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miércoles, 30 de noviembre de 2016

EL ENCUENTRO DE LOS MIEDOS


Donostia, septiembre de 2016 por Pablo Müller



 

Cuando el miedo encuentra a los otros miedos en silencio,

el jefe regional de ventas llora sin consuelo

en el interior del coche parado, en el aparcamiento

a la puerta del Patronato Municipal de Deportes

de Donostia – San Sebastián.

 

Líbranos padre patrón de las lágrimas

frente a los expectantes clientes,

líbranos canalla atención de la inconsistencia

de los mensajes de ánimo,

líbranos padre líquido de esa parte limpia del olvido,

haz que podamos imaginar los mejores recuerdos,

los mejores sonidos que anuncian las actualizaciones

de los mensajes en el teléfono móvil.

 

Líbranos padre miedo de la ingratitud,

incluso de la desmemoria de las gracias,

pues cada silencio es un hueco

que se ofrece a la soledad,

una grieta perfecta para el transcurrir de los insectos,

para la llegada  de la mejor muerte.

 

sábado, 19 de noviembre de 2016

ESTO ES UN PRODUCTO HISTÓRICO DE LA INDUSTRIA METALÚRGICA


Acería, octubre 2015 por Pablo Müller



«Guarde el clavo, ahorre. Esto es un producto histórico de la industria metalúrgica.»

Jorge Aulicino

 

Esto, entre las manos,

es un producto histórico de la industria metalúrgica.

Ahora debo planificar la visita anual a la acería.

Allí encuentro los restos imaginados de la memoria laboral

de mi padre, de su hermano, del padre de ambos.

Entre las herramientas

cuyo nombre aprendí antes que los poemas: alicates, gubia,

formón, clavo, tirafondo, destornillador.

Entre los ruidos de metal que eran las músicas de las casas

de la infancia.

Esto es un producto histórico de la industria metalúrgica.

Dejar de labrar la plata blanda y romper el último equilibrio

de la chapa de acero y su pulido. A este ruido dibujar

el tranquilo silencio de los lápices. Romper la lógica versión

de la mina de hierro, subir a la superficie de la lluvia

y mecanizar esta conversación con los metales.

Ahora apuntar los últimos enseres en la libreta

en blanco que abandonó en la marcha padre camino

de nuestros olvidos: producto histórico, el miedo,

producto histórico, el egoísmo, producto solo.

 

jueves, 3 de noviembre de 2016

NOVIEMBRE COMIENZA EN JUNIO




Los dibujos de los barcos, noviembre de 2012 por Pablo Müller


 
 
«Ahora sí que te dimos en el talón

La muerte de la que huyas

Correrá acompasadamente a tu lado

 

Buenas noches, Aquíles»

Enrique Lihn

 

A Bosco Allende, en su memoria

 

En el paseo de la noche delante aquella hermosa perra

asustadiza brincaba a la luz vieja de las farolas,

corría tras el tren cansado del último turno, los dos,

encendíamos a la vez los cigarrillos, escuchábamos

la leve historia de un nonato, tú, amigo, llenabas

de razones la intemperie de un dolor ya entonces antiguo,

yo, completaba el accidente de tráfico con el ahogo

de un domingo.

Aquellos años oscuros donde en las clínicas no había

más color que el verde sanitario, y la luz

de los fluorescentes era pálida e invitaba a apagarla

con el remordimiento,

                                           ya entonces nos disponíamos

a andar resueltos hasta la muerte, sin saberlo.
 

Aquella hermosa perra del miedo la tierra le guarda lejos

de ese paseo, a ti te dio tiempo a tener hijos,

a aprender idiomas insospechados,

a pedir el bastón de un cansancio, a levantar la última

cerveza con la mejor sonrisa.

 
Al paseo le han puesto nombre de club de futbol.

El mar sigue teniendo el mismo, compañero.
 
 

 

 

domingo, 30 de octubre de 2016

LA GRATITUD


El padre, Areeta, en los años sesenta, del archivo de Pablo Müller



«Cerrar los ojos delante.

Todo lo que eres es nada.»

