lunes, 30 de noviembre de 2020

DOS POEMAS DE INFORME DE LOGROS DE GUILLERMO REBOLLO-GIL

 

 

 

 

Tears

 

 

Estoy llorando todo el tiempo ahora.

[Traducción de Ginsberg]

El poema se titula “Lágrimas”,

de 1956. Termina con la palabra Paterson.

[Traducción: Padre e hijo].

 

La felicidad existe, lo siento.

Debe leer “la siento.”

Ginsberg no pide perdón.

 

Yo lloré escuchando bachata.

[Versión original: “I cried listening

to Bach.”] Apenas lo sé pronunciar.

 

Ahora lloro todo el tiempo: Flores

felices en mi patrio, la tristeza de los árboles

de la mediana edad. Traduzco,

no más.

 

Estos versos sí que son míos:

El mundo tiene armas hermosas.

Nadie confía lo suficiente

para acordar dispararlas a la vez.

 

 

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proclamación de una dependencia independiente

 

Puerto Rico

 

no queremos más sobras

de pensamientos recalentados

en el clima templado

de tu conciencia amorfa.

estamos hartos de esta cosecha

de botellas del año,

de estos anuncios mostrando

niñas semidesnudas mamando

el dulce de la nicotina.

ya es suficiente

no condenen la naturalidad

de nuestra inconformidad

con el eñangotamiento de la gente.

tú eres sólo un frente,

un cajón de ropa usada

de turtlenecks y de sweaters

porque siempre estás preparada

para las estaciones que nunca vienen,

para los comerciantes

y las convenciones

de cerveza extranjera

con billboards flasheando riquezas.

por eso llevamos patría

en el tag de Mahón

celebrando a Levis, Wrangler,

Agüeybaná y Betances,

a Calvin Klein y a Colón.

porque nuestra cultura está a la venta

en Plaza las Américas

y JC Penney tiene un 15 por ciento

de descuento en sábanas

para los clientes que perdieron su casa

con el paso del Georges,

toda esta semana.

 

 

 

Guillermo Rebollo-Gil

Informe de logros

(Poemas 2000 – 2019)

 

ediciones liliputienses


sábado, 28 de noviembre de 2020

NO ERA FECHA RELIGIOSA UN POEMA DE SILVINA GIAGANTI

 

 

 

 

NO ERA FECHA RELIGIOSA

 

 

 

Me daba mucha vergüenza que mi papá se dejara puesta

la ropa de trabajo fuera de horario y anduviera

por ahí así vestido, la camisa, el pantalón azul de grafa,

yendo y viniendo por el barrio, tomándose colectivos

como si no supiera, o no se mereciera, usar otra cosa.

Una vez abrí la puerta de su pieza y lo encontré hablándole

de cerca

a un cuadro con la imagen de Jesús, colgada

sobre el respaldo de la cama.

Le hablaba en susurros, la cara

pegada al marco, le había puesto unas ramas de laurel.

No era fecha religiosa.

Me pregunto qué le decía, porque conmigo no hablaba.

No se dio cuenta de que yo estaba ahí.

Hasta jubilarse se levantó a las 4.30 de la mañana,

se calentaba leche

en una taza de loza mientras le pagaba una barrida

a la cocina.

A veces el ruido de las fibras de la escoba me despertaba

y lo miraba por la ventana esperando el colectivo para

irse a trabajar.

Recuerdo que hacia fuerza para que llegara rápido, así

no pasaba frío

o algo raro en la calle.

Se colgaba de torres para soldar, y los fines de semana

hacía changas:

revoques, pintura de interiores y frentes, arreglos

de cortinas.

En la cancha, en una final, le grité un gol en la cara

porque somos de equipos diferentes.

Alguna vez me dijo que yo le gustaba como era porque

me defendía

de lo que él no pudo.

Ahora gano más que su jubilación y me da una vergüenza

enorme.

Siempre me compró las mejores zapatillas, las mejores

ropas, la mejor gaseosa.

Hace poco fui a su casa y me llevé la camisa Ombú

que ya no usa,

me empezó a gustar la tela y el color.

 

 

 

Silvina Giaganti

Tarda en apagarse

 

Luces de Gálibo : Poesía


miércoles, 25 de noviembre de 2020

DESCENTRALIZACIONES UNO, DOS Y TRES POEMAS DE LOS IDIOMAS COMUNES DE LAURA CASIELLES

 

 

 

DESCENTRALIZACIONES

(I)

 

 

 

Mientras una mujer en la Provenza

se abrochaba el corsé,

cinco mujeres preparaban sus cuencos de henna

en un harén no muy lejos de Tanger.

Mientras se escribía sobre el Cid,

se escribían también las Rubaiyyat.

