jueves, 30 de noviembre de 2023

UN POEMA DE SER PALABRA DESNUDA DE ÁNGELA SERNA

 


 

…como el aire que exigimos trece veces por minuto

para ser y en tanto somos…

Gabriel Celaya

 

 

ACHICAR la balsa

como si fuera la de Medusa.

 

Grabar a fuego

los nombres que partieron.

 

No dejar

de pronunciar sus nombres.

 

Repetir

hasta el agotamiento

sus nombres.

 

Gabriel.

Sus nombres.

 

Amalia.

Sus nombres.

 

Claudio.

Sus nombres.

 

Gloria.

Sus nombres.

 

Joaquín.

Sus nombres.

 

Alejandra.

Sus nombres.

 

José Carlos.

Sus nombres.

 

Alfonsina.

Sus nombres.

 

Carlos.

Sus nombres.

 

Ernestina.

Sus nombres.

 

Joan.

Sus nombres.

 

Rosalía.

Sus nombres.

 

José.

Sus nombres.

 

Ángela.

Sus nombres.

 

Blas.

Sus nombres.

 

Juana.

Sus nombres.

 

Jorge.

Sus nombres.

 

Teresa.

Sus nombres.

 

Ángel.

Sus nombres.

 

Anne.

Sus nombres.

 

Claude.

Sus nombres.

 

Sus nombres.

 

Tantos.

Repetir sus nombres

junto al nombre

de las cosas.

 

Junto al nombre

que somos.

Y en tanto somos.

 

Y no pretender

que el polvo sea un aliado.

 

Seguir más allá del polvo.

Desde el polvo.

 

Ser polvo.

Camino.

Y despertar.

 

Despertar.

 

 

* Gabriel Celaya, Amalia Rodrigues, Claudio Rodríguez, Gloria Fuertes, Joaquín Fraile, Alejandra Pizarnik, José Carlos Beltrán, Alfonsina Storni, Carlos Pérez Uralde, Ernestina de Champourcin, Joan Brossa, Rosalía de Castro, José Hierro, Ángela Figuera, Blas de Otero, Sor Juana Inés de la Cruz, Jorge Oteiza, Santa Teresa de Jesús, Ángel González, Anne Sexton, Claude Esteban.

 

 

 

Ángela Serna

Ser palabra desnuda

¿Quién es esta mujer que pasa?

 

La Única Puerta a la Izquierda


miércoles, 29 de noviembre de 2023

VARIACIÓN SOBRE EL RECORDATORIO DE LOS CUATRO ELEMENTOS UN POEMA DE ÁLVARO GUIJARRO

 





 

VARIACIÓN SOBRE EL RECORDATORIO

DE LOS CUATRO ELEMENTOS

 

 

La guerra es fuego

y por tanto aire

beber beber beber agua

solo eso importa

cuando los verbos no existen

en la guerra

esparcida

por las camas

de la tierra

 

* * *

 

Temo mucho las últimas cinco preguntas. Cuando esté en el lecho, en el techo, sobre el pozo, junto al musgo, ¿qué responderé como resumen? ¡No me entero de nada! Por no tener no tengo ni memoria. Soy un pedazo de limón bajando por el cauce del río y, y en las orillas, los amigos del entierro ya sin preguntas ni ojos tensos. ¡Causar placidez, desenvoltura, afirmación por lo tierno de cada secreto! Me da que me anhelan, siendo deseado por ende:

 

A ti que miras, dime:

¿bien o mal?, ¿mal o bien?

Has estado descansando,

Mi agua es tuya, pero

¿bien o mal?, ¿mal o bien?

Dime, amigo. ¿fui?

 

Las palabras provocan palabras: he ahí el truco de la humanidad.

 

 

 

Álvaro Guijarro

Cuaderno de Cracovia

 

Ilustraciones de Daniel G. Medrana

Nota de Ángela Segovia

Caligrafía de Chilis Cubeiro

 

Edita Cartonera del escorpión azul


martes, 28 de noviembre de 2023

UN POEMA DE TELEVISORES DE GABRIELA LUZZI

 





 

 

 

       

 

 

       Voy a buscar algo de mi padre. Ni siquiera sé qué podría ser. Tal vez tenga un movimiento parecido al de él. Un movimiento que se transmite genéticamente. O un movimiento que vi cuando era un bebé. Si supiera cuál es, me detendría antes de hacerlo. Mi padre sólo fue una jarra. Ahora es la sombra de esa jarra. Esto lo aprendí viendo una película de Coco Chanel: no demostrar que tu padre no te quiso, porque si no lo hizo él tal vez nadie más en el mundo pueda tomarte en serio. Por eso armo la situación en que lo despido. Chau, papá. No quiero que aparezcas ni en figuritas. Tengo miedo de que tu cara se presente un día en mi vida y me ensucie. Sos verdaderamente feo.

