Antes que mujer fui árbol
disidente de todos los poderes
a punto de hacer agua
al partirme con el parto
Quedarme sola fue un alivio
en la ciudad rasurada
con la intranquilidad única de ser
una pira violentada por el viento
y con el temblor de una revolución ahogada en canciones
imaginando poderosas formas de vivir
sin hacer nada
nada de provecho
más que reírle las gracias al mundo
agotada aplastada en la hierba
Y no corto las raíces
porque antes que mujer fui árbol
Pero entonces llega el mar
la leña los muertos
esta ansia de mirar las paredes
muy fijamente
buscando viento en las ranuras
hasta endurecerme bajo tierra
a la espera de que el agua
encuentre siempre mis pies
Carla Nyman
Elegías para un avión común
Torremozas

No hay comentarios:
Publicar un comentario