martes, 24 de octubre de 2017

POR QUÉ INSISTIMOS EN LOS VIAJES UN POEMA DE LAURA WITTNER







POR QUÉ INSISTIMOS EN LOS VIAJES

Los postes del alumbrado se suceden
dentro de los límites que el dedo desaguó
en el vaho del vidrio: son segundos
en la acechante línea temporal, guiones
en la línea espacial junto a la ruta,
guiones son segundos son guiones, un viaje
tranquiliza por un rato, propiciando
que avancen juntos el espacio y el tiempo.
Que pase el tiempo, que pase el espacio,
que pase uno por el tiempo y el espacio,
suspirando por fin;
esto tiene más sentido.



Laura Wittner – Por qué insistimos en los viajes

ediciones liliputienses









lunes, 23 de octubre de 2017

UN POEMA DE SER VIVO DE AGUSTÍN CALVO GALÁN







Estoy degradando
el-ser-humano

que soy,

Invento situaciones, grito, miento
escatimo lo

que soy,

Firme como la herrumbre,
esquivo responsabilidades
y vivo el noviembre

que soy,

No me enorgullezco
de éste
                        físicamente o así creo

que soy,

No me hablan ni los vecinos
ni sus perros,
ellos conocen sobradamente lo
                       que ahora

soy,

Ser humano es
                      ser                                asfixia,

me asaltan las frases
                        por hacer
                        o las bien hechas
y no las arcadas

que soy,

Implico a familiares, sin cautela alguna
delinco, aprisiono el subjuntivo
                      a merced de lo
que soy,

Tan pronto olvido como
me niego en el insomnio
ese
es
ser
que soy.


Agustín Calvo Galán – Ser Vivo

Planeta Clandestino – Ediciones del 4 de agosto









domingo, 22 de octubre de 2017

MARZO UN POEMA DE ESTHER PRIETO





MARZU

Nun esperes de la tarde l'aire calecío
de les manes nin la sele voz d'otros iviernos.
Sedrá namás l'angustia d'esti marzu
paz d'ilfiernu, mar azul y de reblagos:
l'horror, que de la casa yá nun sal,
dibuxáu ta con sangre na pasera
del to cuartu de nena y del hermanu aquel
qu'hay tiempu yá nun tienes.
Nun esperes la gracia de les nueches
nin el cielu escamplao d'aquellos años:
medresti de sutaque garrada al mieu,
semando tapeceres de blanca lluna,
horribles catasoles de callada angustia.


MARZO

No esperes de la tarde el aire cálido
de las manos ni la suave voz de otros inviernos.
Será nada más la angustia de este marzo
paz de infierno, mar azul y oleaje:
el horror, instalado ya en casa,
dibujado está con sangre en la entrada
de tu habitación de niña y del hermano aquel
que hace tiempo ya no tienes.
No esperes la gracia de las noches
ni el cielo despejado de aquellos años:
creciste de repente asida al miedo,
sembrando atardeceres de blanca luna,
horribles girasoles de callada angustia.



Esther Prieto – Tres la quema – Después de la quema







sábado, 21 de octubre de 2017

UN POEMA DE LUCIÉRNAGA DE ALBA CERES







constelar
las manos
inflamadas
al bies
en apertura
luminar
llagas
en los
pozos
las manos
dando
dando
luciérnagas
dando
en la boca
del dolor
vientre en
fosforescencia
corazón
en cada dedo
luciérnagas
mamá
aletean
aleteas


alba ceres – luciérnaga

kokoro libros – kriller71ediciones




domingo, 15 de octubre de 2017

SIETE POEMAS DE QWERTY DE ITZIAR MÍNGUEZ ARNÁIZ







PROTOCOLO

El poema
hay que cogerlo
con las manos

eso sí
es recomendable
lavarlas bien
antes
y después

para que no quede mancha
y para no dejar huellas



POÉTICA

Recuerda esto:
el poema manda

es él quien tiene
la última palabra



DÉJA VU

Hay poemas
que tengo la sensación
de haber leído antes

no
no es porque suenen
todos igual
es que ya estaban
dentro de mí

esperando



ÚLTIMO ASALTO

A quién le va a interesar
un libro de poemas
que trata
única y exclusivamente
sobre la relación
de amor y odio
de dependencia
absoluta
que tenéis
el poema y tú

