunos cuadros

así eran las películas entonces

en blanco y negro

y las águilas

y los caimanes

este es el colegio donde ella prendió a hablar francés en 1940

y este el convento donde le raparon el pelo dos años después

estas son las cabras que él cuidaba con su hermano

y esta la guitarra que lo iba a sacar de la pobreza

así era la raya del pelo arriba españa

y estos los escarpines del mago de oz

ella se hizo amiga de una cantante sefardita

él se hizo amigo de un bibliotecario que escribió las primeras

novelas policiacas de la patria

así eran las máquinas de escribir

así la policía secreta

así la universidad a la que no fueron

se conocieron en el 56 en una tertulia literaria donde se comían

cacahuetes

y se sabía que siempre había algún secreta camuflado de junfry

en casablanca

todos evitaban temas espinosos y comían muchos cacahuetes

este es el ciclostil y así eran las trastiendas de las librerías

cuando se casaron en el 63 allen ginsberg ya había escrito aullido

y él las piedras

ella quiso tomarse un tiempo en ítaca

sastre repartía panfletos y camus había muerto

la raya del pelo con peinado arriba España se cardaba un poco

más alto

y ese seguía siendo el bigote del hombre del año

howl no se publicó hasta milnovecientosochentayuno

a tan solo unas manzanas del 14 de abril

 

 

 

Guadalupe Grande

Jarrón y tempestad

 

Ediciones La uÑa RoTa


jueves, 3 de agosto de 2023

ALGUNAS FORMAS DEL AMOR UN POEMA DE GUSTAVO YUSTE EN LA FELICIDAD NO ES UN LUGAR

 


 

 

 

Algunas formas del amor

 

 

Justo entrar en confianza

con alguien que te cae bien

cuando se está por acabar la fiesta.

 

Imprimir y enmarcar solo las fotos

en las que sabés que las sonrisas

no fueron forzadas para la cámara.

 

Escuchar en silencio,

incluso acallando los consejos

que pensás sin querer.

 

Evitar mirar por las ventanas cómo te vas

para que puedas ser quien sos

cuando yo ya no estoy cerca.

 

 

 

Gustavo Yuste

La felicidad no es un lugar

 

Ediciones Liliputienses


miércoles, 2 de agosto de 2023

CLARIDADES UN POEMA DE CUOTA DE MAL DE CONCHA GARCÍA

 

 


 

CLARIDADES

 

 

Aparto la sábana del cuerpo.

Ya no entra la luz ni es preciso

salir del dormitorio desvelada

por sueños premonitorios

donde centenares de casas

estallaban por las ventanas.

Hombres dedicando el tiempo

a reconstruir imágenes

dentro de sus fotografías íntimas.

Yo encontré la sartén en las runas

habíamos cocinado para seis

tomamos mucho vino, nos

derrumbamos al verlos llegar

estaban todavía lejos.

Los olivos se mecían con violencia

el cielo tenía el color oscuro

de las grandes tormentas.

Me acordé de ti, de mí,

de nuestro primer encuentro

de cómo me gustaba mirarte

mientras sacaba la sartén

el aceite que quedó tras la fritura,

soñando en abandonar la ciudad,

irnos al campo, batía mis límites,

cada vez que un día pasaba

soñaba con otro. Todo eran

puras imágenes sobrepuestas a ideas,

conceptos que convertían mis manos

en crepusculares otoños, según

pude leer en uno de mis viejos

cuadernos escritos a mano.

 

 

 

Concha García

Cuota de mal

 

Huerga y Fierro Editores


martes, 1 de agosto de 2023

EL RUIDO UN POEMA DE HUMO DE IRENE GRUSS


 

 

EL RUIDO

 

 

Cuando ya me olvide de estar siempre

a la espera de un

desenfreno, cuando

tome real cuenta de que esto conlleva

graves lesiones cardíacas, el sobresalto,

el timbre que uno creía

estar esperando, la velocidad,

el vértigo que uno creía

desear hasta tal punto,

recién entonces el silencio

será como un útero lleno o una cabeza

llena de algo que no es conocimiento

o las dos cosas llenas o vacías

pero al fin el silencio no aturda, cuando

ya me olvide

de lamer eso con lo que una

creía llenar

el estómago la cabeza el útero el oído, o

simplemente el corazón las manos,

cuando todo o nada se calme

pero me olvide, el silencio

vendrá a mí como un amante

casi perfecto, casi amado,

mi tolerancia será finita o infinita,

la entrega será parcial o

inmediata,

me olvide, cuando por fin olvide,

el silencio será

tan intercambiable

como cualquier persona o cosa,

tan insustituible

como cualquier persona o cosa

tan irremediable como la salud,

esa que soporta o sostiene o sobrevive,

cuando deje, por fin deje

trabajar a la memoria como esas máquinas

que una vez terminado el mundo

siguen funcionando, autómatas, y

el silencio sea

lo que vibra alrededor,

lo que se mueve o ya no se mueve alrededor

de la memoria, lo que ya

no reacciona ni sobresalta

ni obtura el timbre, la sordera, me olvide

de oír

o de esperar el ruido, el vértigo, eso que

creía era la acción, la pasión

el encuentro con algo con alguien que

creía era no era, cuando

me olvide y me duerma o

abra los ojos para descubrir

el sueño o lo que vi, después de todo,

cuando me canse o me desvele,

qué será del silencio

qué será de ese algo de esa nada,

el factor

constante, alucinado que habla que calla

canta.

 

 

 

Irene Gruss

Humo

Antología personal

(Edición con poemas inéditos)

 

Ediciones La Palma