EL GUARDIAN
Salgo de mi interior. Camino sola
contra las olas del tiempo que arden a través de la piedra y el hueso.
Busco siempre al guardián en la tormenta.
Perdida en el flujo del rayo mortal que es el tiempo,
hablo suavemente a mudos amigos en mi cerebro,
me encierro en mí misma. Camino sola,
adonde yo voy siento el gusano deleitándose
con su menú diario. Sueño cada noche
que vislumbro al guardián en la tormenta.
El tiempo se acelera. Veo al gusano más crecido.
Ahora somos aliados, somos lo mismo,
girados hacia fuera. Camino sola
y un barrido temprano me devuelve a mi comienzo.
Aprendo a rodar con el océano ígneo del tiempo.
Veo al fin al guardián a través de la tormenta.
Cabalgo mi espíritu de dragón, el carnaval
de mi propio egoísmo, bajo las llamas, indemne.
Ya no hay ni interior ni exterior. No hay soledad.
Soy el guardián imponente en la tormenta.
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HALLAZGOS NOCTURNOS
Por el paseo lunar con piernas de ensueño
sobre crepusculares estepas sin fin de nieve,
él se despierta agradecido a mear.
Percibe ahora la música del wáter,
cómo su chorro produce raga* en el agua,
y cómo la lamparita arroja luz de luna fluorescente
sobre la porcelana del lavabo,
y baja brillante por la cortina de la ducha,
y por el blanco profundo de las paredes fantasmagóricas.
Lejos, bajo los amagos de varios retrocesos,
la próxima edad de hielo se está mezclando
en milimétricas capas de cristal,
pero el esteta observa aquí
a través de frías selvas talladas en la ventana
el brillar de la noche como un azul y brillante policía.
* pieza musical india
Marnie Pomeroy
Partícula y llama
Antología poética
Edición literaria y traducción Imanol Gómez Martón
El Desvelo Ediciones