jueves, 18 de abril de 2013

EN EL FUNERAL DE SOFIA TERÁN

 
 
Mercante desde la playa de Azkorri en abril de 2013 por Pablo Müller



 

Desde la llama sola parte el hilo de humo como tinta negra y en el aire hace una o dos palabras a lo sumo,
 
confundo

su lectura con las voces altas del hombre que despide a Sofía Terán en dos idiomas:


zeru-lurra

en casa del padre,


y en su muerte se abren los caminos nuevos que conducen a las otras muertes más cercanas,

y el hilo negro de humo calla todas las palabras:

 — pintadas en pared, guardadas en libro, 
y en silencio contar la vida larga como el siglo —

a la tarde espera la lluvia 

siempre

fuera

la lluvia de marzo, la necesaria para cuidarnos el verano.

 

Cuando el silencio apaga la llama,

tres mujeres jóvenes,

a dos generaciones de distancia de Sofía Terán,

bailan

un paso de respeto, un paso de memoria, un paso de gracia,
la arboleda liviana,

ocupan las piedras viejas y la zarza, la lluvia, la brisa, la acacia, la hoja, la lluvia de nuevo, que no invierno.

 

Sofía Terán ha muerto

y su amor permanece en la danza, en el último silencio

y en la lluvia que nos espera

siempre la lluvia

fuera

la lluvia que nos prepara el verano que llega.

 

25 de marzo de 2013

 

2 comentarios:

  1. Palabras que endosan tristeza y arena. Magnífico poema. ¡Saludos!

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  2. Muchas gracias, Elena. Te agradezco tus palabras.

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