sábado, 22 de julio de 2023
UN POEMA DE ENRIQUE FALCÓN PARA LA JORNADA DE REFLEXIÓN
viernes, 21 de julio de 2023
UN POEMA DE GEMA ESTUDILLO EN ESTOS OJOS QUE VEN
la
palabra nunca tiene un eco eterno.
rebota
en las paredes y desencadena
avalanchas
colisiona
en el universo.
en
nuestras cabezas se oye
su
ruido ensordecedor
nunca nunca nunca…
es el
fragor de una tormenta que se propaga.
pronunciamos
nunca y retumba el cielo.
se
aprieta la sangre.
se
constriñe el gesto.
mengua
la luz.
decimos
nunca sin ceder ni un paso,
sin
bajar la guardia
en un
ejercicio extremo de contorsionismo
sentimental.
decimos
nunca y con cada nunca
vemos
una sombra alejarse
desposeída
ya de sus jirones
que va
dejando a nuestros pies
todas
sus amputaciones.
en la
quietud y la calma que precede al vértigo
la
cicatriz sana sobre el pecho.
crecen
mis labios sobre la herida.
abona
la vida nuestro cuerpo.
por fin
lloro, padre, también canto
Gema
Estudillo
Estos
ojos que ven
Poesía
Garvm
jueves, 20 de julio de 2023
GENEALOGÍA UN POEMA DE SARAH MARTÍN EN HIERRO
GENEALOGÍA
Como
hija de un suicidio cíclico
de
suicidas cíclicas del bucle de mí
palabra
de una misma descripción
de
igual tinte de idéntica mezcla
en el
itinerario fatal de la trampa
en la
ciudad móvil donde un día
se
produce el hallazgo o la tenue
iluminación
de conocer el final
como en
esos juegos bobos
una
esfera con un agujero donde
ronda
una pequeña bola metálica
pronto
se precipita
así
entras en la gatera del futuro acontecido
en la
ciudad móvil con este acero liviano
sin
asiento
hoyo
que te expulsa y te reclama
torpe a bandazos con la voluntad disminuida
rebotas
en la acinesia el abandono
la
irrefutable prueba que confronta
coraje
y declive
matemática
y retroceso y perseveras
en el
confín del desequilibrio
en la
lisura
en el
cuerpo que te refiere y te difiere
tan
aturdida con cada tumbo
en la
ciudad móvil en cuyo movimiento
ni
siquiera reparas
salvo
si dices aquí
y otros
idiomas resuenan
sin
origen.
Sarah
Martín
Hierro
Ril
Editores
miércoles, 19 de julio de 2023
MANOS UN POEMA DE PUNTOS DE FUGA DE LORENZO OLIVÁN
MANOS
Miras
la palma abierta de tus manos.
¿Qué te
dicen? ¿Realmente son tuyas?
¿No te
interrogan al interrogarlas?
¿No te
miran, extrañas, si las miras?
Mueves,
mueven, un poco, tus, sus dedos
haciéndote
no sabes qué señales,
como si
pretendieran desvelar
sobre
ti mismo algún oscuro enigma.
Hay en
sus huellas más signos escritos
que en
los libros del mundo. Te dan vértigo
sus
trazos superpuestos, ese afán
por dar
perfil a cosas imprecisas.
Qué
tormentas calladas, qué relámpagos
quietos,
qué seca lluvia, qué raíces
sin
flor, qué blandas piedras, qué mirar
sin
hondos ojos, qué simas sin simas.
¿Dónde
te llevan? ¿Hacia qué lejano
tiempo
de qué principio va tu mente?
¿A
quién heriste, asesinaste, amaste
en qué
otra piel? ¿De quién sois, manos mías?
Lorenzo
Oliván
Puntos
de fuga
Visor
martes, 18 de julio de 2023
CUATRO POEMAS DE ANUARIO DE ELENA FELÍU ARQUIOLA
VI
El
transcurso
de
estos días iguales no se marca
con
palitos trazados sobre el muro.
La
escasez progresiva
―en el
blíster
tres
pastillas ayer,
hoy
dos, una mañana―
certifica
que el tiempo
no se
ha paralizado.
VII
Mirar
en vertical
por el
espacio angosto que se crea
entre
los lavaderos
y el
metal de los cierres.
Reconocer
―imaginar
a veces―
por la
ropa que cuelga en cada piso
qué
soledad lo habita.
VIII
Medir
con precisión las dimensiones
del
espacio habitado:
los
pasos que separan
la
cocina y el baño,
el
cuarto y el salón,
la
entrada y la terraza.
Afuera,
el
horizonte.
IX
Descifrar
los
pequeños sonidos.
La
puerta que se cierra en el rellano.
El
ritmo de los saltos cada tarde.
El
ascensor que sube.
La
misma melodía
siempre
a la misma hora.
Acabar
conociendo
las
pequeñas costumbres.
