viernes, 23 de junio de 2023

TRES POEMAS DE AZUL EL AGUA DE AMALIA BAUTISTA

 

 

 

 

EL PESAJE DEL CORAZÓN

 

 

 

Que nadie por tu culpa haya pasado hambre,

haya sentido miedo o frío.

Que nadie haya dejado de vivir por tu culpa,

ni temido la muerte, ni deseado morir.

Que ninguno haya dicho tu nombre con espanto

o mirado tu rostro con desprecio.

Que los demás te lloren cuando partas.

Así tu corazón no habrá albergado el plomo

que lastra las mudanzas.

Así tu corazón será más leve

que la más leve pluma.

 

 

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ECO

 

 

Busco el término en Google, en la RAE

y hasta en la Wikipedia.

Leo definiciones, citas,

artículos científicos,

leyendo mitológicas, frases hechas…

Nada que dé sentido a esto,

nada que me lo explique

o que tenga que ver con lo que siento.

Nada que se parezca a lo que ocurre

en las habitaciones de las hijas

cuando se van de casa.

 

 

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LOS GATOS DEL PATIO

 

 

Los vecinos miramos con envidia a los gatos.

Son los únicos libres estos días.

Juegan y se aparean en el patio,

comen lo que les dan, y les dan siempre,

duermen la siesta al sol entre las plantas,

un pájaro, un insecto, una ramita

movida por el viento

son juguetes de su curiosidad.

Perezosos y elásticos desafían al tiempo.

No me gustan los gatos.

Son eternos y osados estos días.

 

 

 

Amalia Bautista

Azul el agua

 

La Bella Varsovia


jueves, 22 de junio de 2023

TALA UN POEMA DE JON OBESO

 

 

 

 

TALA

 

 

el amor sirve para incendiar un bosque

 

o si acaso no es épico el amor

para talar un árbol

 

la amistad es la fotografía de ese árbol

 

caminar simplemente solos

acaso cogidos del brazo

a la sombra del recuerdo del bosque

 

mirar

al hombre contiguo

y preguntar

cada vez

 

si también él

asistió al prodigio

 

y acaso fue testigo

de idénticas sombras

sobre el mismo teatralizado silencio

 

de una vida otra

sonámbula entre jardines

solas y sencillas sombras

la impresión de un mirlo entre las ramas

 

una mancha violeta en la hierba

de algo que ya no es un fruto

 

ojalá no hubiera nada

 

pero está el amor

 

que sirve para incendiar un bosque

o si acaso no es épico el amor

para talar un árbol

 

 

 

Jon Obeso

Tala

 

Editorial Pre-textos


miércoles, 21 de junio de 2023

8 DE JULIO Y ADENDA DE SUSAN BRIANTE EN EL MERCADO PREGUNTA

 


 

8 de julio

 

 

En la parada/arranque de la mañana, busco dar saltos, encontrar un espacio para abrazar a mi hija. Su contabilidad es pequeña y su mañana es una marea que mueve la arena como el tráfico.

 

Desearía que tuviésemos a Schuyler para que nos encontrara en la playa para darle sentido a esto y darnos la vuelta como gaviotas u olas o a Olson para mostrarnos cómo este movimiento creó la tierra de nuestra casa y lo que vive debajo, incluso antes de que lo continentes se fragmentaran.

 

No todo es mente, los cuerpor

 

se diferencian en su llegada y en lo que pueden hacer a esta profundidad en un año, en esta distancia de la orilla, esta cercanía al tráfico y a las olas.

 

Y por hija me refiero a cualquier obligación y por madre me refiero a cualquier tragedia.

 

Primero hay un momento, luego un poema. Un hombre apoya una escalera contra los cables de servicios, otro lo mira desde los escalones de su casa, ¿cuál es el artista? Sobre la playa un avión lleva el anuncio de un hospital.

