martes, 14 de marzo de 2023

LA DOMESTICACIÓN DE LOS AFECTOS UN POEMA DE MARÍA BELÉN MILLA ALTABÁS EN TODAS LAS NANCYS

 

 

 

 

La domesticación de los afectos

 

 

 

Yo había sido hermosa

como un club campestre

mi belleza periférica y mi amor

se sostuvo con pitas y mala hierba

y superficies melosas

mi amor, el asunto transversal

en un cuarto de pensión sin ventanas

yo había sido veloz

y valiente

politeísta, compatriota

corta de vista, de buen talante

gran protagonista de esta, mi

boda

el mejor evento para la deuda emocional:

enfocada en cortar las pequeñas panzas

llenas de maicena de mis amantes

con exuberancia latina, qué tremenda

persona

qué emociones fuertes

ya adulta ya casada

ya lejos de la vida no gobernable

mírala, su blonda de novia atravesada por

animales y dientes

tu agridulce, tu sana

tu guerra balcánica

me oscurezco como una ermita

la farsante, la afamada

cazando fortunas con el cuerpo limpio y solo

con el cuerpo vengándose

desalada, magnífica pero a qué precio

seré bella pero a qué precio

sí, hubo un amante, el varón santo

con música bajita más allá de la especie

mi amante desde su catedral se lanza

y se recupera: sí, mi carismático

y todavía sus mosaicos brillantes! todavía solares!

todavía cúpula! Giotto!

pasó también que mi marido resultó

céntrico y visible

bien ejercitado en las pruebas de lealtad

resarcido, se dejaba ver como la fachada

no terminada de un edificio

me gustaba el sonido de su culpa,

acaramelada, de verdad

se arrepentía

de sus otras mujeres, aquellas

otras unidades de medida:

por entonces su cuerpo era opaco y yo lo bendecía

escarmentado se paraba en el centro de la alfombra

como un pichón lamido por su madre

y la boda volvía a empezar

con canapés y borlas y mariscos

y cuerpos estrechados, decorados, buscándose

celestes, salvajes como el frío

yo había sido hermosa

como una relación de pertenencia

una mentira

muy tierna

abriéndome el costado

 

 

 

María Belén Milla Altabás

Todas las nancys

 

Ediciones Liliputienses


lunes, 13 de marzo de 2023

HIDDEN TRACK DANZA UN POEMA DE LA PARTE PREDOMINANTE DEL CAOS DE MIKEL SANZ TIRAPU

 

 

 

HIDDEN TRACK

DANZA

 

 

Es la danza tu promesa,

retazos del alma mía,

que conozco tus pasiones

e imagino tu alegría,

y sé que te pertenece,

que es el sueño que respiras

donde náufrago me hallo

aferrado a tu sonrisa.

Y yo deseo ese baile

que te llena y me excita,

ser parte del movimiento,

de los pasos que te guían

donde conocer el tacto

de la esencia que transpiras.

Tú baila que yo te escribo,

que me salvas de mi espina,

te mueves y me acompasas

con el ritmo de tu herida.

Y es la noche la simiente,

las caricias la semilla

que hacen de nuestros cuerpos

bailen al son de la vida.

 

 

 

Mikel Sanz Tirapu

La parte predominante del caos

 

Planeta Clandestino

Ediciones del 4 de agosto


jueves, 9 de marzo de 2023

EL CERCO Y LOBO / OTSOA DOS POEMAS DE CÓDIGO DEONTOLÓGICO DE ISABEL HUALDE

 


 

 

 

EL CERCO

 

 

 

Hay mil maneras de matar

el corazón de un pájaro

apresar su discurso

entre celosías y rejas.

 

Hay varios ángulos

para observarlo

medir distancias

trazar un signo

anotar la hora

en la que expira.

 

Después puedes

echar persianas

analizar su sangre

todavía caliente

recoger sus plumas

diseñar un pálpito

un ala, un nido

o una ciudad

 

antes de posar ante la cámara

y declararte inocente.

 

 

 

―――――――――――

 

 

 

LOBO

 

 

 

Entre el invierno y la casa

la nieve.

 

Entre la nieve y mi olfato

el hombre      el hambre

y nada que comer

 

a no ser EL MIEDO

disparos y

esta fatiga de sangre

en un viento desconocido.