pues a nadie
como todos los demás
supongo

pero aquí sigo
no me digas que no tiene mérito



EL BÚNKER

El poema

ese lugar donde
me gusta sentir miedo
sólo por el placer
de saber que estoy a salvo



CONCLUSIÓN POÉTICO-EXISTENCIAL

La vida es
lo que sucede
entre el primer
y el último verso



ADICCIÓN

En poesía
lo peor de todo
es también
lo mejor de todo

así no hay forma
de quitarse



Itziar Mínguez Arnáiz





viernes, 13 de octubre de 2017

MAR DE FUEGUITOS 97 FM




Los poetas Ibon Zubiela Martín (Bilbao, 1975) y Pablo Müller (Bilbao, 1961) nos presentan sus dos últimos libros, "Presunción de conciencia" y "El cuaderno de las tareas extraordinarias", y recitan algunos de sus poemas. Los libros han sido publicados por la editorial Amargord y A Fortiori.


“El futuro no puede dolernos nunca porque es transformable, lo podemos cambiar”

“Reconstruir la memoria supone traer a nosotros el relato oculto, el relato que ha sido tapado por el poder. Y eso es fundamental”, señala el poeta Pablo Müller (Bilbao, 1961), al hilo de su último libro, “El cuaderno de las tareas extraordinarias”, publicado por la editorial A Fortiori. “Estamos viendo ahora mismo cómo se están construyendo los relatos sobre los hechos que están sucediendo, que no siempre tienen que ver con la realidad. Y nosotros somos hijos de una historia manipulada y que todavía hoy sigue siendo manipulada. Pero no solamente a nivel social o político sino incluso a nivel familiar, personal, laboral… en lo que se llama la vida privada. Y ahí creo que es fundamental reconstruir la memoria”, añade Müller.
“La poesía tiene que plantear muchas preguntas, casi ninguna respuesta, y este libro intenta comprometerse con su tiempo y lanzar preguntas, invitarnos a soñar”, cuenta el poeta Ibon Zubiela Martín (Bilbao, 1975) al hilo de “Kontzientzia Ustea / Presunción de conciencia”, su último poemario, editado por Amargord. “El futuro no nos puede doler nunca porque es transformable, lo podemos cambiar”, afirma Zubiela, para quien la degradación humana no es, afortunadamente, nuestro único horizonte.
Ibon Zubiela Martín y Pablo Müller han presentado sus últimos libros en Mar de Fueguitos, una charla en la que aprovechan también para recitar algunos de sus poemas.




martes, 3 de octubre de 2017

TRES POEMAS DE CUERPO A CUERPO DE ANTONIO MÉNDEZ RUBIO






Jirón de luz,
hazme
un sitio en tu cobardía.



La noche que tanto esperabas
sin nadie
no volverá a ser refugio
de ninguna conciencia, de
ningún estupor. ¿Qué importa
(y sobre todo a quién) que
se ericen las ganas de vivir
con el partir ya mudo de este ocaso
desprevenido? Se balancean farolas
por el soplo del viento oscuro.
De la boca a los pies: en donde
hay un deseo hay un miedo
a oír que se desespera
la verdad.



La última imagen
y también sin motivo:
sola, una mínima flor
asoma,
despacio,
pisada en un suelo de nieve.

Cuando no estés presente
recuerda que ese daño,
de alguna manera,
nos debe una explicación:
un ruido de
pasos firmes.



Antonio Méndez Rubio – Cuerpo a Cuerpo

Ediciones del Baile del Sol