NUEVA GÉNESIS
En el final, Dios miró todo
lo que había hecho y vio
que era malo.
Al hombre y a la mujer creados a su semejanza,
reyes de las bestias que poblaban la Tierra,
los privó de alimento y reproducción.
Y pasó la tarde y llegó la mañana.
Así se cumplió el primer día.
Entonces Dios dijo: Que las aguas se colmen
de azufre y los cielos de venenos.
Así que falleció la vida marina y aérea.
Se cumplió el segundo día.
Que se apaguen las luces que separan
el día de la noche.
Y eso fue lo que sucedió:
el estallido de la estrella, el satélite lunar,
las estaciones, los días, los años
el tiempo.
Al cuarto día, el uranio abortó las semillas
y la vegetación, Dios inundó la tierra seca;
al quinto, reunió las aguas del cielo.
En el sexto, vio la luz cruel.
Luego sumió al mundo en las tinieblas
de las que lo había creado.
En el séptimo día de la destrucción
Dios descansó y se fue
con la idea de haber obrado algún milagro.
Markel Hernández
Restos arqueológicos
Isla Elefante

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