viernes, 31 de diciembre de 2021

BITÁCORA DEL FINAL DE 2021

 


 

 

 

El mar tiene otro tiempo que no alcanzamos a medir.

 

Podemos acercarnos con compasión los vientres de las ballenas de hierro que guardan la esperanza de un puerto.

 

La duda antigua de que la esperanza es vana tal vez explique el desasosiego que produce un mercante en mar abierta a la espera del atraque.

 

Porque el mar tiene otro tiempo.

 

Y por eso, tal vez, la playa sea ese lugar mágico inasible de diciembre.

 

En otro tiempo, ese barco que espera estaría cargado de esclavos y fiebre amarilla. Es posible que el tiempo a la orilla intente decirnos algo que seguimos sin lograr entender.

 

¡Que nuestra alegría sea tan cierta como nuestra ternura!

 

¡Feliz feroz 2022!

 

 

 




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