Laia Noguera i Clofent

 

Mi padre no ha muerto / es indestructible, es / un viejo marino incansado, es / el ingeniero alto de las metáforas / y las canteras.

Mi padre no ha muerto: / ha apagado el interruptor, (ja) más / esta delgada línea con el entendimiento / tendido en la cama abrazadora / sentado en la silla de las ruedas / atento al mecanismo de los cerrojos / repitiendo la palabra tomate, / la palabra manzana.

Así en mayo, puse una vara / en la tierra para sujetar las plantas / nuevas y ahora brota / un manzano…

La gratitud.

 

 

 


jueves, 1 de septiembre de 2016

EN ESTE MOMENTO HAY DOS TARDES



Billund, agosto de 2016 por Pablo Müller



«Caen las tardes entre uno y otro mundo»

Susanna Rafart

 

En este momento hay dos tardes:

en una hay un mojón oscuro de tormenta,

en la otra hay un vino derramado de olvido,

en una hay gaviotas castellanas en inusitado silencio,

en la otra hay un joven que mira atento

todas las despedidas.

                                       Al final las dos tardes

tienen la sustancia de algunas palabras:

unas, las olvidadas en los pasillos

de todas las casas donde viví de niño,

las otras dentro de los libros imposibles

en la memoria partida del padre.

 

sábado, 27 de agosto de 2016

POMPEYAS

Otras ruinas, Empúries, abril de 2013 por Pablo Müller



POMPEYAS

 

«He visto imágenes de Pompeya»

Rodrigo Garrido Paniagua

 

Llevaba un jersey de cuello alto, cuando visité Pompeya,

todos los que me acompañaban ahora están lejos,

algunos hace años con los que no tengo palabras

para cruzarnos,

puedo sentir el tacto de la lana en el cuello,

la media sonrisa de silencio con la que recorríamos las ruinas,

el olor de ese mar cómplice, implacable.

 

Luego llegarían otros volcanes y accidentes de tráfico,

a nuestras vidas,

otros restos con los que componer

el escenario abierto

de este paseo.

 

 

«un poema es un conjunto de ruinas, pero esas ruinas son pulsiones del idioma; pertenecen a la imaginación y desde ahí emiten sus señales, que son deseos de escritura —esas ruinas somos realmente nosotros mismos navegando y naciendo a la vida—»

Chus Pato


domingo, 21 de agosto de 2016

MEMORIA Y VIDA


Barcelona, agosto de 2016, por Pablo Müller


«y en las fosas comunes de la Memoria

                                                                   futuros

imperfectos desacreditan el desafío

de cambiar la Historia y cambiar la Vida

sin otro refugio que el presente

                                                      ¿por qué tan tarde?»

Manuel Vázquez Montalbán - Ciudad

 

En la noche contemplamos las estrellas más fugaces

sobre la colina mocha y castellana,

a salvo de las luces de aquella ciudad con río,

hoy, busco entre los kioskos de la Rambla

aquel antiguo para encontrar de nuevo

el libro de las pastas marrones, La Rosa de Alejandría,

colorada de noche, blanca de día,

y recuerdo por este orden,

la pregunta de nuestro profesor ya muerto,

las manos vacías de los poetas sin verso,

los viajes para buscar un barco,

pasados los treinta años, y ahora:

al amor recogiendo la sombra de las flores blancas,

el hijo decidido a ser mayor cuanto antes

y todas las sonrisas de la familia.

 

Es difícil encontrarlo, me dice el hombre para justificar

los siete euros por la ciudad en negro y rojo,

el silencio responde que no era por dinero:

acercar el pasado en las últimas manos de un poeta ya muerto,

la librería en una vieja iglesia desacralizada,

el camarero que nos permite tomar el café en la mesa

reservada a las comidas, los ojos grandes

como el hijo que crece y explica el espíritu de la fuerza:

la necesaria compañía en todos los viajes:

colorados de pasado, blancos de Dinamarca.

 

Siete euros por un viejo libro de Manuel Vázquez

Montalbán, un domingo de agosto en Barcelona

es el mejor precio posible por un libro con la memoria en la vida.

