Mostrando entradas con la etiqueta El sastre de Apollinaire. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El sastre de Apollinaire. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de marzo de 2023

APOCALYPSE NOW UN POEMA DE ANTONIO M. FIGUERAS EN NI LUGAR A DONDE IR

 

 

 

 

APOCALYPSE NOW

 

 

Sobre los campos de té

se levanta la esperanza,

azul,

como el resto de los días.

 

En la estación de las lluvias,

nuestro amor nos hará dignos a la tierra

y a los antiguos soldados.

 

Al cruzar el río

se amontonó el agua

y tuve que llorar

porque descubrí

que nunca sería inmortal.

 

Mi amada es adorable,

incluso cuando no practicamos sexo.

¿Por qué lloras?

Y me consuela de mi destino mineral.

¿Morirse?

Mucha gente lo hozo antes.

 

Cómo te quiero,

mi pequeña flor de loto.

Me sabe mal seguirte engañando

con eso de que soy periodista.

Lástima que me tenga que ganar la vida

matando vietcongs.

 

 

 

Antonio M. Figueras

Ni lugar adonde ir

 

El sastre de Apollinaire


martes, 5 de julio de 2022

OFICIO DE ESPERAR Y OTOÑO EN TANGER DE VERÓNICA ARANDA EN CAFÉ HAFA

 

 

 

 

OFICIO DE ESPERAR

 

 

 

Oficio de esperar

en esos bares con biombos rojos

donde todas las citas soninciertas

y mienten los amantes

que no asumen el riesgo de ciudades portuarias.

 

Oficio de esperar

y ese suspense,

esa bella ignorancia del origen,

cuando dudamos de los barcos

y el miedo flota en jarras

de cerveza de baja graduación.

 

La noche será larga, perfilada

en las ojeras de las prostitutas.

Y al final el sentido

no estará en esperar, ni en los reproches,

ni en escondernos de los compatriotas.

 

Habrá un abismo y en el centro mirtos.

Y ese hábito oscuro, esa sospecha,

el aislamiento que nos humaniza.

 

 

 

—————————————————

 

 

 

OTOÑO EN TANGER

 

 

 

Era un otoño al límite

mas no desperdiciamos

ninguna madrugada en las tabernas.

Guardábamos silencio

y cenábamos pan con aceitunas

y cerveza caliente.

 

Nunca supe muy bien cómo llegar a ti,

a tu cuerpo espigado

acostumbrado a huir por las cornisas,

a tus días deshechos en esperas

delante de cafés

idealizando siempre los países del norte.

 

Soñaban melodías orientales.

Venían a sentarse las mujeres

del amor mercenario

y contaban historias familiares:

abuelos combatientes en la guerra

que fueron reclutados a millares

por aldeas del Rif.

Visados denegados, contrabando,

Hermanos que se ahogaron en patera.

 

Queda de aquellas noches

más de una verdad apabullante,

anillos pasajeros

y unos besos robados a trasluz.

Amanecer con restos de colonia barata.

 

 

 

Verónica Aranda

Café Hafa

 

El sastre de Apollinaire


lunes, 28 de marzo de 2022

CINCO POEMAS DE PASEO DE INVIERNO EN FINLANDIA DE MARÍA JESÚS SILVA

 

 

 

 

la luz del centro de la tierra

flujo que asciende

 

todo lo que nace

y acaba:

 

fuego

 

 

—————————————————

 

 

los frisos térreos

de aquella ciudad de mil palabras

 

de lejos la nieve

 

sujeta el recuerdo:

 

 

—————————————————

 

 

la luz

el proyecto de tus ojos

 

mi viaje

 

 

—————————————————

 

 

para encontrarte

tenía que descender hasta el silencio

averiguar los signos del lado inverso

la hendidura profunda en la raíz

 

morir un poco

 

 

—————————————————

 

 

ha flores en la casa

y un aroma a lago

 

has llegado tú

 

 

 

María Jesús Silva

Paseo de invierno en Finlandia

 

El sastre de Apollinaire


domingo, 27 de febrero de 2022

LA ALEGRÍA Y LA VIDA DOS POEMAS DE LA HIJA DE MARÍA GARCÍA ZAMBRANO

 


 

 

 

LA ALEGRÍA

 

 

 

Bienvenida a la textura del barro

en su materia esconde el prodigio del mundo

el fulgor de la alegría

(tuya es la tierra de los que ríen).

 

Gracias

raíz sonido sutileza

leve volar de mirlo.

 

Gracias

hogar tronco vicisitudes

blusa anudada a la espera

aquel viejo runrún sobre el hambre

(la abundancia).

 

Gracias

enigma páramo estremecimiento

hilo que sostiene el hálito

su voz la melodía.

 

Gracias

hija providencia

hija des-aprender

el dulce porvenir.

 

Dice:

es tiempo para escuchar.

 

 

—————————————————

 

 

LA VIDA

 

 

 

Respiraré por ti.

Atraparé todo el aire de este y otros mundos

que voy a inventar

para que caminemos juntas.

Inventaré una galaxia

para que llegues a lo alto

y extiendas tu mirada por encima de los dioses.

 

Respiraré por ti.

Seré tus ojos y en ellos

guardaré el mar

(con las manos de mi padre conteniendo la espuma

y todos los moluscos que se aferran a la roca).

Inventaré un mundo acuático para que flotes y te sumerjas

serás el pez más veloz.

 

Respiraré por ti.

Multiplicaré mis alvéolos

y miles de luciérnagas y estrellas y la luz

entrarán por tu piel como caballos que vuelan

libres e iluminados.

Un amor limpísimo disolverá la enfermedad.

 

Respiraré por ti.

Seré tu lengua

con todas las palabras que existen y otras

babel entre tus dientes

la historia que contaremos a tus hijas.

 

Respiraré por ti

 

hasta que ya no quede savia en este cuerpo

entonces

 

inventaré otra vida para seguir respirando.

 

 

 

María García Zambrano

La hija

 

El sastre de Apollinaire


lunes, 22 de octubre de 2018

UN LIBRO ABIERTO UN POEMA DE MARÍA PÁMPANAS




UN LIBRO ABIERTO


Mi madre es un libro abierto.
A ella esto le da miedo,
porque sabe que los desconocidos
pueden leerla como si fueran familia,
pero yo siento que no hay nada más tierno
que leer a mi madre
mientras charlamos.

Cualquiera podría mirarle a los ojos
y empezar una novela.
Casi puedes observar cómo se le amontonan
las palabras tras la frente.
A veces, parece que vaya a caerle
un prólogo,
un índice
cuando sacude su pelo.

Cuando está triste,
le ruedan ilustraciones por las mejillas
y no necesita explicarte cómo lo hace,
porque a cada pestañeo pasa una página
y puedes seguir leyendo.

Mi madre es un libro abierto
y eso la incomoda,
porque sus pequeñas orejas a modo de pergamino
son un reclamo para muchos.
A veces, da vértigo dejarse llevar por su lectura.

Cuando está asustada
le asoman tímidas metáforas a cada pie de página,
pero si está calmada,
si de verdad está calmada,
podrás leerla directamente,
observando cómo le rebosan de historias nuevas las mejillas.

Y como mi madre es un libro precioso,
es difícil tener suficiente.
Y al llegar al extremo de cada capítulo
coincidiréis conmigo en que
no importa lo bueno que vaya a ser el final:
nunca quiero que se acabe.


María Pämpanas
En el borde del labio