UN SOLDADO SOVIÉTICO EN LOS DÍAS
DE LA LIBERACIÓN LES HABLA A LOS
NIÑOS POLACOS ASÍ:
Son a veces frágiles los muros de las casas,
cuando el proyectil de la guerra se clava en ellas.
No lloréis, niños polacos, en vuestros refugios.
Vamos a ahorraros los estruendos.
No queremos lastimar vuestras ciudades.
No queremos lastimar vuestros pueblos.
Cruzaremos rápido el país
persiguiendo al enemigo.
Las menos bombas posibles. La menor devastación.
Sabemos disparar con puntería.
Pues sabemos que se muere amargamente
diez minutos antes de la liberación.
No es esta una liberación, son dos.
Gemelas. Hermanas de ágiles piernas.
Porque tampoco el enemigo que aquí entró
es vuestro único enemigo.
Está también aquel que doblegó a vuestros padres,
el que les arrebató la juventud y la vejez.
Por esa juventud y esa vejez
ante vosotros ha de responder.
Hoy para vosotros abrimos la esperanza
de la que estaréis a la altura mañana.
Que no os asuste esta guerra.
El frente pasará como lluvia de primavera.
Wislawa Szymborska
Poesía completa
Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz
Visor

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