miércoles, 31 de diciembre de 2025

UN BANCO ENTRE LOS ÁRBOLES O UNA BITÁCORA PARA RECIBIR EL 2026

 






Dice Jorge Riechmann que hay que esperar y juzgar un poco menos, comprender y amar un poco más. Un mercante es un lugar de compartida soledad. Un buen libro es el encuentro de dos soledades, nos decía Manuel Vázquez Montalbán: la del lector con él en las manos y la del escritor al escribirlo. La soledad es un buen refugio, algo estéril, de este mundo que vamos conformando. Es posible que el mejor lugar del barco sea el comedor donde se reúnen a conversar sus tripulantes, o que la línea del horizonte del mar sea un buen sitio para contemplar el fracaso y las olas el recordatorio de cada una de nuestras aportaciones a él. Por eso, este año, es un banco entre los árboles: nos invita a la charla y a la vida, a la concordia y a la comunidad.


Feliz feroz 2026





viernes, 19 de diciembre de 2025

FRÍO POLAR DE ISABEL BONO

 






[FRÍO POLAR]




ESTOY en un país muy frío y estoy solo


he venido a incendiar este lugar con mi antorcha

nadie me sigue

atrás quedan los perros

las noches de circo

las noches sin oxígeno

las persianas bajadas

el horizonte las grúas las antenas

el mar entre los edificios

atrás queda el mundo, vuestro mundo

cargado de ruido


ruido que también fue mío


ya solo calma

la calma que sigue al incendio

donde arden la mediocridad


los mediocres y sus miedos


los árboles están a salvo

me llevo su lentitud y su sombra


renuncié a la prisa

cicatricé la ira los días de lluvia

vacié mis pulmones de óxido

mis venas de vaselina

renuncié a la música de las esferas

a los cuerpos sólidos

a mover la tierra con o sin punto de apoyo


solo fuego

la levedad del fuego

ley de la levedad

ahí está todo, ahí estoy yo


estoy en un país muy frío

y veo brillar vuestros diminutos corazones

como diminutas iglesias

llenos de una fe que no comprendo

llenos de rabia llenos de deseos

diminutos deseos

que entorpecen el camino

que empobrecen la vida


vida que también fue mía


la levedad de la vida

abandonando un corazón muy cansado

corazón de autómata

corazón que también amó

porque amé con cada víscera

con cada hueco de mi cuerpo

otros huecos de otros cuerpos


fui hueco de árbol

para vuestras palabras

piedras sólidas vuestras huecas palabras


en mí todo está a salvo


vuestras palabras, aproximaciones

pobres y humanas aproximaciones


sabedlo

he hurgado

hay que seguir hurgando

y el frío no puede detenerme


que nada te detenga

que nada os detenga

si tenéis una antorcha en la mano




Isabel Bono

Frío polar


Tusquets Editores


jueves, 18 de diciembre de 2025

IDIOMA Y DOS POEMAS DE RAÚL NIETO DE LA TORRE EN PIEDRA NEGRA, PIEDRA BLANCA

 






IDIOMA




¿Cómo se dice no le pises la noche al perro?

¿Cómo se dice la oscuridad es la última visión?

¿Cómo se dice un pan mordido no está exactamente roto?

¿Cómo se dice un día contigo es una bala de plata?

¿Cómo se dice entro en el azul ciego de diciembre?

¿Cómo se dice el hierro de las jaulas está hecho de pájaro?

¿Cómo se dice te hallaré en el orden natural de las cosas?

¿Cómo se dice apriétame los dedos de la cuerda?

¿Cómo se dice árbol, imán de lo que vuelve?

¿Cómo se dice en nuestra piel envejecen los muertos?

¿Cómo se dice lo que sé es una llave inútil, pues no hay puerta?

¿Cómo se dice el niño aprende solo a no caerse de la cama?

¿Cómo se dice nieve negra con la que sueña el cuervo?

¿Cómo se dice ojos cerrados, cauce de lo invisible?



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DOS POEMAS




Hasta que no te nazcan dos poemas

en la espalda yo no daré tu cuerpo

por terminado.

Observaré tu cuerpo sin ojos que lo juzguen.

Nada temo de ti.

Te han hecho de materia rota

por dentro como un hueso

de aire. De mí

todo lo temo. Quien se ha mordido

así las uñas se mordería

las alas si tuviera. Me los

arrancaría por ti.

Poemas, alas, uñas: todo

lo que crece después de muerto.




