lunes, 7 de octubre de 2024

CINCO POEMAS DE WET FLOOR DE BEATRIZ ARAGÓN

 




 

 

 

[SER LA QUE LIMPIA...]

 

 

 

Ser la que limpia

y ser la poeta

es ser casi la misma cosa.

 

Pequeñas revoluciones cotidianas.

 

 

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[DIDEN QUE TODOS NACEN CON

UN PAN BAJO EL BRAZO...]

 

 

 

Dicen que todos nacen con un pan bajo el brazo.

 

Algunas nacemos con una escoba:

alguien tiene que barrer las migas.

 

 

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INSTRUCCIONES PARA HACER UNA CAMA

 

 

 

La blancura se extiende según las marcas del mapa

que nos deja el calor de la plancha.

Luego revoloteas alrededor del colchón

para ajustar la caída de la claridad.

Por último acaricias la superficie lisa

por si acaso quedaron huellas del demonio.

Antes de salir de la estancia,

volver siempre la mirada hacia la cama.

 

Y lo más importante:

nunca dar la espalda a los sueños de los otros.

 

 

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[SIEMPRE QUEDA UN RASTRO...]

 

 

 

Siempre queda un rastro.

Una hebra del pasado en cada estancia.

 

Un bote de champú a medio usar,

las braguitas agazapadas bajo la cama,

un mapa arrugado con las cruces de quien lo caminó,

una dirección apuntada en una nota,

una barra de labios,

un vaso medio vacío,

una botella medio llena,

una discreta propina,

un suovenir extraviado,

una postal vana,

un sueño sin estrenar.

 

Siempre queda algo

que nos conecta con lo habitado.

 

Nadie se va nunca del todo.

 

 

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SUELDO

 

 

 

El cuerpo se acostumbra al dolor

y a lo que sea necesario.

 

La carencia es lo que te pone de rodillas

para arrancar la cal de la placa de la ducha.

 

La pobreza sin disfraz,

su daño.

 

 

 

Beatriz Aragón

Wet floor

 

Palabras preliminares de Pablo García Casado

 

Libros de la herida


sábado, 5 de octubre de 2024

SOBRE LOS PELIGROS DEL ÉTER ELECTRÓNICO: PLEGARIA A CLÍO DE MARTÍN RODRÍGUEZ-GAONA EN WUNDERKAMMER

 




 

 

SOBRE LOS PELIGROS DEL ÉTER ELECTRÓNICO:

PLEGARIA A CLÍO

 

 

1.

 

Relacionados de manera tangencial con la grandeza

de la melancolía, sabes que arde

nombrar lo nuevo.

 

Este sol de siglos es un agobio y cansa

como cualquier triunfo.

 

El polvo seco y sucio sobre mis pestañas dice

que somos el pasado,

sus beneficiarios y sus dudas.

 

Bienvenida al circo

en el que los payasos cantan mal

y asesinan, y a nadie le importa

en exceso,

pues todos contemplamos

fascinados,

desde nuestros portátiles

pantallas planas,

el sudor que vuelve una mescolanza

este maquillaje

de kintsugi:

 

Mercurio perfumado, oro,

por su alcance,

estólido y, a la vez,

bruñido.

 

 

2.

 

Quiero encontrar mi verdadero ser, por eso hoy

me invento un disfraz:

soy la exploradora que asesina dragones

en su nave espacial, el ninja gordo buscando

una fuente mística

en las calles de Moscú, la mariposa azul

que descansa y bebe azúcar en la nube

de algodón, esa nínfula escribiente

de cartas y bitácoras, que lee mal, pero aún se enciende

con la imagen intervenida, casi cómica,

de cierto inédito cazador

cazado por un ciervo herido:

 

Qué tierra es ésta,

tan libre y precaria, inmediata,

confusa y letal.

 

 

3.

 

 

Ahora que el Ojo de Dios mora en las alturas de alguna torre

de Silicon Valley, los gestos comprimidos

y sin número concebible de cinco continentes

son remitidos cada milésima de segundo

a través de nudos que no son más

de los que dan forma a un puño o un puñal.

 

Los vándalos han vuelto a incendiar las bibliotecas

y son tatuajes de odio sus lemas: apenas pueden

comprenderlos

y los repiten, se llenan la boca de fuego y escupen,

mancillan el folio otrora primorosamente concebido,

redactado e impreso.

 

Entre el humo y los escombros

de lo que pudo ser un diálogo con cierta altura, buscarán

algún retrato

y lo expondrán ansiosos al universo azul

de la nube eléctrica, empachados y felices,

recalcitrantes, vanos,

efímeros y poderosos.

 

 

4.

 

 

Abriendo un nuevo frente en las Guerras del Petróleo,

necios e imprudentes reconfiguran a pedazos

el Olimpo:

 

Los antiguos dioses, ahora obscenos,

son refundidos

para utilizar el metal.

 

Leer no produce apenas beneficio monetario,

escribir sí; artilugios portátiles

unifican la infantilización

y la industria militar.