 

 

 

Gabriela Luzzi

Televisores

 

Ediciones Liliputienses


lunes, 27 de noviembre de 2023

EL ORDEN DE LAS NUBES UN POEMA DE PEPE RAMOS EN EL CIELO DE LAS CAJERAS

 




 

 

EL ORDEN DE LAS NUBES

 

A Rodrigo Córdoba in memoriam

 

 

No hay un orden en las nubes.

Se generan de un modo azaroso,

se juntan o se separan

según soplen los vientos.

 

A veces forman siluetas curiosas

o crean un espectáculo admirable

en función de la luz que reciben.

 

Los expertos las clasifican por formas

y predicen su comportamiento

sin demasiada precisión.

Unas se quedan donde nacieron

y otras viajan miles de kilómetros.

 

Algunas provocan tempestades

o violentas inundaciones

mientras otras caen suavemente,

pero todas permanecen en la flor,

el arroyo, el trigal o el bosque

cuando ya nadie recuerda su forma.

 

Con las personas pasa lo mismo.

 

 

 

Pepe Ramos

El cielo de las cajeras

 

La sonrisa del gato

Editorial Mankell


sábado, 25 de noviembre de 2023

EL ESCRITOR / IDAZLEA UN POEMA DE ISABEL HUALDE EN ASHWAYATS

 




 

 

 

EL ESCRITOR

 

 

 

Que la paz del aguacero

descienda sobre la tierra.

 

Así dispusieron mis restos

los que me amaban.

 

Cómo imaginar que mi mano

templara su escritura en

abecedario de vientos y huracanes

provocando la huida

y el derrumbe de los puentes

 

y se desbordaron los ríos

reclamando naufragios.

 

O bien la mano que escribía

sacó lustro al grifo

que goteaba en la bañera

proclamando los amantes

su adicción al deseo

 

cabalgaremos la noche

como ángeles desnudos

sin la arrogancia de los dioses.

 

Y se firmaron acuerdos

y crecieron los trigales

al galope de la belleza

(ninguna traición o estela funeraria

sobre los campos),

 

pero la fiebre continúa

como rezo sin fin de la escritura

en el temblor de mi mano.

 

Poemas y objetos

buscan eternizarse en el dictado

profundo de esta eternidad

 

donde ríen el cansancio de mi conciencia

sin plegarse al desgaste del tiempo.

 

 

 

IDAZLEA

 

 

 

Euri-pesiaren bakea

etor bedi lurrera.

 

Horrela jarri zituzten

nire gorpuskinak

maite nindutenek.

 

Nola pentsatu ene eskuak

gozatuko zuela idazketa

haize eta hurakan-abezedarioetan

eraginez ihesa eta zubien hondoratzea

 

eta gaindikatu ziren ibaiak

ontzi-hondoratze eske.

 

Edo bertzenaz, idazten zuen eskuak

lustrea atera zion

bainugelan tantaka zegoen iturriari

maitaleek aldarrikatzen zutelarik

beren desirarekiko mira

 

zamalkatuko dugu gaua

aingeru biluzien eran

jainkoen handiusterik gabe.

 

Eta sinatu ziren akordioak

eta hazi ziren garitzak

edertasunaren trostan

(traizio edo hilarririk batere ez landetan).

 

Baina sukarrak dirau,

idazketaren otoitz amaigabe,

ene eskuaren dardaran.

 

Poemek eta objetuek

betikotu nahi dute

betikotasun honen agindu sakonean

 

han barre egiten diote

ere kontzientziaren nekeari,

egin Gabe menik

denboral eginiko higadurari.

 

 

 

Isabel Hualde

Ashwayats

 

Planeta Clandestino #249

 

Ediciones del 4 de agosto


viernes, 24 de noviembre de 2023

DOS POEMAS DE FIRAS SULAIMAN EN OLVIDANDO

 




 

 

8

 

Porque estoy aburrido juego con el

cadáver del futuro en la habitación

mal iluminada del lenguaje y porque estoy

más deprimido que el polvo después de una

masacre puedo verme en el

mercado de hortalizas, en mi mano

un ala de lechuga esmeralda una

frase que nadie puede usar

 

 

―――――――――――

 

 

3

 

Prender fuego a tus dedos mojados, ¿no es

sabiduría? Escribir un poema en una

hoja de aire, ¿no es maestría?

Cometer un crimen cuando estás solo,

¿No es valor?

Ser invadido por un pensamiento

de camino a un encuentro,

¿No es…? ¡Ya basta! Versado

lector, ¿no es este un

poema?

 

 

 

Firas Sulaiman

Olvidando

 

Selección y traducción Verónica Aranda

Prólogo Nuria Ruiz de Viñaspre

 

Olifante