Y, al
filo de la noche,
los
aplausos.
Elena
Felíu Arquiola
Anuario
Isla de
Siltolá
lunes, 17 de julio de 2023
SIETE POEMAS DE EDUARDO MOGA EN MI PADRE
Mi
padre me llevó una vez a una conferencia de un orador famoso en el hotel Ritz.
En el turno de preguntas, se puso de pie e hizo una.
―――――――――――
Mi
padre recordaba los bombardeos de Barcelona de la aviación fascista. Sonaban
las sirenas, su madre lo cogía de la mano y bajaban corriendo las escaleras de
la casa hasta el refugio del metro más cercano. Allí esperaban a que el ataque
acabara. A veces, tenían que pasar la noche en los túneles.
―――――――――――
Mi
padre era un muerto de alquiler. Cuando venció el plazo de arrendamiento del
nicho, unos operarios sacaron el ataúd del agujero y traspasaron los huesos,
enredados en jirones del sudario, a un féretro más pequeño. Luego lo llevamos
en el portaequipajes del coche Chalamera, con varias maletas, algunos juguetes
viejos y una nevera portátil. Allí lo metimos en la tumba de la familia.
―――――――――――
Una vez
vi deambular a mi padre por las calles del barrio. Entraba en un bar y salía.
Luego en otro. Parecía ausente, sin rumbo. No le dije nada.
―――――――――――
Mi
padre recordaba haber visto caer en el pueblo a un paracaidista alemán durante
la guerra. El aviador sacó la luger,
aterrado, pero no disparó a nadie. Le quitaron el arma y se lo llevaron. Nunca
supo qué le hicieron.
―――――――――――
Mi
padre me acariciaba el pelo, cuando, tumbados en la cama, veíamos juntos la
televisión.
―――――――――――
De
niño, me gustaba jugar con los pies de mi padre en la cama. Le movía los dedos,
le arañaba las durezas. Mi hijo, de pequeño, también me acariciaba los pies a
mí.
Eduardo
Moga
Mi
padre
Ediciones
Trea
sábado, 15 de julio de 2023
LA VOZ DEL POEMA DE BARBARA GUEST EN FUERZAS DE LA IMAGINACIÓN
LA VOZ DEL POEMA
la lírica, la lira, es la voz del poema.
Puede que sea un error para la garganta de un poema
usar una palabra de origen griego. Si hay un
deseo de abolir el lirismo podría ser necesario
sustituir la palabra “voz” del poema;
no puedes abolir eso. Es de la actividad de la
voz de lo que depende el poema.
El
espíritu del poema, la visión que lo cruza: si estos son abolidos tenemos un
poema sombrío que solo repite los valores de lo observado.
“El gato subió al muro”. Después si
tuviéramos que agregar “y el muro se derrumbó” habría una inferencia
apocalíptica; entonces ingresaría un sentido de fatalidad. De cualquier forma,
para hablar en una sola nota, eludiendo el concepto de lirismo, que integra
visión y espíritu, podríamos escribir:
Ese gato trepó un muro/los gatos son buenos
trepando.
Eso sería didáctico y muchos poetas se
apoyan en la didáctica porque creen que es pragmática y que por ende tiene tintes
filosóficos.
Pero ¿dónde está la actitud arriesgada, que
es la necesidad vital del poema?
Se nos ofrece en un espacio cerrado: el gato
trepando un muro. Qué aburrido.
(1) El lirismo puede rescatarnos de lo
terrenal. Lo mundano de la poesía.
(2) La poesía tiene exigencias monstruosas
para el poeta. El poema en sí es un campo de batalla. Pero ¡qué campo de
batalla! Y en este terreno el poeta puede escoger diversas armas. Una de ellas
es la naturaleza o el punto verde, el ojo verde de la visión. Este verdor se
vuelve elocuente. La naturaleza es una rápida entrada a lo lírico, porque desde
el principio es muy elocuente. El poema señala la entrada del verdor, una
visión verde con una voz.
Wordsworth
pudo haber exagerado en esto al saturar su visión moral del ser humano con
naturaleza, pero lo que sobrevive de su enorme lienzo ―enmarañado
en la moralidad y que se apoya en la naturaleza para liberar al poema de su
moralismo― es una voz lírica, una
voz que no podemos dejar de escuchar; esta voz, aumentada y vuelta elocuente
por su sonido, es el sonido de lo lírico.
Importancia
de la Textura ― la
textura de un poema
Qué se
siente, cuántas capas tiene el poema, de qué sustancia está compuesto, a qué
sabe: aprendemos esto a través de la manipulación del poeta con el lenguaje y
su control sobre la estructura del poema.
Barbara
Guest
Fuerzas
de la imaginación
Escritos
sobre escritura
Traducción
de Claudia González Caparrós y Aníbal Cristobo
Kriller71ediciones






