lunes, 15 de enero de 2018

SEIS POEMAS DE AMORIBUNDIA DE FELIPE ZAPICO ALONSO





Hacen un altar
con tus fotos
canciones
poemas
cartas,
después lo guardan
junto a la extinta
colección de
botellitas
de
vodka.
En un traslado
pasan a una caja bajo un sofá.
Más tarde a un altillo.
Finalmente
al
contenedor
azul.
Eso queda del altar, del amor.



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En la ventana
secas tu pelo al sol
mientras lees.
En invierno ya sería de noche
y la escarcha
enredaría tus cabellos
rojizos ahora al sol
y las estrellas te coronarían
como una virgen
como una mujer
para los sueños.



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Le pusiste ruedas al mundo,
también instalaste unas ruedas
en el baúl del bisabuelo.
Contaron también con sus ruedas
la televisión y el frigorífico.
Intentaste ponerme ruedas a mí
pero me movía demasiado.
Te pusiste ruedas tú
y te fuiste
tan lejos
tan deprisa
para un rato.



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Rastro de espuma
en el borde
de la
madrugada.
Cuando los labios
duelen
de
tanto roce
y
las
yemas
se
aferran
al
vidrio
de
la ausencia.



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Clamar
clamar
clamar
clamar

Reclamar reclamar clamar reclamar
requeteclamar requeteclamar
requeté
requeteclamar requeteclamar.
Reclamar reclamar clamar amar.

Amar

Que sencillo sería todo dejándolo en amar
no clamar amar amor no reclamar no
requeteclamar requeteclamar requeté
clamar reclamar reclamar.



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Removiendo en los recuerdos
aparecen de pronto
unos pechos sin rostro
varias sonrisas huidizas
tres o cuatro arrebatos
y el Gato con Botas.



Felipe Zapico Alonso
Amoribundia
versos cardiacos (1980-2017)



domingo, 14 de enero de 2018

LAS DANZAS NOCTURNAS UN POEMA DE SILVIA PLATH




LAS DANZAS NOCTURNAS


Una sonrisa cayó con la hierba.
¡Cualquiera la recupera!

Y cómo van a extraviarse tus danzas
Nocturnas. ¿En las matemáticas?

Esos brincos y giros en espiral
Tan puros recorren ciertamente

El mundo para siempre; pero yo no me quedaré
Del todo sin belleza, el don

De tu leve aliento, el olor a hierba
Empapada de tu sueño, lirios, lirios.

Su pulpa no guarda ninguna relación.
Fríos pliegos del ego, la cala,


Y la tigridia, embelleciéndose a sí misma;
Manchas, y un despliegue de pétalos ardientes.

Los cometas
Tienen tanto espacio que cruzar,

Tanta frialdad, tanto olvido...
Así, en pequeños fragmentos, se desprenden tus gestos,

Cálidos y humanos. Luego su luz rosada
Sangra y se despelleja

Al atravesar las negras amnesias del universo.
Quién y por qué me ha concedido

Estas luminarias, estos planetas
Que llueven como bendiciones, como copos

Hexagonales, blancos,
Sobre mis ojos, mis labios, mi cabello,

Fundiéndose al tocarlos.
En ningún lugar.



6 de noviembre de 1962



Silvia Plath – Poesía completa

Traducción de Xoán Abeleira

Bartleby Editores



sábado, 13 de enero de 2018

CINCO POEMAS DE JORGE POSADA






Milicianos serbios en la línea del frente

atrás pero infinitas
las sombras de los cables eléctricos

la casa donde vivieron
seis niños con el nombre de adam

al frente la grava sucia de sangre
desde la trinchera
sacos de harina
un joven dispara desde hace horas



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el jefe me llama a su oficina

pregunta sobre mi comportamiento
faltas y retardos
no contesto

desafortunadamente no soy atractivo como mr. Anderson
y ningún morfeo tiene mi número de celular

regreso a mi escritorio
espero la hora de salida
al año en que por fin me retire



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mi padre durante 27 años
no habló más que lo indispensable
¿tienes sed?
¿te duelen las piernas?

Lo veía cenar con el televisor encendido
al regresar de la fábrica

ahora que inicia el nuevo matrimonio
nos citamos en cafés del centro

él niega ser un hombre fiel
un burócrata responsable

cuenta de sus talleres de periodismo
de los artículos que publica
en el semanario de la universidad

hablo poco
escaleras y perros amarillos

paga

salimos a la calle
cada uno con dirección distinta



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fotografías de embargo
abogados de diez por ciento de embargo
cartas de embargo
habitaciones de embargo
vajilla de embargo
llaves de embargo
alfombra de embargo
cajas de cereal de embargo



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mi madre se protege con una almohada de la quimio
mi abuelo viste su traje de diabetes

             mi cuerpo es casa uno de mis apodos
                                                              chubaca
                                                              krusty
                                                              cuasimodo

             mi cuerpo es la saliva de los perros




Jorge Posada – Habitar un país es llenar de tierra una piscina
ediciones liliputienses



jueves, 11 de enero de 2018

MIÉRCOLES, 6 DE ENERO

Miércoles, 6 de enero
Una vez al año, tal vez en invierno y a la tarde, justo antes de terminar hay que pedir perdón a los muertos de mi felicidad, a todos ellos, incluidos los que aún están vivos y me llaman en silencio.



miércoles, 10 de enero de 2018

PRESENTACIÓN EN PAMPLONA DE EL CUADERNO DE LAS TAREAS EXTRAORDINARIAS


El viernes 12 de enero, a las 7 y media de la tarde, en El Bosquecillo, Taconera, 5, Iruña, con lxs compañerxs navarrxs, presentado por Mikel Sanz Tirapu, compartiré lectura de el cuaderno de las tareas extraordinarias de A Fortiori Editorial. Os espero con un abrazo.

martes, 9 de enero de 2018

UN POEMA DE EVA HIERNAUX OTRO DE JUAN NIETO MARÍN




Soy como el árbol:
testigo del trino
y alimento de sombras.
Sólo me queda edificar raíz.
Pero eso ya lo harán mis huesos
cuando el tiempo escampe.
Mis desnudos y ateridos
huesos
de niña siempre huida.


eva hiernaux - La última rama



Un montoncito
de silencio,

en un tarro
de cristal
un montoncito
blanco
de silencio,

de ceniza y carbón,
de papel:

el silencio
que devoró
el fuego


juan nieto marín – El pájaro pintor


Eva Hiernaux – Juan Nieto Marín – La última rama – El pájaro pintor
Colección Bipolar


lunes, 8 de enero de 2018

UN POEMA DE ROSA SILVERIO DE MATAR AL PADRE





65

Todos están dormidos, Cenicienta.
Levántate ahora e invoca a tu hada madrina,
arréglate para la verdadera fiesta
y olvida de una vez al tonto príncipe que te espera.
Abraza a tus dos hermanas
y antes de irte ve a la habitación de tu madrastra
a darle el último beso de despedida.

Llegó la hora, Cenicienta,
ya los ratones trajeron la calabaza
y te calza bien la zapatilla.
Sube a tu fantástico carruaje
y olvida el dolor del mundo y sus grandes cucarachas.
Vete a tu baile, dulce niña,
que yo te miraré desde aquí sentada
mientras tus pies vuelan en el aire,
mientras ejecutas tu última danza
colgada del naranjo del patio de la casa.

Cuando te encuentren en la mañana,
con la lengua rosada sonriéndole a la vida
muchos desearán bailar contigo.


Rosa Silverio – Matar al padre