Raúl Nieto de la Torre

Piedra negra, piedra blanca


Huerga y Fierro Editores


miércoles, 17 de diciembre de 2025

UN FRAGMENTO DE NO HAY VALIENTES EN EL PARAÍSO DE MJ ROMERO







18



Yono, calzada con sandalias de tiras adornadas con cristales que reflejan brillos distorsionados, y sin tacones. Yono, paseando cerca de las dunas de las salinas del norte al lado del mar. Yono, de incógnito de alcaldes, concejales y secretarios. Yono, con su libro presa bien agarrado en su mano derecha y arrastrando con su izquierda un caniche. Yono, radiante en sí misma en la soledad de la arena y la sal. Yono, untándose de aceites hidratantes de jojoba y de oliva virgen. Yono, mirando de soslayo hacia los pinos por si oculto tras algún tronco surge de repente un reportero gráfico.




MJ Romero

No hay valientes en el paraíso


Tigres de papel



martes, 16 de diciembre de 2025

UN POEMA DE BAJO EL AZUL COBALTO DE NURIA RUIZ DE VIÑASPRE






40



Piensa un árbol un pájaro una pena

piensa niebla pájaro que teje tejados en invierno

imposible salvar el error buscando el poema

La memoria es una alcantarilla

el ingenio ciego

Un calabobos despista el sentido

y desmenuza el orden de tu mano

Al lado una anciana saciada

de memoria estalla

El viento no de nadie no de todos

alarga hasta tu mano su morir

Un hijo pródigo atraviesa la frontera

del no con su recuerdo

minutos después el poema

que es el pájaro entra en casa

le enseña la pena en una escultura de madera

el vértigo del huerto

negro huerto ofrecido en usufructo al caminante

el Alzheimer de la madre diseñando idiomas propios

su madre

madriguera y pena repartida en cuatro hermanos

En la mesa están sus manos con vistas a la nada

en el suelo están sus pies

dibujando un fino círculo de aire o de agua

un hablar enredado en palabras cerradas

árbol pájaro pena

imposible no perder la memoria

no perder la memoria


perder la memoria


perder la


la


su alegría se enroscaba

cuando decía Memoria decía

Lápiz y el poema entendía lápiz

Es el tiempo del lápiz y lo frágil

Aquella mañana buscando poemas

el lápiz se rebeló

ninguna pena detendrá el pájaro ni el árbol

Ahora después aquí

¿para qué buscar cuando el poema es corpóreo?




Nuria Ruiz de Viñaspre

Bajo el azul cobalto


Nautilus Ediciones


 

lunes, 15 de diciembre de 2025

ADRIANO SPATOLA HACIA LA POESÍA TOTAL

 






De todas formas, podemos decir que entre los dos términos, el poema y el objeto, existe una distancia hipotética que hay que verificar experimentalmente sobre la marcha, no es el mundo de las categorías lógicas implicadas por los modelos. El poema, por ejemplo, es para Giulia Niccolai (Poema & Oggetto, 1974) el sentido más oculto del objeto, su aspiración hacia la ligereza e inutilidad: acostumbrados al objeto-instrumento quedamos perplejos frente a esta liberación, a esta huida del objeto-instrumento desde sí mismo, a este horror que el objeto comienza a tener de sí mismo como instrumento. La extirpación del instrumento del objeto tiene algo vagamente quirúrgico; el objeto ya no es objeto, pero aún no es un poema, y por otra parte, nadie sabe si conseguirá convertirse en él.




Adriano Spatola

Hacia la poesía total


La Única Puerta la Izquierda


lunes, 1 de diciembre de 2025

UN FRAGMENTO DE ME FUI COMO UNA TORMENTA DE SARA HERRERA PERALTA

 






¿Por qué Louise Bourgeois recuperó estas piezas y recuerdos para la composición de estos bordados o libros? A menudo se trata de un regreso, una vez más en su obra, a su pasado, a su infancia, a sus recuerdos de niña en casas como la de Antony, rodeada de un jardín junto al río, cuando la pequeña Louise ayudaba a su madre a tejer para el negocio familiar. En este ejercicio de buscar en los cajones de su casa recuerdos de su pasado y de su infancia hay también algo exotérico. El lado exotérico de la obra de arte es siempre el regreso a la infancia. Como la niña que encuentra guijarros en el río y los guarda como un tesoro, hay en este ejercicio una coherencia con la niña que Louise Bourgeois afirma ser aún en la edad adulta. También se trata de un ejercicio al servicio de la memoria, de la creación como medio o herramienta contra el olvido. Estas flores representan igualmente el entorno doméstico, los cuidados, el papel de madre, de esposa, la paciencia y la fuerza necesarias para sostener las paredes de una casa cuando se es mujer, artista, esposa, madre, hija al mismo tiempo. De hecho, pienso en una doble interpretación: por un lado, está la suavidad y la fragilidad de este herbario, que ayuda a trabajar la memoria; por otro, pienso en un grito, el grito de dos manos que han cuidado, reparado y tejido toda una vida que muestran, al final de su vida, una batalla, la de la mujer artista.




