sábado, 5 de enero de 2013

LOS DOCE LIBROS DEL AÑO DOCE. UNA LISTA INTRANSFERIBLE




Urueña, agosto de 2011 por Pablo Müller

El año doce del siglo veintiuno ha sido año de poesía. La palabra terminar al lado de la palabra poesía me hace daño en los ojos, así que no seguiré por ahí.

A falta de una lista presento dos. Una de poesía y otra de narrativa. El orden lo pone la memoria. La importancia es el aprendizaje.

LA LISTA DE LA POESÍA

De los 66 libros, 9 colectivos, de 51 poetas. A mi este año me han deslumbrado:

Jara Calvo y A cero grados, que hace las maletas de lo que fue y se echa a patadas por la ventana.
José María Cumbreño y Genealogías, con su poema perfecto: aquel que fuera capaz de escribirse solo sin poeta interpuesto.
Enrique Falcón y Taberna Roja, puestos en cuclillas y ladrando ante la gente.
Lucía Fraga y Nostalgia del acero, con la caricia del verdugo antes de dormir.
David Franco Monthiel y Las cenizas de Salochea, tomando al asalto la palabra para luego despedazarla y romper la avidez por tener.
Luis Gámez y El libro de las transformaciones donde defiende el plagiarismo como necesario "porque el genio individual está grabado en lo profundo de nuestra consciencia como justificación definitiva de la propiedad privada."
Olvido García Valdés y Lo solo del animal: "De la fábrica de luz, por el túnel llegan los muertos."

Gladys González y Última noche, con su poema más cruel de la habitación.
Inma Luna y El círculo de Newton. Tanto amor da para varias vidas.
Chantal Maillard tanto con Hilos como con Matar a Platón y su escritura para colmar la distancia entre su miedo y el yo.
Juan Carlos Mestre, con La visita de Safo y otros poemas para despedir a Lennon y con La bicicleta del panadero, porque “el lenguaje es un hecho crucial pero nunca definitivo.”
Antonio Orihuela y Todo el mundo está en otro lugar. En el poema donde todos éramos el pensamiento de una misma mente.
Julia Otxoa y La lentitud de la luz, para aceptar la niebla que somos.
Luis Miguel Rabanal y Música para torpes con el tiempo que es un viejo camión de la limpieza.
Pepe Ramos y La ansiedad del escapista, tratado de feng shui para especuladores.
Patricio Rascón y Olvidar el olvido con su bicicleta nueva para viajar desde el olvido.
Jorge Riechmann tanto con El común de los mortales como con Futuralgia, donde nos recuerda los aprendizajes importantes: amar y morir, "No es que el resto carezca de importancia pero saber distinguir es importante."
Elena Román y Autosuficiencia en la, donde se puede oir el sonido de un alma rompiéndose.
Nuria Ruiz de Viñaspre y Tablas de carnicero y la pena, el cuchillo que corta.
Deborah Vukušić y su Guerra de identidad entre sus dos mitades: abeja y lobo.
Ibon Zubiela Martín, Poesía asincopada & haikus, donde nos dice que "la democracia ha cerrado la puerta a la libertad”.
La recopilación coordinada por Enrique Falcón, editada en 2007, Once poetas críticos, me impresionó, de su epílogo «No doblar las rodillas: 1991- 2006» una enseñanza a partir de las palabras de David González: «por primera vez no hay un tipo que dice: “Vamos a dar la cara por estos trabajadores”, sino que es el propio trabajador el que hace su poema». Y un camino que me lleva a la revista Zurgai, de diciembre de 2003, Poesía de la conciencia, que no es un libro pero como si lo fuera.
Por donde pasa la poesía editado por Baile del Sol que recoge poemas de autores que han encontrado en la Librería Primado y la Asociación Poética Caudal un lugar de acción poética.
Y dos compilaciones de Uberto Stabile, Mujeres en su tinta. Poetas españolas en el siglo XXI, editado por Jaio Espia en A Fortiori Editorial y Tan lejos de Dios. Poesía mexicana en la frontera norte de Baile del Sol.
Y por supuesto los clásicos: Baudelaire, René Char, T.S. Eliot, Ángel González, José Hierro, Claudio Rodríguez y Wislawa Szymborska.
Aquí la lista completa de lectura de libros de poesía:

