jueves, 29 de enero de 2026

UN SONETO DE VÍCTOR MARTÍN IGLESIAS EN PROXENETO

 



 

 

 

A quién puede importarle que yo piense

lo que pienso, que escriba lo que escribo,

que finja estando muerto que estoy vivo,

que sueñe ser poeta este a este amanuense.

 

No vengan exigiéndole suspense

a una vida carente de motivo;

uniforme, aunque quiso ser tiovivo,

libérrima, si no fuera castrense.

 

He vuelto a recaer en mi escritura.

Prospera con estímulos de planta,

acecha con cautela de asesino.

 

Crecer o cercenar, savia o tortura:

solo soy un cadáver que suplanta

a otro cadáver que huye del destino.

 

 

 

Víctor Martín Iglesias

Proxeneto

 

Ediciones Liliputienses


No hay comentarios:

Publicar un comentario