| fuego, septiembre de 2012 por Pablo Müller |
«Qué la poesía es palabra calcinada»
Daniel Bellón
Aquí al
vacío, el resto del poema: luz del día en la palabra
dios, a la
noche,
con la luz
en sombra los dioses se hacen pequeños,
con mis
vecinos me encuevo con el miedo de fogata
y
aplaudimos la frontera,
con la luz
enferma los dioses se esconden,
tras la
raya que el dueño mandó marcar,
en ese
resto de vacío puede comenzar el poema.