miércoles, 22 de marzo de 2023

TRES POEMAS DE NO HACE FALTA QUE ENTIENDAS LO QUE PONE EN TU CAMISETA DE JOSÉ MARÍA CUMBREÑO



  

 

 

También las avispas

construyen sus nidos

con papel.

 

 

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       Cuando   cumplió   dieciséis,    Gregor    Schneider   se

mudó  a  una  casa  que  su  familia  tenía  en  Rheydt,  una

ciudad  cercana  a  Colonia.  Desde  entonces,  durante más

de veinte años,  la  convirtió en el espacio  en el que poder

experimentar  y  reflexionar  de manera práctica sobre la

soledad, el miedo y la memoria.

       Haus u r (1985).

       Tiró   tabiques.   Levantó    otros.   Construyó   nuevas

habitaciones  dentro  de  las habitaciones que ya  existían.

Un muro frente a otro muro. Una  ventana delante  de otra

ventana.

     Un lugar que es el doble de sí mismo.

     Donde los recuerdos pesan el doble.

     Donde las sombras miden el doble.

     Y  donde  nunca  terminamos  de  estar  seguros  de si

todavía seguimos viviendo allí.

 

 

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Un buceador que escala una montaña

por primera vez.

Un alpinista que trata de llegar

al fondo del lago

mientras contiene la respiración

a duras penas.

Justo eso es la poesía:

una persona fuera de lugar,

alguien que se esfuerza

por mantenerse

a flote o sin caer

entre el susurro y el grito.

 

 

 

José María Cumbreño

No hace falta que entiendas lo que pone en tu camiseta

 

Ril Editores

 


martes, 21 de marzo de 2023

CORTAR UN LIMÓN UN POEMA DE DANIELA EMA AGUINSKY EN TERAPIA CON ANIMALES

 

 

 

 

Cortar un limón

 

 

Recién en la cocina me acordaba

que antes de conocerte

cuando cortaba un limón lo hacía por el Ecuador

en cuatro partes anchas y carnosas

que apretaba con toda la mano

el líquido chorreándome hasta la muñeca

semillas disparadas

la lengua corriendo detrás.

 

Desde que apareciste en mi vida

corto el limón

como me explicaste que se cortan los limones:

en seis meridianos y con destreza

una cuchilla afilada en el aire

que no llega a tocar la mesada.

 

Con dos dedos exprimo los gajos

las yemas empujan suavemente

la piel rugosa

los jugos bajo control.

 

Admito que así

la fruta es más rendidora

el procedimiento metódico

y sencillo

pero cómo me gustaba

chuparme la humedad ácida

de las palmas

cuando la pulpa explotaba silenciosa

como una estrella

y nadie me veía.

 

 

 

Daniela Ema Aguinsky

Terapia con animales

 

Ediciones Liliputienses


lunes, 20 de marzo de 2023

TRES POEMAS DE JAVIER PERALES VALDÉS EN EL ARTE DEL MARTILLO

 

 

 

 

EN CUALQUIER CIUDAD

 

Puedo sentir la máquina trabajando a pleno

rendimiento intentando evitar la quiebra del sistema

Pepe Rivas

 

 

Podría haber sido

en cualquier ciudad,

de cualquier país

un día cualquiera.

Pero fue en mi ciudad,

en mi país

un insulso miércoles de febrero.

Miguel desayunaba viendo las noticias

como cada mañana,

una ministra, hija de militar,

de esos que ganaron la guerra,

decía en pantalla

que a ella nunca nadie

le había regalado nada,

que tenía treinta años

cotizados en el servicio público.

A Miguel eso le daba igual,

pensaba que ya había

demasiados funcionarios

porque él era mecánico como su padre

y, aunque trabajaba en un desguace,

siempre quiso colocarse

en un concesionario oficial,

aún era joven tenía tiempo.

Conduciendo su viejo coche

llegó al trabajo como otro día más,

pero no, no era un día más,

porque esa mañana, a Miguel,

se le cayó un coche de mil kilos encima

y, mientras su sangre y sus vísceras

se mezclaban con la lluvia en el suelo,

sus sueños se desvanecían.

Y se acabó el ahorrar para un coche nuevo,

para un piso de tamaño razonable

o para un viaje a algún lugar soleado.

Y se acabaron las cervezas después del trabajo,

y se pararon otras dos manos más

que movían los engranajes de esa máquina,

la que fabrica dinero,

mientras, como cantaba El Hombre de negro,

alguien se hace rico en su sofá…

en su despacho,

o con el culo pegado a un radiador.

 

 

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CINE AMERICANO

 

 

El malo siempre

tiene peor puntería,

su coche corre menos

y elige peor el vestuario,

en cambio, el bueno,

tiene mejor fortuna,

su cruzada es más noble,

invade el país correcto

sin daños colaterales

y siempre, siempre,

le sonríen los mercados.

 

 

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NUNCA APRENDÍ

a hacer raíces cuadradas,

cuando teníamos un examen

acababa todas las cuentas,

los problemas y las ecuaciones

menos las raíces cuadradas.

Aprobaba por los pelos

y ningún maestro me decía nada

ni se preocupaba,

la cosa era aprobar.

El tiempo me dio la razón

y me di cuenta de que en la vida

todo es sumar, restar, dividir

y, cuando se trata de problemas, multiplicar

para acabar pasando justo, por los pelos.