Mientras se libraba una guerra entre Prusia y Austria,

miles de tártaros eran expulsados de Crimea.

A la vez que Carlomagno,

Kaya-Magan.

El día en que Gavrilo Princip

asesinó al príncipe Francisco Fernando

se cumplían dos años

del día en que se autorizó la compra del Canal de Panamá.

Y el año en que murió Winston Churchill,

Mehdi Ben Barka desapareció en París en extrañas circunstancias

y la India independiente hizo oficial uno de sus más de treinta idiomas.

Mientras Bolivar se subía a su caballo,

los ingleses se instalaban en Tasmania.

Los fusilamientos del 2 de mayo

no son lo mismo que el 2 de mayo de 1812,

cuando los colonos desistieron del sitio a Cuautla.

 

Si son anécdotas, todas son anécdotas.

Si son hechos importantes, todos ellos son hechos importantes.

 

 

 

DESCENTRALIZACIONES

(II)

 

 

 

No hacemos esto por ninguna cosa.

No tenemos hoja de ruta.

Si se fían de nosotros, deberán creer

que nadie lo hizo antes.

 

Simplemente,

arrancamos

paréntesis de tiempo para vivir en ellos

como quien arranca hojas de crecieron de nuevo al instante.

Los pasamos así,

en la ternura,

y a la hora de volver

intentamos ser fuertes.

 

No vamos a ninguna parte.

No pedimos nada.

No nos puede salir ni bien ni mal.

 

 

 

DESCENTRALIZACIONES

(III)

 

 

 

Hay lenguas con un superlativo múltiple.

Hay lenguas que no distinguen el futuro del pasado.

Hay lenguas en las que es muy difícil

responder que sí. Hay lenguas

en las que es bastante complicado

responder que no.

Hay lenguas que mencionan a dios todo el tiempo y hay lenguas

en las que viven palabras para ideas que nunca tuvimos aquí.

Hay un idioma lógico que sólo entienden las máquinas

e idiomas con cientos de palabras para la climatología.

Hay lenguas con muchas maneras de referirse al querer.

Hay cosas que se parecen en todas las lenguas.

 

 

 

Laura Casielles

Los idiomas comunes

 

Hiperión


 

lunes, 23 de noviembre de 2020

TRES POEMAS DE CAMINAR COMO UN ÁRBOL DE PATRICIO RASCÓN

 

 

 

 

BALADA

 

A Ona

 

Todas las mañanas, cuando suena el despertador,

ella salta de mi cama y me lame la cara.

Yo le digo que no tengo tiempo para eso,

pero, inaccesible al desaliento,

me prepara el desayuno entonando réquiems.

Y cuando voy a subir al coche

para irme al trabajo,

ya está dentro, esperándome

en el asiento del copiloto.

 

En mis días libres se pone de morros

si me voy a dar un paseo en bici

o a caminar por el campo

—aunque al volver se le pasa el enfado—;

y cuando salgo de la ducha,

mientras hago la cena,

me sirve un vaso de vino,

pone algo de Eva Cassidy

en Spotify

 

y bailamos muy pegados,

mi querida tristeza y yo,

antes de acostarnos.

 

 

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REVERDECER

 

A Jorge Espina

 

Le dije:

Si existiese la reencarnación,

en otra vida me gustaría ser árbol.

Ella me abrazó,

mis pies se afianzaron en la tierra,

mis brazos reverdecieron

y en mi cabeza revolotean pájaros.

 

 

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HAYA

 

 

Al ver a la hiedra,

enredada en el tronco desnudo

del haya, no puedo evitar

sentir envidia.

 

Hay quienes piensan

que la trepadora es un parásito

de los árboles, que su abrazo

los debilita.

 

No sé, pero tal vez habría

que preguntarle al haya

qué cree que sería de ella

sin el calor de la hiedra.

 

 

 

Patricio Rascón

 

Caminar como un árbol

 

Multiverso


domingo, 22 de noviembre de 2020

HORMIGAS UN POEMA DE ANA NAVÍO ARAUJO

 

 

 

HORMIGAS

 

 

 

Recorrías mi cuerpo como las hormigas

recorren el suelo de mi casa en verano

experta e incansablemente

con la soltura del peso ligero que no araña desiertos.

 

Arrastrabas mi cuerpo con la misma facilidad

con la que yo abandono paraguas en los autobuses

experta e incansablemente

sin dejar atrás mis años arañando desiertos.

 

Demasiado trabajo

demasiada ebriedad de ácido fórmico

nos dejó huérfanas de primavera

abandonadas a un invierno incoloro

sin más alimento que tu rabia

y mi pena.

 

 

 

Ana Navío Araujo

Los macroorganismos que retienen una porción de mí

 

Ediciones Leteo