lunes, 23 de marzo de 2020

SAMSARA UN POEMA DE DISOLUCIÓN DE ANTONIO ORIHUELA




Samsara



Solo un instante aquí,
nada permanece,

y entender esto,
y dejar que ese entendimiento fluya
es reconocer nuestra fragilidad.

¿Cuántas veces preso del deseo, la confusión?

¿Cuántas veces se rompió la cuerda?
¿Cuántas veces se apagó la llama?
¿Cuántas veces esta tortuga
ha sacado la cabeza del agua?

Todos nos hacemos daño

y ver esto es despertar, y para ello
hay que vaciar la jarra del sufrimiento,
quebrar los obstáculos,
reconocer los fenómenos,
tomar conciencia de lo que decimos
y hacemos,

mostrar la herida,
dejarse tocar
para resonar en conexión con lo sagrado,

aprender a vivir,
aprender a sanar,
ser valientes,

renunciar a pelear,

proseguir el combate
contra uno mismo.



Antonio Orihuela
Disolución

El Desvelo Ediciones


domingo, 22 de marzo de 2020

TRES POEMAS DE CESTO DE TRENZAS DE NATALIA LITVINOVA




Mi bisabuelo
tuvo una fuerte fiebre
a los siete años
que los remedios
no lograban bajar.
Entonces su padre
tomó la navaja
y le hizo un corte
en la nuca.

Es una fiebre antigua,
se tiene que liberar,
este cuerpo pequeño
no le alcanza.

Al día siguiente
el niño estaba bien.
La cicatriz en su nuca
fue un ojo
que veía
hacia dentro.



————————————



Las mujeres de mi familia
guardan el cabello
que se cortan
en un cesto de trenzas.

Es una tradición antigua,
ya no se sabe,
quién la inició.

Mechones, bucles,
pelo suelto,
cobrizo, rubio
o ceniza.

Temo que los roben
las urracas
o que lleguen
a manos de una bruja.

Si viene,
no le abras la puerta.
Y si abres,
no la dejes pasar.
Y si la dejas,
no le des ni sal ni pan.

Todo lo que hayas tocado
lo convertirá
en su elemento,
advierte mi abuela.



————————————



Dos potrillos
de yegua muerta
durante el parto,
criados por mi madre.

El de color blanco
pasta libre
y se deja acariciar.
El negro
queda atado y rabioso.
Cuando no hay nadie
le trenzo las crines.

No dejes
que otros te cabalguen,
le pido.

El caballo y yo
mirándonos.

Sé mi talismán,
quiero que absorbas el mal
y me recibas.



Natalia Litvinova
Cesto de trenzas

La Bella Varsovia


viernes, 20 de marzo de 2020

ORTOGRAFÍA BÁSICA UN POEMA DE ITZÍAR LÓPEZ GUIL




ORTOGRAFÍA BÁSICA



1



No sé qué edad tiene la muerte:
la he visto requebrar a las viejas
con voz de soldadito
y luego devolverlas a la vida
risueñas, casi mozas.
La he visto acogotar a muchos jóvenes,
dormirles sin piedad,
y dejar que su belleza
se pierda para siempre entre los dedos
de la tierra. “La niña ya es poeta”,
dice el editor,
y le mira las nalgas calculando
el coste de sus versos.
Son buenos,
de eso está segura cuando aparta
a aquel imbécil
en cada punto y coma de su vida.



2



El poema se deja hacer.
Pone cara facilona,
pero también resiste un rato.
Y vale la pena seguir.

Le escucharé tres piropos
mientras me pongo las bragas
y salgo silenciosa
de su cuarto.