 

Existe un cálculo invisible

más allá de la página, una segunda historia

un temblor de hoja, aquella vista justo

cuando la red eléctrica atraviesa

 

quiero que la veas aquí donde dejo de escribir porque mi hija me llama desde otra habitación

 

 

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Adenda

 

 

Después de que mi hija deja de lactar, mi cuerpo continúa produciendo leche y esto genera tiernas fantasías o comparaciones miserables como en la última escena de Las uvas de la ira cuando los empresarios agrícolas dejan que los duraznos se malogren en la rama mientras un anciano hambriento es amamantado por una joven madre que acaba de parir un niño muerto.

 

Las cosas se pudren. Los mercados no hacen excepciones. ¿Cuántos poemas debo hacer esta mañana? Mi abuela era nodriza.

 

Mientras las palomas del luto arrullan, leo a Marx: capitalista,

burguesía, proletariado, aristocracia, fabricracia, dinerocracia.

 

Tras la caía de la Unión Soviética, un ingeniero cubano me dijo que el agua se cortaba todas las tardes durante horas. Los cortes de energía duraban días. Los vecinos se reunían en torno a radios que funcionaban con baterías, las redes se tejen alrededor de la escasez y del exceso. ¿Quiénes eran los otros niños que lactaron donde lo hizo mi padre?

 

Durante semanas luego del destete, me arden los senos. Me paso el día en el conteo de poemas. Un libro te consigue un trabajo, dos te consiguen la titularidad. La máquina de poemas se vuelve fábrica.

 

Las palomas del luto no hablan como hace 30 años, no hablan como si una familia pudiera vivir con un solo ingreso.

 

Cuando era niño, me contó el ingeniero, la revolución era lo más hermoso. La cosa más bella. Luego el ingeniero pasó hambre. Algunos críticos afirman que el anciano moribundo de Steinbeck es el capitalismo es el comunismo es nuestra Pietà del siglo XX.

 

Si escasea algo el tiempo suficiente, surge un mercado como un árbol de melocotón que se estira hacia el sol. Incluso las palomas del luto lo saben: la lección del nido es la improvisación.

 

 

 

Susan Briante

El mercado pregunta

 

Traducción de Giancarlo Huapaya

 

Kriller71ediciones


sábado, 17 de junio de 2023

AMO A MI AMO UN POEMA DE NANCY MOREJÓN EN LAS HORAS COMUNES

 


 

 

 

AMO A MI AMO

 

 

 

Amo a mi amo.

Recojo leña para encender su fuego cotidiano.

Amo sus ojos claros.

Mansa cual cordero

esparzo gotas de miel por sus orejas.

Amo sus manos

que me depositaron sobre un lecho de hierbas:

Mi amo muerde y subyuga.

Me cuenta historias sigilosas mientras

abanico su cuerpo cundido de llagas y balazos,

de días de sol y guerra de rapiña.

Amo sus pies que piratearon y rodaron

por tierras ajenas.

Los froto con los polvos más finos

que encontré, una mañana,

saliendo de la vega.

Tañó la vihuela y de su garganta salían

coplas sonoras, como nacidas de la garganta de Manrique.

 

Yo quería haber oído una marímbula sonar.

Amo su boca roja, fina,

desde donde van saliendo palabras

que no alcanzo a descifrar

todavía. Mi lengua para él ya no es la suya.

 

Y la seda del tiempo hecha trizas.

Oyendo hablar a los viejos guardieros, supe

que mi amor

da latigazos en las caderas del ingenio,

como si fueran un infierno, el de aquel Señor Dios

de quien me hablaba sin cesar.

 

¿Qué me dirá?

¿Por qué vivo en la morada ideal para un murciélago?

¿Por qué le sirvo?

¿A dónde va en su espléndido coche

tirado por caballos más felices que yo?

Mi amor es como la maleza que cubre la dotación,

única posesión inexpugnable mía.

 

Maldigo

esta bata de muselina que me ha impuesto;

estos encajes vanos que despiadado me endilgó;

estos quehaceres para mí en el atardecer sin girasoles;

esta lengua abigarradamente hostil que no mastico;

estos senos de piedra que no pueden siquiera amamantarlo;

este vientre rajado por su látigo inmemorial;

este maldito corazón.

 

Amo a mi amo pero todas las noches,

cuando atravieso la vereda florida hacia el cañaveral donde a

hurtadillas hemos hecho el amor,

me veo cuchillo en mano, desollándolo como a una res sin culpa.