Arteca, Mario
Circulante
Baudelaire, Charles &
 Andrea, Pat
Las flores del mal - los poemas prohibidos -
Blanco, José
Memoria del caos
Bonett, Piedad
Explicaciones no pedidas
Calvo, Jara
A cero grados
Campelo, Carmen
La red de Shakti
Cánaves. Javier
Al sur de todo mapa
Char, René
Poesía esencial
Chaves, Luis
Asfalto un road poem
Courtoisie, Rafael
Partes de todo
Cumbreño, José María
Genealogías
Eliot, T. S.
Prufrock y otras observaciones
Falcón, Enrique
Taberna roja
Fraga, Lucía
Nostalgia del acero
Franco Monthiel, David
Las cenizas de Salochea
Gámez, Luis
El libro de las transformaciones
Gamoneda, Antonio
Esta luz. Poesía reunida (1947 - 2004)
García Valdés, Olvido
Lo solo del animal
Garcia, Concha
Si yo fuera otra
Gómez, Victor
Huérfanos aún
González, Ángel
Tratado de urbanismo
González, Gladys
Última noche
Hierro, José
Cuanto sé de mí
Iribarren, Karmelo C.
Atravesando la noche
Lao Tse
Tao te ching
Luna, Inma
El círculo de Newton
Maillard, Chantal
Hilos
Maillard, Chantal
Matar a Platón
Maizkurrena, María
Tiempo
Marzal, Carlos
Metales pesados
Mestre, Juan Carlos
Antífona del otoño en el Valle del Bierzo
Mestre, Juan Carlos
La visita de Safo y otros poemas para despedir a Lennon
Mestre, Juan Carlos
La bicicleta del panadero
Míngez Arnáiz, Itziar
Cara o cruz
Müller, Herta
Los pálidos señores con las tazas de moca
Murua, Kepa
El gato negro del amor
Orihuela, Antonio
Todo el mundo está en otro lugar
Orihuela, Antonio
Autogobierno
Otxoa, Julia
La lentitud de la luz
Palazuelos, Fernando
La memoria de los esclavos
Petisme, Ángel
Demolición del Arco Iris
Pliego, Benito del
Orientación del sentido
Rabanal, Luis Miguel
Música para torpes
Ramos, Pepe
La ansiedad del escapista
Rascón, Patricio
Olvidar el olvido
Riechmann, Jorge
El común de los mortales
Riechmann, Jorge
Futuralgia
Rimbaud, Arthur
Una temporada en el infierno
Ripoll, José Ramón
El humo de los barcos
Rodríguez, Claudio
Román, Elena
Autosuficiencia en la
Ruiz de Viñaspre, Nuria
Tablas de carnicero
Szymborska, Wislawa
Paisaje con grano de arena
Vázquez, Asier
Bésame entre la niebla
Vukusic, Deborah
Guerra de identidad
VV.AA.
Once poetas críticos
VV.AA.
Zurgai -Poesía de la conciencia
VV.AA.
Por donde pasa la poesía
VV.AA.
VV.AA.
El tejedor en Nueva York
VV.AA.
Esto no rima. Antología de poesía indignada
VV.AA. Uberto Stabile Comp.
Mujeres en su tinta. Poetas españolas en el siglo XXI
VV.AA. Uberto Stabile Coord.
Tan lejos de Dios. Poesía mexicana en la frontera norte
VV.AA. Zurgai
Poetas Vascos
Wolfe, Roger
Zubiela Martín, Ibon
Poesía asincopada & haikus


LA LISTA DE LA PrOSA


En prosa Sostiene Pereira, relectura, homenaje a la siempre temprana muerte de Antonio Tabucchi, seguido de  Piazza d'Italia, una de sus primeras obras, sobre la resistencia y la vida.
Una excelente novela sobre la memoria de los que nos han dejado de Uxue Alberdi, El juego de las sillas, traducción del euskera de la poeta Miren Agur Meabe.
La desasosegante, bestial, emotiva metamorfosis de Clarice Lispector, La pasión según G.H., donde en el interior de la habitación de la criada en una casa en Rio de Janeiro, se evocan los propios ancestros comunes que la escritora tenía con Kafka.
Un león en la cocina de Julia Otxoa son cincuenta narraciones breves hipnóticas, alegóricas, donde podemos encontrar la poderosa mirada de Julia sobre el mundo y sus habitantes. Eso sí, recetas no hay, se las comió el león.

El descubrimiento de la novela Matar y guardar la ropa de Carlos Salem y la segunda novela del detective Zarco de la poeta Marta Sanz son también cosas del 2012. ¿Por qué los poetas cuando escriben prosa se dedican a lo negro?

Aquí la lista completa de lecturas de obras en prosa:

Alberdi, Uxue
El juego de las sillas
Auster, Paul
Diario de invierno
Bolaño, Roberto
Una novelita lumpen
Camirelli, Andrea & Lucarelli, Carlo
Por la boca muere el pez
Lispector, Clarice
La pasión según G.H.
Luca, Erri de
Los peces no cierran los ojos
Márkakis, Petros
Suicidio perfecto
Márkaris, Petros
Con el agua al cuello
Mendoza, Eduardo
El enredo de la bolsa y la vida
Otxoa, Julia
Un león en la cocina
Padura, Leonardo
La cola de la serpiente
Salem, Carlos
Matar y guardar la ropa
Sanz, Marta
Un buen detective no se casa jamás
Tabucchi, Antonio
Sostiene Pereira
Tabucchi, Antonio
Piazza d'Italia
Vargas, Fred
Fluye el Sena
Vargas, Fred
El Ejército Furioso
Vila-Matas, Enrique
Aire de Dylan
Navarro, Vicenc. Torres López, Juan y Garzón Espinosa, Alberto
Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España



Felices lecturas para el año 13. 


miércoles, 2 de enero de 2013

EL CÍRCULO DE NEWTON DE INMA LUNA O TANTO AMOR DA PARA VARIAS VIDAS





Olas de diciembre desde la playa de Azkorri por Pablo Müller



«Me atormentan…
cada uno de mis hijos y de mis extrañezas,
de mi tiempo de débito siempre aplazado,
siempre cobarde…»
Inma Luna

El dolor antes de la llegada de los hijos era distinto. El dolor que me llega con ellos es extraño, como si se aplazara en su presencia, suspendido en el plazo entre el aviso de luz del relámpago y el posterior inevitable estruendo del trueno.