 

 

 

―――――――――――

 

 

 

OTSOA

 

 

 

Neguaren eta etxearen artean

elurra.

 

Elurraren eta ene usaimenaren artean

gizona      gosea

eta deus ez jateko

BELDURRA izan ezik

 

(tiroak)

 

Odolaren nekea

haize ezezagun honetan.

 

 

 

Isabel Hualde

Código Deontológico

– Poesía -

 

Círculo Rojo Editorial


miércoles, 8 de marzo de 2023

HAY UNA FILA DE MUJERES DETRÁS DE MÍ UN POEMA DE ANA PÉREZ CAÑAMARES

 

 

 

 

HAY UNA FILA DE MUJERES DETRÁS DE MÍ

y miro la nuca de la mujer que me sucede.

 

No estamos haciendo la cola del pan.

No vamos a coger el tren hacia alguna parte.

 

No estamos calladas, aunque no hablemos.

No olvidamos, aunque miraos al frente.

 

No somos un desfile ni una procesión.

No asentimos, no negamos, no lloramos.

 

No ahora, cuando tenemos una edad

para ser nuestras madres por fin.

 

Ahora estamos celebrando que hay

una mujer delante y otra detrás.

 

 

 

Ana Pérez Cañamares

El espejo discreto

 

Pre-textos poesía


martes, 7 de marzo de 2023

LLUVIA REPENTINA DE LUIS CHAVES EN ASFALTO

 


 

 

 

Lluvia repentina

 

 

 

Él  no  pierde  el  tiempo  en  recuerdos.  Ahora

menos  que  nunca.   Ahora   que   le  incomoda

hasta   su   modo   de   pestañear.   Ahora   que

dejaron atrás  la costa y  empiezan el  ascenso

de montañas que de cerca dejan de ser azules.

Ahora que las cenizas  de  su  cigarro  caen en

las  alfombrillas  de   hule    cada   vez   que   el

automóvil   acierta   una   irregularidad    en   el

asfalto. Ahora que se cruzan las miradas  en el

retrovisor  y  que,  inopinadamente,  estalla una

lluvia  de  granizos  pesados,  como  si  alguien

hubiera roto el parabrisas del cielo.

 

 

 

Luis Chaves

Asfalto – Un road poem

 

Ediciones Liliputienses


lunes, 6 de marzo de 2023

NACIMIENTO DE VENUS UN POEMA DE ISEL RIVERO EN POLARIS

 

 

 

 

Nacimiento de Venus

 

A R. K.

20 de febrero de 1977, Viena

 

 

I

 

Más largo es el puente

Que cruza la doncella

Que el bosque por donde deambula la corza.

 

Su paso

La acerca al nacimiento del río

Donde sorprendida

La espuma la apresa.

 

 

II

 

Sus pechos redondos

Descendían sobre los labios secos de la muerte

Toda la línea de su cuerpo yacía intacta

Piel apenas adormecida

Bocas latentes

En el abrazo de la lluvia

Una luminosidad de cobre

Estallando sobre el abdomen que pulsaba

Enfático

El ritmo penetrante y húmedo

De las horas.

 

 

III

 

Para amarte aquella noche

Tuve que romper los vínculos del padre

Tuve que besar el sexo de la madre

Tuve que desencajar las alas del ángel

Y derribar su preciosa cabeza

Sobre la calle desierta.

 

Para acercarme a ti

Tuve que palpar tu mano abierta

Inefable

Abrir mis piernas al mar

Y destrozar mi sangre

Sobre la roca de la orilla.

 

Para entregarme a ti

Tuve que prender fuego a las tumbas

A los huesos de mis ancestros

Y vagar

Antorcha en mano

Buscando tu nombre

Bajo los musgos del bosque.

 

 

IV

 

Tu voz

Surge sinuosa y profunda

Como un abrazo a la tierra

Recorre las esquinas

De un paisaje desolada y estéril

Devorado por la guerra

 

Cae tu voz como la lluvia

Beben los animales nocturnos

De la comisura de tus labios.

Te extiendes

Como se extiende todo tu cuerpo

Sobre el horizonte

Y el alba irrumpe

Vacilante y tenue

Del brazo de la noche.

 

 

 

Isel Rivero

Polaris

 

Edición de Benito del Pliego

 

Colección Libros de la Hospitalidad

 

Olé libros