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lunes, 20 de julio de 2026

ENDEREZA Y OTROS DOS POEMAS DE ALICIA ZAPATA GIRÓN EN QUERIDA BESTIALIDAD

 






ENDEREZA


Te di pulmones de puertas para adentro;

aquel era mi ardid,

custodiarte en mi órbita un poco más,

rozando el perihelio antes de desentrañarme.

Antes de soltar amarras.



―――――――――――



¿DURA MÁS EL AMOR O EL PEGAMENTO

DE UN PÓSIT?


Encontré notas de amor entre los vinilos

mucho después de que cruzaras

con el orgullo en los bolsillos

y sin nada más que declarar.


Hay verdades que envejecen

verdaderamente mal.



―――――――――――



LA MISERICORDIA


Cuánto enferma domar la belleza

y amarrarla con el rabo entre patas espinosas,

con la ley de propiedad privada

y el ardor de soluciones acuosas con molde.


Siempre te quedará tenerte.

La vuelta se hace más corta y la belleza se alarga

en tu defensa

con uñas y dientes.




Alicia Zapata Girón

Querida bestialidad


Editorial Páramo



miércoles, 10 de septiembre de 2025

ALGO QUE DECLARAR UN POEMA DE JOSÉ ÁNGEL BARRUECO EN EL LENGUAJE DE LA LLUVIA

 






algo que declarar



escribe con la actitud

de quien sabe que la poesía

requiere huellas de verdad,

sombras de franqueza,

hilos musicales a través

del fluir de las palabras

y un tono que acaricia y golpea:

el poema es una tajada

del corazón del autor


se mueve con la firmeza

de quien no acepta rendiciones

ni prebendas, de quien no vende la piel

por un atisbo de fama y gloria

ni se deja llevar por esos premios

pactados que caen en manos

de los escritores que se amansan:

olvidaron su antiguo espíritu rebelde

y prefieren doblar el espinazo ante el poder


mantiene el noble arte de abrazar

con honestidad fraterna,

con pasión solidaria

conserva el leal oficio

de difundir un compromiso

que no requiere mentiras

ni aderezos ni imposturas;

siempre dando la cara

aunque se la partan


su obra nos alimenta

en noches desapacibles y en tardes

amargas en las que ignoramos cuál

es el sentido de nuestra órbita:

sus libros nos guían

y nos alivian

porque David González escribe así:

como si se desangrara

sobre nosotros.




José Ángel Barrueco

El lenguaje de la lluvia


Editorial Páramo


viernes, 5 de septiembre de 2025

UN FRAGMENTO DE CRANEAL DE SIHARA NUÑO

 





Los investigadores médicos y los filósofos materialistas

desde la antigüedad, al igual que los neurocientíficos

desde Broca y Wernicke, han sostenido que los hechos

mentales tienen lugar en el cerebro. Expresado de

modo más simple: pensamientos y sentimientos con

nuestras cabezas, razón por la cual la decapitación se ha

considerado siempre la mejor defensa contra

el pensamiento peligroso.


Mario Bunge









El verdadero poder de la mente: pensar.



La poesía mentante,

la especie biocultural,

el poema pensamiento.


Un lenguaje creado evolutivamente.


Es decir: paso a paso en el equilibrio de la especie.


Paso a paso.

Bipedestación.

Verticalidad.


El pensamiento como un paracaídas.

El tornillo de Da Vinco devanando el aire.


Erguidos en la construcción de una idea.

Idea materializada.

Materialismo del proceso mental.


Aglutinación de materia y entonces la escultura.

Los satélites, Tecnochtitlan, el número 0.

Cero como la expresión del valor nulo.


El pensamiento complejo, abstracto, casi imposible.

Concentración de neuronas en el interior del cráneo.



Concéntrate, no dejes que se escape.

En un instante se ha ido la idea.


El embrión del átomo del pensamiento.


La inquietud forma de un ser inmaterial,

un ser existente sin cuerpo que es.


La sustancia, la médula; lo que nos constituye.


Su extracto, esa síntesis de la galaxia en la sinapsis.

Un no poder decir su palabra.


Lo entitativo de la mente se escurre

en el silabeo impropio,

en el balbuceo de un idioma mal pronunciado,

en la carraspera, como cuando tememos decir algo.


Nosotros ajenos a ella, ignorantes ante ella, ciegos

sin ella.




Sihara Nuño

Craneal


Editorial Páramo


jueves, 4 de septiembre de 2025

HEMORRAGIA INTERNA UN POEMA DE NOELIA TORIBIO EN UN HUECO PARA LA LUZ

 






HEMORRAGIA INTERNA



Tanto negro

y no nos queda para llevar en la boca

un luto por nuestra propia ausencia.

Estas curvas que los hijos

nos ponemos en la cara

son ramas de árboles muertos

que fingen seguir aquí.