Inma Luna ofrece sus poemasvida con la humildad de “algo para hojear en la sala de espera de mi vida”, y tiene el don de abrirme las puertas de mi sala, incluso cuando no la tengo.

«Una vida a estrenar para querer muchísimo,
para querer a quien ya quiero,
querer a quien me quiere
querer a quienes no he sido capaz de querer hasta hoy.»

Al leer esto me llega la extraña convicción de que ya tiene la poeta otra vida y el no poeta otra vida, en el sistema familiar que le pervive. Tanto amor de Inma da para varias vidas.

«Advertencia.
Hay que mirarlo todo y luego, si acaso, descansar.»

«Si somos los culpables de decir lo que sale
por la boca más triste de la casa.»

A veces la boca es la nuestra. Es fácil aceptar la culpa, otras la boca es el otro que queremos y la culpa se nos escapa por los costados de la vergüenza.

«con las ganas ilógicas de quedarnos sentados
enfrente de las penas de los otros
sin saberles llegar,
sin saber qué decir a sus vacíos
que son exactos a los nuestros,
las mismas muertes y los mismos desastres…»

¡El dolor de los otros es el mismo dolor de uno, qué decirles cuándo uno es mudo a su dolor!
Y ese silencio hurga en el dolor enrabietándolo.

Vemos en los otros lo que rechazamos de nosotros y dejamos ver a los que se nos acercan lo que más detestamos de nosotros mismos.
Al menos avisamos de nuestros miedos al propio miedo.
Gracias Inma.


Título:     
EL CÍRCULO DE NEWTON
Autores:     
ISBN-10(13):     
978-84-96687-35-6
Referencia:     
SO-61
Fecha de publicación:     
2007
Número de páginas:     
90
Idioma:     
Español
Editorial:     
Precio:     
10  €


lunes, 31 de diciembre de 2012

CUADERNO DE BITÁCORA: EL ÚLTIMO DÍA DEL AÑO



   Disponemos los días en el orden de lo conveniente, para conformar una suerte de garantía, una tranquilidad imposible que un cheque no proporciona, o la palabra tramposa de un director general cuando te habla de tu trabajo o de su beneficio.
    Hoy hace dos años este lugar con papeles comenzó. Pablo Müller se ha ido haciendo algo más sabio, más viejo, más indignado, y más feliz. Durante este segundo año han sido 9.600 las visitas que ha recibido. El barco se hace grande cada vez que lees.
  
   El cuaderno de duelo de Pablo Müller tiene a su vez un año cumplido. 3.800 visitantes han pasado por esos versos que rodean el dolor para apaciguarlo. El 19 de enero llegará su última entrada y descansará.

   Aquí están las tarifas de amarre al puerto de Bilbao para este año que se acaba. Los barcos aguantan fuera de puerto a que llegue la transferencia de un paraíso fiscal, o que el estibador sienta lástima y acceda a rebajar su salario.
    Saludos desde el norte. Nuestra venganza para el 2013 será seguir buscando otra felicidad.

(Las fotografías son del día 23 de diciembre, desde la playa de Azkorri, Pablo Müller espera que los marineros alcanzarán su puerto.)



sábado, 29 de diciembre de 2012

NIEVE ES EL NOMBRE DE LA MUJER






Árboles en invierno por Pablo Müller




«Vi las bestias expulsadas del corazón de mi madre. No hay distinción entre mi carne y su tristeza.»
Antonio Gamoneda

Nieve es el nombre de la mujer
viene de una familia de hombres que ríen
y rara vez llegan a ancianos
—   tal vez la alegría descolocada atraiga a la muerte —
y mujeres calladas que trabajan todos los días
como si fuera el último
—   y el día último siempre tarda —

Nieve acuna un niño — suyo —
en la ciudad extraña
a la que llegó para cuidar niños — otros —
donde las cunas son de tubo metal hueco
galvanizado
y el humo oscuro marcha con el norte
y se posa en los sures,
—   vaciado de sus gentes para alimentar minas y fábricas —
hay risa pero compadrea con el vino malo,
hay música pero termina a menudo con grito.

Nieve espera el final del aullido de la sirena
— dura los veinte años de rigor —
y el hombre que le hace los niños en la calle del silencio
con los fundidores y ajustadores ante las puertas cercadas
de la factoría espera — también —
la oscura llegada del furgón de los guardas grises.

Nieve acuna al niño — suyo —
y en vientre atesora los hermanos:
—   los vivos y los muertos —

Nieve acuna el futuro dolor,
la futura tristeza
de los meses de marzo.