Sara Herrera Peralta

Me fui como una tormenta


Consonni


viernes, 28 de noviembre de 2025

GUERRAS FLORIDAS UN POEMA DE TIRSO PRISCILO VALLECILLOS EN PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE DE HEISENBERG






GUERRAS FLORIDAS



Camino a escasos metros de un grupo de aztecas

no los entiendo, pero conozco sus intenciones…

Sus intenciones les preceden

sus intenciones son más fuertes que el músculo

que tensan sobre sus enemigos:

los envuelven en flores, entre gritos y cantos

y los llevan con vida a Tenochtitlán.

Asisto a la espera triste y colorida

como de ramo tirado en medio de la calle,

en una oscura y perfumada mazmorra;

con sus trajes de ramilletes de esperanzas secas

son ofrecidos a un dios el día de su fiesta:

en las pirámides les arrancan el corazón.


Vine a saber de las guerras floridas por Cortázar

en las clsses de Berkeley.

Sentí y experimenté la maravilla del horror

algo parecido a la belleza de la catástrofe natural,

gracias al poder de la imaginación

que permite caminar sin moverse:

con un solo dato las historias se levantan solas.

Mi madre. Y te asaltan. Mi madre trabajó en París

compartió ciudad con el mismo Cortázar.

Para ella fue un desconocido que una mañana la ayudó

a comunicarse con un gendarme.

Cortázar se enamoró de ella, de mi madre

que ahora está presente en toda su obra

aunque vosotros no podáis apreciarlo.

Sí, es maravilloso el poder de la imaginación.


Cortázar enamorado…

Enamorado como lo estoy yo de esos desconocidos

que me encuentro en la calle o en la pantalla:

fácilmente me enredo entre sus brazos,

en sus casas me colman de blancas flores

mientras me dejo aprisionar en una esperanza…

Mis esperanzas me preceden

mis esperanzas son tan fuertes como mi imaginación

y juntas clavan sus manos en mi pecho

y mi corazón arrancan

y se lo ofrecen a algún dios romántico.

Siento la maravilla del horror:

ese hueco que se abre en mi pecho

a fuerza de intentar llenarlo

una y otra vez, una y otra vez…

Con cada amante que meto dentro

el vacío se hace mayor.




Tirso Priscilo Vallecillos

Principio de incertidumbre de Heisenberg


La Única Puerta a la Izquierda


 

jueves, 27 de noviembre de 2025

CUATRO POEMAS DE MENCHU GUTIÉRREZ EN HUÉSPED DEL OTRO

 






La atención llama al espacio o el espacio llama a la atención. En voz baja o a grandes voces.

Tarea del dibujo es preguntar quién curva a quién. Para que escribas tu respuesta tienes dos encerados vacíos. Dos veces la idea circula por el anillo como si fuera un riel cerrado en sí mismo.

Podría ser un cúmulo de nieve, podría ser una oveja preñada que bala, podría ser un cazo lleno de agua de lluvia a punto de desbordarse.



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Sentir tanto que la madera humana se haga astillas,

que se pulverice toda resistencia,

que el pasado sea una ráfaga de viento,

que no tenga la arena un desierto donde caer,

todo pensamiento borrado en su sitio.



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¿Quién era yo en el río?

¿El alga arrastrada por el agua o el agua?

Quizá era la piedra que brillaba

como fruta madurada en el lecho.

La caricia que ha llamado a mi puerta

continúa su camino.



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El pensamiento viene con el frío,

con la nieve de otro siglo.

Me arropo con la pelliza del pasado

y contemplo el fuego

como la pupila de un lienzo.

Calmado en sus evoluciones,

el sombrero de los viajes

vuelve sobre sus pasos.




Menchu Gutiérrez y Pedro Pertejo

Huésped del otro


Árdora Ediciones


miércoles, 26 de noviembre de 2025

POEMA DE UN SOLDADO CAMUFLADO Y MI DERROTADO ESTANDARTE DOS POEMAS DE NAYWAN DARWISH EN EXHAUSTO EN LA CRUZ

 






Poema de un soldado camuflado



La última vez que escribí un poema

fue hace tres mil años.

Yo era entonces un soldado encubierto en una guerra

que ignoraba que había acabado.

Ahora de nuevo intento escribir,

pero el polvo de los años es como el de los sepulcros.

Así broto de la tierra como semilla que germina,

como un capullo que se despliega en la rama,

como los muertos que se esparcen en una tierra

donde solo habita la muerte.



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Mi derrotado estandarte



Si pudiera volver,

no lo haría bajo ningún otro estandarte.

Te abrazaría aun

con las manos mutiladas.

No quiero alas en el paraíso.

Sólo quiero tus tumbas a orillas del río.

Quiero la eternidad en la mesa del desayuno

con el pan y el aceite.

Tan sólo te quiero a ti,

tierra,

mi derrotado estandarte.