 

 

Barcelona, 14 de agosto de 2016

domingo, 8 de mayo de 2016

PADRE Y ASCENSOR


Ascensor, mayo 2015 por Pablo Müller


 

Padre sube el dolor en el montacargas de la residencia,

arriba solo en el pasillo sólo

busca una imposible ventana,

hay un banco junto a las escaleras,

cuando se rinde se sienta y descansa.

Luego baja en el ascensor su propio olvido,

igual,

sonríe

y

canta.

 

lunes, 30 de noviembre de 2015

CONTRA EL MIEDO


Prólogo Ibon Zubiela
Amargord Ediciones
ISBN  978-84-944689-8-8
Páginas 104
Precio 12€



Mi amigo poeta Ibon Zubiela ha escrito este generoso prólogo a Contra el miedo, el libro de poemas publicado por Amargord Ediciones. Lo comparto:

En este tiempo que nos toca vivir, ayer es historia, y la fugacidad y la prisa alcanzan su plenitud en todos los ámbitos (comida rápida, noticias que no son más que titulares sin contenido, relaciones virtuales e inmediatas, devoramos paisajes, personas...) todo es y debe de ser inmediato, es por ello que encontrar un libro como “Contra el miedo” es una satisfacción y un acto de insumisión. Porque “Contra el miedo” es un libro que se sienta en el tronco del mundo para invitarnos a recordar y a superar nuestros propios miedos, un libro que da un valor real a la vida, más allá de los modelos impuestos. La última trinchera, un ejercicio de memoria comprometida con el pasado, pero también con el presente y el futuro, en contra del olvido y de repetir los errores, instigándonos a andar y a hacernos un poco menos malos, mas humanos.
“Contra el miedo” desde el mismo título nos invita a la rebeldía, a no conformarnos con los limites (los propios y los impuestos) y a rescatar el olvido, pero no un olvido vacío de costumbres caducas, sino una memoria vital y llena de sentimientos.
“Contra el miedo”  es un libro sobre la vida de todas, un elixir contra el miedo y el dolor y a favor de la memoria; “es la herencia de nuestros antepasados que acarrearon las piedras, pintaron imágenes, pagaron diezmo o decidieron levantar iglesias altas, tan altas para acercarse a un cielo que estaba en otro lugar. Rastrea la huella del trabajo en la piedra hecha sillar: es el tosco andamio puesto para alcanzar la bóveda -hoy desaparecido- el único imprescindible para construirla y esa es la memoria que debemos”. La memoria de lo que fuimos y somos, la memoria que nos recuerda un pasado no tan lejano que quieren que olvidemos o peor, que nos quieren contar como no fue, porque en verdad, eran tiempos de “cunetas” y “fusilados” de exilios y “ferrocarriles con lágrimas negras”, “era difícil respirar en aquellos tiempos” y aun nos dura la falta de aliento. En él encontraremos nuestros reflejos frente al espejo de los años, encontraremos a la mujer y su verdadero papel en toda su dimensión y amplitud, encontraremos los usos y costumbres, encontraremos los castillos de la memoria y lo que realmente fueron, encontraremos a nuestros abuelos y abuelas, encontraremos caminos transitados y los que nos queda recorrer.
Aunque pudiera parecerlo, “Contra el miedo”, no es un libro triste, sino es un libro lleno de esa melancolía en la que subyace una esperanza individual y colectiva, invitándonos a ver más allá de lo inmediato y del horizonte, proyectando el pasado hacia el futuro como emblema de cambio, para romper las cadenas y aprender a volar.
Y eso es así, porque Pablo Müller es un poeta con alas, pero aferrado a las raíces, con paso corto y mirada larga. Porque es un poeta que pisa suelo cada día, pero no las alfombras rojas y sus destellos de neón, sino un poeta que prefiere pisar el barro para dejar huella. Un poeta que sabe quién es, de dónde viene y a dónde quiere ir. Pablo no se esconde en los convencionalismos, ni utiliza el pasado como escudo, sino que desde la humildad y el compromiso nos invita a reinventarnos en cada aliento con la responsabilidad y la militancia de quien cree en lo humano.
Si esto fuera poco, todo ello lo consigue con un lenguaje sencillo y directo, en el que se destilan y olfatean las influencias de los autores de los que Pablo bebe y se alimenta, pero desgranando cada verso sin límites ni fronteras, con una voz propia que nos exhorta a los interrogantes del tiempo, las dudas y los miedos.
Así que antes de empezar a leer, siéntate sin prisa, despójate de lo aprendido para zambullirte en los versos rebeldes de Pablo Müller, sabiendo que lo importante es disfrutar el camino.