 

La saturación de imágenes

iconodulia: el águila calva

muestra así sus garras

expulsa a los bárbaros que ellos mismos crearon

de Oriente Medio

al polígono industrial.

 

El templo de Delfos palidece

mudo y arruinado.

 

 

5.

 

 

Pero está lejos de mi intención pecar

por fingirme algo

misterioso, iridiscente o acaso casi

ameno.

 

En el mundo de los verbos y los confines

de la actualidad

la embozada indiscreción

y el sinsentido,

tienen poca importancia, finalmente,

las fluctuantes perversiones.

 

Se imponen voces engoladas siempre

dispuestas a agradar y complacer

a la platea respetable, ahora conmovida,

luego indignada.

 

Quiero que dejes de atenderme en la pantalla

del teléfono móvil.

 

Miénteme, como hicieron

en fábricas y escuelas.

 

Hazme creer que una clase nueva

de individuo recuperará pronto la

plenitud.

 

 

 

Martín Rodríguez-Gaona

Wunderkammer

Las musas y otras mutaciones

 

Huerga y Fierro Editores


viernes, 4 de octubre de 2024

FUNERAL DE LOS BOSQUES UN POEMA DE EVA YÁRNOZ EN CIERVA COMO MI MUERTE

 






funeral de los bosques



escaparé a los bosques donde el terror reina en la mirada.

mirada atónita y sola en lo solo que no se atribuye entre

las hojas.



estaré sola en los bosques, amado terror entre las hojas

muertas. vénceme, llagada la tierra. abiertas las tripas

de los animales. sangre suculenta, comida de los titanes.

habitar como la vid expuesta al cielo. nutrirme con la

sangre.



estoy en la putrefacción con las hojas, pero mi muerte se

desgasta ya entre el campo de cadáveres. no distinguir lo

muerto de los vivo, gran funeral de los bosques, donde todo

canta en otra lengua. yo en la extinción de los bosques que

no habito. lejos de mi, en el centro seré el dictado de la

tierra. y no habrá resistencia.




Eva Yárnoz

Cierva como mi muerte


Ilustraciones de la autora

Nota de Víktor Gómez

Caligrafía de Chilis Cubeiro


Cartonera del Escorpión azul


jueves, 3 de octubre de 2024

TRES POEMAS DE VICENTE GUTIÉRREZ ESCUDERO EN LAS OTRAS RAMAS

 






En el fondo de mi conciencia se oculta

por primera y última vez

un inmenso pájaro nocturno.


Tiene miedo pero

¿me ama?




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Un águila de hielo

me oprimía el corazón.




Me absorbía.


Brillaba.




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Fiel a cada rincón,

antigua y pintoresca,

Isis se ensancha entre los viejos árboles.







Vicente Gutiérrez Escudero

Las otras ramas


Prólogo de Antonio Méndez Rubio


Devenir


miércoles, 2 de octubre de 2024

PREGUNTA UN POEMA DE ROSA LENTINI EN FUERA DEL DÍA

 







PREGUNTA



¿Quieres que vele y escriba en el poema

cómo barrió en su día el corazón,

o prefieres algo que avance contigo,

muerto y también vivo

apuntalando los árboles que quedaron

tras el diluvio,

más allá de los que se reserve para ellos,

cayendo todos a la vez

y a la vez sostenidos, visionada

su fresca sombra,

alargada hasta cubrirnos

como si nos cartografiara...?




Rosa Lentini

Fuera del día


Prólogo de Edgardo Dobry


Bartleby Editores


martes, 1 de octubre de 2024

UN POEMA DE ANTONIO GAMONEDA EN ESTA LUZ POESÍA REUNIDA VOLUMEN 2

 







VI un astro exento, su quietud, su esférica


soledad; un astro


fósil de sí mismo.

¿Es

esto existencia?


Vi cánidos seductores, cerdos condecorados, víboras materna-

les, ancianas giratorias y

ancianos casi siempre orinados.

Vi asimismo

penitenciarios ebrios?

¿Qué es esto?


¿Una desamparada, frenética romería? ¿Un suceso insignifican-

te? ¿Vivir, por ejemplo? No sé.

Pero

reflexionemos. Por lo que me concierne,


¿por qué esta soledad pulsativa? ¿Por qué estoy yo únicamente en

mí? ¿Soy una cerrada, indiferente, inútil lucidez?

No sé. En rea-

lidad,


no tiene importancia: no hay existencia ni inexistencia. Sólo

apariencia.


Sí, bien, pero entonces,


¿para qué las unidades sangrientas, la semántica del dolor, la

postergación del suicidio etcétera?


Es mucho cansancio. Sería


más coherente volver a la inexistencia.

No.


Ya se sabe, ya he dicho que la inexistencia es aparente.

Ya.

En tal caso, la única coherencia sería el suicidio antes de nacer.


Sí. Cabe. Es posible. Dejémoslo. Estoy


muy cansado.



(Post scriptum al Tríptico)




Antonio Gamoneda

Esta luz

Poesía reunida

Volumen 2 (1995, 2005-2019)


Galaxia Gutenberg