IX
Como el cuerpo se cae sin esqueleto,
voy subiendo paso a paso la escala,
y voy llegando desde el pie hasta el ala,
para cumplir las partes del soneto.
Erige esta meseta otro cuarteto,
gemela cumbre que otros cuatro iguala
en la penillanura que resbala
a las estribaciones de un terceto.
Como el río a su desembocadura
los meandros me llevan dando vueltas
al terceto que avanza hasta su muerte.
Y sé que así ha de ser también mi suerte:
despeñarme entre sílabas revueltas,
porque escribir, ¡vivir!, no tiene cura.
Javier Aguirre Ortiz & José Blanco García
Calle Blas de Otero Kalea
La Única puerta a la Izquierda

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