 

Ensordecedores toques de tambor ya no me dejan

oír ni sus quebrantos, ni sus quejas.

Las campanas me llaman…

 

 

 

Nancy Morejón

Poesía esencial

 

Edición y selección de Alberto García-Teresa

Prólogo de María Ángeles Maeso

 

Huerga & Fierro editores


viernes, 16 de junio de 2023

LA BALLENA Y EL PADRE UN POEMA DE ARITZ GORROTXATEGI EN SEÑUELO

 

 

 

 

LA BALLENA Y EL PADRE

 

 

 

Mi padre me enseñó

la roca para otear ballenas.

Años más tarde

lo vi morir ante mis ojos.

 

La ballena fue el nexo

de unión entre ambos,

incluso al abandonar el barrio.

 

Apenas recuerdo su rostro.

No en vano han pasado yaveintidós años.

He subido a esa roca con mis hijos.

He repetido las explicaciones

que me dio mi padre cuando yo era niño.

 

Al bajar de Ulía no he podido evitar

mirar hacia atrás, hacia la roca.

 

Les he dicho que esperen, y

he subido

don la esperanza de avistarlo.

 

Casi al mismo tiempo

desaparecieron para mí

mi padre y las ballenas.

Ambos quedaron trenzados

en mi memoria, conforman

una única y misma leyenda.

 

 

 

Aritz Gorrotxategi

Señuelo

 

Trea


jueves, 15 de junio de 2023

DOS POEMAS DE EVA VAZ EN LIMPIEZA GENERAL

 

 

 

EL MAR YA HA ARROJADO A LAS PLAYAS

DE CÁDIZ LOS CADÁVERES

DE 23 INMIGRANTES

 

“Enseguida daremos más detalles

De esta formidable tragedia”

Presentador de telediario

25 Octubre 2003

 

 

Cincuenta. Eran cincuenta,

en una patera.

Una semana después

van apareciendo como tesoros

recién nacidos bajo el mar.

Aparecen como algas anémonas

o corales blancos.

Hermosos.

 

La sal les borró el color.

Embalsamados,

ahora son blancos,

como hermosos nenúfares de carne.

Y europeos.

 

Los tallos del nenúfar

se usan, en el norte de Europa,

como alimento.

 

Y los negros van emergiendo

como nenúfares puros,

blancos y calcáreos

como fósiles del mar.

Sin origen ni documento alguno

que legitime su procedencia.

Se dejan ver en la playa,

tendidos al sol

como ballenas que viajaron

a morir a Disneylandia,

en el limbo de la frontera

entre la vida y la muerte.

Entre el norte y el sur.

Como nenúfares blancos

en las playas de Cádiz.

 

Nunca fueron tan hermosos

para los ojos de un telespectador

que no tiene qué llevarse a la boca

de su conciencia.

 

Los negros van apareciendo

blancos e hinchados

como medusas de ningún sitio.

Como noticias,

entre bocado y bocado.

 

Como “formidables

tragedias”.

 

 

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BONO SOCIAL JOVEN

 

 

El crío estudió Calderería y tornero.

Ahora estudiaba Jefe de planta.

Ha dejado de estudiar. Ya empezó a trabajar en lo que deseaba:

peón en una subcontrata de una industria del Polo Químico.

 

La empresa le ha hecho un reconocimiento médico.

Luego llega a casa de color gris.

Los mocos les salen negros.

Los párpados son metacrilato blanco.

Las gafas de protección le hacen costra

y se le ha infectado la llaga.

No se pone las gafas y con el polvo-arena

la herida no cicatriza.

Cuando se quita los guantes,

las manos le escuecen,

Él hizo cursos de riesgos laborales.

Él gana 1000 euros a la semana en la parada.

12 horas trabajando, siete de siete.

 

La madre está muy contenta,

su hijo se ha colocado y ha comprado lotería

con el día que el niño empezó a trabajar.

 

Ya ha empezado la cuenta atrás

para que le toque

la suerte echada.

 

 

 

Eva Vaz

Limpieza general

 

Poesía Garvm