jueves, 10 de junio de 2021

TRES POEMAS DE MUY SEÑORES MÍOS DE MARISA LÓPEZ SORIA

 

 

 

 

COMPAÑÍA DE SEGUROS

 

 

 

La compañía de seguros que me cubría

tenía el cerebro electrónico, olía a Calvin Klein

y aunque era el otro jueves, chirriaba.

Barahúnda. Fin de año con caviar

y la pregunta trascendental,

¿tengo yo algo por salvar?

En el espejo de luna

—cuando la rumba— con el lipsi le escribí:

«Lo pasado, desfilado».

Las doce, la disyuntiva y yo,

finiquito de contrato.

 

 

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ARTEFACTO

 

 

 

Mil novecientas tres vueltas de campana

da la lavadora.

Vírgenes escaldadas, agua que corre y va.

Se vuelve loca la esfera estremecida.

Y yo, tras el cristal del orbe, fascinada

observando ese proyecto ardiente

de volverse cabal empapada de errores.

¡Qué escandalosa! Despertarás al vecindario.

Pero vivir, ¿lo sabes, máquina?,

vivir también es esto, borrón sin mácula

tras un brutal portazo.

 

 

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TODO ES EXACTO

 

 

 

Todo es exacto.

El universo mismo,

la certitud, lo preciso,

el agua pura en el hervir,

los trenes en Holanda.

Todo es cabal, gemelo, afín y perfección.

Solo este corazón bizantino,

con bypass de rapaces en celo.

Nido alto de errores.

 

 

 

Marisa López Soria

Muy señores míos

 

Editorial Difácil


miércoles, 9 de junio de 2021

LINDERA UN POEMA DE LA LLAMA DE LA POESÍA QUEMARSE DE FRANCISCO GARAMONA

 

 

 

 

Lindera

 

 

 

Mario adorábate en la calle,

repeliendo a mil perfumes.

Te seguía con la vista,

reflejada en las vidrieras

y en un negocio de ropa

te detuviste a mirar

el precio de una campera

con volados que hacían juego

con sus botones dorados

y flecos que daban miedo

(qué tremendo el gusto tuyo).

Una chica soltera y trabajadora

duerme en una cama estrecha

que al despertarse cansada

le cuesta volver a armar.

Cuelga del cielo raso

una lámpara de hilo

a la que una corriente de aire

hace parpadear un poco

y el cuarto se queda a oscuras

unos dos o tres segundos

y si ella chupa un cigarro

su desnudes resplandece…

Mario repartía volantes

para una rotisería,

los tiraba por debajo

de las puertas de las casas.

Era amigo del muchacho

que preparaba los pollos al espiedo,

se conocían del barrio.

Para llegar hasta el centro,

temprano por la mañana,

antes de tomar el tren,

en la barranca con pasto

se ponían a fumar

yerba seca con semillas,

ramas y hojas bien prensadas,

el Paraguay aportaba

la que costaba barata

y aunque pegaba poco,

ellos contentos igual.

Temperley era un sol

de duros rayos pregnantes.

Al borde de la estación

estaba lleno de árboles.

Mario apoyó su pecho a un tronco

que un poste de luz sería

dentro de 12000 años.

(En estos versos el tiempo

dura más de lo normal).

“Un criadero de pollos

es un trabajo de mierda”

le decía Mario a su amigo

mientras el humo pasaba

de su boca a los pulmones.

La cantata del desgano

siempre está por comenzar.

Giran y giran los fierros,

de la máquina de espiedo,

a esta hora no hay comida

para pensar en comprar.

Con olor o sin olor,

los fierros son fierros siempre

y en la tierra hay un gusano

que roe sin parar un hueso

que bien puede ser de pollo

aunque también de algún niño.

Un helado derretido

sigue siendo el mismo helado

que venden en todas partes.

Hay que olvidarse de uno

para ser parte del otro,

dijo Mario, pero nadie lo escuchó.

En la llanura infinita

ambos sexos desbordaban.

¡Cuanta gente que anda sola!

La ciudad es una cruz

y el amor una bandera

a la que hay que desenrollar.

—Bancá los trapos, careta!

A ella la echaron del trabajo

por reducción de personal.

Es triste la Argentina, amiga.

Mario no la vería más.

 

 

 

Francisco Garamona

La llama de la poesía quemarse

 

Ediciones Liliputienses


lunes, 7 de junio de 2021

LAS UVAS COMO PARAÍSO UN POEMA DE POESÍA REUNIDA DOS DE CHUS PATO

 

 

 

 

Las uvas como paraíso

porque… ¿Qué otro paraíso pude haber perdido yo?

están arriba y yo soy muy pequeña (nada formulo)

no sé por qué los racimos se cuelgan de un cordel, lejos, cerca del techo

en la despensa

 

ellas se hacen dulces

pasas

remueven el azúcar

hipnóticas

resplandecen

 

lo que hoy sé

obligada como estoy por juramento

(la verdad es irrepresentable)

 

pensado que yo nunca había perdido el paraíso y que alguien tenía que haberlo

[perdido por mí

si esto no hubiera sucedido

por ejemplo la diferencia entre ser funcionario de un estado o emigrante en

[Alemania

claro que la mayoría de primos de mi padre habían emigrado a Barcelona

lo que no impide que el tío Manolo y Pedro trabajaran en las fábricas del III Reich

que es lo mismo que decir que eso pudo ser mi destino

pero la historia es distinta: al poco de desembarcar en Camagüey mi abuelo

murió de fiebre; Xesusa, nada más parir, se embarcó para Argentina (mi

padre es el niño del fragmento 22, aquel que no podía desenredar las manos

de las manos del abuelo)

