miércoles, 26 de enero de 2022

DAFNE UN POEMA DE EL VENENO Y LA PIEDRA DE ROSA LENTINI

 

 

 

 

DAFNE

 

 

 

Una exaltación

invisible llega desde abajo:

la primera inspiración.

 

Hablo de entrar.

 

Acostumbrada a los murmullos

que sacuden la tarde,

a ser la que guarda los rasgos,

la que con su pie despierta bajo la grava

un mudo entramado de cepas.

 

Un olor de hojas como reverberos

bate contra el viento.

Lo tórrido viene de las ondas,

lo húmedo, en cambio, sale del fondo,

a escalas, a pequeños brotes desiguales.

 

Las puertas no son necesarias.

Los ciclos se reducen al límite

de las sementeras.

La sangre revive en savia apresurada.

Se adentra en un mapa de leyenda,

reconoce los trazos espigados de ríos y montañas

mientras se hunde la que ya no tendrá fin,

ella, yo, laurel, árbol de vida

que amaba las plantas y su espejo.

 

Hablo de seguir sombra adentro,

tras la savia.

 

 

 

Rosa Lentini

EL veneno y la piedra

 

Icaria editorial


martes, 25 de enero de 2022

DOS POEMAS DE 50 CENTELLADAS DE JORGE M. MOLINERO Y CARLOS DE LA CRUZ

 

 

 

 

Mi hermoso viejito zurita

hijo zambo de los huesos de mi abuelo

Te conozco por mi hermano Jorge

que es de esos ya tú sabes

de los que se les suben el latinking a la metáfora

y se ponen estupendos

Quería pedirte que le des un abrazo

y le dejes con sus cosas

que son las cosas de uno de esos dioses chiquitos de cera

que brillan cuando menos te lo esperas

Como cuando te dieron un paseo por el Matadero

 

y con los pies dentro de los zapatos

te quejabas del desierto que te falta

para llegar al bar de la esquina

Yo sé que cuando te acuestas

relees los poemas de mi hermano

Mi hermoso zurita crees que son tuyas las palabras

y son de Jorge y de Julieta

y de la negrita esa que me tiene al Molinero

como pioja en bombilla

Mi viejo hermoso zurita

sólo porque mi pana siga dirigiéndote la palabra

te beso la dulce calva

y dejo esta marca de orina alrededor de tu casa

 

 

 

CANCIÓN PARA CARLOS DE LA CRUZ

 

 

 

Juegan los viernes los diositos

porque no hay comuniones ni champions

a dejarse llevar por las cicatrices

de humanos y pelo en las axilas

 

A veces en el pie izquierdo del Diego

o en los labios de la Bellucci incluso

en la voz rota del ángel Sananda Maitreya pero

 

  siempre en los dedos del gigante

y verborrea de Carlos y azufre de De la Cruz

estadio Azteca donde corre la banda

Tláloc hasta arriba de licor de hierba alta

para invocar el regate y la preciosura y el público

jalea a Rusia porque CuCurruCucúPaloma

si se le queda pequeño el campo y

volea de escorpión la estepa de Aranda

      Y

al abrigo de Tezcatlipoca y el cabello negro

de la negra y los ojos negros de la negra y

la negra piel de la negra suda cada viernes y

a Carlos a De la Cruz al gigante de mi carnal

lo estruja Huitzilopochtli que le sabe

trozo de pan aire limpio espiga generosa que

es alimento su muerte en la siega lo llena

de larvas y larvas bajo las gafas y larvas

en su voz de gigante y larvas en su pecho

descomunal como estadio Azteca y páramo

castellano con parada y fonda y áspero tinto

que ennegrece sus labios como negros

los negros labios de la negra que le abroncan

porque larvas en la mesilla de noche larvas

en el despacho larvas en el cuarto de baño

larvas en el cagadero y la tapa levantada que

 

  todo tan lleno de larvas para esconder

dentro de sus botas de gigante de su poesía

condimento chile poblano

la miel de sus dientes abeja la verdad

de sus manos nube con forma de aligátor

la Verdad de sus cuentos larva atrapada

en una botella de mezcal

 

Y los diositos no saben

de la devastación de la resaca

en los versos de mi carnal

 

 

 

Jorge M. Molinero & Carlos de la Cruz

50 centelladas

 

Versátiles Editorial


lunes, 24 de enero de 2022

ALGO UN POEMA DE DESPUÉS DE NURIT KASZTELAN

 

 

 

 

Algo

 

 

 

Dejá algo a qué aferrarte

una creencia, tal vez

la cola de un gato

la toalla que un ex amor dejó en tu casa

dejá siempre en la heladera un frasco casi vacío

ese que otra persona ya hubiera tirado

no des vuelta la página

tan rápido de los libros

leé dos veces el mismo párrafo

no des vuelta tan rápido las historias

diversificá tus pasiones

recordá que mucha agua en las plantas

no sirve de nada

las vas a terminar ahogando

es más útil que pongas

en un espacio intermedio entre el sol

y la sombra

es más útil que las podes de los yuyos

desmalezá también las cosas de tu casa,

tirá ropa, objetos viejos

pero igual, dejá siempre algo a qué aferrarte

una remera aunque solo sea un recuerdo

esa que no vas a usar pero está ahí

mostrando la que fuiste

esa que aunque quieras ocultar

con capas de otras cosas

sigue ahí, dentro tuyo

esperando que cualquier señal

la haga asomarse de vuelta.