Ibon Zubiela Martín


domingo, 15 de noviembre de 2015

ESE


Las manzanas del padre, noviembre de 2015 por Pablo Müller



Ese hombre ya no es tu padre,
esa noche mojada en el orín del miedo,
ese hombre golpea al viejo del espejo,
ese ahora rompe el armario donde escondía los juguetes,
ese no quita el plato de la mesa,
tuyo en tu misma memoria,
ese padre arranca los últimos manzanos,
ese hombre dice la mujer cansada, ya no es tu padre.


Ese no es tu padre.



sábado, 26 de septiembre de 2015

FIESTA DE FIN DE CURSO


Fiesta de fin de curso, por Pablo Müller




«y quieto en cada banco hay un fantasma
gemelo del que fuimos;»
Juan Antonio Bermúdez

Añoran los colores las luces encendidas,
los niños a las niñas, las niñas los pasos
que bailan a los junios, todos los globos
colgados de las tristezas, los cubos
de las playas hasta arriba de esperanzas,
que nadie se atreva a verter,
que nadie se atreva a verter.

El sonido de la música, el murmullo de las voces
de todos los parientes, las camisetas
que se quedaron pequeñas en los armarios,
los cuadernos terminados de garabatos,
ese fantasma está en el pasado, siempre habrá
un futuro que lo traiga, siempre un futuro
que lo traiga.

Y recogerlo con estos presentes.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

NO ENTERRÓ PADRE AL PERRO


Niño, del archivo de la familia de Pablo Müller




«Como los primitivos enterramos al gato
con su cuenco. Con las manos desnudas
tapamos el agujero con grava y arena.»
Jane Kenyon

No enterró padre al perro en el jardín y luego dijo
que escapó de noche.
Nunca entró perro en aquella cocina,
ni abejas en el lenguaje.
No es buena forma comenzar con no ninguna frase.
No enterró padre aquel palo gordo de los golpes,
y luego dijo que lo llevó olvidado a la bajada del roble
no lo dejó colgado tras la puerta como hizo su padre,
el tío manco que ordenaba los recibos las mañanas.
No es, lo sabemos, lealtad dejar este lugar
a los gritos de los vecinos,
ni oportunidad para cerrar enfado de medio siglo.



viernes, 11 de septiembre de 2015

EN ESTA HABITACIÓN


Desde la habitación, agosto 2015 por Pablo Müller


A Conchi

En esta habitación hace ya quince años
que cabemos todos, en esta mesa
hemos escrito quince años, hemos
llorado quince años, ha venido
la luna de agosto, y también la de septiembre,
un marzo jubiloso y los cuadernos,
han estacionado pájaros y los murciélagos,
y siempre ha ganado la alegría
un juego donde la tristeza no jugaba,
pero siempre nos miraba con cariño.

Ahora tendremos que hacernos nuevas
las fotos de todos los quince años,
listar los insomnios, establecer cercanías,
contar las polillas que bailan la farola,
acercarlas a la ventana, plantar
árboles y albahaca, sí,
es esta habitación cabemos todos.





sábado, 5 de septiembre de 2015

LA TORMENTA


Saliendo de la ciudad, entrando en la tormenta, agosto 2015 por Pablo Müller


«…Advierte: son
las casas de la misma
sustancia de los sueños.»
Olvido García Valdés


No es la tormenta el único fracaso del verano,
ni lo pesado el último clamor de lo importante,
las lluvias a la tarde reconcilian verano y tristeza,
y este peso a la espalda, — cinco libras de chocolate
para la merienda de los adioses —

Ahora son los niños los que hacen corro,
los que deciden los vestidos,
los que hacen juntos la hora dormir.

Luego nos abrirán las puertas, encenderán
las últimas luces, acompañarán algunas
lecturas.



22 de agosto de 2015