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miércoles, 1 de marzo de 2017

UNO DE MARZO


Atardecer del uno de marzo, por Pablo Müller


«¿Quién es mi padre en este mundo, en esta casa,
al pie del espíritu?»
Wallace Stevens

Pensamos que a esa edad no se muere.
Así que hubo que buscar un asesino.

Cuando mi padre golpeó con su puño la pared,
yo quería abrazarme,
supe entonces que podía matarme,
como lo hizo contigo.

En aquella casa donde el miedo era
el ruido de la puerta al abrirse por las tardes,
se golpeaba con el puño
las paredes,
en el almacén de las herramientas
había varias hachas
pero un hacha no para un corazón,
y la guadaña cortaba la hierba a duras penas,

cómo iba a ser capaz de segar
diecisiete años.

No había asesino. Reconocerlo duele.




lunes, 10 de octubre de 2016

SABE LA PIEDRA QUE GOLPEA


Billund, Dinamarca, agosto de 2016 por Pablo Müller


«¿Quién es mi padre en este mundo, en esta casa,

 al pie del espíritu?»

Wallace Stevens

 

Sabe la piedra que golpea del dolor que acompaña,

—no somos muy distintos al mineral de la tierra—.

En la ventanilla del Banco cambio billetes alemanes

con los que beber hasta la caída, así me recojan

de madrugada los panaderos.

La certeza y la incertidumbre son animales que comparten

el prado y el bosque, los barrotes de hierro

que protegen las ventanas más bajas

y la lenta espera en las oficinas del no y la usura.

 

Sabe la piedra que golpea sin certeza, en la renuncia

y descansa.

 

 

domingo, 17 de julio de 2016

MI MADRE DICE


marzo de 2013, por Pablo Müller


«El padre de mi padre, el padre de su padre, sus

 sombras como vientos »

Wallace Stevens

 

Mi madre dice

que le han cortado el pelo, a mi padre,

está guapo. Sonríe,

mi madre sacude

con el revés de los dedos, los restos

de los pelos sobre el extraño jersey

de julio, no sé qué hace el peluquero,

podría tener más cuidado.

Y abandona la sonrisa,

mi madre escucha

algunos prosaicos argumentos. Los digo

buscándole el consuelo. Mejor,

se escape la culpa,

no contesta mi madre,

años en ese silencio

después de la palabra del hombre.

Sabe que no estoy en lo cierto.

La verdad es que cualquier descuido

es el peligro para un viejo.