Autobús, 6:40
a G.O.
Ofrecía el día sus luces en pugna,
herida abierta en el espacio
en la que el autobús
como un carámbano
aparecía,
Caronte de los harenes de Morfeo
donde penetra uno en las filas de las sombras
El único habitante de la penumbra
maldito por los dedos de la aurora,
no duermo la noche falsa
y, por lo tanto, contemplo
los cambios diversos de la niebla,
el paisaje exterior de las hojas,
y tu sueño, cuerpo que me acompaña,
como quien contempla
los campos dorados en el desierto.
El ruido del tráfico te despierta:
la ciudad con el odio de los coches,
“buenos días”, “puto frío”,
la parada y la desnoche.
Andoni Mendia
Be kind
poesía Tattoo
Vitrubio

No hay comentarios:
Publicar un comentario