Itzíar López Guil
Esta tierra es mía

Sistolá Poesía


jueves, 19 de marzo de 2020

UN POEMA DE DIRECTORIO TELEFÓNICO DE JORGE POSADA




troglodita semillerito negro tatachico
tangara sanguinolenta chipe comegusanos
saltador murcielaguero tarabojo viven
en la hidroeléctrica que desmadra un río
de 200 km para encender el 1% de los casas del país
reviso los efectos secundarios del botiquín hipersensibilidad
a la luz intolerancia a la saliva irritación al usar prendas
de algodón o poliéster la ciudad lleva nueve días sin servicios
los escritores de novela negra aseguran que la causa
es un grupo de adolescentes al crear higgs en el refri
mientras durs grünbein sufre una parálisis frente a su pc

gran comienzo de siglo



Jorge Posada
Directorio telefónico

Ultramarina Editorial



miércoles, 18 de marzo de 2020

LA MEMORIA UN POEMA DE TIERRA SUMERGIDA DE MARÍA MAIZKURRENA




La memoria



La memoria se hace también con lo borrado.
Trabaja el tiempo, la realidad hunde sus manos
(torpes un día, delicadas otro)
en esa red fantástica
de conexiones,
cortando unas, afianzando otras.
La realidad es escultora del cerebro.

La memoria persiste mientras sigue
hablándole al olvido. Es ella
la caza vivaz de los fantasmas
donde conversan aún quienes se fueron.

Donde pasan las cosas que pasaron
y pasan las figuras de un teatro de niebla.
Donde hablan, accionan,
jóvenes todavía, los actores.

Y donde lentamente
se consumen las voces
y se apagan.



María Maizkurrena
Tierra Sumergida

Ediciones El Gallo de Oro

martes, 17 de marzo de 2020

JURAMENTO HIPOCRÁTICO DE ANATOMÍA DE SIHARA NUÑO





Juramento Hipocrático (500 a.n.e)



Tomando a los dioses como testigos juro solem-nemente ejercer mi profesión con dignidad, y antes de cultivar la palabra con imprudencia o precipitación, prometo cortar la mano que pretenda escribirla, amputar los ojos que finjan verla, extirpar el corazón o ahogar la voz que deshonre a la vida.
Y de los cuatro humores sírvase la inspiración, pero el oficio de poeta que añada estudio, paciencia, razón; que contemple los principios de la naturaleza: sequedad, humedad, calor y frío; que entienda la enfermedad y sepa de anatomía, taxonomía y gramática; que el poema entienda del clima, la temperatura, el tiempo y la nostalgia; que el verso flemático no supure; que la bilis amarilla no empañe la intención; que la sangre […]; y la melancolía de la bilis negra te den cobijo.
Que tu alimento sea la poesía.


Sihara Nuño
Anatomía

Editorial Polibea


lunes, 16 de marzo de 2020

PRODIGIOS DE LA RESISTENCIA PACÍFICA UN POEMA DE ELEONORA FINKELSTEIN




PRODIGIOS DE LA RESISTENCIA PACÍFICA
un poema feminista, a su manera

a mi bisabuela Graciana, tal como la imagino


Así como en ven
soy una mujer modesta.
Consciente de la soledad,
de la vejez y de la muerte.
Y no es que ande por la vida
martirizándome,
creyéndome más buena
o recordándoles sus propias
miserias a mis semejantes. No.
También me ocupo del trabajo,
del almuerzo, de los niños.
Miro mi reloj y ajusto la hora
con la torre de la iglesia.
Y no es que la fe me interese demasiado.
Ni siquiera los templos, el amor
el mal o los cielos abiertos.
Porque sé bien que todos seremos humillados,
así que ¿para qué tanta grandeza?
Soy una mujer modesta y eso es todo.
Lo que hago prefiero que sea pequeño,
aunque se note poco,
pequeño y regular:
el ejercicio que agujera las piedras.
Mi convicción es la piedad del día a día.
Por eso, nada se resiste, por eso
sigo adelante. Por eso,
por favor, no me cierres el paso.
Ni siquiera te cruces en mi camino.
Nunca termina bien.



Eleonora Finkelstein
Partes del Juego

Ediciones Liliputienses