Naywan Darwish

Exhausto en la cruz


Edición bilingüe árabe-español

Traducción de Frances Simán

Prólogo de Raúl Zurita


Vaso Roto Poesía


martes, 25 de noviembre de 2025

COUSAS QUE COMENZAN POR Y UN POEMA DE YOLANDA CASTAÑO EN UN COBERTIZO LLENO DE SIGNIFICADOS SOSPECHOSOS

 






Cousas que comenzan por y


Esa nostalxia, as violetas,

una sinatura tan allea ás nosas linguas,

estar de viaxe, Armenia, signos estranxeiros,

a capa carnosa que cobre a miña sensación.

Un país que no existe, a terra rara septuaxésima,

en vastas extensións o mínimo elemento para a cópula.

Todo o varón que hai en min,

ás veces ti, e eu outras,

non teño ningunha palabra de nove letras.

Vítima e verdugo abrazados nunha soa lingua,

horizontes aos que nos guindar: ao mar, a Portugal, a España.

O sendeiro impracticable do tao, gaiolas aladas nos 70,

o vermello das pantallas, algún metáis prateados.

O punto da túa vida no que non sabes que decisión tomar,

tres liñas iguais, soñando un pacto,

a memoria escura da nación terrible.

A violación do meu nome, o último que che escribo.

A xuventude, corréndonos entre os dedos en distintas direccións.

Cando abrimos a porta do cuarto de baño da poesía

atopamos o pai convertido nunha rocha.

A mera ocorrencia de que poida ser un xugo ese sur,

yo-lan-da-cas-ta-ño repetido ata que non significa nada.

Segundo algún códigos, o meu número inevitable,

a simultánea prole dunha illa que implora,

a tormento do modisto, os cascallos do medievo.

O respectado capricho dos nacionais patriarcas,

os desvelos do illamento nunha aldea de Suecia,

o bendito sabor das uvas de Corinto,

mercé dos teus labios nunha hora futura

e, entre as pernas, o meu sexo

que tamén comeza

por Y.



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Cosas que empiezan por y


Esa nostalgia, las violetas,

una rúbrica tan ajena a nuestras lenguas,

estar de viaje, Armenia, signos extranjeros,

la capa carnosa que cubre mi sensación.

Un país que no existe, la tierra rara septuagésima,

en vastas extensiones el mínimo elemento para la cópula.

Todo el varón que hay en mí,

a veces tú, y yo otras,

no tengo ninguna palabra de nueve letras.

Víctima y verdugo abrazados en una solo lengua,

horizontes a los que lanzarnos: al mar, a Portugal, a España.

El sendero impracticable del tao, jaulas aladas en los 70,

el rojo de las pantallas, algunos metales plateados.

El punto de tu vida en el que no sabes qué decisión tomar,

tres líneas iguales, soñando un pacto,

la memoria oscura de la nación terrible.

La violación de mi nombre, lo último que te escribo.

La juventud, corriéndonos entre los dedos, en distintas direcciones.

Cuando abrimos la puerta del cuarto de baño de la poesía

encontramos al padre convertido en una roca.

La mera ocurrencia de que pueda ser un yugo ese sur,

yo-lan-da-cas-ta-ño repetido hasta que no significa nada.

Según algunos códigos, mi número inevitable,

la simultánea prole de una isla que implora,

el tormento del modisto, los escombros del Medievo.

El respetado capricho de los nacionales patriarcas,

los desvelos del aislamiento en una aldea de Suecia,

el bendito sabor de las uvas de Corinto,

merced de tus labios en una hora futura

y, entre las piernas, mi sexo

que también empieza

por Y.




Yolanda Castaño

Un cobertizo lleno de significados sospechosos

(Antología bilingüe)


Prólogo de Adam Zagajewski


Editorial Milenio


lunes, 24 de noviembre de 2025

SCHOPENHAUER ETA ITSASOA / SCHOPENHAUER Y EL MAR UN POEMA DE TERE IRASTORTZA EN GLOSAK - GLOSAR EL MUNDO

 






SCHOPENHAUER ETA ITSASOA



Arrazoiak erosotasuna du helburu.

Etsipena gertu du.

Bestelako borondatea behar da

ez etsitzeko,

joanari eusteko,

izateaz gehiago kezkatu gabe:

itsasoak hondartzan

etzateko duen borondatea bezain batekoa.



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SCHOPENHAUER Y EL MAR



La razón busca la comodidad.

Roza la resignación.

Otra voluntad es imprescindible

para no desesperar,

para asir el pasado,

sin preocuparse más por la existencia:

una voluntad como

la que manifiesta el mar recostándose en la playa.





Tere Irastortza Garmendia

Glosak Glosar el mundo


Selección de poemas 1980-2023


Edición bilingüe Traducción de la autora


Edición y prólogo de Lola Andrés


Ediciones Contrabando