Cómo decir a quien nos hizo

que desearíamos no habernos conocido nunca,

que ser polvo en la cola de un cometa

es más fácil que sonreír

y ser siempre niña,

siempre contenta,

siempre flor

para la alegría de los otros

porque a nuestra juventud nada le falta, piensan,

mientras dentro se nos desangra

silenciosa la luz.




Noelia Toribio

Un hueco para la luz


Editorial Páramo


miércoles, 18 de septiembre de 2024

PERO LA BELLEZA ES UN INVENTO DE LA ESPADA DE JORGE M. MOLINERO EN UN PAÍS DE SED

 





PERO LA BELLEZA ES UN INVENTO DE LA ESPADA



Los muertos venían encapsulados en murallas

de escarcha. Aquella primavera desecó el Pacífico

y ninguna mueca recordaba el idioma de la ternura.


Cogimos lascas de hielo para brindar con Borgoña por un mundo

nuevo. ]

El frío a deshora mató cada árbol :dejó sal en los surcos de la tierra.

A falta de fruta desmembramos los cuerpos :ya no eran

desaparecidos]

:nos ofrecían su sabor el aroma a cada brindis por un futuro mejor

:olía a pescado rancio.

El dictados cruzó sus manos en la televisión. Él tenía

el Borgoña repleto de naranjas traídas de otros calendarios.


La mentira y la paparrucha deshicieron el hielo. Los huesos

de los desaparecidos calentaron los nuestros al convertirlos en

caldo.]


Nada por lo que brindar :el suelo estaba demasiado duro para

la orgía de la sepultura. Fueron devueltos al mar :les robamos

los nombres cuando su carne maceró nuestras copas de vino.

Supimos que la felicidad era imposible dentro de un vaso de cristal

:pronto te quedarás sin aire man :sabes del horror de la ceniza.

Eso me contaba Zurita en la rompiente de Sangrada Soledad que

nos esparcía de nuevo su juego de ceniza.


Era mentira me dijo

un día :los cuerpos yacentes

de Pompeya solo son moldes de yeso.


Y solo sacian su hambre con ceniza.




Jorge M. Molinero

Un país de sed


Editorial Páramo


lunes, 9 de septiembre de 2024

UN FRAGMENTO DE LEVITACIÓN Y TRANCE DE ROBERTO R. ANTÚNEZ

 




El trance es la única oportunidad para comprender el holograma.


Breve antología del trance


El trance es un camino de insubordinación. El rechazo a las coordenadas espacio-temporales es el primer paso. No sirven de nada una vez que la cueva neurológica se despliega sonámbula en tu cabeza. Velázquez puso a levitar a sus meninas. Monet pintó nenúfares en lo más hondo de este valle de lágrimas para vengarse de dios. Alejandra Pizarnik intensificó las represalias transcribiendo las grabaciones íntimas de un ángel-hembra atravesada por la menstruación. Emily Dickinson se vistió de blanco y no volvió a traspasar el umbral de su casa para demostrar empíricamente las dimensiones mediocres del infierno. A Agapito Marazuela le hablaron del átomo en la cárcel de Burgos, esa noche tocó la dulzaina para los presos políticos como si se fuese a morir al amanece. Joe Heaney cantaba en gaélico con los ojos cerrados la canción de los ausentes y se agarraba a la mano de alguien para no dejarse arrastrar hacia la deriva. Béla Tarr filmó un eclipse de carne y hueso dentro del bar más sórdido del hemisferio norte y para mi fue dios durante once minutos; János Valuska, fue su profeta, el hijo que renegó de la corona de espinas y de la cruz, y se enamoró de la cosmología. Hilma Af Klint pintaba en un trance luminoso la sombra policromada de extraterrestres, ella fue la primera (a pesar de ellos) en meter la cabeza en el balde turbio de la abstracción. Nick Cave llamó a Warren Ellis en mitad de la noche para decirle que lo más coherente después de haber compuesto “Hollywood” era quedarse callados para siempre. Y a Hatizde Muratova no la conoce nadie. Ella acompañaba a sus abejas en el trance que terminaba desdoblándose en parto y en miel. La txalaparta alguna vez será la voz en off de este viaje.


La hemorragia nasal es uno de los primeros síntomas al desatarse el trance. Un íntimo estado alterado de la conciencia. Y de la herida mana a borbotones la piel muerta de los silogismos. Al principio de todo en la cueva cuando el chamán sangraba por la nariz era porque veía a dios escondiéndose en la contradicción de su propio vacío.


Me daba instrucciones a mí mismo cuando regresaba a la llanura. Y llenaba de círculos el cuaderno y dentro dibujaba el esqueleto delgadísimo del poema. Donde acababan las costillas había dos protuberancias negras que eran presagio de una alas. Entre el convencimiento y la duda hay un lugar intermedio sin cartografiar. Un espacio salvaje donde enterrar los dogmas. Para adentrarme en la verdad dolorosa del holograma es necesario el trance de esas alas negras. En lo profundo está “el orden implicado”, esa totalidad pervive bajo un manto de estrellas polvorientas que ponen a girar los muertos, una y otra vez, cuando ellas olvidan la trayectoria de su órbita subterránea. Necesito de la sinceridad tosca, sin rodeos, del socavón. No voy a poner en cuestión la volatilidad del poema (me digo erizado) porque sin esa ruptura jamás arderá.