 

 

 

Javier Perales Valdés

El arte del martillo

 

Más Madera Editorial


viernes, 17 de marzo de 2023

FRAGMENTO XV DE LABERINTO CANÍBAL DEL CEREBRO DE MIKEL SANZ TIRAPU

 

 

 

 

XV

 

 

     Cultura de televisión.

 

     Llagas en forma de antenas que susurran al oído locos consejos contaminados. Ojos que no miran y lágrimas de un segundo. No hay más. Todo pasa tan rápido ante nuestras mentes que ya no nos impresiona nada.

 

     Sangre y esclavos. Niños que nacieron siendo adultos. Muerte y zapping.

 

     Y preferimos los juegos de guerra de Hollywood para descansar nuestras conciencias que los duros golpes recibidos por desconocidas almas lejos de nuestro abrazo.

 

     Apagar la televisión cuando nos retuerce el sufrimiento ajeno y sonreír con los chistes fáciles de un programa vacío.

 

     Somos todos iguales.

 

     Somos todos personas vacías.

 

     Somos todos insolidarios.

 

     Somos todos unos cabrones.

 

 

 

Mikel Sanz Tirapu

Laberinto caníbal del cerebro

(incoherencias y mentiras)

 

El Graznar del Cuervo ediciones artesanales


jueves, 16 de marzo de 2023

VIAJE UN POEMA DE GABRIELA LÓPEZ BONO EN DE LUGARES Y SERES BILDUMA ZERO # 2

 

 

 

 

Viaje (Sierra de Madrid)

 

 

Me miras largamente

desde el sepia de una foto de colegio,

con tu sabia mirada de niño, padre.

Era cuando jugabas en la calle

y merendabas pan con chocolate,

no había bombardeos ni refugios,

ni sirenas, ni miedo.

 

Te habría dado todo, si me lo hubieras pedido,

también una lata de melocotones

y un libro de Rubén Darío

por tu cumpleaños.

Así lo hizo mi abuela desconocida,

la que bordó con inmensa ternura

tus iniciales en rojo clavel,

desafiando a la guerra y al futuro.

 

Subo el puerto de Somosierra

y repaso agradecida los nombres

que te salvaron del hambre:

Cercedilla, Becerril, Bustarviejo.

 

Por la carretera veo otras familias

que van a estrecharse en un abrazo,

al sur del Estrecho.

Con sus fardos azules,

llenos de presentes,

buscan mitigar la dentellada

de la distancia y del tiempo.

 

En este viaje hacia tu historia,

que también es la mía,

me siento más cerca

de los que buscan

el abrazo compartido.

 

 

 

Gabriela López Bono

Bilduma Zero # 2

 

Nº5: Nadie sabe cómo has llegado hasta aquí. - Santiago Elso Torralba

Nº6: De lugares y seres. – Gabriela López Bono

Nº7: Aún no gana la noche. – Alfonso Muro Molina

Nº8: DardaraK. – Nerea Balda Sanjuan

 

Asociación cultural Zerokotan kultur elkartea

El graznar del cuervo ediciones artesanales


miércoles, 15 de marzo de 2023

EL OJO DEL MIRLO Y TRECE MANERAS DE MIRAR UN POEMA DE TERESA RAMOS EN MÚSICA ÍMPAR

 

 

 

 

EL OJO DEL MIRLO Y TRECE MANERAS DE MIRAR

 

(Variación sobre el poema de Wallace Stevens “Trece maneras de mirar a un mirlo”)

 

 

Has venido a recordar la luz de lo pequeño, en las

manos que despiertan el día. El trino del mirlo

reconstruye la esperanza.

 

Quien se atrevió a llamar indigno a lo animal es que no

conoce tu pico de color y tu promesa de trigo y

alas.

 

El ojo del mirlo pudo ver lo que tapaba con mis manos

horrorizadas: realidad y miedo a ser humana, en

este transitar del espanto y sus secuelas.

 

Tengo ante mis ojos un camino por andar que sólo

existe con tu canto, respira con tu vuelo de mirlo,

con tu alegría de ave.

 

Vienen a mí las naves del olvido, en este mar bravío y

enfermo. Y siempre junto a mí, tus alas.

 

Mirlo es una palabra confusa, un pájaro no cabe dentro

del lenguaje.

 

Soñé que era como tú, ligera, cantarina, insignificante

y majestuosa de trinos.

 

Un hombre creyó ser una torre blindada, mas vino un

mirlo, con una flor en su pico y al rozarlo derribó

su hombría.

 

Amaneció una luz diamantina, cristalizaban

pensamientos de metal, dolían los sueños

imposibles. Compadecido un mirlo desató su

amor sobre la urbe.

 

Mirlos, música, manos, murmullo, molécula, malecón,

mareas, milenio. Mirlos, mirlos y más mirlos.

 

Te digo, mirlo, que soy mujer, mujer mirlo, mirlo

mujer, oscura de pluma, de pico firme y vivaz.

Instinto y ser en un vuelo amoroso de mirada de

ave.

 

Te dije, mirlo, yo no soy tú, envidio tu vuelo, tu

existencia libre, tu hacer de nido y plumas.

 

El verso es una imitación de tu canto, la estrofa un

lugar para alojar tu nido, el trino es el poema que

todavía no he sabido escribir.

 

 

 

Teresa Ramos

Música ímpar

Antología poética (2012-2022)

 

Edición bilingüe castellano-portugués

Traductor Carlos d’Abreu

 

Caraba Ibérica Editorial