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domingo, 14 de junio de 2015

TUMBAS TODA LA TARDE


Noche, noviembre, Pamplona, por Pablo Müller



«Tumbas toda la tarde»
Dionisio Cañas
A Iñaki Murgoitio

Tumbas toda la tarde, toda la noche,
¿cuántos años?
32 creo, pero parecen sesenta,
mala vida, tanto tarde, dolor, el cáncer,
hígado y  ahora de noche,
32 creo, pero parecen sesenta,
amigo viejo, viejo tiempo,
tumbas tarde todo cáncer, noche solo
32 creo, pero parecen sesenta,
daño, viejo amigo, la escalera al cielo,
por la madrugada, hollar el pico más alto,
romper esta noche antigua,
yo ginebra, tú heroína,
conducir al ánimo de la muerte,
y sobrevivir,
— como obligado, insensatos —
para llegar hasta ésta, hola,
32 creo, pero parecen sesenta,
tumbas toda la tarde, todo cáncer
y la rata soledad que nos muerde el intestino,
gracias, despertar.


viernes, 10 de mayo de 2013

OIGO EN MI CORAZÓN TODAS LAS COSAS QUE NO QUIEREN MORIR

 



 

«Oigo en mi corazón

todas las cosas

que no quieren morir.»

Dionisio Cañas

 

Es posible oír en el corazón todas las cosas que no quieren morir, dice Dionisio Cañas, lo menciona Antonio Orihuela.

Es posible oír en mi corazón las cosas que no quieren morir y se oyen en el mismo idioma que usa la muerte para dar por terminada esta conversación.

Un idioma antiguo que une palabra a palabra la infancia y la vejez.

Es posible oír en mi corazón a mis muertos, que no dijeron adiós, oírles decir la palabra amor, amor, tanto amor que depositan a nuestro lado, tanta vida, tanto mar.

Ese amor es para ti. Un préstamo. Para toda una vida,  para que lo deposites en todas tus playas,

para que lo embarques en todos tus viajes,

y lo oigas en tu corazón como Dionisio, como Antonio, como lo oigo yo.