No cierres las historias

los amores van y vienen

no trates de buscarle una explicación a todo

entregate al devenir de las cosas

a desandar el camino de tu cabeza

sé lenta para desaprender.

Y ahí donde no hay, corré.

 

 

 

Nurit Kasztelan

Después

 

Ediciones Liliputienses


sábado, 22 de enero de 2022

UN POEMAS DE DESNOMBRAMIENTOS DE MIRIAM PALMA CEBALLOS

 

 

 

 

La abuela se casó de negro,

los muertos eran entonces testigos en las bodas,

los muertos prohibían a las recién casadas

sonreír en los retratos

y las miraban desde el fondo de du muerte

severos encima de las cómodas.

 

La abuela yace hoy

con un vestido blanco en su ataúd.

Hermosa novia sola por fin blanca,

en la muerte quizá por fin serena,

se hermana con la lluvia

y se redime

con su orfandad a cuestas

de las obligaciones con los muertos.

Del débito de desposada se redime,

de esos dedos esparciendo dividendos

de rencores entre surcos,

de las manos de hombre

que labraban desamparo en sus costillas

y agavillaban macilentos silencios en disputa.

 

 

 

Miriam Palma Ceballos

Desnombramientos

 

Maclein y Parker


viernes, 21 de enero de 2022

17:30 H. UN POEMA DE EL DESPERTADOR DE SÍSIFO DE JORGE GARCÍA TORREGO

 


 

 

 

17:30 H.

 

 

 

Ensucio tu cuerpo lavado por el sol con estas manos de

trabajar y manosear cenizas,

ensucio tu piel de alondras dormidas,

resaca de olas dulces.

 

Llego a tu cuerpo y rompo la telaraña del placer,

la geometría del latido espejo,

la mirada dual,

el tejer de los dedos,

el idioma de las vértebras y la lengua.

 

Pero dime, ¿cómo se ama con el cuerpo del trabajo?,

¿cómo se prenden antorchas si no hay refugio para esta

lluvia de ruido y nunca escampa?

Ocho horas de ruido hacen costra,

ocho horas de ruido languidecen,

varadas en las playas del Trópico,

infectando los dedos y los viajes míticos de la saliva.

 

Pero ven,

abre caminos por mi cuerpo y límpiame las hojas de Excel

y su delirio ordenado en celdas,

déjame entran en la ducha de tu pelo, catarata detenida,

revienta la fábrica que me crece como la peste,

aletea en estas manos hambrientas,

sombrías de lunes a viernes, de 9 a 5:

 

yo prometo hacer lo mismo con tus escombros.

 

 

 

Jorge García Torrego

EL despertador de Sísifo

 

Lastura


jueves, 20 de enero de 2022

SE LLAMA SISTEMA SOLAR UN POEMA DE POESÍA MASCULINA DE LUNA MIGUEL

 

 

 

 

SE LLAMA SISTEMA SOLAR

 

 

 

había una luz de neón con forma de rayo

que ella me regaló cuando cumplí los veintinueve

había unas velas aromáticas que nos dieron

en la despedida de solteros pero que nunca usamos

porque siempre preferimos el olor de nuestros cuerpos

había un concierto de metronomy en el tomé speed

mientras sonaba nuestra canción de los domingos

y ella bailaba con un escritor británico al que nunca besó

aunque en cierto modo lo quería

había tantas tantas tantas botellas de vino blanc

pesacador y las abríamos con tanta tanta tanta

agilidad cuando la casa de veinticinco metros cuadrados

se llenaba de amigos

había amigos

y había amigas

y durante algún tiempo no hubo amigos ni tampoco

amigas pero sí mucho trabajo y la misma cantidad de

botellas cuyo precio se elevaba al compás

de nuestros sueldos tanta tanta tanta felicidad había

era una felicidad incalculable y de un color chasqueante

había una taberna de quesos

en la que querríamos haber hibernado

una oficina en la que perdimos nuestros mejores años

y también una pelea cada ciento veinte horas

había una libreta donde anoté

todas las veces en las que su rostro gozaba

todas las veces en las que mi pecho reía

todas las veces en las que dije esto siempre debería ser así

 

 

 

Luna Miguel

Poesía masculina

 

La Bella Varsovia


miércoles, 19 de enero de 2022

UN FRAGMENTO DE UN POETA EN NUEVA YORK CONFERENCIA-RECITAL DE FEDERICO GARCÍA LORCA

 

 

 

 

   Y, sin embargo, lo verdaderamente salvaje de Nueva York, no es Harlem. Hay vaho humano y gritos infantiles y hay hogares y hay hierbas y dolor que tiene consuelo y herida que tiene dulce vendaje.

   Lo impresionante por frio y por cruel es Wall Street. Llega el oro en ríos de todas partes de la tierra y la muerte llega con él. En ningún sitio del mundo se siente como allí la ausencia total del espíritu: manadas de hombres que no pueden pasar del tres y manadas de hombres que no pueden pasar del seis, desprecio de la ciencia pura y valor demoniaco del presente. Y lo terrible es que toda la multitud que lo llena cree que el mundo será siempre igual, y que su deber consiste en mover aquella gran máquina día y noche y siempre. Resultado perfecto de una moral protestante, que yo, como español típico, a Dios gracias, me crispaba los nervios.

 

 

 

Federico García Lorca

Un poeta en Nueva York

(Conferencia-recital)

 

Edición de Hilario Jiménez Gómez

 

Planeta Clandestino #225

Ediciones del 4 de agosto