 

nunca la había visto

así es que no la reconoció

ni quiso darle un beso

y así, en aquel beso, finalmente perdió el Paraíso

el Paraíso para él (para mi padre) era se cultivador de viñas

o bodeguero y cruzar el río en barca de dos dornas con pipotes de vendimia

o tener algún bancal dedicado al maíz

y en la huerta ciruelos

y una casa con ruiseñor y una higuera

 

a mí me pusieron de nombre Mª Xesús que es un nombre impronunciable

pero a veces y por un instante

una luna enorme asciende entre las calzadas

pobre, tan pobre como nosotros

y resplandece, y en su fulgor centellean los bancales

los viñedos, diminutos

y los ciruelos de terciopelo carmesí

y las higueras

y en cada rama de la higuera canta el ruiseñor

entonces ellas

pronuncian mi nombre

es un nombre ágrafo

porque yo perdí la voz con la que ellas pronuncian ese nombre

y dicen el nombre

mi nombre

y yo sé entonces

que mi nombre es un canto

un racimo perdido

la vendimia

en el Paraíso.

 

 

 

Chus Pato

Poesía reunida – Volumen II (1996)

 

Traducción de Gonzalo Hermo

 

Ultramarinos


sábado, 5 de junio de 2021

OLVIDO ANIMAL DE TERESA RAMOS EN NATURALEZA VERSAL

 

 

 

 

OLVIDO ANIMAL

 

 

 

Me llamas ninfa y olvidas de mí

lo animal. Mes a mes, luna de sangre

soy hembra, me llamo mujer.

 

Plena mi imperfección en la huella

de un recuerdo cósmico, amplio soñar.

 

Lo que encuentras en ti apenas es mío.

Lo que te llega de mí es sólo el vergel

que derramo sobre tu pecho.

 

En la raíz, las abuelas esperan por nosotras,

ninguna criatura caerá en el olvido.

 

Me llamas poetisa y camino con la lira rota

por un fauno. Los hexámetros son arpegios

de un tiempo pretérito.

 

Arañan tus temores mis uñas de luz,

limpio la sangre de las muertas en tus manos,

me renuevo en el rojo de la entraña. Rompo

muros con mi grito y respiro la belleza.

 

 

 

Teresa Ramos

en Naturaleza Versal

(libro comunitario de Marina Aoiz, Inma Biurrun, Isabel Blanco, Blanca Eslava, Socorro Latasa, Cristina Liso y Teresa Ramos)


jueves, 3 de junio de 2021

DE ACUERDO UN POEMA DE VENTANA DE EMERGENCIAS DE ÁNGEL MANUEL GÓMEZ ESPADA

 


 

 

 

DE acuerdo.

Os acepto que demostréis

con ecuaciones y múltiples algoritmos

que me queda tanta vida por delante

como la que he dejado atrás.

Pero reconoced conmigo cuán diferente es.

 

Ahora todo es cuesta y silencio.

Atrás quedaron amapolas,

grillos y mariposas,

risas de colegiales,

besos nuevos de amantes ocres,

besos ocres de amantes nuevos,

lecciones y errores,

poemas y verdades.

 

Ahora se me cansa la vista

y las estrellas no titilan,

nadie va abriéndose camino,

es gris y pedregoso el tránsito,

y no hay música que acompañe

la fiesta en una esquina del alma.

Los colores se van desnudando,

desmenuzándose las ausencias,

te dan la mano para que no te tuerzas.

Lo que era novedad, ahora desgana.

Lo que en ti latía, se amortaja.

Anochece antes. Se acortan los días.

No hay orquestas ni guías

(Aunque, si mirara atrás,

sé que me acompañarías

a una corta y prudente distancia).

 

No se hable más: dejémonos gozar

por estas sencillas alegrías

del pan que me das, de sus garantías.

Ya no hay atascos que nos confundan.

Todo es vértigo y aguacero.

Las dudas que anoche te persiguieron en sueños

se convierten al despertar en certezas.

Nubla tu gesto el porvenir.

 

Llevar contigo el álbum de fotos

que salvaste de sucesivos incendios.

Todo lo que te resta es sorpresa.

Todo lo que sueñas, pasado.

Mires hacia donde mires,

permaneces en el mismo laberinto

por el que siempre has divagado.

Y una pregunta comienza

a obsesionarte mientras avanzas:

si este sendero en cima concluyera,

¿qué se verá desde lo alto de ella?

¿Cómo harás para descender después

por la cara sur de la ladera?

Y lo más importante de todo;

si vas en continuo ascenso,

¿por qué cada vez hay menos sol?

¿Por qué se enfrían más rápido las memorias?

 

 

 

Ángel Manuel Gómez Espada

Ventana de emergencias

 

Huerga & Fierro editores


 


miércoles, 2 de junio de 2021

CATALINA, SOS ABOGADA UN POEMA DE LA NOSTALGIA ES UN SELLO ARDIENTE DE NATALIA LITVINOVA

 

 

 

 

CATALINA, SOS ABOGADA

pero no podrías defenderme

de la trama familiar

ni del exceso de nostalgia,

guardamos algo

por considerarlo pequeño

pero luego se expande

transformándonos

en su territorio,

Cuando abrí la computadora,

escribí tu apellido

e hice clic,

supe que te cásate

y tuviste un hijo hace dos años.

Tus fotos se destacaron

entre miles de otras,

no pensé que había

tantas portadoras

de tu nombre.

Si todas se tomaran de las manos

desde Bielorrusia,

formando una cadena,

llegarían a mí.

 

 

 

Natalia Litvinova

La nostalgia es un sello ardiente

 

La Bella Varsovia