El trance me sirve para atravesar con los dedos la porosidad de todos los umbrales y así llegar a la circunferencia. Ellos dicen “Curva plana y cerrada cuyos puntos son equidistantes de otro situado en su interior, llamado centro”. Yo la llamo “hogar”, el complemento circunstancial del trance.




Roberto R. Antúnez

Levitación y trance


Editorial Páramo


miércoles, 12 de julio de 2023

ESTÁN INTENTANDO QUE NOSOTROS DERRIBEMOS A LOS ASESINOS TRES POEMAS DE LA CEGUERA DEL LANZADOR DE CUCHILLOS DE JORGE M. MOLINERO

 

 

 

 

ESTÁN INTENTANDO

 

 

Pájaro que con tu canto nos alegras en esta tierra

baldía ¿por qué te empecinas en suspender tu

vuelo? Justo ahora que tienes a tu alcance el

vestido de plumas del ave tropical decides cantar

para nosotros ¿Eres un Dios redentor o el más

estúpido de tu especie?

 

están intentando vendernos la postal

antes de haber llegado al destino

 

Lo primero que pienso al ver

el gran monumento o

el gran palacio de turno es

en todos los que murieron

para levantarlo

 

En tantas manos esclavas

y en su sangre

como el engrudo

que mantiene

las piedras

unidas

 

 

Teníamos el fuego

Eran de cera sus palacios

 

 

 

QUE NOSOTROS

 

 

En la cama todos fantasean con la contorsionista

 

Pero sólo Buffalo Bill sabe que sí

deja pequeño el Kamasutra

 

que nosotros

 

somos pequeños

Los sueños allí arriba

se carcajean

 

 

Teníamos el fuego

Eran de cera sus palacios

 

 

 

DERRIBEMOS A LOS ASESINOS

 

 

Como Caín me ofendes al hacer los sacrificios

con cereales Yo quiero la carne de lla cría

de cordero antes del destete Licuada su sangre

saciará mi sed

 

Trae aquí la cabeza del engendro

 

derribemos a los asesinos busquemos

un héroe al que enterrar

 

Galopa Murieta

venga todo lo que pueda vengar

 

Galopa Murieta

que ahora el volcán escupe sórdido

todo el oro que nos dejamos robar

 

Galopa Murieta

que no importe la muerte segura

En el bando de los asesinos

gritamos

¡galopa Murieta!

 

Galopa Murieta

nuestra desidia

en tu sepulcro dejó

flores y bellas palabras

 

 

Teníamos el fuego

Eran de cera sus palacios

 

 

 

Jorge M. Molinero

La ceguera del lanzador de cuchillos

 

Editorial Páramo


martes, 4 de abril de 2023

LA ÚLTIMA PALABRA DE DAVID GONZÁLEZ EN LA CANCIÓN DE LA LUCIÉRNAGA

 


 

 

 

   LA ÚLTIMA PALABRA

 

 

Cuando la vida

se te pone en contra,

y           pensar en luchar contra ella

no es más que otra de esas utopías,

solo la muerte

tiene la última palabra.

 

Solo la muerte, repito,

tiene la última palabra.

 

La palabra

que cierra

el último poema.

 

Fin

 

 

 

David González

La canción de la luciérnaga

 

Editorial Páramo


martes, 14 de febrero de 2023

TRES POEMAS DE MERCEDES PARADA DEU EN EL ALIENTO

 

 

 

 

1

 

 

Dentro de esta cueva

mi alma es un pájaro.

Guardo el frío

y respiro de tu aliento perfecto.

En este universo

me hago de palabras y silencios.

Porque me sostienes

junto a miles de estrellas

que nos recuerdan,

una y otra vez,

una canción que fue

y que es para ser

más veces recordada.

 

 

 

2

 

 

Doy mil volteretas

y aparezco frente a tu

casa,

que es la casa del cantar.

Aquí lo pisamos todos,

somos invencibles,

mezclados con piedras

y después agua,

ya sabes, el mismo río.

Soy tierra

que observa

cómo se queda en silencio

el pulso de las cosas.

 

 

 

3

 

 

Cuando nos tocamos,

tus manos apretadas

suenan dentro de mí.

Corremos

hacia cualquier montaña

sonando como cristales.

Tienes palabras,

las pones al sol,

haces frases con ellas,

y hablas de nuestras cosas,

abrazándolas

y después hacerlas polvo.

Cuando nos tocamos,

tus manos me hacen

inverosímil descubrimiento.

 

 

 

Mercedes Parada Deu

El aliento

 

Editorial Páramo